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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2018

India & Violencias machistas
Mujeres en Asia El cido nos ha arruinado la cara, pero no nuestra felicidad ni nuestros sueos

Leire Regadas
Pblico

Mujeres que han sido atacadas con cido en la India encuentran la manera de salir adelante y gritan al mundo que son supervivientes, no vctimas.



Mujeres atacadas con cido en la India

Ritu Saini tena 16 aos cuando fue atacada por su primo como venganza por rechazar su propuesta de matrimonio. El cido corrosivo derriti su nariz y su ojo izquierdo. Mientras el lquido le corra por las mejillas y el cuello, su piel se iba arrugando poco a poco. Recuerda la sensacin de ardor incomprensible y la imposibilidad de ver nada. Mientras se retorca de dolor en medio de una concurrida carretera en Rohtak, donde el ataque haba ocurrido a plena luz del da, la gente pasaba y miraba, pero nadie acuda a ayudarle.

Tras permanecer dos meses ingresada en el hospital le dieron el alta, pero se recluy en casa durante un ao. Senta dolor y mucha vergenza, no quera que la gente me viera, cuenta. A Rupa Saa le atac su madrastra. Ella tena su propio hijo y no acept que fuera parte de su misma familia despus de casarse. Rupa recuerda con exactitud el momento del ataque, as lo explica para el documental We are survivors, not victims: Eran las dos y media de la madrugada. No haba electricidad en el pueblo y estaba todo muy oscuro. Cuando el cido cay por mi cara me despert pensando que estaba lloviendo.

Empec a gritar, mi visin estaba borrosa y empez a oler mal, como a quemado. Mi cara arda como el infierno y solo deseaba poder ir a algn lugar fro. Las historias de Ritu y Rupa no slo tienen en comn los ataques. Para ellas todo cambi cuando descubrieron la organizacin Chhanv Foundation, su campaa Stop Acid Attacks y de esta manera la oportunidad de trabajar de cara al pblico en una cafetera llamada Sheroes Hangout.

As rompieron las barreras del ostracismo al que son condenadas en una sociedad que les repudia y les culpa, recuperaron su autoestima y, sobre todo, su sonrisa. Ahora son supervivientes, no vctimas, y no dudan en recalcarlo una y otra vez para reafirmarse en su conviccin y que el mundo sepa que continan con ganas de vivir y de luchar para que estos casos no sigan repitindose. Segn datos de la organizacin, India es uno de los tres pases junto con Camboya y Bangladesh donde ocurren ms ataques con cido, la mayora de veces por disputas econmicas o rechazos sentimentales.

La cafetera Sheroes Hangout se encuentra en la turstica ciudad de Agra, cerca del Taj Mahal. She-heroes hangout significa lugar de reunin de las heronas, y ese es precisamente el objetivo del pequeo establecimiento: reunir a supervivientes para que se conozcan, renan fuerzas y salgan adelante juntas realizando charlas y talleres, al mismo tiempo que logran ser independientes econmicamente y volver a adentrarse en el mundo laboral, algo especialmente difcil tras los ataques de cido.

La idea es que aprendan el funcionamiento de la cafetera para que si quieren, abran otra en sus ciudades explica Alok Dixit, fundador de la organizacin Chhanv. De hecho, ya existen dos cafeteras ms en otras ciudades de India. Al entrar huele a chai, la paz inunda los sentidos y los ojos de los visitantes recorren, curiosos, el establecimiento.

Est pintado de colores vivos y sus paredes repletas de dibujos y de fotografas de las supervivientes. Hay libros, llaveros y postales a la venta para apoyar el proyecto. La msica tradicional acompaa el ambiente y mientras la gente espera su comida sentada en sus sillones de mimbre, una gran estantera repleta de libros de viajes, novelas y teora feminista esperan a ser ledos. Tras descubrir los platos que carta esconde, se paga la voluntad, pues el precio no est establecido. Despus de unirnos a la campaa de Stop Acid Attacks la vida comenz de nuevo para nosotras.

Antes nos encerrbamos en casa, todo el da pensando en lo que haba pasado. Ahora tenemos una nueva vida. Fuerza para vivir. Solamos pensar que preferamos haber muerto, pero ahora queremos vivir. La gente viene, habla con nosotras, hemos hecho muchos amigos en la cafetera. Ya no tenemos miedo de que nos pase algo malo, porque la realidad es que ya nos ha ocurrido. Ahora solo pueden venir cosas mejores. No podemos dejar que mueran nuestros sueos ni nuestra felicidad. Ahora somos luchadoras, no vctimas sentencian las supervivientes.

Fcil acceso al cido

Segn la organizacin Stop Acid Attacks existen entre 250 y 300 ataques de cido en India cada ao, aunque es difcil contabilizarlas por la falta de datos oficiales. Tras varias manifestaciones y una gran campaa de la organizacin, en 2013 el Tribunal Supremo tipific como delito estos ataques, endureci la regulacin para la venta de sustancias qumicas y oblig a los gobiernos estatales a compensar a todas las vctimas con 300.000 rupias (4000 euros). Medidas que a pie de calle son papel mojado ya que el 80% de las supervivientes no reciben la cantidad compensatoria, tal como afirma la organizacin Make Love Not Scars. La impunidad sigue imperando y el cido contina siendo accesible y barato, tanto como 25 cntimos de euro.

Contra el ostracismo y el concepto de belleza

Los ataques de cido son premeditados y buscan satisfacer deseos de venganza. En la mayora de los casos se provoca un estigma y una humillacin de por vida. No quieren matarte, quieren hacerte tan fea que nadie te quiera, explica Saini. Las supervivientes han sabido sortear la trampa en la que sus atacantes queran que cayesen, y han decidido seguir con sus vidas sin miedo, sin vergenza, y tras varias operaciones, aceptando su nuevo aspecto. La belleza exterior es momentnea. Siento que ser hermoso por dentro es lo importante, dura toda la vida. Pinsalo, incluso el hombre que me atac con cido era bello en el exterior.




Fuente: http://www.publico.es/sociedad/mujeres-asia-acido-arruinado-cara-no-nuestra-felicidad-suenos.html



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