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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-01-2018

Lo que debe a Hait la Roma americana

J. A. Tllez Villaln
Rebelin


Dos razones, podran explicar que jams justificar- el irrespetuoso y racista tratamiento del nuevo cesar de la Casa Blanca con los hijos de la Patria de Toussaint Louverture y Jean-Jacques Dessalines. Una, su entronizada superioridad sobre los otros [1], entindase mujer, extranjero, negro, pobre; la otra, su incapacidad de leer ms de una cuartilla.

Ambas le imposibilitarn valorar en su justa medida el aporte de Saint-Domingue, y de la Segunda gran Revolucin del Hemisferio, a la preconizada grandeza de la Roma americana.

Que gran parte de las armas, municiones y hombres con la que Francia contribuy a la independencia de las entonces Trece Colonias, pasaron por la colonia francesa. El propio marqus de Lafayette viaj a las Trece Colonias va Saint-Domingue. Y lo ms trascendente, aquel pequeo pas, aport sangre de sus hijos para el triunfo de las fuerzas que luchaban por independizarse de la metrpoli britnica.

Compartamos, someramente algunos de los hechos, y que les llegue a Trump travs de sus asesores de habla hispana o de otros credos superiores como Marco Rubio.

El 12 de marzo de 1779, los colonizadores franceses, comenzaron a reclutar un cuerpo de voluntarios para luchar en la Revolucin norteamericana. Los Cazadores Voluntarios de Saint-Domingue -como se les conoci-, se integr por colonos franceses y hasta 500 -800 segn otras fuentes- libertos negros y mulatos.

Los voluntarios de Saint-Domingue zarparon de Cabo Francs -hoy Cabo Haitiano- el 5 de agosto de 1779, llegando a Georgia el 8 de septiembre. All, entre el 16 de septiembre y el 18 de octubre, bajo las rdenes del vizconde Franoise de Fontages, se unieron al contingente de 3.000 soldados y marinos franceses, y a los 1.550 milicianos estadounidenses que participaron en el sitio de Savannah.

Entre sus filas se dice que estuvo el entonces sargento Henri Christophe, de 17 aos de edad, quien ms tarde sera uno de los generales de Toussaint y, con posterioridad, el rey Christophe. Se dice tambin que es el pequeo tamborilero, de una curiosa estatua, que en la surea localidad estadounidense de Savannah rinde homenaje a todos los haitianos que participaron en la Guerra de la Independencia de las Trece Colonias.

Ms tarde, y prximo al fin de la contienda, tambin se reportan contribuciones de los hijos de Saint-Domingue.

Entre finales de 1780 y mediados de 1781 las tropas al mando de general George Washington y las subordinadas al general francs Jean Batiste de Vimeur, Conde de Rochambeau haban quedado sin recursos, para sufragar un golpe definitivo sobre las tropas inglesas posicionadas en Yorktown.

El lder de los independentistas, George Washington, lo reflej as en su diario, el da primero de mayo de 1781: En una palabra, en lugar de tenerlo todo dispuesto para ir a la campaa, no tenemos nada; y en vez de tener la previsin de una gloriosa campaa ofensiva ante nosotros, no tenemos sino una confusa y defensiva, a no ser que recibamos poderosa ayuda en barcos, tropas de tierra y dinero de nuestros generosos aliados; y sta, por ahora, es demasiado eventual como para poder contar con ella [2].

De la situacin desesperada y a larga desmoralizante, dan fe sus misivas al financista Robert Morris.

El mariscal francs Rochambeau, apremiado por las mismas circunstancias y en constante comunicacin con Washington, escribi tres cartas al almirante francs Franois Joseph Paul, conde de Grasse. En la ltima carta expreso: "No debo ocultarle, Seor, que los norteamericanos estn en el lmite de sus recursos, que Washington no tiene ni la mitad de las tropas que l calcula tener, y que, en mi opinin, aunque l permanece callado al respecto, l no tiene 6 000 hombres, ni tampoco el Seor de LaFayette rene 1 000 regulares con la milicia para defender Virginia..."[3]

De Grasse, ley las cartas a su llegada a Cabo Haitiano, en julio de 1781, al frente de 23 fragatas de la Flota de Francia, que enviaba el monarca francs con el fin de auxiliar a los ejrcitos del general Washington.

En la primera carta Rochambeau le peda al jefe de la Flota que reclutara tropas y las trajera consigo como refuerzos del Ejrcito Continental del general Washington. El Almirante se atuvo a las instrucciones, reclut 3 000 voluntarios de Puerto Prncipe y Cabo Haitiano, y los puso bajo las rdenes del joven oficial Claudio Enrique de Saint-Simon.

Pues s, el mismsimo Saint-Simon, fundador del socialismo francs y del socialismo utpico. Para Engels fue, junto con Hegel, la mente ms enciclopdica de su poca y casi todas las ideas del socialismo posterior estaban contenidas en su obra.

El refuerzo multinacional desembarc el da 30 por la baha de Chesapeake, Maryland. El batalln de ex-esclavos, pardos y mulatos de Puerto Prncipe y Cabo Haitiano, Comandados por Saint Simon, participaron entre el 26 de septiembre y el 19 de octubre de 1781 del cerco de Yorktown.

La capitulacin de las tropas britnicas comandados por lord Charles Cornwallis fue firmada el 31 de octubre de 1781. Esta victoria no fue el final de la Guerra, pero dej expedito el camino de la independencia de la que Mart luego llam Roma americana.

De modo que los estadounidenses mucho les deben a fuerzas extranjeras, entre ellos franceses, latinoamericanos y haitianos- la consecucin de su Independencia, ratificada por el Congreso de los Estados Unidos el 15 de noviembre de 1784; luego de la capitulacin de Gran Bretaa, mediante el tratado de Pars, el 3 de septiembre de 1783.

Adems, como recordaba por estos das el periodista Jon Schwars en The Intercept [4], las sublevaciones de los esclavos de la colonia francesa Saint-Domingue a partir de 1791, motivaron a que Napolen Bonaparte -entonces Primer Cnsul francs- vendiese en 1803, al presidente Thomas Jefferson la Luisiana Francesa, un extenso territorio del actual pas del Norte.

La venta de la Luisiana por 15 millones de dlares, era una manera de paliar la crisis financiera que gener la cada abrupta de los grandes aportes a la economa de Francia, que se generaban en su colonia en la parte oriental de la Isla Espaola.

Saint-Domingue lleg a ser conocida como la Perla de las Antillas. En el ao 1780, la colonia francesa -con un territorio equiparable a Maryland o Blgica- produjo alrededor del 40 % de todo el azcar y el 60 % del caf que consuma Europa. En 1767, se exportaron 72 millones de libras de azcar en bruto y 51 millones de libras de azcar refinado, un milln de libras de ail y dos millones de libras de algodn. Produca ms azcar y caf que todas las colonias de Gran Bretaa y las Indias Occidentales juntas.

Con dicha transaccin, Estados Unidos adquiri una vasta extensin -2.144.476 km (529.911.680 acres), el 23% de la superficie actual-, con la que duplic su territorio, y poder geopoltico, de un solo golpe.

Se evitaba el peligro de que la recin nacida repblica estadounidense cayese nuevamente bajo el dominio de los britnicos, resultado que como Thomas Jefferson advirti, era posible si Nueva Orlens permaneca en manos de Napolen. Y se anulaba as, la posibilidad de que Francia y Espaa tuvieran el poder de bloquear el acceso de comerciantes estadounidenses al puerto de Nueva Orleans. Esto le abri a la excolonia durante todo el siglo XIX su camino hacia el Pacfico.

Alexander Hamilton reconoci en un editorial publicado el 5 de julio de 1803 en el New York Evening Post; Al clima fatal de Saint-Domingue y al coraje y resistencia obstinada de sus habitantes negros, les debemos los obstculos que retardaron la colonizacin de Luisiana hasta el momento favorable cuando una ruptura entre Inglaterra y Francia le dio un nuevo giro a los proyectos de esta ltima [5].

Jefferson, sin embargo, mostr su agradecimiento a los haitianos suspendiendo todo comercio con ellos en 1804. Durante muchos aos, los Estados Unidos se resistieron a reconocer al nuevo pas, sumndose al castigo de los imperios por la insumisin haitiana. No fue hasta el 5 de junio 1862 que el presidente Abraham Lincoln promulg el reconocimiento diplomtico de Hait.

Negados antes de crecer los impulsos igualitarios y fraternales de su republicanismo, los cesares de la Roma americana hallaron un peligro en la primera Republica de Los condenados de la Tierra. La nueva potencia se sumaba a las otras en su pacto-castigo por la insumisin haitiana.

Notas:

1. Vase de mi autora, Trump sobre Hait o el racismo como marca, en: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=237141

2. Citado por Pablo Bonavena, Saint Simon entre la guerra y la paz, en: http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.9010/ev.9010.pdf

3. Citado por Flix Pita Astudillo, La historia olvidada del combate de Yorktown en: http://www.granma.cu/granmad/2007/11/03/interna/artic04.html

4. Vase de Jon Schwarz, Donald Trumps Vile Words Should Remind Us That America Owes Everything to Haitians, en: https://theintercept.com/2018/01/12/haiti-donald-trump-shithole-america-history/

5. Citado por Carlos Wesley, (2004), Lo que Amrica le debe a Hait, en: https://www.larouchepub.com/spanish/reir/privado/anteriores/anteriores2005/2005_24/iberoamerica/haiti.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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