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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-01-2018

Gira de Tillerson augura peligros para la paz en Amrica Latina y el Caribe

Javier Tolcachier
Alainet


En la primera semana de febrero, el secretario del Departamento de Estado estadounidense Rex Tillerson realizar una gira por diversos pases de Amrica Latina y el Caribe. El objetivo central de la gira es incentivar y organizar una nueva escalada de ataques contra la Repblica Bolivariana de Venezuela, bajo el ya remanido pretexto de la ayuda humanitaria. Los destinos a visitar, todos gobiernos implicados en el grupo de Lima, no dejan dudas.

Luego de una breve escala en la Universidad de Texas en Austin, donde disertar sobre las polticas previstas por la administracin Trump en relacin a la regin, arribar a Mxico el 1 de Febrero para reunirse con el canciller Videgaray y el presidente saliente Pea Nieto.

A partir del 3 de Febrero, el turno ser de Argentina. Tillerson viajar primero a Bariloche y luego a Buenos Aires, para encontrarse con Macri y el ministro Faurie con el objeto de discutir segn informa el comunicado del DoS la agenda bilateral de crecimiento econmico y la cooperacin en seguridad.

Acto seguido, el secretario viajar a Lima, para encontrarse con el presidente Kuczynski y su ministra de Relaciones Exteriores Aljovin. Entre los asuntos a tratar figura la preparacin de la prxima Cumbre de las Amricas en Abril, en la que participar Donald Trump.

El da 6 Tillerson visitar Colombia. En la reunin con Juan Manuel Santos y su canciller Holgun se abordarn el apoyo de Estados Unidos as el comunicado a los esfuerzos de Colombia para enfrentar el crecimiento de los cultivos de coca, la produccin de cocana, aspectos econmicos y el crecimiento de la poblacin de refugiados.

Por ltimo, Tillerson se encontrar con el primer ministro jamaiquino Andrew Holness y su ministra de Asuntos Exteriores Kamina Johnson-Smith. Entre los temas a tratarse en Kingston figuran la seguridad bilateral y regional, esfuerzos energticos y las exitosas reformas de Jamaica en materia econmica.

Nada bueno augura esta gira para la regin

A la luz del anuncio de la realizacin de elecciones presidenciales en Venezuela en Abril prximo y de una oposicin debilitada y desunida, el periplo de Tillerson se vislumbra como un nuevo captulo de la opcin intervencionista de la administracin Trump.

Un propsito similar tuvo el recorrido que emprendi el vicepresidente Mike Pence en Agosto pasado por Colombia, Argentina, Chile y Panam, En aquella oportunidad el saldo fue infructuoso debido al cerrado rechazo que recogi ante la mencin de la opcin armada contra Venezuela, incluso por parte de estrechos aliados.

Por lo dems, el viaje de Tillerson apunta a dar continuidad a la estrategia de fortalecer la accin concertada del bloque de gobiernos de derecha, hoy agrupada en el grupo de Lima, con el objeto de bloquear toda posibilidad de integracin regional de carcter emancipador.

Esta es la primera vez que el secretario de Estado recorre la regin y obedece tambin a la necesidad de EEUU de mostrar presencia, frente a la propuesta que hizo China a la CELAC en la reciente ronda de reuniones en Santiago de Chile de incorporar a la regin al gigantesco proyecto de infraestructura conocido como La Franja y La Ruta o la Nueva Ruta de la Seda.

Asimismo la inminente concrecin del Tratado Transpacfico entre once naciones de Amrica Latina y Asia, a ser firmado en Chile en Marzo prximo sin la participacin de EEUU, es un desafo comercial ante el cual el gobierno norteamericano no puede permanecer impasible.

El comunicado emitido por el Departamento de Estado informando sobre la gira prevista, indica que el secretario instar a sus socios a promover un hemisferio seguro, prspero, democrtico y con seguridad energtica. Por otra parte, la atencin que Tillerson dedicar durante las conversaciones a Venezuela, es explcita.

Ms all de cdigos formales, seguridad implica venta de armas y tecnologa de vigilancia y represin ante posibles estallidos sociales, al par que un aumento de la retrica belicista contra Venezuela, bajo la excusa de constituir un peligro para la democracia. Democracia de la que ha dado una muestra esplndida el reciente fraude en Honduras, uno de los principales enclaves asociados a EEUU en la regin.

Alarmante, ms all de los aspectos de retrica diplomtica y propaganda, es la mencin de apoyo a Colombia. En el marco de una campaa electoral presidencial que los sectores conservadores polarizarn con referencia a Venezuela para ocultar (y canalizar) el descontento social frente al retroceso econmico del pas, el apoyo estadounidense significa una cosa: apoyo a los sectores de derecha presentables o impresentables - frente a la posibilidad cierta de una derrota poltica que descomprima la regin fronteriza con Venezuela.

En un momento de recrudecimiento de los asesinatos a lderes campesinos y miembros del ahora partido FARC, la remilitarizacin es un escenario bienvenido por los halcones en Washington y Bogot, echando as por tierra los avances logrados con la finalizacin del conflicto armado. La amenaza para Venezuela y el incremento de la tensin en la regin sera el efecto directo de ese desatino.

Del mismo modo debe interpretarse el aspecto de seguridad energtica. Es conocida la estrategia de EEUU para que los estados insulares del Caribe, beneficiados por la poltica preferencial de PetroCaribe, retiren su apoyo diplomtico a Venezuela a cambio de integrarse en una poltica de energas limpias. Esta poltica implica, entre otras cosas, ampliar la reconversin energtica que ya se viene llevando a cabo en Amrica Central con el objetivo de minimizar la influencia de la exportacin petrolfera de Venezuela, recortando as su principal ingreso.

Es difcil creer con seriedad que el ex ejecutivo de Exxon, ahora canciller de un pas renuente a aceptar compromisos ecolgicos retirndose del Acuerdo de Pars, est interesado en polticas de conservacin medioambiental.

Otro escenario a tener en cuenta es la Cumbre de las Amricas de la OEA proyectada para Abril en Per. Teniendo en cuenta las muestras de parcialidad dadas por el secretario Luis Almagro, constituyndose en un alfil conspirativo de EEUU contra Venezuela, es altamente probable que en esa reunin por ensima vez y a pesar del retiro en curso de la nacin bolivariana de esa organizacin se quiera lograr una condena contra el pas caribeo que incluya sanciones a nivel regional. Para esto, EEUU y sus socios debern contar con mayoras que no pudieron lograr anteriormente, a pesar de haberlo intentado repetidamente en los momentos ms crticos del 2017.

A los problemas sociales que debern afrontar los habitantes de varios pases de Amrica Latina y el Caribe gobernados por el dictamen neoliberal, se suma en el horizonte la posible tragedia de una escalada blica. Frente a ello, el repudio generalizado a las acciones conspirativas de una potencia en declive y la defensa irrestricta de la paz son esenciales.

Javier Tolcachier es un investigador perteneciente al Centro Mundial de Estudios Humanistas, organismo del Movimiento Humanista.

Fuente: https://www.alainet.org/es/articulo/190672



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