Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2018

Malestar en la diplomacia estadounidense

Manuel E. Yepe
Diario Por esto! (Mrida)


La crisis mltiple que afecta al rgimen de Donald Trump desde el da de la llegada del multibillonario empresario inmobiliario al saln oval de la Casa Blanca no ha perdonado al Departamento de Estado. Un artculo del periodista Gardiner Harris, corresponsal del diario The New York Times en la sede del gobierno estadounidense, en Washington D.C., refleja la grave situacin por la que atraviesa la diplomacia de la superpotencia desde aquel da y cmo sta tiende a agravarse a tono con los vicios inherentes al trumpismo, aunque en este caso sea Rex W. Tillerson, el Secretario de Estado, la primera figura actuante.

El periodista califica de desfile de despidos y tempranos retiros lo que ha estado ocurriendo en las filas superiores del State Department. Cada oficina del Departamento ha sido convocada a contribuir al objetivo en un esfuerzo por vaciar la cancillera como centro de la intensa campaa a que ha convocado Tillerson.

El discreto optimismo que salud la llegada de Rex Tillerson al cargo de Secretario de Estado pronto tom forma de preocupacin por la incomunicacin entre el jefe y sus subordinados. A mediados de ao, la frecuencia con que el canciller reiteraba asuntos como la ineficiencia y la necesidad de reorganizar la poltica exterior fue motivo, cada vez mayor, para el enojo y la preocupacin por la actuacin de Tillerson en el Departamento.

En la actualidad el distanciamiento se ha hecho pblico en la medida que los diplomticos separados o retirados de sus cargos divulgan sus sentimientos y un nmero de congresistas comienza a interesarse por el impacto de tales dimisiones en la poltica exterior.

En un reciente mensaje dirigido al canciller Rex Tillerson, los miembros demcratas del Comit de Relaciones Exteriores de la Cmara de Representantes mencionaban el xodo de ms de 100 funcionarios superiores del Departamento de Estado desde enero, y expresaban su preocupacin por lo que parece ser un vaciado intencional de nuestras filas diplomticas.

Tillerson, ex alto ejecutivo del consorcio EXXON y partidario del capitalismo fundamentalista, nunca se ha escondido para declarar que el Departamento de Estado no es ms que una burocracia inflada y que l valora a la diplomacia cotidiana de Estados Unidos (que ahora l encabeza) como un conjunto de funcionarios de bajo nivel y conducta improductiva.

Aun antes de ser confirmado por el Senado el nombramiento de Tillerson, su equipo de asistentes despidi a 6 altos funcionarios de carrera del Departamento de Estado, incluyendo a algunos nombrados durante gobiernos encabezados por presidentes republicanos. A ninguno le fue comunicada la razn del despido.

El canciller Tillerson anunci una reorganizacin a realizarse en los meses subsiguientes, subrayando que esa sera la accin ms importante que habra de llevar a cabo durante el ejercicio de su cargo. Para ello contrat a dos compaas consultoras que encabezaran el procedimiento.

Comoquiera que l haba anunciado antes de asumir las funciones de Secretario de Estado que reducira el presupuesto del Departamento en un 31 %, muchos vieron la reorganizacin como una cortina de humo para drsticos recortes.

Tillerson congel todas las contrataciones y ofreci $25,000 de recompensa a quienes presentaran sus renuncias, con el objetivo de lograr que unos 2,000 diplomticos de carrera y funcionarios pblicos dejasen sus cargos en octubre de 2018. Su reducido grupo de asistentes ha logrado dejar sin asignacin de misiones a algunos diplomticos y ha motivado a otros al retiro, fundamentalmente bloquendoles la asignacin de las misiones a que aspiraban o denegndoles cualquier otro trabajo.

Entre los despedidos sobresale la elevada proporcin de diplomticos latinos y afroamericanos, as como de mujeres, perfiles que son de suma importancia para mostrar la diversidad de gneros que siempre resulta difcil lograr con cifras verdicas en EE.UU.

Gardiner Harris cita a Nancy McEldowney, diplomtica de carrera y ex embajadora jubilada en junio ltimo tras 30 aos como funcionaria del servicio exterior estadounidense: Hay un vaco en el Departamento de Estado y los jvenes que ahora desempean los altos cargos carecen de la confiabilidad y credibilidad que confiere una nominacin presidencial y una confirmacin senatorial.

Un reflejo de la orientacin que se est aplicando en el Departamento de Estado se observ durante la farsa contra Cuba de los ataques snicos (que nunca existieron y probablemente fueron resultado de una iniciativa del senador Marco Rubio para promover su imagen como probable futuro presidente republicano), uno de cuyos primeros efectos fue la reduccin del personal en la Embajada en La Habana hasta un extremo que prcticamente imposibilit las relaciones consulares entre ambos lados del estrecho de Florida.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter