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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-01-2018

Los desafos del dcimo tercer ao del gobierno de Evo Morales

Hugo Moldiz Mercado
Rebelin

Ampliar su legitimidad y crecer por encima del 4 por ciento representan los dos desafos ms importantes del presidente Evo Morales en un ao que, como el mismo ha reconocido, ser bastante duro.


Tras alcanzar en 2017 un rendimiento econmico menor al proyectado -pero que no le quita al pas su condicin de lder en crecimiento de la regin-, y de enfrentar una avalancha de conflictos polticos, con expresiones de resurgimiento de la violencia y el racismo, Evo Morales inicia este 22 de enero su dcimo tercer ao consecutivo como presidente de Bolivia el ms largo de la historia nacional-, con el objetivo de superar el 4% de crecimiento y, mucho ms importante que lo anterior, de ampliar su legitimidad en la perspectiva de las elecciones de 2019.

Para lograr ambos objetivos, en un ao que ser decisivo en la construccin de relaciones de fuerza para el gobierno y la oposicin, el titular del Estado Plurinacional estima continuar con el ambicioso plan de inversin que desde 2015 se ha propuesto ejecutar hasta 2020, estimado en unos 50.000 millones de dlares, para potenciar la economa nacional. Avanzar en la industrializacin de los recursos naturales, mantener el ritmo en la construccin de carreteras, creacin del empleo juvenil y la otorgacin de servicios, donde los programas de acceso a agua potable y riego son esenciales, figuran en los planes gubernamentales.

En realidad, aunque los economistas partidarios de la escuela de Chicago se esfuerzan en desconocer y descalificar de manera ms o menos sostenida, Bolivia ha conquistado por quinto ao consecutivo el sitial de pas con mayor crecimiento de la regin sudamericana gracias a la dinmica de su demanda interna, lo que ha compensado los bajos precios de las materias primas. En 2018, Morales aspira que Bolivia sea la primera economa en crecimiento de toda Amrica Latina.

Lo que no se conoce todava es qu har Evo Morales en el campo de lo poltico, donde parecen concentrarse los mayores problemas del gobierno. Desde el 21 de febrero de 2016, cuando la propuesta de modificar el artculo 168 de la Constitucin fue derrotada por estrecho margen en un referndum en el que la oposicin, asesorada por Estados Unidos- bas su campaa en una estrategia de la mentira que tuvo como hilo conductor del relato a un inexistente hijo del Presidente, la iniciativa poltica empleando similar estrategia y mtodo- est de lado de las fuerzas que se oponen al proceso de cambio. Esto se nota, por ejemplo, en el uso poltico del nuevo Cdigo del Sistema Penal que, a pesar de los problemas de redaccin en varios de sus artculos-, expresa un paso adelante en la bsqueda de eliminar la retardacin de justicia. La modificacin parcial de su gabinete poltico apunta a resolver el vaco dejado por el ex ministro de la Presidencia, Juan Ramn Quintana en enero de 2017.

En realidad, la causa principal de las movilizaciones propiciadas por la oposicin desde diciembre pasado es el rechazo a la candidatura de Morales en 2019, luego que el Tribunal Constitucional Plurinacional diera curso a un Recurso Abstracto de Inconstitucionalidad contra cuatro artculos de la Constitucin que limitan la aplicacin del derecho preferente.

Las reacciones ante el fallo del TCP, al que la oposicin rechaza por desconocer el resultado del referndum del 21 de febrero, han sido duras y en las calles en un primer momento, aunque luego tomaron forma en la movilizacin, principalmente de mdicos, contra el cdigo penal. Pronunciamiento conjunto de una parte de la oposicin, agresin contra varias instituciones del Estado en Santa Cruz, comunicado del Departamento de Estado de EEUU, intervencin de una congresista cubano-americana en el Congreso de ese pas, llamados a desatar la guerra en varios columnistas de los medios hegemnicos, resurgimiento de las acciones de racismo como en Santa Cruz y Beni, as como decir que prefiero una dictadura de botas y no de ojotas de parte de una diputada, representan apenas una rpida descripcin de la tensa situacin que Morales enfrent desde diciembre.

Morales ha encontrado en las redes sociales su principal flaqueza y el arma que mejor emplea la oposicin para atacar su gestin. La aseveracin no est fuera de foco, en un pas en que el predominio en el manejo de las redes sociales est principalmente en manos de los sectores no populares, a lo que coadyuva el papel de la mayor parte de los medios de comunicacin, periodistas y analistas.

Lo que s, la interpretacin de Morales -que en realidad hace referencia al enorme impacto de la llamada Guerra de Cuarta Generacin en la manipulacin de la subjetividad de la gente-, se matiza al observar el fortalecimiento de las corrientes de ultraizquierda en los movimientos sociales que, como en la dcada de los 70 y 80, fueron un factor de desestabilizacin y cada de los gobiernos populares de Juan Jos Torres y Hernn Siles Suazo.

La explicacin de este momento difcil, en el que la alta aprobacin de Morales no condice con la intencin de voto, aunque sigue en primer lugar en las preferencias si las elecciones fueran ahora, parece centrarse en la ausencia de trabajo poltico de sus flcidas organizaciones en la sociedad, que es donde se construye hegemona, como seala el terico italiano Antonio Gramsci y al que el vicepresidente lvaro Garca Linera lo cit varias veces.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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