Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-01-2018

Renacimiento juvenil cimarrn en las barriadas negras?
Dos mil aos y ms de hip hop

Juan Montao Escobar
Rebelin


El Negrito lindo de Portobelo

El pasado 25 de diciembre (o en julio, junio, qu s yo) se cumplieron como dos mil aos del nacimiento del ms famoso de los raperos (yeah!), a partir de l todos son oriundos de cualquier ghetto, a mucha honra; son descamisados casi siempre y poseen inteligencia verbal extraordinaria; tienen el contrapunteo en la punta de la lengua y le tiran trova de la brava a los gobiernos; saben la historia del solar de memoria y del mal que se va podrir el sistema (Babilonia); son cimarrones anarquistas y saben que el barrio los perseguir como una bendicin toda su vida (pregntenle a Calle 13); fashion desafiante y marimbeo andante para confirmar propiedad sobre la calle que pisan; las crnicas de sus batallas se publican en paredes y murallas y estn en combate sin tregua con esa autoridad abusiva. Paredes y murallas son papeles de nobles canallas: el hroe de tu oponente es el terrorista del presidente. El solfeo entrecomillado es del ltimo prcer barriobajero, llamado Ren Prez.

Aquel que naci hace un par de milenios podra haberse llamado, en estas calles y en este tiempo, Jess X, Galileo Shakur o Tego Belem. Para Ismael Rivera, sonero mayor y tal, fue El Nazareno (Aquel Negrito lindo de Portobelo, segn su versificacin de brother). La pieza rapera ms conocida, en esos grooves de amor y paz, fue El Sermn de la Montaa. Freestyle, por favor. Caramba, puro rithm and poetry y dicho a un pueblo que contrariaba esa filosofa y practicaba el despellejamiento implacable y sin postergacin. Ese rap debi sonar como llegado de no s saba de qu ambiente underground .  

El flow de la montaa se suelta as: ustedes son, hermanos de esta era, la sal de la tierra; pero si ocurriere que la sal se desvaneciere, pregunto en esta tonada, con qu ser salada? No sirve para ms nada, sino para ser echada, y all fuera, no te asombres, si es pisoteada por los hombres. Es una versin a cuatro manos: dos de El Nazareno y dos de este jazzman. Yeah! El Man desautorizara a tanto cobrador de diezmos en miles de barriadas latinoamericanas; cobran en su nombre, con su nombre y para dizque socializar a tanta humanidad su nombre. Fenicios de la fe. El Sermn de la Montaa es comerciado por metro y el ciudadano que se resista tiene amenaza de infierno, aunque ya lo viva de a de veras. Ricardo Arjona capt el swing muy bien y sentenci con trova implacable: al Hombre de Nazaret le dan nuseas aquellos que hacen business con la fe. No cualquier fe, de ninguna manera, se trata de la ms cool, de aquella en la cual este primer Master of Ceremony apost un apocalipsis: Dale un chance a tu enemigo, aunque se disfrace de amigo, no gastes caloras, ni de noche ni de da, en los que maldicen tus buenas energas. Haz el bien sin mirar a quien.

Y el flow debi seguir hasta completar la densidad de las sombras: no se enciende una luz y se pone debajo del almud, sino sobre el candelero y alumbre al ltimo y al primero. Yeah!

Repblicas Compton

La muchachada de las reas bajas y altas urbanas, es toda de all abajo, por simple geografa social y poltica. En las conversaderas se mapea el planeta que de ah hasta la jevita de enfrente, el club deportivo sin ubicacin fija y soando con uniformes iguales a los del Manchester United, alguien reclama el nmero de 25 del Too Valencia (el tpico man con la autoridad del prestigio), el autoestima flaquea por las burlas. El Too es inalcanzable, tira uno de los ms informados. Silencio, para verificar probabilidades deportivas y el llamado, que est ah, a contribuir en la bsqueda de la Madre de Dios. De alguna casa, todas estn pared con pared, sale un maleducado reggaetn, dos muchachos ensayan una cpula graficando la letra. Bromas y risas, pero la conversacin se devuelve a las prioridades de la prxima navidad, fin de ao o efemride de la ciudad ajena. Bling-blineo proletario: tenis carsimas, t-shirt [1] con la imagen de Tupac Shakur (aunque sepa muy poco de su vida), genuino Versace de pulguero, metalera dorada y fiestas dementes con mucho lujo y cach. O la masterpiece se devala hasta el comentario sobre la final del campeonato nacional de ftbol, los das sin crossover y la politruquera de los polticos.

En las repblicas Compton de Villa Fiorito (Buenos Aires), de Las Comunas (Medelln), del 23 de Enero (Caracas) o de Barrio Caliente (Esmeraldas) la vieja escuela prefiere escuchar a Bob Marley, sin cansancio, quieren identidad radical poltica, pero les falta justamente eso escuela. La otra identidad funciona por ah, por las caras lindas o por melanina primordial: son negros y ms nada. Por lecturas de odo, saben de racismo, escasez de oportunidades y que Dios es un anciano blanco, barbudo y vigila desde las nubes. A las plegarias se las manda con cometas o por encargo de rezanderas. B-Boys con brekendito [2] y sin demandas de paternidad, por eso se ilustran en maas amatorias y discuten la delgada lnea roja de las relaciones de parejas.

La veterana de calle dura se adquiere a las pocas semanas de acabar el bachillerato, cuando la universidad (acortada como la U) es infinito palo ensebado y la Madre (con mayscula) ve en l (o en ella) un apoyo para cimarronear con felicidad eso de estmago lleno y corazn contento. Esos pocos meses o quizs ese ao de mayora de edad que lo distancia del colectivo, le otorgan autoridad porque ahora s, debe fajarse en serio. Las jams [3] no volvern a ser las de antes, todava se saludan y se disparan chistes de risas explosivas, pero unos metros ms all estn sus prioridades y sus peleas diferentes son de adulto recin estrenado. El reacomodo de sus prioridades est en ese difuso mandato de Mamita: ser alguien.

Las barriadas negras de las ciudades de las Amricas tienen el agravio asumido como valor inexorable de ser tercermundistas en la calificacin malvada del eurocentrismo: necesidad y criminalidad. Sin decirlo, en sus informes bien presentados, suelen darle suficiente equivalencia para la represin o para la conmiseracin. Los hip-hoperos, sin esa autodenominacin, disparan sus rimas, sin afinidad categrica (izquierda o derecha, qu importa), contra la sociedad gobernante duea del paisaje noticioso, el dembow [4] es iconoclastia despiadada de toda clase poltica. Nadie es mejor!, sentencia sumarsima. El hip hop como autoafirmacin colectiva o personal est en alguna esquina, de conversa y Grammy de buen comportamiento. No hay teorizacin al respecto, solo autenticidad gestual.

Tercermundismo con sus farisesmos agravantes: clubes sociales repartiendo man de sus celestiales dominios, con frases conmovedoras y cmaras de televisin. O el hardcor e directo y a la piel: fuerzas de la represin tumbando puertas, para arrestos de rigor. Repblicas de las ddivas y repblicas del sampling de heroicidades de palenkes, quilombos o cumbes; prdicas de profetas (o profetisas) negros irritados con el poder blanco. Ddivas, garrote y encojonamiento. Cero poltica, para levantar el fondo sin perder la esencia. Habr un renacimiento juvenil cimarrn en las barriadas negras? O los de atrs se perdieron en el laberinto del bling bling consumista? Es swing rebelde, ese que se ve en las esquinas o solo es el espejismo de una juventud que desconoce el Manifiesto o los otros manifiestos? Manifiesto y manifiestos, segn el asere Marx, el ekobio Garvey o el carnal Malcolm X.

En las paredes de sus habitaciones hay retratos de raperos de antes, gana la old school, futbolistas y smbolos culturales locales. El imperio meditico ha logrado la trashumancia ideolgica prevista por Marshall Mcluhan: el medio es el mensaje. Una levedad de pesimismo poltico, visto desde mi ciudad (Esmeraldas, Ecuador) y absolutizando el dato, flota en las barriadas. Lgrimas no tengo aunque me sobran motivos, los ms queridos tos se han ido. Esta cancin se supona, que fuera de alegra, otra vez ms, toa la culpa es ma [5] . Tego Caldern narr cantando una multitud de vivencias concentradas como propias; esas tribulaciones juveniles an estn ah. Y empeorando, desde luego.

La otra vez mir Blade Runner 2049 [6] , ms con nimo de lector que de espectador, diablos, se facilitaron comparaciones imperfectas, aun as estimulantes: la actual sociedad dominante sea imperial o nacional (hay relaciones de mayoral y plantador) tienen sus desventurados androides en pases de porqueras (segn aquel fulano de la White House) o en barriadas pobres. Keep it real [7] , podra ser una palabra indecorosa, cmbiela por empobrecidas. Los androides apenas son votantes, quizs electores desinteligenciados por el afn de estar (objeto perpetuo de sueos y deseos) y muy poco por ser (existencia por dentro y por fuera). Yeah!

Escupir sobre vuestra tumba

As es, el ttulo corresponde a aquella novela del escritor francs Boris Vian, publicada por primera vez, en 1946. Sin ninguna duda, es la voluntad ltima de los warriors [8] del hip hop, sin tiempo fijo ni edad establecida, para tumbar al ancien rgime. El escupitajo en la sepultura debera ser antes del festejo, porque toda renovacin comunitaria acarrea su lrica combativa como nico bien emocional indiscutible, su literatura testimonial expresada en dazibaos (sesenteros y de este siglo XXI), con mucho de agitacional (break dance con las piruetas que sean). A partir del da despus de aquel maana, empieza el envejecimiento cimarrn con los sagrados estorbos y las justificadas trivialidades del nuevo poder (o rgimen), otras new thigs contrapuntean la exigente dialctica de un perpetuum mobile. Un rhythm and poetry progresivo.

Ni mencionar la formacin (los programas de estudio ministeriales son tzanzas [9] para niez y juventud), las ukudanza an son los pasos, carentes de marcialidad, de esas largas andaduras de otras juventudes guerreras parecidas. Dos mil aos y ms despus, es decir por estos das, se proclama el fin y principio consagrar nuevas celebraciones populares, en pequeos grupos tribales y decididos y con historicidades acumuladas (temporalidades y cambios de la naturaleza cultural humana). En estos das se han festejado 100 aos de la Revolucin de Octubre. Se encendieron luces por los 227 de la Revolucin Francesa y el progresismo mundial record los 25 aos del desmoronamiento clamoroso de 4 siglos de dominacin blanca (o de los blancos) en Sudfrica. Cunta juventud consumida para lograr el salto cuntico!

Hubo otra revolucin que no tiene efemride, aunque es la continuacin de tantas cosas cimarronas olvidadas o annimas, no soport liderazgos fijos e individuales, porque la gente se desvivi por no ser nicamente vctima de medio milenio de esa historia, sino ser su protagonista cimarrn, en trminos de viento y raz. Un acierto total, porque es herencia cultural de los griots, de aquellos abuelos llamados memoria institucional de pueblos y naciones africanos, que por algn misterio fue asumido por juventudes sin aparente discurso poltico o al menos desconcertadas por el asesinato y encarcelamiento del liderazgo afroamericano radical.

En nuestras Amricas, la minera escupiendo venenos en ros, las plantaciones adaptadas al siglo XXI y nuestras barriadas de esperanzas palenqueras. Unas recordadas liberaciones sin coincidencias cronolgicas con las proclamadas por los celebrados prceres blancos americanos o contrariando sus ganas de dominio infinito en los actuales, de terno y corbata. Bob Marley, Tupac Shakur, Celia Cruz, Ismael Rivera y hasta Boney M sustituyen a los prceres inventados por esos ministerios de educacin Fahrenheit sietemesinos.

Las muchachadas impacientes, en los ghettos americanos, inventan retornos al cabildo junto a la hoguera, al canto responsorial y a la danza con fines variados. A esa esttica de destrezas corporales -dibujaban en el aire los toques del tambor- cada vez ms complicadas y sorprendentes, empezaron a llamarla hip hop. La calle era una jungla de cemento [10] , los barrios de la ciudad de Nueva York eran abandonados por la clase media anglosajona y ya eran ghettos negros y de emigrantes portorriqueos. El marimbeo del caderamen fue la seal de identidad, primero en las pampas urbanas neoyorkinas, luego en otras ciudades estadounidenses y poco despus en los barrios de Latinoamrica. El internacionalismo juvenil del New Thing sin lugar sagrado de peregrinacin, adems de la esquina y la disco. Los b boys o break boys ocuparon territorialmente las esquinas y cuando las perdieron se aduearon de la calle. Otras juventudes pretenden inventar el know how renovador de todos los poderes, sin el marketing cultural de los sesenta o setenta, pero con praxis de Smartphones.

El hip hop fue (o es an?) revolucin quebradora de dogmas y recobr ceremonias comunitarias para cohesionar al grupo. El babalawo institucional fue el DJ (o disck jockey), que inflamaba el nimo regulando el proceso musical. Despus el MC (master of ceremony) ampli el proceso social. Con grafitos expresaron gozo o rencor filosficos y su ctedra de anlisis poltico fue el rap. El hip hop es cimarronera intrnsecamente cultural como quizs no ha habido otra en el continente, se inspir en el legado personal de Malcolm X, por su teora de by all the necessary means (por todos los medios necesarios). Yeah!

Notas:


[1] Camiseta.

[2] De break que significa descanso.

[3] Fiesta hip hopera.

[4] Ritmo de origen jamaiquino, de base regguetonera, pero ms acelerado e incorpora percusin. Es una fusin de rap y reggae.

[5] De Chillin, de Tego Caldern.

[6] Director Denis Villeneuve, 2017.

[7] Textualmente: mantenlo autntico. No todo aquel o aquella que presume de ser de la nacin hip-hopera lo es; un nacionalismo verificado por quienes tienen la medida ideolgica de la autenticidad. Para otros el hip hop es ese algo que est justo ah y no requiere mucha explicacin.

[8] Guerreros.

[9] Reduccin de cabezas, en idioma shuar.

[10] Verso de la cancin Juanito Alimaa, escrita por Catalino Tite Curet Alonso (1926-2003).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter