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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2018

Reflexiones en torno a la lectura de A los pies del caballo. Narcotrfico, herona y contrainsurgencia en Euskal Herra, de Justo Arriola
Caballo maldito Memoria de una verdad incmoda o simple conjetura?

Gustavo Hernndez Snchez
Rebelin


"Caballo maldito

que matas a gente,

a pobres y a ricos

y a gente inocente"

Los Travilis

 

Lo cierto es que, a pesar de la cancin de Los travilis, la plaga de la herona se ceb ms en los barrios obreros. Afirma el socilogo Csar Rendueles sobre las ciencias sociales, que stas: "son elaboraciones refinadas de nuestras prcticas cognitivas rutinarias" (Rendueles, 2016, p. 68), es decir, saberes cotidianos. Lo que se puede traducir como una especie de confirmacin o constatacin de algo que ya sabamos, o que al menos barruntbamos, pero que los datos nos confirma. En este caso: que el poder poltico estuvo implicado, de muy diversas formas, en la difusin y el asentamiento del mercado de sustancias estupefacientes ilegalizadas, especialmente la herona, durante las dcadas de los aos setenta-ochenta del pasado siglo. Lo que queda por dilucidar ahora es si esto se trata de una simple conjetura o ms bien de una verdad incmoda y hasta qu punto constituy un plan elaborado o ms bien respondi a factores ms complejos, entre los que la corrupcin de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado contribuy como factor determinante.

En mi caso, se trataba de una sospecha fundamentada en la memoria de personas cercanas que haban crecido en medio de este desastre que afect fundamentalmente a los barrios ms populares, aquellos en los que la movilizacin poltica era ms susceptible de prender mecha. Sobre esta misma hiptesis se asienta el libro de Justo Arriola. Quiz los que hemos crecido en un barrio en el que el azote de la distribucin de herona afligi de manera directa a nuestras historias de vida, estemos ms por la labor de aceptar su hiptesis. Azote que sufrieron especialmente nuestros padres y nuestras madres, pues: "el consumo de herona en el Estado espaol adquiri una dimensin epidmica" (Arriola, 2016, p. 183). En su obra, el autor organiza una serie de datos que, puestos en conjunto, hacen que las afirmaciones que se dan sean bastante concluyentes, trazando una lnea cronolgica que va de las conexiones de la CIA con la mafia corsa y siciliana despus de la Segunda Guerra Mundial para frenar el avance de las ideas comunistas en Europa, la conexin de la mafia con la Democracia Cristiana y grupos fascistas paramilitares en Italia, a la promocin de grupos insurgentes en Asia y Oriente Prximo conectados al cultivo de la amapola en el marco de la Guerra fra, en contextos de guerra como Vietnam o Afganistn.

Nadie estuvo a salvo, tampoco la propia poblacin norteamericana, pues la Agencia habra utilizado estas estrategias contra sus propios ciudadanos en la introduccin de herona y otras sustancias en los barrios negros para desmovilizar movimientos poltico-sociales como el de las Black Panters o el movimiento contracultural hippie. An as, reseas como la de Estaban Ordoez "Herona y Transicin: narcticos de Estado o sntoma de una sociedad rota?" en Ctx. Contexto y accin (Pblico, 17/01/2017) siguen sin creer en esta teora, la cual consideran mera conjetura. Lo cierto es que, si bien la cuestin puede atender, como decamos, a factores ms complejos que los de un plan perfectamente orquestado, el relato de Arriola tiene mucho de verdad e introduce un debate muy pertinente.

La cuestin parece ampliamente aceptada en otros pases, en los que la industria de contenidos audiovisuales y cinematogrficos, a partir de trabajos de investigacin ms especficos, retrata esta relacin de la CIA con la contra nicaragense y otras guerrillas paramilitares, va crteles de la droga colombianos. Espaa tiene su propia ficcin cinematogrfica en el gnero Quinqui, si bien contina siendo un relato underground o outsider (como diran hoy algunos politlogos), insuficientemente contrastado, que el libro de Arriola estara ahora tratando de demostrar. Muchos historiadores convencionales podrn argumentar que la hiptesis no est suficientemente probada, pues las fuentes que emplea el autor no son las habituales. Pero dnde vamos a encontrar las pruebas de una actividad cuyo fin es el de no dejar rastro? En todo caso, para las personas ms escpticas, en el libro tambin se apunta hacia grietas que permiten darnos algunas claves de esta actividad oculta; en nuestro pas, desde el famoso "informe Navajas" a la detencin en el aeropuerto de Barajas de la sobrina del exdirector de la Guardia Civil Luis Roldn con dos kilos de herona y despus liberada sin cargos, entre otros ejemplos que, cuanto menos, dan qu pensar.

El estudio se centra en el caso vasco, donde la situacin generada en los cuarteles de la Guardia Civil en Intxaurrondo en San Sebastin o La Salve en Bilbao cobr dimensiones que rozan lo obsceno, mezclado con episodios de la guerra sucia librada por parte del Estado, a travs de grupos paramilitares como los GAL, contra ETA, y los cuales, tambin, parecen suficientemente contrastados, quiz demasiados aos despus. El dinero del narcotrfico habra servido para financiar esta guerra sucia. Su trabajo es similar al que elabor Nacho Carretero, otra lectura fundamental, respecto al mercado de la cocana en su obra Faria (Libros del K.O, 2015). En este otro libro se explica que diversos clanes de contrabandistas gallegos llegaron a controlar en los noventa en torno al 90% de la cocana que se introduca en Europa, en un clima de impunidad y connivencia con las fuerzas de seguridad del Estado y los partidos polticos, quienes probablemente se habran estado financiando tambin a travs del narcotrfico (famosa es la foto de Feijo, presidente de la Xunta de Galicia, con el narcotraficante Dorado). As como el papel de los bancos en operaciones de blanqueo de dinero, tal y como despus sealaremos. Comercio que, por otro lado, contina muy activo, proyectando el problema hasta el presente, pues: "No es necesario que haya lucha armada para que el poder utilice las drogas como instrumento represivo, es suficiente que haya un movimiento de oposicin, de rebelda, de desobediencia" (Arriola, 2016, p. 345.).

Famoso es tambin el caso, el cual no se cita en el libro, del barro de Exharchia en Atenas, en el que en una poblacin my combativa, de tradicin mayoritariamente anarquista, esta droga est volviendo a pegar duro en los ltimos aos, mientras que los movimientos sociales all presentes apuntan directamente a la accin del Gobierno, tal y como informaba El Confidencial ("Anarquistas contra narcos: guerra en el barrio ms ingobernable de Atenas" 15/05/2017). Puede conocer la situacin de este barrio poco despus de la dimisin del primer Gobierno de Alexis Tsipras en 2015 tras el fiasco que supuso el referndum sobre la permanencia de Grecia en la Unin Europea, y la imagen era desoladora, quiz como en los peores momentos de mi infancia en Pizarrales en Salamanca, en la dcada de los noventa, cuando la herona comenzaba a desaparecer de nuestros barrios.

Por tanto, la hiptesis del libro es cuanto menos plausible, a pesar de que aproximaciones superficiales como la de la resea citada de Esteban Ordoez sigan sin querer creerlo. En todo caso, me parece que la pregunta ha de centrarse ahora en responder hasta qu punto los polticos organizaron todo esto de forma consciente, es decir, introduciendo ellos mismos esta sustancia de manera deliberada y premeditada (idea que se sugiere a lo largo de las pginas del libro) o ms bien se aprovecharon de un contexto especfico, simplemente dejando hacer pero, al mismo tiempo, consolidando la propagacin de las redes de narcotrfico que todava operan en la actualidad, momento en el que el neoliberalismo tiene sus propias multinacionales del crimen, tal y como seala Misha Glenny en Mc Maffia. Seriously Organised Crime (Vintage Books, 2009).

Declaraciones como la del narcotraficante turco Osman Sabri (que operaba tambin bajo otras identidades como la de Vedat iek) dan, cuanto menos, que pensar. Y a pesar de ello el libro s puede resultar en algunos pasajes un tanto "conspiranoico", quiz demasiado centrado en la cuestin poltica y adoleciendo de cierta profundidad en el anlisis del problema de la herona en su vertiente ms social. En cualquier caso, la responsabilidad poltica y sus consecuencias sociales se nos antojan suficientemente interesantes para ser pensadas y reflexionadas en un libro. De modo que, el asunto puede que no sea tan simple como la constatacin de un hecho ms o menos conocido, es decir, de la confirmacin de una sospecha. Y de hecho no lo es. En la Historia intervienen tambin otros factores que ponen en relacin a esta ciencia social con el poder. En efecto, tal y como destaca el historiador Raimundo Cuesta, en la actualidad, la historia: "se constituye en parte insustituible del aparato del Estado y de la produccin de los imaginarios nacionales. La historia se pone al servicio de la construccin de una memoria social cada vez ms invasiva de la esfera pblica" (Cuesta, 2015, p.52.). Y, en cambio, pareciera como si esta catstrofe se hubiera evaporado de nuestra memoria colectiva, junto con todas esas personas que la herona se llev consigo. En efecto, es un ejercicio necesario, tras la lectura del libro, reflexionar sobre por qu no pesan sobre la memoria de la ciudadana espaola esas: "entre 31.000 y 41.000 muertes, segn las fuentes, oficialmente relacionadas con la jeringuilla hasta 1997" (Arriola, 2016, p. 202) desde su aparicin a finales de los setenta, as como toda la problemtica social a ella vinculada.

Ese es el ejercicio que, a nuestro juicio, debiera desprenderse de la lectura del mismo. Raimundo Cuesta plantea en su obra citada la necesidad de una memoria entendida como actividad/herramienta crtica, como: "un desafo intelectual y poltico frente a los abusos triviales, la apropiacin interesada del poder estatal y el vulgar menosprecio de algunos cultivadores de las ciencias sociales" (Cuesta: 2015, p. 62). Y eso es lo que nos parece que establece el libro de este trabajador del metal. Y lo hace como se tiene que hacer, sin grandes pretensiones, invitndonos a pensar y a investigar pos nosotros y nosotras mismas, quiz en algunos pasajes de forma un tanto vehemente para el tono al que estamos acostumbrados en trabajos de este tipo. Esa misma inquietud es la que le llev a elaborar este libro, motivado por establecer una contestacin a la obra de Juan Carlos Us, Nos matan con la herona? Sobre la intoxicacin farmacolgica como arma de Estado (Libros Crudos, 2015), en la que se pone de manifiesto la otra cara de Clo, esto es, la memoria del poder y se niegan las conexiones que Arriola nos muestra o se relacionan preferentemente con casos aislados de corrupcin.

El libro, tal y como se indica en la introduccin, sirve para establecer un interesante debate ciudadano y tratar de rebatir este otro relato. Supone, por tanto, una aportacin contracultural y contrahegemnica de enorme validez, en tanto que revela una verdad incmoda, retenida en la memoria de muchas personas afectadas por la herona de manera directa o indirecta. Finalmente, nos gustara terminar sealando las imbricaciones entre el narcotrfico y la economa (tal y como nos recuerda el narcocorrido de Los Tucanes de Tijuana, "Operacin pesada": "Mafia suena a economa, aunque no lo quieran creer"). A menudo se nos olvida que, junto con el petrleo, el trfico de armas y de personas, el narcotrfico contina constituyendo uno de los negocios ms lucrativos de la economa neoliberal globalizada. No es de extraar, por tanto, que el director de la oficina de la ONU contra la Droga y el Crimen (ONUDC), Antonio Mara Costa, indicase que en 2008: "miles de millones de narcodlares impidieron el hundimiento del sistema en el peor momento de la crisis financiera global" (Arriola, 2016, p. 50). Toda una alianza multimillonaria que se retroalimenta y a la que tendremos que vigilar muy de cerca si queremos lograr cualquier cambio social.

Citas:

CARRETERO, Nacho. Faria. Historias e indiscreciones del narcotrfico en Galicia. Madrid: Libros del K.O, 2005.

CUESTA, Raimundo. La venganza de la memoria y las paradojas de la historia. 1 ed. Salamanca: Lulu.com, 2015.

GLENNY, Misha. Mc Maffia. Seriously Organised Crime. Londres: Vintage Books, 2009.

RENDUELES, Csar. En bruto. Una reivindicacin del materialismo histrico. Madrid: La Catarata, 2016.

US, Juan Carlos. Nos matan con la herona? Sobre la intoxicacin farmacolgica como arma de Estado. Alcal: Libros Crudos, 20015.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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