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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-01-2018

Colombia y el dolor de ingles

Javier Orozco Pearanda
Rebelin


Bogot parece no enterarse del horror que se vive ms all de la zona rosa y del centro internacional de negocios. Los medios de comunicacin, monopolios de los grupos espaoles Prisa y Planeta, dedican horas a denostar al gobierno venezolano, al chismorreo farandulero y al dolor de ingle de un volante de la seleccin de futbol, una desgracia nacional segn sesudos analistas.

Los medios no registran la gravedad de los ataques sistemticos e impunes contra la dirigencia social colombiana que dej el ao pasado y en lo corrido de enero ms de 115 personas asesinadas por grupos paramilitares que siguen operando en contubernio con la fuerza pblica. Hace pocas horas fue asesinado el lder afro del ltimo paro cvico del puerto de Buenaventura Temistocles Machado, pero el despliegue noticioso slo muestra el dolor -que compartimos- de las familias de los doce policas y soldados muertos en acciones atribuidas a la guerrilla ELN desde que termin el cese bilateral del fuego el pasado 10 de enero.

Pero mucho mayor es la cifra de indgenas del pueblo wayu muertos de hambre y de sed alrededor de las minas de carbn de La Guajira, mineral que llega del Caribe colombiano al puerto cantbrico de Gijn, tan discreto como barato, para gozo de las empresas elctricas que cobran lo que le les sale del socavn por kilovatio a los asturianos.

Hay muertos que son noticia para que la guerra siga y hay un genocidio de opositores en curso que se oculta con descaro para no afectar la estabilidad democrtica puesta al servicio de la confianza inversionista.

El gobierno de Juan Santos -que no ha sido capaz de cumplir los acuerdos que firm con las FARC-, hace pocas horas suspendi los dilogos de Quito con el ELN y retoma las acciones ofensivas. La respuesta est en marcha: medio milln de militares y policas movilizados para el combate, muchos atentados, centenas de amenazas, asesinatos de civiles, ros de sangre recorriendo regiones que suman el tamao de Espaa: Cauca, Nario, Arauca, Casanare, Atlntico, Santander, Choc, Norte de Santander, Magdalena Medio

Las organizaciones sociales colombianas que han rechazado el genocidio y la escalada de la guerra, exigen a gritos un cese bilateral del fuego y que las dos partes, gobierno y ELN, se sienten de nuevo a negociar. Pero la prensa se opone difundiendo con empeo unas encuestas en las que el 80% de la gente dizque quiere que la guerra siga. Los partidos polticos de la derecha aprovechan el bao de los horrores para vender un proyecto de seguridad es decir de continuidad de la guerra de cara a las elecciones del 11 de marzo. La izquierda -que est poniendo los muertos- no termina de unirse entorno a un proyecto electoral, pero expresa una voluntad inquebrantable de paz dialogada.

La XIV Delegacin Asturiano-Irlandesa de Verificacin del estado de los Derechos Humanos que comienza sus labores de campo el 3 de marzo, tendr que lidiar con este panorama en el que las verijas de futbolistas y famosos son el centro de atencin, mientras los buitres de la guerra y de las inversiones otean el horizonte y baten alas.


Javier Orozco Pearanda. Tcnico de la 14 Delegacin Asturiano-Irlandesa de Derechos Humanos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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