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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-01-2018

Ojo por ojo y diente por diente o la otra mejilla?

Miguel Crispn Sotomayor
Rebelin


En la cultura machista de mi familia, y de muchas ms,no se entenda que un varn llegara a la casa llorando porque otro nio de igual o mayor tamao o edad le haba quitado la merienda, roto la camisa o golpeado. La indicacin inmediata era: regresa y fjate con l. No importaban los medios que emplearas ni los resultados, si vencas al contrario o eras vencido. Lo importante era que aprendieras a darte a respetar y que nadie se aprovechara de tu debilidad o sta se convirtiera en hbito, que temblaras ante la presencia del agresor o te hiciera huir de l, es decir, te sometiera y humillara. En lenguaje callejero: no se poda ser pendejo.

Por supuesto que esa manera de educar a los menores ha sido rechazada por psiclogos y pedagogos con razones cientficas y por otros que hemos progresado en esa materia.

Sin embargo algunas religiones no se han puesto de acuerdo al respecto y en la preparacin de sus seguidores emplean dogmas entre s contradictorios, como esos que indican que si te golpean en una mejilla pongas la otra y el de ojo por ojo y diente por diente, dogma ste en el que evidentemente haban sido educados mis mayores.

Por razones de crianza y posterior evolucin ideolgica mis conocimientos religiosos son escasos, pero no me impiden saber que esos dogmas son interpretados segn la conveniencia de quienes ostentan el poder de decidir cuando acudir a uno u otro, y as ha sido desde el surgimiento de las clases sociales.

Lo de la mejilla se utiliz durante la conquista de Amrica, los indgenas tenan que entregar su oro, plata, mujeres y trabajar sin chistar y si eran golpeados deban poner la otra mejilla; si no lo hacan y se rebelaban contra los conquistadores, entonces, stos le aplicaban el ojo por ojo y el diente por diente, empleando lanzas, arcabuces y hasta caballos y perros, y no se les calificaba de terroristas porque ese trmino no se conoca todava.

Posteriormente, durante la conquista del oeste norteamericano, recibieron igual educacin las tribus que lo poblaban desde tiempos inmemoriales, y esa historia ha sido contada muchas veces, a conveniencia, en pelculas de cowboy. En esa poca, como en la actualidad, haba salvajes buenos y malos, segn el dogma elegido. Y hroes como el general Custer y terroristas como Toro sentado, Jernimo y sus suicidas.

Lo mismo ocurri en otras partes, incluso en la hoy muy civilizada Europa, durante la esclavitud y el feudalismo. Solo recordar a dos: Espartaco y William Wallace.

Luego se origin la Revolucin Francesa y la Revolucin Industrial en Inglaterra, para iniciar a la humanidad en el sistema capitalista y la posterior evolucin de ste hasta la fase superior de Imperialismo, que hemos estado disfrutando.

Es imposible mencionar en un corto espacio los hechos que ponen de manifiesto como han sido interpretados esos dogmas en este perodo histrico.

Muchas han sido las guerras y las agresiones de una nacin a otra. Y cuando se habla de guerras se entiende, segn la experiencia y el diccionario de la RAE (Real Academia Espaola): 1) Desavenencia y rompimiento de la paz entre dos o ms potencias. 2) Lucha armada entre dos o ms naciones o entre bandos de una misma nacin.

Tampoco soy un experto en asuntos blicos, pero ello me hace suponer, que es una guerra cuando todas las partes beligerantes deciden emplear unas contra otras los medios militares a su alcance, en cuyo caso el teatro de las operaciones es de hecho cualquiera de los territorios y objetivos de las naciones en conflicto. Por lo que al entrar en guerra hay que estar dispuesto a recibir en territorio propio la respuesta del enemigo y las bajas que stas ocasionen. Es decir, t me disparas y yo te disparo; me bombardeas y yo te bombardeo; destruyes mi infraestructura, mi cultura y yo destruyo la tuya. Lo que no puede ser entendido por asesinar civiles de uno u otro bando, eso en idioma espaol es genocidio, no s si en ingls existe la palabra, parece que no.

Tambin supongo que si las acciones militares la inicia uno o ms y se desarrollan en una sola direccin y solo en el territorio de una de las partes, entonces no es una guerra: es una agresin. En cuyo caso, la parte agredida tiene derecho a responder con todas las fuerzas y medios que posea, e iniciar una guerra justa si no desea ser humillado y sometido.

Si nos acogemos a esta interpretacin, en el Siglo XX y XXI solo han ocurrido dos guerras: la I y la II Guerra Mundial. El resto fueron y son agresiones.

Lo que ocurri entre Vietnam y Estados Unidos no fue una guerra. Fue una agresin de Estados Unidos. Este ltimo, arroj muchas veces ms bombas sobre Vietnam que las que se lanzaron en la II Guerra Mundial y Vietnam nunca bombarde una de sus ciudades ni invadi el territorio norteamericano, aunque moralmente tuviera derecho a hacerlo. Tampoco Corea, en los aos 50 del pasado siglo, ni Yugoslavia.

En los ltimos aos han sido agredidos Afganistn, Irak, Libia, Siria y Yemen. Cientos de miles de muertos, de ellos gran parte civiles, es decir, ancianos, mujeres y nios, les han destruido la economa y su cultura.

Pero no solo las agresiones se desarrollan con soldados, caones, aviones y otros medios militares sino que pueden ocurrir mediante ataques a la economa, la salud y la cultura de un pas con el propsito de dominar a su pueblo por el hambre y las enfermedades, derrocar gobiernos, apropiarse de su riqueza nacional y otros propsitos dainos, en fin, cuando se emplean todos los medios de que dispone el atacante contra un enemigo menos poderoso como lo que ha estado haciendo Estados Unidos contra Cuba por casi 60 aos y ms recientemente contra la Revolucin Bolivariana.

Evidentemente, en el transcurso de la humanidad, salvo pocas excepciones, han predominado las bofetadas de las clases y estados dominantes sobre el ojo por ojo y diente por diente de los oprimidos.

En este contexto los oprimidos no podemos tener dudas acerca del lado en que debemos estar ni el dogma que debemos escoger.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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