Portada :: Mxico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-01-2018

La militarizacin de Mxico

Jaime Luis Brito
Rebelin


La Ley de Seguridad Interior, aprobada recientemente por el Congreso de la Unin de Mxico, es el ltimo paso del proceso de militarizacin que inici con fuerza en la poca de Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988) y Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), y que se radicaliz de manera brutal con Felipe Caldern Hinojosa (2006-2012), a lo que Enrique Pea Nieto ha dado continuidad. En el fondo, la decisin de De la Madrid y Salinas acompa los cambios econmicos neoliberales, mientras que Caldern y Pea Nieto lo radicalizaron, particularmente el primero, para tratar de legitimarse. El momento que vivimos en este proceso es espeluznante porque se traduce en la legalizacin de la guerra de exterminio contra la poblacin mexicana, particularmente contra sus jvenes, que en 11 aos ha tenido un costo humano inconmensurable y que ha nos lleva a la prdida de una o varias generaciones de mexicanos.

Despus de la Masacre del 2 de octubre de 1968 en la que particip el Ejrcito, y segn pruebas grficas presentadas hace algunos aos por el Canal 6 de julio, respondi a una provocacin de otros militares, los que se agrupan en el Estado Mayor Presidencial, el desprestigio de las fuerzas armadas mexicanas y su calificacin como instrumento de la represin gubernamental se fue instalando la percepcin de grupos cada vez importantes de mexicanos.

Por muchos aos los militares, despus de estos hechos, estuvieron, como lo establece la Constitucin, confinados a los cuarteles. Se trata, no hay que olvidarlo del Ejrcito que nos hered la Revolucin Mexicana. Sin embargo, en el viraje econmico del gobierno mexicano ocurrido a finales de los 70 y principios de los 80, y que se profund dramticamente a principios de los 90, con el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, trajo consigo tambin la utilizacin, por primera vez de manera generalizada, de las fuerzas armadas en funciones de polica.

Para aplicar el neoliberalismo es necesario reforzar los mecanismos de control autoritario. Cuando el experimento comenz en Chile, se hizo en el contexto de la dictadura de Augusto Pinochet, la que comenz en 1973 con el golpe de Estado. As que Carlos Salinas de Gortari abri la puerta de los cuarteles y les encarg el combate a los plantos de marihuana y de cierta manera el sometimiento de los crteles.

Luego, justamente las reformas neoliberales precipitaron el levantamiento armado en Chiapas del Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional (EZLN), lo que trajo como consecuencia el aumento de la presencia militar, particularmente en el sureste mexicano y en aquellos territorios en los que se sospecha existe presencia de grupos armados. Ernesto Zedillo fue ms all y accedi con singular alegra a las propuestas siempre presentes del Ejrcito norteamericano de formar a los oficiales mexicanos, como hizo en todo Amrica Latina, as que se cre una fuerza de lite en el Ejrcito y la Marina, formada por los estadounidenses.

Al final, una parte de estos efectivos militares mexicanos terminaron, primero, al servicio de los crteles y luego creando sus propios grupos o encabezando clulas autnomas, que dieron un vuelco salvaje en la guerra de la delincuencia organizada. Las prcticas que militares norteamericanos mostraron en sus guerras contra el mundo, las de los Kaibiles guatemaltecos, la de los franceses en Argelia, la de los gorilas herederos de los nazis refugiados en Argentina, las hemos vivido en las calles, en miles de mexicanos que han perdido la vida en los ltimos 11 aos.

Y es que justamente el siguiente paso, ante la imposibilidad de control de la inconformidad social en aumento por la terrible concentracin de la riqueza que democratiza la miseria, hizo que un gobierno cada vez ms dbil por representar menos a la poblacin, decidiera sacar al Ejrcito a las calles. Eso fue lo que hizo Felipe Caldern en medio de la eleccin ms cuestionada de la historia, hasta ese momento.

Durante la guerra contra el narcotrfico, el gobierno mexicano decidi atacar un avispero con un rifle de asalto. El resultado est a la vista. Los crteles de la droga se multiplicaron e incrementaron su capacidad de fuego, de accin y de control de territorios, mientras que Mxico dej de ser pas de trnsito y se convirti tambin en un mercado importante de las drogas, en tanto que la violencia no se detiene y en su etiologa no slo estn los grupos criminales sino tambin la presencia cada da ms fuerte de las fuerzas militares.

Caldern decidi la militarizacin del pas por decreto, de facto. Los militares obedecieron la orden, pero nunca estuvieron tranquilos. Ellos tampoco olvidan el 2 de octubre, as que a lo largo de todo ese sexenio, en pblico y en privado, demandaron al Congreso de la Unin, las medidas legales que normalizaran jurdicamente la accin inconstitucional de que hacer las veces de polica.

Eso slo fue posible hasta finales de 2017, cuando los legisladores federales aprobaron, sobre las rodillas, la Ley de Seguridad Interior, una de las reformas que ms inconformidad ha provocado, no slo en el territorio nacional sino afuera. La reforma es a todas luces regresiva y nos lleva a la posibilidad de que masacres como la de Tlatlaya se multipliquen por todo el territorio nacional. Los militares no estn capacitados para hacer labores de control y disuasin, sino para exterminar.

La Ley de Seguridad Interior significa la legalizacin de la guerra de exterminio contra la poblacin mexicana, particularmente los jvenes. No es la guerra contra los crteles, porque hay pruebas suficientes para afirmar que la decisin de Caldern, ratificada por Enrique Pea Nieto, de sacar a los militares de sus cuarteles no funciona. No se han debilitado los crteles de la droga, al contrario, se fortalecen y multiplican sus mbitos de operacin. No slo crean mercados de consumo, tambin establecen cadenas de valor, combinando la produccin, trasiego, venta y distribucin de las drogas, con la trata de personas para su esclavitud sexual o laboral, para el mercado interno o la exportacin, dejando a miles de familias mutiladas por la desaparicin de uno, o varios, seres queridos.

Mientras los militares dominan mayores espacios de la llamada seguridad en el pas, como lo han hecho aceleradamente desde 2006, las cifras de muertes en el pas se acumulan y ao con ao se superan a s mismas, mientras que el nmero las personas desaparecidas supera con mucho lo ocurrido en otros pases del Cono Sur o de Centroamrica que fueron sometidos a dictaduras militares o a guerras civiles durante varias dcadas. En tanto, poblaciones enteras han sido desplazadas por la falta de alternativas para hacer frente a la inseguridad o simplemente, la enorme mayora de los mexicanos han tenido que cambiar su modo de vida para paliar un poco el estado de indefensin en el que las autoridades los mantienen. Todo esto se puede corroborar en la ltima encuesta que sobre inseguridad hizo el Instituto Nacional de Geografa y Estadstica (Inegi).

Por todo ello, no podemos aceptar que la solucin al problema de la violencia, la inseguridad y el crimen organizado se cosa de tener ms militares, con amplias libertades, en la calle. Porque ya ha demostrado que no est listo para ello. Investigaciones que han hecho reporteros independientes en la serie Pie de Pgina, demuestran que los soldados no tienen experiencia para el trabajo en zonas urbanas, e incluso rurales, para hacer una guerra contra un enemigo que no est del todo identificado. As que es muy fcil, y cada vez ms frecuente, que termine atacando a todo lo que se mueve, incluyendo civiles a los que no podemos considerar bajas colaterales.

Es fundamental entonces la discusin que tendr que darse en los prximos das en la Suprema Corte de Justicia de la Nacin (SCJN), derivada de los recursos de impugnacin que distintos poderes, niveles de gobierno e instituciones estn haciendo. La Corte se encuentra frente a una decisin que nos puede poner a todos frente a la mira de un rifle militar o, en caso de rechazar la legislacin, puede obligar a los polticos a escuchar a la ciudadana, que s tiene propuestas y opciones para enfrentar el problema de la inseguridad y la violencia. Aunque claro, quizs es el mayor problema, los polticos hablan entre ellos, o se gritan, pero no escuchan a los ciudadanos, de quienes estn cada vez ms alejados.

@Patrio74

www.facebook.com/JaimeLuisBritoV 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter