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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-01-2018

Msica/naturaleza

Ramiro Hernndez Romero
Rebelin


Desde hace veinticinco siglos el saber occidental intenta
ver el mundo. Todava no ha comprendido que el mundo
no se mira, se oye. No se lee, se escucha.
Jacques Attali

Introduccin

La msica tuvo su origen en la relacin especie humana/naturaleza. Este carcter tiene poco inters en los estudios recientes sobre la msica, no ha tenido importancia para el conocimiento de nuestra realidad social. La msica y la naturaleza, en nuestros das, son ajenas entre s, e incluso desconocidas, porque ni a una ni a otra, se le conocen. A lo largo del proceso histrico a la msica se le impuso una representacin supuestamente independiente. Se le alej de la naturaleza e incluso de la especie humana, e incluso se le enajen. Primero, aislndola de la naturaleza: arrinconarla en espacios supuestamente dedicada a ella; luego apropindosela: los sectores dominantes la usaron para mantener un control y dominio (aunque muchas veces tena esta intencin); tambin se le especializ: solo algunos podan comprenderla, tocarla o leerla, e incluso se convirti en un producto acadmico. Algunos investigadores de la msica de nuestros das le otorgan virtud a los lmites que le impone el orden social para que amplios sectores de la poblacin no estn al alcance de la msica.

Por naturaleza se entiende aquello que existe de manera natural en el planeta, aunque tambin es el planeta mismo, se relaciona con las diferentes clases de seres vivos (como los animales, entre los que se encuentra la especie humana), el aire, la flora y fauna terrestre, el clima; pero tambin la atmsfera, el espacio exterior, etc. La naturaleza es materia y por lo tanto est regida por leyes fsicas y qumicas. Estas leyes nunca se comportan de manera uniforme y lineal sino que es mucho ms complejo porque intervienen otros factores que no contempla la visin unilineal. La especie humana interviene en ella, y por lo tanto en s misma. Se manifestaba, por ejemplo, en la msica, que la especie humana reprodujo o reproduce mucho de lo que le provea la naturaleza.

I.

Ya en el pasado, la msica se manifest aislada o separada de la cantidad de relaciones sociales que la especie humana requera para reproducirse diariamente. Y lo que es ms importante, alejada de la naturaleza como si nada tuviera nada que ver. Una parte de la msica naci cuando los seres humanos trataron de asemejar los sonidos que escuchaban en su entorno natural para producirla. En ocasiones buscando un dilogo con dicho entorno y para mantener cierta armona; en otras, para reivindicarse social y polticamente. Sin embargo, tambin fue la negacin de la naturaleza, la rechaz tajantemente; al mismo tiempo, se sirvi de ella, para constituirse e imponerse as mismo, creyendo que los seres humanos podran realizarse sin que la naturaleza tuviera una relacin de ningn tipo, ni ntima, ni inseparable, ni tampoco social, ni polticamente. En el fondo, generaron relaciones de enajenacin de la naturaleza que imper y que se mantuvo por largos periodos histricos.

Sin la naturaleza no ha vivido el ser humano, porque de ella extrae lo necesario para existir, incluyendo la propia msica. El mundo actual acepta que sin esta es posible subsistir, no toma en cuenta que de ella ha vivido y se reproduce diariamente. El mundo de la produccin capitalista actual, destroza y ningunea a la naturaleza arrancndole todo lo que provee para su beneficio. Occidente, histricamente, se ha negado aceptar que la naturaleza tuvo y tiene una importancia vital para la vida y la msica. Nos provee de elementos para dialogar con ella, y sobre todo, nos proporciona lo necesario al otorgarnos sonidos o ruidos para entendernos a nosotros mismos y a la naturaleza.

En la msica se manifestaba la relacin especie humana/naturaleza. De esta relacin dio origen a gran parte de la msica. La naturaleza y la especie humana no eran ajenos, o por lo menos no estaban separados, sino que conformaron un mismo ente natural, social, poltico y econmico. Sin embargo, en el proceso de negarse a s mismo y a la naturaleza, fund instituciones que legitimaron el dominio de la especie humana sobre ella, lo que la distanci de algo tan imprescindible para la vida: nos desconocemos a nosotros mismos, y sobre todo a la naturaleza. Por lo tanto, ahora no nos entendemos, ni mucho menos a la naturaleza, como tampoco a la msica. A esta se le sumergen en algn lugar oculto y aislado en la espera de que alguien se dedique a tocarla, o se especialice en entenderla.

La Iglesia Catlica, por ejemplo, enajen a la naturaleza. A la msica la arrincon en un espacio en el que sol las personas especializadas podran producirla y reproducirla. La divorci por completo de algo que hoy el ser humano pospone. Al enajenar la msica en espacios nicos y personas especializadas, creo relaciones de dominacin que sostuvo un orden social. Las instituciones religiosas, o los grupos de poder conformados o relacionados con estas, tenan la capacidad de entender, hacer y producir msica. El resto de la poblacin qued excluida. Durante la llamada Edad Media, gran parte de estos sectores no la entenda, ni tena la capacidad de producirla y reproducirla; aunque sta viviera directamente con la naturaleza que podra proveerles de lo necesario para generarla. Si bien, no se debe de dejar notar que algunos de estos sectores sociales usaron otros medios musicales como forma de resistencia.

La sociedad feudal se mantuvo bajo una estructura de dominacin. El historiador Georges Duby lo ejemplifica en lo que llama los tres rdenes. El primero, por ejemplo, estaba consagrado al servicio de Dios; el segundo, a conservar el Estado por medio de las armas; el tercero, a alimentarlo y a mantener el ejercicio de la paz. Es decir, en el rango ms alto estaba el Clero, vuelto hacia el cielo y consagrado al servicio de Dios y el que tena el poder del orden social y la sabidura (la msica era reproducida por esta); en el nivel medio estaba la Nobleza, que se encargaba de la seguridad; en el nivel ms bajo estaba el Tercer Estado, que alimentaba a los otros.[1] Los otros eran los supuestos ms necesitados y menos capaces de hacer msica y mucho menos entenderla. En este sentido a la msica no slo se le clausur para una produccin y reproduccin ms amplia, sino que se le situ en un mundo jerarquizado, porque el primer orden era quien la reproduca. La idea de la triangulacin de George Duby es dbil, porque no explica la relacin que tuvieron los otros con el llamado Tercer Estado, ni la resistencia de los otros con los tres rdenes que se manifest por medio de la msica; pero nos aclara parcialmente la conformacin de la sociedad feudal y nos permite comprender por donde se fue arrastrando a la msica.

Durante el periodo de la llamada Edad Media, en la que domin el modo de produccin feudal en gran parte de dicho periodo, a la msica no slo se le mantuvo clausurado y alejado de la naturaleza, sino tambin se le convirti en un ente sumamente abstracto y alejado de la realidad social. Los llamados padres de la Iglesia Catlica como Boecio, Casidoro e Isodoro de Sevilla, transmitieron la idea de una msica especulativa, se le convirti y concibi como una filosofa, siendo ajena a la realidad social de muchos de los habitantes, que no tena relacin directa con la Iglesia ni con la religin. La asentaron como una rama abstracta y saber sutil reservado a los supuestos msicos verdaderos, que en aquel momento fueron llamados musici.[2] Es decir, a la msica no slo permaneca bloqueada sino que fue el medio para sostener y legitimar un grupo social, quien se haba especializado para producirla; esta luego, se le encajon en las llamadas artes liberales. La msica convertida en un ente abstracto poco la entendieron las clases sociales excluidas. En ese sentido, la msica convertida en un ente filosfico, solo circulaba en las mentes de los grupos de poder dominantes, sin aterrizar jams en la realidad social. La finalidad, era ponerla en contacto con las llamadas leyes divinas, lo que en aquel entonces se le llam: belleza de la creacin hecha a semejanza de Dios.

A esto tambin se suma a que la msica fue convertida en lenguaje, porque tambin legitimaba al grupo social dominante, quien tena el dominio del saber y entenda dicho lenguaje. Si bien anteriormente la msica dependi de modos creacin a travs de tradiciones orales. En la llamada Edad Media los llamados musici, personas especializadas en la msica, elaboraron los conceptos que fraguaron la cultura musical occidental. Forjaron las herramientas conceptuales que en los siguientes aos no dejaron de refinarlas. La msica convertida en objeto y no en sujeto, se le oblig a una creciente teorizacin. Al mismo tiempo se le manipul por medio de la clasificacin, ordenacin, exclusin, explicacin y organizacin. De nuevo, la msica sufre una nueva trasmutacin y una nueva coercin y clausura haca con la naturaleza y la especie humana. Con la msica convertida en simple lenguaje escrito, se gest la prctica de la memoria y la repeticin, sin relacin con la realidad y conciencia social. Se despeg de los conflictos sociales. Aunque en otro periodo histrico, los msicos y la msica/naturaleza/especie humana se relacionaron con los problemas polticos/sociales/econmicos.

II.

En la llamada modernidad (capitalista) la msica no cambi de lugar en el que se le impuso en el periodo histrico anterior. Aunque la burguesa fue en un principio revolucionaria, no cambi muchas de las relaciones de dominacin del periodo anterior, sino que se las apropi para imponerlas su modo de ser y las complejiz cada vez ms. En el mundo de la produccin capitalista, la msica no escapa no slo del divorcio y la clausura del resto de las relaciones sociales y de la naturaleza, sino tambin sufre nuevas relaciones ahora impuestas por la mercantilizacin. La msica, ahora tambin alienada como mercanca, no deja de ser ms que un producto de consumo ms. Esto lo vivi un tipo de msica tan respetable como el jazz. Theodor W. Adorno tiene razn al mencionar al jazz como una mercanca ms en el mismo grado en que se presentan otras. En las primeras dcadas del siglo XX consideraba al jazz como un artculo de masas. Deca que los msicos vivan alienados. Incluso, mencionaba, que al ser reproducido en su cotidianeidad, reforzaba dicha alienacin. En ese sentido no dejaba de ser una mercanca, sometido a su forma de vendibilidad, a las leyes y la aleatoriedad del mercado. Los msicos y los grupos sociales que la producen y consumen, estn sometidos a dichas leyes, sin ninguna capacidad de reivindicarse social y polticamente. Pero adems consideraba que las orquestas de negros aceptaban una relacin de dominacin.[3] Sin embargo, el jazz no siempre estuvo alienado, tambin se fue un medio de resistencia. De hecho surgi como forma de resistencia. La historia del jazz es compleja pues comparte muchas experiencias. Se puede decir, por un lado, que ha vivido momentos de alienacin en muchos aspectos. Por ejemplo, convertida en una mercanca, pero tambin se le somete constantemente a la clausura del resto de las relaciones sociales porque es producida y reproducida, lejos de amplios sectores de la poblacin y se le somete a que se reproducida por ciertos grupos especializados. Pero tambin, por otro lado, ha vivido momento de liberacin.

La alienacin de la msica llega a tal grado de que se considera que solo los especializados y los ms dotados pueden hacer msica (como el jazz, por ejemplo). Esto obedece no slo a la separacin de la msica del resto de las relaciones sociales, sino al divorcio de la naturaleza y a la legitimacin de un mundo clasista. Por ejemplo, algunos crticos de jazz en Mxico le otorgan virtud a la incapacidad que le han impuesto a la msica para producirse y reproducirse por amplios sectores de la poblacin. Y slo le refrendan a un sector privilegiado que cree puede o sabe escucharla, pero tambin la entiende y la produce. Esto no es ms que una forma de profundizar una sociedad sumamente excluyente.

Pero la exclusin reproducida e impulsada por los conocedores de la msica manifiesta su propia mediocridad e incapacidad para comprender que dentro de la complejidad en que se hace msica existen otros aspectos que llevan a que mucha gente no tenga las condiciones para escuchar y producir msica. Por ejemplo, la incapacidad de or el mundo a travs de lo que el mismo mundo produce, en el que estamos inmersos y nos reproducimos. La msica est inmersa en esos sonidos que la sociedad industrial produce. Y no arrinconada en un espacio y en algunos grupos que se creen con capacidad de producirla. Incluso el jazz y el blues surgieron del entorno natural, social, poltico y econmico. Jacques Attali tiene toda la razn al afirmar que el mundo no se mira, sino se oye.[4] Es un asunto que no se vive en la llamada modernidad (capitalista). La sociedad capitalista (y con ello los crticos) nos incapacitan para comprender el mundo a travs de lo que emite, es decir, a travs de los sonidos. Se vive preocupado para reproducir las relaciones sociales dominadas por el capital. Y nunca se contempla a la msica como medio de existencia en la realidad social. Pues construye relaciones sociales que olvidan la vida humana o ms bien desprecian ese mundo que nos provee de elementos para comprenderlo, y sobre todo, para vivirlo.

De ese mundo es como, los que lo habitamos, lo reproducimos. Es un mundo ligado inseparablemente a algo que los grupos de poder del modo de produccin capitalista desprecia: la naturaleza. La naturaleza como el lugar en el que nos reproducimos, es decir, el planeta, en todas sus concepciones, es la que nos provee de lo indispensable para vivir. Es de este mundo que nos provee para conocernos a nosotros mismos, pero tambin para conocer el sistema natural. Pero que desconocemos completamente porque los grupos de poder del modo de produccin capitalista se imponen al construir un proyecto econmico-poltico, no toman en cuenta a la naturaleza. En ese sentido, gran parte de la poblacin del mundo est incapacitado para or el mundo en que vivimos. Pero no slo el hecho de orlo y sin ninguna relacin social, sino que de ese mundo es posible comprendernos a nosotros mismos y combatir las injusticias en todos los niveles: natural, social, cultural, poltico y econmico.

A manera de conclusin

La msica atraves un proceso en el que se le alej de la relacin especie humana/naturaleza. Durante la llamada Edad Media se perfeccion su clausura, se le enajen de su manifestacin como un todo. La naturaleza, en donde la especie humana se produce, fue convertirla en una enemiga y en un ente extrao y por tanto como el espacio a combatir. La msica y la naturaleza se convirtieron en entes ajenas entre s, e incluso desconocidas, ni a una ni a otra, se le conocen. En la modernidad capitalista, estas relaciones se profundizaron. La mercantilizacin de las relaciones que impuso el mundo de la produccin capitalista se carg sobre la msica. La msica se convirti en otra mercanca que le hizo compaa a todo el arsenal de mercancas que ofrece la sociedad de consumo. Pero tambin los llamados msicos, han llevado a la msica a la liberacin de sus condiciones de opresin, que al mismo tiempo es la liberacin del conjunto de relaciones sociales de opresin de la especie humana.


Bibliografa

Adorno, Th. W., Sobre el jazz, en Escritos musicales IV. Obra completa, 17, Madrid, Akal, 2008.

Attali, Jacques, Ruidos. Ensayo sobre la economa poltica de la msica, Mxico, Siglo XXI, 2011.

Cullin, Oliver, Breve historia de la msica en la Edad Media, Barcelona, Paids, 2005.

Duby, Georges, Los tres rdenes o lo imaginario del feudalismo, Madrid, Taurus, 1992.

Notas

[1] Georges Duby, Los tres rdenes o lo imaginario del feudalismo, Madrid, Taurus, 1992, p. 29.

[2] Oliver Cullin, Breve historia de la msica en la Edad Media, Barcelona, Paids, 2005, p. 9.

[3] Th. W. Adorno, Sobre el jazz, en Escritos musicales IV. Obra completa, 17, Madrid, Akal, 2008, p. 87.

[4] Jaques Attali, Ruidos. Ensayo sobre la economa poltica de la msica, Mxico, Siglo XXI, 2011, p. 11.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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