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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2018

Familias de migrantes en un limbo de sueos rotos

Rafiqul Islam
IPS


El banglades Wahid Haider no ve a su hijo Nayeem, de 30 aos, desde hace casi siete, cuando emigr a Italia, pero no lamenta en absoluto que haya dejado atrs su aldea natal en busca de mejores perspectivas econmicas.

Nayeem atraves entonces Rumania, donde pas varios meses, antes de llegar a Italia.

Wahid, expresidente del consejo rural local y figura influyente en su comunidad, relat a IPS cmo, en 2008, el gobierno militar demoli el comercio de su hijo en la nortea aldea de Nankar, junto con muchos otros negocios, en una campaa por erradicar las empresas no autorizadas.

En Nankar, ubicada a unos 300 kilmetros de Dhaka, hay 3.000 habitantes, la mayora de los cuales dependen de la agricultura. Pero en esa zona, un terreno de menos de media hectrea puede ascender a 600.000 dlares.

Al perder su fuente de ingresos tras la demolicin de su comercio, Nayeem contact a su primo Ahmed Mustafa, que ya llevaba muchos aos residiendo en Venecia. Le impact saber que ganaba unos 1.500 euros (1.200 dlares al valor actual) por mes como vendedor callejero y decidi probar suerte en Italia.

Su primo lo ayud a conseguir una visa, pero por tramitarla y por sacar el pasaje areo de Nayeem cobr unos 15.000 dlares, que pag el suegro del migrante. ste tena apenas 20 aos cuando se cas con Zulekha, con quien tuvo dos hijos. El padre de su esposa no era adinerado, pero posea algunas tierras que accedi a vender a pedido de su nica hija, para financiar el viaje de su yerno a Italia.

El hijo menor de Nayeem tiene actualmente siete aos, el mismo tiempo transcurrido desde que se fue de Nankar. El pequeo, igual que su hermano de 10 aos y su madre Zulekha, no ve a Nayeem desde entonces.

Sin embargo, gracias al dinero que Nayeem enva a su familia a travs de un banco local, Zulekha vive en una casa alquilada en Nankar. Mientras, l sigue vendiendo baratijas en Venecia, y en verano se traslada a las playas para aprovechar la lucrativa temporada turstica.

Tiene que renovar su visa cada seis meses, lo que le permite permanecer en Italia, pero no puede salir del pas para visitar a su esposa, hijos y padres en Bangladesh, porque de ser as no podra reingresar a suelo italiano.

Eso no es en absoluto un problema, dice Wahid, el padre de Nayeem. Zulekha es una buena chica y puede esperar a su esposo unos aos ms.

Es posible que Zulekha piense de modo distinto, pero IPS no logr contactarla para conocer su punto de vista sobre cmo afectar su futuro el hecho de tener un marido ausente y ninguna garanta de que a corto plazo consiga un permiso para visitarla.

Wahid relat a IPS otra historia, la de Imran, un hombre de 34 aos oriundo de Sathibari, una aldea vecina a Nankar, quien cruz el mar Mediterrneo en bote pero muri de fatiga y deshidratacin al llegar a Italia.

Aunque esto ocurri hace dos aos y medio, los padres del muchacho, Alim Uddin, de 80 aos, y Roushanara, de 65, se niegan a aceptar la muerte de su hijo. IPS habl con ellos en su hogar de Sathibari. Puede decirme si Imran est bien?, pregunt el anciano.

Segn la Organizacin Internacional para las Migraciones (OIM), 199 personas han muerto en lo que va de este ao al intentar cruzar el peligroso mar Mediterrneo.

En 2017 fueron 171.635 migrantes y refugiados los que ingresaron a Europa por mar, inform la OIM, agregando que poco menos de 70 por ciento entraron a Italia y el resto se dividieron entre Grecia, Chipre y Espaa. Segn el Proyecto Migrantes Desaparecidos, de la misma agencia, el ao pasado se produjeron 3.116 muertes en el Mediterrneo.

Imran era el segundo de sietehermanos, tres hombres y cuatro mujeres. La agricultura era el nico medio de sustento de su familia. En la aldea, l ayudaba a su padre cultivando arroz, maz y papas en una hectrea. Pero lo que ganaba no le alcanzaba para mantener a la familia, de 11 miembros, incluidas su esposa y su hija.

Con la esperanza de mejorar econmicamente, Imran parti en avin hacia Libia en 2007, contando con una visa. Como trabajador no calificado, ganaba unos 200 dlares por mes. As y todo, con su empleo en una empresa constructora en Trpoli, a lo largo de cinco aos ahorr 2.500 dlares.

Pero Imran perdi su puesto poco despus de estallar la guerra civil en Libia, y entonces ya no pudo permanecer en Trpoli.

En ese tiempo, muchos de sus compaeros de trabajo partieron de Libia rumbo a Italia, a travs del Mediterrneo, explic a IPS Roksana, su viuda.

Akbar Ali, un hombre del oriente de Bangladesh que viva en Libia, le ofreci a Imran un viaje a Italia por mar si pagaba 1.000 dlares, relat. l accedi y en 2012 parti en una embarcacin junto con otras 400 personas de pases de Asia y frica.

Pocos das despus, recib una llamada de un nmero telefnico desconocido, y alguien me inform que Imran haba muerto de fatiga y deshidratacin al llegar al puerto italiano, dijo Roksana.

Nunca volvi a casa, ni siquiera su cadver, para que pudiramos verlo y enterrarlo, aadi.

La pareja llevaba un ao casada cuando l se fue a Libia. El mismo ao, ella dio a luz a una nia, a la que llamaron Rebeka Begum y que actualmente tiene 10 aos. La pequea no conoce el rostro de su padre.

Roksana, quien se gana la vida como agricultora en Sathibari, no abandon la casa de su suegro al enviudar.

Podra haberme vuelto a casar, pero no lo hice por mi hijita. Afortunadamente, mis suegros son buenas personas. Su nieta es un solaz para ellos ahora que el hijo se fue para siempre, seal.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2018/01/familias-migrantes-limbo-suenos-rotos/



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