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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-01-2018

Muri Nicanor Parra
Incendio en la Casa del ser

Juan Forn
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La imprescindible despedida del escritor Juan Forn al poeta ms longevo de Amrica latina, que haba cumplido 103 aos el pasado 5 de septiembre, y que haba publicado su ltimo libro dos meses antes, una seleccin de sus obras que incluye Poemas y antipoemas (1954), la nave insignia de su prolfica produccin.


Una mujer descuartizada / viene cayendo desde hace 140 aos. Por esas dos lneas escritas por su compatriota Vicente Huidobro decidi el joven Nicanor Parra dedicarse a la poesa. Ya era (adems de hermano mayor de Violeta Parra) ingeniero, diplomado en termodinmica en USA y en cosmologa en Oxford, cuando quiso saber por qu caa esa mujer desde haca siglo y medio. La pregunta en particular y la poesa en general no son asuntos muy pertinentes para la ingeniera y Parra era, a pesar de ingeniero, un impertinente. As que prefiri adscribir a esa otra ley de la termodinmica que enunci Leopoldo Marechal: De todo laberinto se sale por arriba. As fue como lleg Parra a lo que defini como antipoesa. Yo me preguntaba por qu cresta los poetas hablaban de una forma y escriban despus con esa jerga conocida como lenguaje potico, que no tiene nada que ver con el lenguaje de la realidad.

Puesto en esos trminos, parece un mero cuestionamiento verbal, pero lo de Parra apuntaba ms lejos: para poder ver las cosas de otro modo es necesario cambiar de perspectiva, y pocos tipos en nuestra lengua fueron capaces de sacarnos la alfombra debajo de los pies con una sola frase como Parra. Vean, si no, este ejemplo: El automvil es una silla de ruedas. Lanla de nuevo, van a ver que el texto se movi, que se lee otra cosa. Eso es Parra. El juego de palabras que de pronto corcovea y muta en otra cosa. El creativo publicitario tiene esa clase de don, pero para generar antimateria. Parra generaba antipoemas; es decir, anticuerpos contra la antimateria que nos tiran todo el da por la cabeza.

Hay un famoso poema suyo que empieza: El hombre imaginario / vive en una mansin imaginaria / rodeada de rboles imaginarios / a la orilla de un ro imaginario. Y as sigue avanzando facilonamente, estrofa tras estrofa, hasta sus versos finales. Antes de citarlos djenme contar que Parra descubri un da a la mujer de su vida, fueron brevemente felices juntos pero ella lo abandon y poco despus se suicid. En honor a ella escribi Parra El Hombre Imaginario, que termina: Y en las noches de luna imaginaria / suea con la mujer imaginaria / que le brind su amor imaginario / vuelve a sentir ese mismo dolor / ese mismo placer imaginario / y vuelve a palpitar / el corazn del hombre imaginario.

Fue famosa su pica con Neruda. Igualmente famosa es su frase: Hay dos maneras de refutar a Neruda: una es no leyndolo; la otra es leyndolo de mala fe. Yo he practicado ambas, pero ninguna me dio resultado (otra vez contest as a la acusacin de que la obra de Neruda era despareja: La cordillera de los Andes tambin es despareja). En su poema Malos Recuerdos dice: Para la mayora / soy un narciso de la peor especie / El hombre dos caras / El que se cree ms de lo que es / El que no tiene paz / ni con las mariposas del jardn / Todos se consideran con derecho / a festejarme con un poco de barro. Treinta aos despus, al recibir un doctorado honoris causa en la Universidad de Chile, dijo: Una sola pregunta / Cundo piensan erigirme una estatua? / La paciencia tiene su lmite / Sin estatua me siento miserable / Pero por favor que sea de barro / Para que dure lo menos posible.

Entre otras chambonadas que le endilgaban sus enemigos, Parra acept ir a la Casa Blanca a tomar el t con la esposa de Nixon en plena guerra de Vietnam, durante un congreso de escritores en Washington (horas ms tarde, los cubanos le retiraron la invitacin que le haban hecho como jurado del Premio Casa de las Amricas, y l contest con un telegrama a la isla que deca: Apelo a la justicia revolucionaria rehabilitacin urgente. Fidel debera creer en m tal como yo creo en l). A diferencia del resto de su familia, Parra nunca apoy la Unin Popular de Allende y sigui enseando en la universidad despus del golpe de Pinochet. Pero cuando el Papa polaco fue a Chile escribi: La sonrisa del Papa nos preocupa / SS debiera llorar a mares / y mesarse los pelos que le quedan / ante las cmaras de televisin / en vez de sonrer a diestra y siniestra / como si en Chile no ocurriera nada / que se ra de la Santa Madre si le parece / pero que no se burle de nosotros. Poco antes (ms precisamente en 1977) haba escrito: Que levanten la mano los valientes / A que nadie es capaz / de arrancarle una hoja a la biblia / cuando el papel higinico se acab / A que nadie se atreve / a escupir la bandera chilena / A que nadie se re como yo / cuando los filisteos lo torturan.

Se admirara o se odiara a Parra, haba que reconocerle su fidelidad absoluta al gnero que invent. Cuando le dieron en Guadalajara el Premio Rulfo, empez su discurso de agradecimiento diciendo: Hay diferentes tipos de discursos / El discurso ideal / es el discurso que no dice nada / aunque parezca que lo dice todo. Lo pongo en verso porque as lo ley. Y as lo incluy en su libro Discursos de sobremesa, que est compuesto enteramente de textos ledos al recibir premios y honoris causas. Y que, por supuesto, son todos antipoemas. Es decir, reversos exactos del discurso ideal: parece que no dicen nada, y logran decirlo todo. Mi preferido es el que pronunci en el centenario de Vicente Huidobro, que se titula Also sprach Altazor (y que debajo aclara Ttulo del original en ingls: Hay que cagar a Huidobro). Empieza preguntando qu sera de la poesa chilena sin Huidobro, para defender despus la megalomana del poeta (Sus opiniones nunca pecaron de moderadas / incluso lleg a atreverse / a enmendar la plana al propio Homero / que no debi haber dicho jams, segun l / las nubes se alejan como un rebao de ovejas / sino lisa y sencillamente / las nubes se alejan balando). Y sobre el final hace su famosa declaracin: Hay una frase de Huidobro / No creo que haya otra ms sobrecogedora / en todo el reino de las bellas letras: / una mujer descuartizada / viene cayendo desde hace 140 aos / A m me deja mudo.

Mentira, por supuesto: nada dejaba a mudo a Parra. Se muri hoy, a los 103 aos, despus de esperar contra toda esperanza que le dieran el Nobel. A quienes llegaban en peregrinacin a verlo en su escondite del sur de Chile les contaba que, en el preciso lugar donde alz su casa, haba antes un castillo hecho enteramente de tejuelas de alerce. El que entraba ah se quera quedar a vivir para siempre. El castillo estaba medio abandonado cuando Parra lo compr, y el cuidador que viva ah se tuvo que ir a su pesar. Pocos das despus, un incendio destruy el castillo. Todas las seales indicaban que el cuidador haba provocado el fuego. Parra se lo encontr contemplando las cenizas an humeantes y le dijo: Huevn de mierda, mira lo que hiciste!. El cuidador le contest sin apartar la mirada: Yo quera esa casa ms que usted. Heidegger deca que la poesa es la casa del ser. Parra vio arder esa casa y levant otra sobre sus cenizas. Estn los que dicen que fue l quien la quem. Y estn los que dicen que nadie quera esa casa tanto como l.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/91045-incendio-en-la-casa-del-ser




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