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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2018

Ecuador y la consulta popular
Hacia el fortalecimiento de la democracia y de la participacin ciudadana

Daniel Kersffeld
ALAI


El prximo domingo 4 de febrero tendr lugar una eleccin que, ms all de sus obvias repercusiones polticas e institucionales para el Ecuador, seguramente tendr tambin inocultables resonancias en los pases de la regin. La Consulta Popular convocada por el Presidente de la Repblica Lenin Moreno establece siete preguntas generales, que van desde temticas ambientales, penales e impositivas a temas ms especficos, y ms controversiales, que afectan directamente al poder poltico y a la institucionalidad que se ha creado, sobre todo, en los ltimos aos.

 

As, la pregunta 2 plantea si Para garantizar el principio de la alternabilidad, est usted de acuerdo con enmendar la Constitucin de la Repblica del Ecuador para que todas las autoridades de eleccin popular puedan ser reelectas una sola vez, recuperando el mandato de la Constitucin de Montecristi, y dejando sin efecto la reeleccin indefinida aprobada mediante enmienda por la Asamblea Nacional el 3 de diciembre del 2015 ()?. En tanto que la pregunta 3 se interroga sobre si Est usted de acuerdo con enmendar la Constitucin de la Repblica del Ecuador para reestructurar el Consejo de Participacin Ciudadana y Control Social, as como dar por terminado el periodo constitucional de sus actuales miembros y que el Consejo que asuma transitoriamente sus funciones tenga la potestad de evaluar el desempeo de las autoridades cuya designacin le corresponde, pudiendo, de ser el caso, anticipar la terminacin de sus periodos ()?

 

Ms all de las posturas a favor o en contra que se puedan tener en torno a los diversos contenidos de la Consulta, no cabe duda de que son stas las dos preguntas que ms han acaparado la atencin pblica, y obviamente, el inters de la clase poltica ecuatoriana. En caso de que la primera pregunta tenga un voto afirmativo mayoritario se estara frente a un cambio de enormes proporciones ya que figuras polticas como Rafael Correa no podran aspirar a un nuevo cargo presidencial.

 

A simple vista, parecera que esta pregunta podra limitar los derechos ciudadanos del ex mandatario para presentarse a un nuevo perodo de gobierno. Sin embargo, debemos tener en cuenta que una modificacin de estas caractersticas no convertira al Ecuador en una excepcin a la regla: por el contrario, son varias las legislaciones en el contexto internacional que plantean una limitacin a la releccin indefinida como una forma de consolidar el sistema poltico impidiendo, de ese modo, la dependencia hacia una nica persona.

 

La tercera pregunta de la consulta apunta a una de las principales innovaciones promovida por la ltima reforma constitucional. El Consejo de Participacin Ciudadana y Control Social (CPCCS), surgi de la Constitucin de 2008 como entidad autnoma y a cargo de la Funcin de Transparencia y Control Social. En otras palabras, se trata de un rgano dedicado a la fiscalizacin del poder y de la institucionalidad poltica que, entre otras atribuciones, incentiva la participacin ciudadana y promueve la lucha contra la corrupcin.

 

Los resonantes casos de corrupcin o investigaciones en curso sobre esta problemtica, desarrolladas en distintas esferas del Estado, ciertamente, han puesto un manto de sospecha sobre el CPCSS, su real funcionamiento, y su poder de fiscalizacin. Como es evidente, la pregunta de la Consulta en ningn caso se plantea eliminar este rgano de fiscalizacin y participacin, de gran importancia para el sistema democrtico, sino reestructurarlo y proceder a un cambio en su composicin interna a partir de la forma de designacin mediante eleccin popular.

 

Ahora bien, y teniendo claro cul es el sentido de las preguntas ms controversiales de la eleccin del 4 de febrero, surge el interrogante central de ese artculo: por qu no discutir pblicamente en torno a ellas?

 

Al gobierno de Moreno se lo ha cuestionado por imponer una iniciativa como una Consulta Popular elaborada, justamente, para que la ciudadana pueda expresarse en plena libertad. De igual modo, se lo ha tildado de populista y demaggico por promover esta iniciativa, sin reparar en el hecho de que el proceso de convocatoria cumpli con los procedimientos y requisitos establecidos en el artculo 147 de la Constitucin de la Repblica y en el 195 de la Ley Orgnica Electoral y de Organizaciones Polticas, as como tambin con el proceso de control previo constitucional previsto en la Ley Orgnica de Garantas Jurisdiccionales y Control Constitucional.

 

Tambin se lo ha tratado de neoliberal, como si fuera la versin ecuatoriana de Mauricio Macri, cuando por el proceso de Dilogo Nacional se convoc a empresarios y figuras opositoras y ligadas a la vieja poltica, aunque tambin se invit a grupos indgenas, afros, campesinos, miembros de organizaciones feministas y de gnero, de economa social y solidaria, transexuales, jvenes, etc. muchos de los cuales se haban distanciado de la Revolucin Ciudadana por la ausencia de polticas concretas y positivas hacia estos sectores.

 

Por ltimo, el llamado a la Consulta Popular le ha valido al gobierno de Moreno el ser calificado como traidor a quien supuestamente lo llev al poder. Por qu? Qu clase de traicin podra ser cometida frente a la posibilidad concreta de que la ciudadana se exprese a travs de una metodologa transparente como es una Consulta? Frente a las preguntas que supuestamente atentan contra los representantes del pasado gobierno, siempre est la opcin de votar por el no antes que por impugnar de plano una herramienta abierta y participativa como sta.

 

Con todo, no deja de causar escozor que en el mpetu negativo de la campaa por el siete veces no se rechace una propuesta tan saludable como la planteada en la pregunta 1, sobre sancionar a toda persona condenada por actos de corrupcin con su inhabilitacin para participar en la vida poltica del pas y con la prdida de sus bienes, y ms an, la pregunta 4: Est usted de acuerdo con enmendar la Constitucin de la Repblica del Ecuador, para que nunca prescriban los delitos sexuales en contra de nios, nias y adolescentes.

 

Proceder con la Consulta y con las reformas que all se plantean de ningn modo significa un retroceso en los avances y logros alcanzados por el pas en los ltimos aos. La superacin del modelo neoliberal a partir de la inversin pblica y de una mejora en la calidad de vida de la poblacin constituyen hechos que, incluso, han sido reconocidos por gobiernos y organizaciones internacionales que distan de pertenecer al arco progresista y, ms an, al de la izquierda. De hecho, el gobierno de Lenin Moreno, con el apoyo de Alianza Pas, contina y en algunos casos tambin profundiza, los principales lineamientos polticos en torno a la autodeterminacin del Ecuador, la defensa de las soberanas, la defensa de los derechos humanos, la proteccin de la Amazona y del ambiente, la promocin del gnero, una poltica amplia y progresista en torno a los derechos de los migrantes, la ciudadana universal y la movilidad humana, entre otras iniciativas.

 

Pero no por reconocer todo lo bueno que tuvieron los anteriores perodos presidenciales debemos aceptar, sin ms, la existencia de corrupcin o tolerar las ambiciones hegemnicas, bajo el argumento de que su denuncia nicamente fortalece a la derecha o, ms aun, que seran el mayor y ms grave sntoma de derechizacin del actual gobierno de Lenin Moreno.

 

En contextos tan complejos como el actual, donde la violencia se expresa en mltiples formas, donde priman voces de intolerancia y discriminacin, promovidos no ya por ciudadanos de a pie sino directamente por gobiernos y presidentes; y en pases como los de la regin, donde el pasado autoritario y represivo en muchos casos se ha reconvertido bajo nuevas formas en el presente, no es malo generar mecanismos como consultas y referndums ante la ciudadana.

 

Todo lo contrario. En Ecuador, en Amrica Latina y en todo el mundo se trata de instalar el dilogo y no de clausurarlo, de escuchar y de razonar entre distintas alternativas, y no de rechazarlas de plano porque tal pregunta est promovida por un inters espurio o porque nicamente responde al designio de la traicin.

 

Se trata de fortalecer la democracia, no de debilitarla, y de instar a la expresin ciudadana antes que de cercenar su histrico derecho a la participacin. En definitiva, de recuperar el espritu de la reforma de 2008, la que dio vida a la Constitucin de Montecristi, reconocida a nivel internacional, sobre todo, por su condicin revolucionaria, participativa, abierta y democrtica.

 

Daniel Kersffeld: Dr. en Estudios Latinoamericanos (UNAM)

Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/190616


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