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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2018

Castigo a escala mundial

Martin Granovsky
Pgina 12


Eric Hobsbawm, el gran historiador ingls muerto en 2012 a los 95 aos, lo tena claro. En 2011 se encontr con Luiz Incio Lula da Silva. Al salir de la reunin, en Londres, coment: Lula ayud a cambiar el equilibrio del mundo porque puso a los pases en desarrollo en el centro de las cosas. Y agreg: Lula fue el verdadero introductor de la democracia en Brasil, un pas con tantos pobres por los que nadie antes hizo tantas cosas concretas.

Lula ya haba cumplido sus dos mandatos, uno iniciado el 1 de enero de 2003 y otro en 2007. Cuando los brasileos eligieron presidente al tornero mecnico, en octubre de 2002, Hobsbawm se haba puesto feliz: Ahora soy un poco ms optimista sobre el futuro del ser humano.

Los tres camaristas de Porto Alegre sin duda pasarn a la historia. Al condenar a Lula hicieron su contribucin para un mundo ms desequilibrado.

Hace seis meses que Lula gana en todas las encuestas de intencin de voto en primera vuelta y en segunda. Tambin redujo en 20 puntos el rechazo que generaba su figura. Y lo hizo en solo un ao y medio. Los polticos y los investigadores de opinin pblica saben cul es el efecto de reducir la imagen negativa: sube el techo y el crecimiento es posible. Ninguna figura de la derecha, entretanto, se dispar en las encuestas hasta el punto de poner en riesgo a Lula. Ni el ultraderechista Jair Bolsonaro ni la verde Marina Silva, a quien en 2014 asesor Jaime Durn Barba, ni el gobernador de Sao Paulo Gerardo Alckmin, del partido de Jos Serra y Fernando Henrique Cardoso. Nadie de ellos apareca como challenger del viejo boxeador de 72 aos que regresaba a la pelea, una ms, tras superar un cncer y un golpe de Estado.

Los jueces no solamente dieron el primer paso para impedir que el poltico ms reconocido de Brasil pueda ser candidato y, eventualmente, ganar las presidenciales del 7 de octubre de este ao. Castigaron al lder popular que, en el marco de la democracia clsica, protagoniz el proceso de cambio con mayor cantidad de poblacin involucrada. A Dilma Rousseff la votaron en 2014 nada menos que 52 millones de personas.

Con su condena al dirigente sindical que fund el Partido de los Trabajadores en 1980 y 23 aos despus lleg a la Presidencia, los jueces buscaron extirpar lo que un senador brasileo llam la raza maldita. En 13 aos de gobiernos petistas, primero de Lula y despus de Dilma, los brasileos lograron comer tres veces por da. El verdadero milagro. Fue sa, justamente, la promesa de Lula en la campaa presidencial de 2002.

El tono afable de los brasileos puede esconder la crueldad de su historia. Brasil sali de la esclavitud recin en 1888. La primera Constitucin republicana, en 1891, prohibi votar a los analfabetos. Recuperaron ese derecho recin en 1985, por enmienda constitucional. Y lo disfrutaron de manera consagrada en el texto de la Constitucin de 1988. Un siglo despus de la abolicin de la esclavitud.

Cuando Lula asumi, los fazendeiros, los hacendados del interior de Sao Paulo, todava mataban inspectores del Ministerio de Trabajo. Brasil haba pegado el gran salto en la dcada de 1970, con el desarrollo simultneo de las multinacionales automotrices y la clase obrera de masas. Pero las instituciones seguan respondiendo a las prcticas de la esclavocracia, una forma de prolongar por otras vas el dominio del amo sobre el esclavo.

Lula no solo inici la incorporacin al consumo de 40 millones de personas, que a principios de este siglo representaban la quinta parte de la poblacin brasilea. Estimul la dignidad de los negros y los indios, el orgullo de los operarios, los derechos de las mujeres, la soberana de los nordestinos sobre su propia vida.

Tena razn el viejo Eric. Construy una democracia de lo concreto. Por eso el castigo de los jueces tiene alcance global. Es para que los trabajadores del mundo pierdan la esperanza de ser representados con su voto. Para que sientan miedo. Para que, de una vez para siempre, acepten el apartheid social. Para que no molesten ms.

Los conservadores brasileos vienen midiendo la reaccin popular. En 2017 hubo dos huelgas generales. La primera tuvo un acatamiento decoroso. La segunda fracas. Luego de la segunda el Senado aprob la Reforma Laboral precarizante y el juez Sergio Moro sentenci a Lula a nueve aos y medio de crcel, fallo que no sufri marcha atrs ayer en Porto Alegre. No es ensayo y error: es correlacin de fuerzas. Si el establishment no observa delante suyo la chance cierta de un alzamiento popular, sigue con el plan trazado. Por qu habra de actuar de otra forma si quiere y, adems, puede? Quiere transformar Brasil regresivamente. Eligi como blanco al PT y al Estado. A Petrobrs y a los bancos pblicos, un rea que Fernando Collor de Mello quiso privatizar en 1989 y no pudo porque el juicio poltico lo quit del Planalto. Ni Itamar Franco ni Fernando Henrique Cardoso pudieron cumplir con el plan que desplegaban Carlos Salinas de Gortari en Mxico y Carlos Sal Menem en la Argentina. Ya era tarde.

Ahora van por la revancha. Que es algo ms profundo. Marco Aurlio Garca, el asesor de Lula muerto el ao pasado, le haba puesto nombre: la Contrarreforma.

Fuete: https://www.pagina12.com.ar/91314-castigo-a-escala-mundial


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