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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-01-2018

Esto no es noticia
Buscar la belleza

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin/Instituto de Cultura y Comunicacin UNLa


Un asunto tan importante como la belleza jams ocupa los encabezados a no ser que se trate de exhibir mujeres o hacer publicidad al concepto de arte secuestrado por algunos muesos o galeras mercantilizados. Contra eso, y desde sus entraas, debe desarrollarse una produccin simblica, una revuelta de los signos, un ascenso semitico, artstico, comunicacional, revolucionario definitivo, comprensible y comprensivo.

Es simplemente un error que un reformismo de la belleza cumpla con emblematizar a la Revolucin esttica que lucha por nacer, porque aun sus mejores triunfos -siempre perfectibles- estn bajo acechanza. Mientras el Imperialismo genera muerte, destruccin, miseria y barbarie en los pases coloniales y semi-coloniales; mientras pinta con desolacin los imaginarios actuales, mientras hace lo indecible por secuestrar y fulminar al porvenir mientras padecemos el gran embrollo de las mafias mercantiles trasnacionales. La produccin de un movimiento esttico genuino, desde las bases, no se lograr slo con escarbar en los repertorios folklricos para revivir lo que le gusta al pueblo y disfrazar de popular aquello que decide una lite. Las condiciones y los tiempos no lo toleran. No se madura una esttica revolucionaria slo por inventar fraseologas novedosas lindas, en audiovisuales, estaciones radiofnicas, realizaciones revisteriles o cibernticas

No nacer la esttica de la Revolucin plagindose la vieja esttica de las oligarquas, su pasin dudosa por los clsicos del arte, ni sus adoraciones demaggicas por la ilustracin. El surgimiento de un proyecto esttico revolucionario no nacer de la imitacin de los costumbrismos, de los conservadurismos, de las burocracias ni de las sectas sino de sus contradicciones sociales de fondo. No ser obra de los funcionarios ni de los empresarios. Es imposible revitalizar el mundo en que vivimos, es intil aferrarse a l, es preciso atreverse a cambiarlo crticamente desde sus logros mejores y desde abajo. Si hay un movimiento esttico naciente en las entraas mismas del monstruo, lo hay porque hay proceso revolucionario y a l responde. No hay mejor motor hacia una produccin esttica radical (desde las races) que la propia revolucin que germina desde adentro. Pero se trata de una produccin en transicin que refleja su dialctica y sus urgencias.

La belleza de la Revolucin no nace de los mass media, no sale de los discursos, no nace de los congresos ni de los simposios. Nace de las contradicciones que, por millares, van estallando desde el alma misma del sistema. Pero su nacimiento es una gestacin y parto difcil y es necesaria una mayutica que ponga atentos y obedientes a cuantos actores sean capaces de apoyar, proteger y construir la transicin, el parto. Que nazca la belleza nueva no implica que viva, habr que hacer miles de cosas para que tal belleza, convulsiva y transformadora, crezca, embarnezca y luzca plena para todos. Mayutica lucha adentro, alma adentro, cerebro adentro con campesinos, estudiantes y obreros. Mayutica con todos y en todos.

Esa esttica de la Revolucin humanista requiere medios de comunicacin para hacer visible la Belleza Revolucionaria, que todos la vean y comparen lo que aportan, que todos la miren activamente, sus medios y modos, que se hagan visibles las herramientas y las relaciones sociales para producirla y que las luchas las extiendan y perfeccionen, que sean -esos medios- la revolucin Bonita de Carne y hueso, que no la den por terminada, que no la den por institucionalizada, que no la den por definitiva. Que la hagan Revolucin Permanente. Radiodifusoras, televisoras, peridicos, pginas web revolucionarios y revolucionndose incluso, claro, en la esttica tambin. La clave es insistir, insistir, evaluar y volver a probar con un programa consensuado e incisivo. La belleza misma.

La belleza nueva transformar, en su escala, el estado de cosas que la humanidad hered. Transformar todo con una lucha semitica contra los conceptos o significados que la han frenado. Tomar de ellos lo mejor y avanzar permanentemente. O ser nada. Hay que capacitarse para dominar las tcnicas y capacitarse para liberarnos de los esquemas ideolgicos ms pertinaces, clichs que repetimos inconscientemente, o casi. Educarnos para des-educarnos y re-educarnos. Educarnos para superar lo que nos ensearon, educarnos para ser sensibles a nuestras sensibilidades nuevas. Educarnos para una esttica que no conocemos, que nos impone desafos nuevos. Entonces educarnos para superar lo que hemos sido y ser esta vez mejores eso sera hermoso No?

Una transformacin en la belleza desde la mdula misma de todas las contradicciones sociales, no es asunto slo de artistas, galeras, polticas culturales o sabihondos del buen gusto. Poetas, pintores, msicos, teatristas, vdeoastas, intelectuales, bailarines no son ms dueos ni ms cuentapropistas de la belleza. La esttica revolucionaria en tanto que produccin ha de ser tarea de todos los sectores que se dispongan a interrogarse inteligentemente, dispuestos a auto-transformarse crtica y dialcticamente. Una revolucin esttica que redefina lo hermoso por revolucionario no por cualquier otra razn. Eso no niega la belleza que hubo antes, slo que la hace distinta y tan de todos que uno tiende a eclipsarse legtimamente subyugado bajo la hermosura de las cuentas claras, de las escuelas ganadas, de los enfermos atendidos y curados, del hambre desterrada, de la ternura disciplinada, los acuerdos, alianzas amores solidarios contra toda alienacin de los seres humanos con su trabajo, por todas partes.

Es la belleza de los consensos nuevos, en las elecciones ganadas por los pueblos, en los debates abiertos y con lealtad, en las tareas asumidas y en todo lo que est pendiente, incompleto. Es tambin el sudor en el trabajo creador, en los mdicos y en los voluntarios, es todos esos que traen ganas de poner el pellejo para defender el corazn. La belleza nueva de una Esttica militante, y magntica, para la reclasificacin programada y espontnea de las cosas segn un orden ms profundo y ms preciso e imposible de dilucidar mediante la razn de la miseria. Belleza como una categora social que expresa cierto grado de desarrollo del sentido del gusto, de la armona y del papel de la esttica en el conjunto de las relaciones humanas. Contra la esclerosis mercantilista que se empea en fabricar estereotipos y palabrera banal para excluir de su mundo hermoso a todos aquellos que no entran el las tallas, modas y el merchandising estndar de la belleza de mercado. La belleza nueva crece y derrota al horror conceptual y fctico labrado por ideologas hegemnicas frecuentemente horribles, por su apariencia y sus trasfondos, para danos el placer enorme de liberar todos los caudales expresivos de la humanidad hoy encerrados entre estereotipos de clase. La tica sea la esttica del futuro.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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