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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2018

Perspectivas de una devaluacin monetaria en Cuba
Cuando la montaa de la poltica no viene hacia los economistas

Pedro Monreal
El Estado como tal (Blog)


El colega Juan Triana ha publicado un artculo del cual interpreto dos proposiciones bsicas sobre la unificacin cambiaria y monetaria en Cuba. En primer lugar, que habindose convertido en lo normal, la multiplicidad monetaria y cambiaria parecera formar parte de una especie de zona relativamente confortable, desde una perspectiva poltica. Es decir, funcionarios, productores y consumidores habran aprendido a gestionar las distorsiones y a minimizar los riesgos, algo que se nos aparece como una realidad inmediata y palpable. Ver, CUP, CUC, convertidores y moneda total, http://oncubamagazine.com/columnas/cup-cuc-convertidores-y-moneda-total/

Como contrapartida, las posibles ventajas de unificar monedas y tasas aparecen como algo terico y, como tambin pudieran darse efectos negativos impredecibles, entonces el balance se ubicara ms bien en el plano de la incertidumbre, es decir un riesgo que ni siquiera puede ser cuantificado.

En segundo lugar, entiendo del artculo que Triana considera que sera factible disear desde el inicio- un esquema general monetario y cambiario que pudiera ofrecer respuestas correctas y duraderas a cuatro problemas: segmentacin econmica, frecuencia y magnitud de las devaluaciones, distorsiones de la actual sobrevaluacin, e inflacin.

El corolario de la primera proposicin pudiera ser una preferencia por no asumir, a corto plazo, los riesgos de una modificacin de lo que hoy se asume como el estado normal de las cosas. La secuencia que va desde una devaluacin que afectara el nivel de vida de la poblacin (va inflacin) y que plausiblemente pudiera motivar un tipo de agitacin social que no es buena para la estabilidad poltica ni para la seguridad nacional, es algo que puede ser percibido sin mucha dificultad.

Cuando se contrasta eso con el eventual efecto positivo que una devaluacin tendra para el funcionamiento ms eficiente y ms eficaz de la economa, y que, consecuentemente, pudiera incrementar el bienestar ciudadano en el largo plazo, favorecer el desarrollo y con ello apoyar la estabilidad poltica, es evidente que resulta algo ms difcil de entender, e incluso hay divergencias entre los especialistas. Pero, sobre todo, es algo que parece estar colocado en un tiempo poltico que no es el actual y por eso funciona como algo intangible que no representa una urgencia y consecuentemente no habra una justificacin razonable en cuanto a asumir grandes riesgos en el corto plazo.

Dicho de manera ms simple, los economistas pudieran desgaitarse explicando la racionalidad tcnica de una unificacin monetaria y cambiaria, pero probablemente esta no sera aceptada como una racionalidad suficiente desde el punto de vista poltico.

Una posible leccin sera que, si la montaa de la poltica no viene hacia los economistas, los economistas deben ir a la montaa de la poltica.

Naturalmente, tambin existe otra posibilidad para que los argumentos tcnicos fuesen considerados en las decisiones polticas: que los riesgos que ahora se perciben como cosa del largo plazo, tuviesen un efecto negativo y quizs sbito- en el corto plazo, como pudiera ser el caso de una crisis en la insercin internacional del pas (cada de exportaciones y reduccin de importaciones), algo que pudiera tener efectos inmediatos en una contraccin sustancial del bienestar ciudadano. Sin embargo, ese no parece ser un escenario inmediato, a pesar de algunas tendencias negativas recientes.

En mi modesta opinin, el aspecto central que debera ser entendido es que cuando nos referimos al largo plazo nos colocamos en el plano verdaderamente relevante para el desarrollo. Es decir, si lo que se decidiese ahora fuese seguir postergando la unificacin monetaria y, sobre todo, la cambiaria y la devaluacin del peso, con tal de no asumir los riesgos de corto plazo, entonces debera quedar asumido explcitamente, por quienes tomen las decisiones, que el pas no se encontrara colocado en una senda de desarrollo.

No digo que sea preferible asumir esos riesgos polticos de corto plazo. Lo que expreso es que no debera existir disonancia cognitiva entre quienes tomen la decisin, pues no sera racional asumir simultneamente dos pensamientos que estaran en abierto conflicto: mantener una moneda nacional sobrevaluada no es compatible con el desarrollo de una pequea economa abierta.

Me queda claro que inclusive expresado de esa manera relativamente spera- el argumento pudiera no tener pegada poltica. Queda entonces, por el momento, la bola en el terreno de los economistas y por eso es importante favorecer un debate amplio, que no solamente involucre economistas acadmicos sino tambin aquellos que estn participando en la preparacin de propuestas oficiales sobre el tema.

Esto ltimo me lleva a la segunda proposicin que creo identificar en el artculo de Triana: la factibilidad de un esquema general monetario y cambiario que pudiera ofrecer respuestas correctas y duraderas.

Si por eso se entendiese una especie de propuesta maestra que fuese capaz de guiar con precisin el proceso, tanto de la unificacin monetaria y cambiaria, como lo que ocurrira despus en cuanto al nivel de la tasa, francamente dudo mucho que tal cosa sea viable. La verdad es que no me queda claro si Triana quiso decir eso, pero, en cualquier caso, ello ofrece una oportunidad para hacer una breve consideracin sobre el tipo de programa que se requiere.

Por supuesto que se necesita un programa concreto. De hecho, quienes hemos estado aportando criterios y propuestas partimos de esa premisa, pero la propia naturaleza de la tasa de cambio (resultado del funcionamiento de sistemas complejos), as como el punto de partida de la economa real que existe (un tejido econmico daado y con sus componentes deficientemente interconectados), lo que parece necesario es un programa flexible, con alta capacidad de adaptacin, ms que un programa que ofrezca respuestas detalladas y que pretenda tener un alto nivel de certidumbre anticipada en cuanto a su efectividad.

En ese sentido, creo que pudiera ser conveniente tratar de discutir en el futuro inmediato algunas preguntas como las siguientes:

Son preguntas que requieren respuestas tcnicas que ciertamente no son suficientes, pero que deberan ser discutidas antes de poder avanzar hacia una evaluacin de sus posibles implicaciones polticas.

Resumiendo:

Fuente: http://elestadocomotal.com/2018/01/24/perspectivas-de-una-devaluacion-monetaria-en-cuba-cuando-la-montana-de-la-politica-no-viene-hacia-los-economistas/



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