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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-01-2018

Visita de Francisco: A cada molino su agua bendita

Horacio Brum
Brecha


Para sus devotos ms humildes, los mapuches, las vctimas de la dictadura y de abusos sexuales de sacerdotes, el papa de los pobres dej mucho que desear en su visita a Chile.

Entre Providencia, el barrio tradicional de la clase alta de Santiago de Chile, y Villa Francia, donde el hacinamiento impera en los bloques de viviendas sociales y las casas precarias, hay slo 15 quilmetros de distancia. Pero son cientos de quilmetros en el mapa social y poltico del Chile clasista y conservador que en estos das recibi al papa Francisco con cierta preocupacin por sus actitudes y declaraciones aparentemente rupturistas.

En una de las casonas seoriales de Providencia, sede de la Nunciatura Apostlica, se aloj el papa; en Villa Francia, otrora territorio de resistencia a la dictadura y hoy escenario de muchas manifestaciones de rebelda y descontento por las desigualdades e injusticias, vive Mariano Puga, considerado por muchos como un ejemplo de la Iglesia cercana a los pobres, esa que tambin el pontfice jesuita pretende encabezar. Un veterano de muchas luchas espirituales y de las otras, el cura Puga dej saber a los cuatros vientos que los ricos y poderosos se apropiaron de la organizacin de la estada de Francisco en el pas. En su opinin, no hubo consultas a las bases catlicas sobre los temas que deban tratarse con el papa, e incluso la distribucin de entradas para la asistencia a las misas y otros actos fue una forma de controlar el acercamiento del pueblo al lder espiritual. Cmo es la cuestin? dijo el sacerdote en una entrevista con el semanario satrico poltico The Clinic. Acaso para el domingo de ramos, cuando Jess entr a Jerusaln, haba que tener entradas para ir a acompaarlo en el burro?

Una semana antes de la llegada del mximo jerarca catlico, el diario La Tercera public una encuesta segn la cual la visita era importante slo para el 23 por ciento de los chilenos, y ms de la mitad la vean como poco o nada importante. Adems, la consulta indic un rechazo generalizado (80 por ciento) a que el Estado aportara 7.000 millones de los 11.000 millones de pesos que cuesta la gira papal. Al acercarse la llegada de Jorge Bergoglio, los datos de la realidad parecieron confirmar esos porcentajes: en la ciudad surea de Temuco, la comisin organizadora rebaj de 400 mil a 250 mil la proyeccin de los asistentes a la misa campal, en tanto que a media tarde del lunes, con el aterrizaje del pontfice esperado para las 19.30, todava haba entradas disponibles para todos los eventos.

Pobres y devotos VIP

El padre Puga y otros religiosos que trabajan en las comunidades pobres, como el jesuita Eugenio Berros, conocido por sus crticas de la poltica econmica y social, manifestaron tambin su descontento por el gasto hecho por la Iglesia de 4.000 millones de pesos chilenos, equivalentes a unos 7 mil sueldos promedio. Berros, quien vive en una poblacin precaria de la ciudad minera de Antofagasta, donde el alto nivel de los ingresos de los trabajadores de las minas contrasta groseramente con la pobreza de los muchos inmigrantes que han llegado encandilados por el milagro chileno, manifest: La gente ve que no hay plata para cubrir la gratuidad de la educacin, para los jardines infantiles y escucha esa cifra; entonces, hay una reaccin comprensible de preguntar: Cmo se puede gastar eso?.

Entre los operativos de seguridad y el ceremonial, el gobierno puso otros 7.000 millones de pesos (algo ms de 11 millones de dlares).

Mariano Puga y Felipe Berros no tuvieron oportunidad de conversar con Francisco del Chile que no se ve desde la Nunciatura Apostlica. En cambio, la Pontificia Universidad Catlica, cuya Facultad de Ciencias Econmicas fue la cuna y es hoy el bastin del neoliberalismo nacional, organiz un gran acto para que los representantes del Chile del xito econmico rodearan al papa de los pobres. Lo ms granado del pensamiento y la economa de la derecha estuvo con l, as como un personaje que hizo todos los esfuerzos para lograr la photo opportunity privada con el lder catlico, sin lograr su objetivo: el empresario y presidente electo, Sebastin Piera. Segn las versiones no confirmadas que circulan entre el periodismo, Piera pidi a la Conferencia Episcopal cuyos representantes lo visitaron poco despus de las elecciones que le gestionara una entrevista. La respuesta fue negativa y dio lugar a especulaciones sobre la supuesta antipata del papa por los empresarios y la economa del libre mercado; hasta se plante la posibilidad de que la amistad de Piera con Mauricio Macri le haya jugado en contra.

En el lenguaje de las fuerzas de seguridad chilenas, una cpsula es la caravana de vehculos que transportan y protegen a un mandatario u otro personaje importante, y lo cierto es que el papa estuvo bien encapsulado. Los baos de multitud en papamvil a los que parece ser afecto Bergoglio fueron estrictamente regulados y temperados. As, pese a que en el trayecto desde el aeropuerto se detuvo en un barrio humilde del oeste de Santiago a visitar la tumba de un religioso apodado el obispo de los pobres, dej con las ganas de un contacto a las centenas de fieles que se acercaron al lugar.

Carabineros

Como para confirmar las crticas de que el Chile rico y conservador quiso apoderarse de la figura del papa, cuando ste lleg a la Nunciatura Apostlica s se le permiti caminar unos metros y dialogar con la gente. La diferencia con el barrio pobre cercano al aeropuerto estuvo en que esos fieles haban sido seleccionados por la comisin organizadora y algunas parroquias.

Por si acaso, a la vuelta de la Nunciatura estaba estacionado un convoy de represin, con vehculos con capacidad para lanzar gases lacrimgenos y tripulados por el personal de las fuerzas especiales de la polica militarizada de Carabineros. Antes de la llegada del afamado husped, varias protestas haban alterado la calma de la calle; una de ellas reuni a quienes esperaban una accin real del pontfice para demostrar su solidaridad con las vctimas de los abusos sexuales cometidos por sacerdotes. ste y la situacin de conflicto de las comunidades mapuches del sur, as como las malas condiciones laborales, eran los temas en los que algunos sectores esperaban que Francisco rompiera alguna barrera protocolar. Ello, en un ambiente nacional en el que van en aumento los reclamos y las protestas sociales, y en el que la izquierda no oficialista del Frente Amplio que rompi en las elecciones parlamentarias de noviembre el virtual bipartidismo vigente durante casi tres dcadas intenta canalizar las inquietudes de las masas. En una inusual columna en El Mercurio, decano de la prensa conservadora de Amrica, la presidenta Bachelet manifest que la visita abra una oportunidad para el dilogo y el reconocimiento mutuo sobre quines somos, qu valores nos inspiran y qu sociedad queremos construir.

Abusos eclesisticos

El dilogo con el papa fue justamente lo que pidi en vano un grupo de laicos de la ciudad de Osorno, que hace varios aos vienen denunciando al obispo del lugar, Juan Barros, por su supuesta complicidad en uno de los casos ms sonados de abusos sexuales. Fue el propio Francisco quien confiri esa jerarqua al prelado, y cuando se produjeron las primeras quejas inst a los fieles a no dejarse llevar por los zurdos. En un discurso ante 3 mil personas, en la plaza frente a La Moneda, el mximo lder catlico pidi perdn por los abusos en forma general, pero ms tarde comparti el escenario de la misa en el parque central de la capital con el obispo cuestionado.

No solamente varias de las vctimas de los sacerdotes pervertidos reaccionaron de inmediato ante esa imagen. Marta Larraechea, buena catlica y esposa del ex presidente demcrata cristiano Eduardo Frei Ruiz-Tagle, dijo por Twitter: Barros participa de la ceremonia en el parque OHiggins, qu vergenza, de qu pide disculpas el papa? No le creo nada, dice una cosa y hace otra. Poco despus un vocero papal inform que Jorge Bergoglio mantuvo en la Nunciatura una reunin con algunas vctimas de los abusos sacerdotales. No obstante, quienes encabezan los principales grupos de los afectados dijeron no haber recibido ninguna invitacin. La fuente del Vaticano habl tambin de que hubo una conversacin privada del pontfice con personas torturadas por la dictadura militar, pero las organizaciones oficiales de los detenidos y los desaparecidos no tuvieron constancia de tal reunin y slo pudieron entregarle una carta en Iquique, durante el ltimo da de la gira por Chile. En esa nota le pidieron que intercediera ante las fuerzas armadas para que revelaran ms detalles de las desapariciones.

En la plaza frente a La Moneda el papa tambin habl para dejar conformes a los conservadores. Critic los dogmatismos exclusivistas, una acusacin que la derecha frecuentemente hace a la nueva izquierda frenteamplista, y envi un mensaje contra la ya vigente ley sobre el aborto (que despenaliz esta prctica en casos excepcionales y que Sebastin Piera se propone revisar), al instar a los chilenos a tomar una opcin radical por la vida, especialmente en todas las formas en la que sta se vea amenazada. Cabe mencionar que, para no encrespar la escasa cabellera papal, el muy socialista Fidel Espinoza, presidente de la Cmara de Diputados, suspendi el tratamiento en sala de la ley de identidad de gnero. Su argumento: No me voy a prestar para generar una polmica con un tema que es de alta sensibilidad para la Iglesia.

Mapuches

Varias capillas de campo incendiadas, tres helicpteros forestales quemados y un tiroteo contra una patrulla policial fueron el prlogo de la llegada de Francisco a Temuco, la capital de una regin donde desde 1992 vienen en aumento estos incidentes, protagonizados por unos grupos mapuches radicales que el gobierno se niega a definir como guerrillas indigenistas o, desde la perspectiva de los propietarios de las haciendas e instalaciones forestales atacadas, terroristas rurales. Es un conflicto que se enmarca en los reclamos pacficos por la autonoma y la recuperacin de las tierras ancestrales, y por ello tambin las comunidades indgenas esperaban gestos concretos del papa.

Un saludo en el idioma mapuche, algunas alusiones folclricas a la belleza de la tierra, frases generales sobre el sufrimiento indgena y la necesidad de estar unidos cerraron el tema en la homila de la misa al aire libre. Ms tarde, 12 personas del mundo rural de la regin almorzaron con el jefe del Vaticano en una casa de religiosas; aunque varias eran indgenas, ninguna de ellas representaba a las organizaciones mapuches. A unos pocos metros del lugar, una anciana lder religiosa indgena que est involucrada en el juicio por el ataque incendiario a una hacienda, donde muri la pareja de propietarios, fue rodeada por 20 policas cuando intent entregarle al papa una carta en la que protestaba su inocencia.

La vigilancia y el control frreo de las fuerzas de seguridad a los desplazamientos del papa con la represin inmediata de las protestas no autorizadas, los contactos supuestamente espontneos pero con un pblico seleccionado, la falta de visitas a los barrios pobres y la ausencia de acciones significativas frente a problemas como los abusos sexuales cometidos por sacerdotes definieron la presencia de Jorge Bergoglio en Chile. No se esperan sorpresas, dijo a Brecha una periodista cercana a la organizacin de los fastos papales en la Universidad Catlica, y probablemente el mejor balance lo hizo a este medio el padre Ren Cabezn, el superior provincial de la Congregacin de los Sagrados Corazones: Me hubieran gustado ms visitas al mundo popular.

https://brecha.com.uy/


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