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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-02-2018

Chile gira a la derecha?

Arnaldo Prez Guerra
Punto Final


La eleccin presidencial marc un giro, dando la impresin que existe una derechizacin de la sociedad chilena. Para el historiador y director de ECO Educacin y Comunicaciones, Mario Garcs Durn, se debe tener precaucin con ese argumento pues persiste una clara divisin entre los que votan y los que no lo hacen. La abstencin creci de una manera muy significativa en las elecciones municipales de 2015, donde lleg a un 64%. Una de las mayores preguntas de la reciente eleccin era cuntos votaran; finalmente fue 46% en primera vuelta, y 48% en segunda. Pero todava ms de la mitad del electorado sigue ausente. S hay que admitir que el triunfo de Sebastin Piera da cuenta del agotamiento de la propuesta poltica de la llamada centroizquierda, en definitiva del ciclo Concertacin-Nueva Mayora. En ese sentido fue importante lo que pas en primera vuelta: la emergencia del Frente Amplio (FA) y la crisis y declinacin de la Democracia Cristiana (DC), seala.

Segn Garcs, la emergencia del FA representa una nueva postura en la centroizquierda, y la crisis de la DC sera el vaciamiento poltico de este partido, que tambin compromete a otros. Existe una crisis de legitimidad de la poltica, que explica por qu la mayora no vota. Crisis que tiene antecedentes en la forma en que se dio la transicin, presentada como modelo sui generis , porque en el fondo se organiza sobre la base de la adaptacin del centro poltico a la Constitucin pinochetista. Se le hicieron reformas pero no se la modific estructuralmente. Fue la adaptacin a un modelo constitucional de carcter autoritario que en s mismo tiende a negar la democracia o a ponerle lmites extremadamente fuertes: sobrerrepresentacin de la derecha, senadores designados, qurums calificados, ausencia de iniciativas de ley popular, desacoplamiento de la poltica y la sociedad. El resultado es evidente: gran parte de los ciudadanos se retira, se genera un fenmeno de desafeccin.

En ese contexto, el modelo concertacionista se agot, no fue capaz de confrontar la herencia dictatorial y no termin de configurar un proceso constituyente que permitiera repensar o recrear el modelo institucional. Por otro lado, se agot tambin porque la capacidad de dilogo con los movimientos sociales estuvo siempre bloqueada. Se podra decir que la crisis de legitimidad es tal vez una crisis de representacin poltica.

Tampoco hay que negar otro fenmeno ms profundo: en ausencia de una cultura democrtica y de que se puedan constituir distintos actores que dialoguen con el Estado y los partidos, por lo tanto, en ausencia de una democracia ms genuina y autntica, lo que se produce es la adaptacin al sistema institucional, al mismo tiempo se genera una especie de aceptacin de que no hay un modelo de desarrollo alternativo al neoliberalismo.

Y cul es el modelo?: mercado, privatizaciones, libre empresa, inversin y crecimiento. Las grandes reformas se hicieron en dictadura, sin embargo, esta limitaba las posibilidades de inversin extranjera. Con el retorno a la democracia se abri la inversin -el milagro chileno-, permitiendo la expansin del mercado, el retail , los TLC, expansin de tarjetas de crdito. Por un lado, negacin de lo popular y extensin del mercado como mecanismo de inclusin.

No solo la tarjeta -lo que Toms Moulian llam el ciudadano credit card , dependiente de las tarjetas-, adems, el celular, que tiene otros efectos simblicos y tiende a ser ms inclusivo. Si sumamos celulares y tarjetas se configura una situacin en la cual el imaginario del deseo pareciera posible desde el punto de vista digital. Es decir, acceso al mercado por la va digital. Tarjetas y celulares parecieran ofrecernos todas las posibilidades de bienestar y desarrollo, acceso a bienes y experiencias nuevas. Surge lo que se ha llamado clases medias emergentes, de origen popular, que efectivamente viven procesos de mayor inclusin con fuerte endeudamiento y, por lo tanto, se gesta un modelo donde lo deseado y las posibilidades de lo deseado son casa, autos, bienes, educacin, vacaciones fuera de Chile y en ese modelo y en esas conductas que son individualistas, de emprendimiento, bsicamente capitalistas, la poltica juega un papel secundario. Vivimos en una especie de sociedad de consumo sui generis . Lo que en los 60 y 70 era propio del mundo desarrollado hoy es posible en la periferia. Sui generis porque convive con la desigualdad, endeudamiento y expansin del sistema financiero. Hay rasgos sociolgicos nuevos que se estn expresando en la poltica. En este contexto, una poltica de Izquierda que no sea capaz de dialogar con la propia experiencia de la sociedad, ser satanizada y hoy asociada a Venezuela, y como el control de los medios funciona muy bien, Izquierda equivale a populismo, inestabilidad, incertidumbre, en fin, nadie desea eso. Mientras no se genere una alternativa, la situacin se hace compleja. Todo opera en favor de la derecha.

IDEOLOGIA DOMINANTE

Prima un pensamiento conservador?

Conservador en el sentido de la reproduccin del orden neoliberal, pero no tanto en la modificacin de las formas de vida, en niveles de bienestar. Ah est la trampa y problema. Conservador respecto de la comprensin de la vida social y de cambio social, en el fondo incapacidad de pensar en trminos alternativos al modelo. Marx deca que la ideologa de la clase dominante suele ser la ideologa dominante en la sociedad. En Chile estamos en una situacin en que la ideologa de la clase dominante: mercado, defensa del emprendimiento, bienestar material y acceso al consumo, se ha convertido en ideologa dominante y por eso el voto de derecha es transversal, porque esto aparece como un modelo. Quin no quisiera un automvil o un viaje al extranjero? Endudese, se lo facilitamos, pague en cmodas cuotas, active su celular y elija el mejor plan en ese sentido es conservador.

En Lota, que tuvo una fuerte raigambre de Izquierda, hoy votan por la derecha

Cuando se inici la transicin muchos tuvieron la ilusin de que el retorno a la democracia implicara la vuelta de los viejos actores sociales: condiciones para que el sindicalismo retome su lugar y se reforme la ley laboral, para que las universidades se abrieran a la sociedad y fueran espacios de produccin de saberes colectivos, que los medios de comunicacin se democratizaran Nada de eso ocurri porque la sociedad fue transformada, el pas desindustrializado, privatizado, los medios controlados por los grandes grupos econmicos. Tom tiempo darnos cuenta que ese proceso se profundiz en los 90. Y en el caso concreto de Lota y Coronel, el ciclo termina con el cierre de las minas, negociando indemnizaciones y reinsercin laboral. Las tradiciones de Izquierda por ms que pudieran permanecer estn siendo fuertemente interpeladas y cuestionadas. Si no hay sindicatos, partidos vinculados a ellos, prensa que anime debates, incluso si no hay Iglesia -que tambin involucion en los 90-, las referencias para dialogar y pensar en formas alternativas al neoliberalismo se vieron fuertemente disminuidas. La Concertacin al adaptarse al modelo institucional y de desarrollo, tambin se hizo parte. Desaparece el pueblo como categora poltica, se empieza a denominar gente, algo difuso, tramposo, un genrico. Pueblo daba cuenta de la diversidad de la sociedad. Producto de esos cambios, en Lota y otros lugares la Izquierda hoy no es una referencia, tampoco en las poblaciones. Para muchos la aspiracin es dejar el barrio, la identidad deja de ser comunitaria, aglutinante, incluso el concepto de poblador casi desaparece.

Y la ultraderecha?

Piera obtuvo 36% y Jos Antonio Kast casi 8%, o sea, 44%, lo mismo que Pinochet en el plebiscito de 1988. Kast revive ciertas conductas ms clsicas de la derecha, orgullo con la dictadura y el cambio que se produjo en Chile. Reemerge el concepto de familia militar, la obra de Pinochet, pero a eso agrega un fenmeno preocupante: la emergencia de una neoderecha asociada a una suerte de neocristianismo popular de los evanglicos, un fenmeno latinoamericano. Kast hace un link con ese mundo de fuertes identidades territoriales, sectoriales, que aspira a ocupar mejores posiciones, mayor reconocimiento simblico que logra que el Te Deum no solo sea con la Iglesia Catlica. Hay un proyecto de levantar una universidad frente a la UC, por lo tanto, siempre hay una competencia, una disputa con el catolicismo. Efectivamente se engruesa la derecha.

Cmo se explica que la derecha llegara al 44%?

Hizo una buena campaa. Piera logr articular su alianza, ceder ante ciertos avances de la Nueva Mayora, como la gratuidad en la educacin. Es decir, muestra ciertas aperturas. A Piera probablemente le convendr generar formas de consenso poltico ms que confrontacin, buscar revivir la democracia de los acuerdos, porque en definitiva lo que eso asegura son reformas muy parciales, que no ponen en discusin la estabilidad del modelo, de alguna manera deseada por un importante segmento de la sociedad. La derecha dibuja una expectativa que aparece ms viable que las de la Izquierda que, por otro lado, no son mayores. El fracaso de Bachelet es que habiendo hecho suyas las banderas del movimiento estudiantil de 2011 -reformas tributaria, educativa y de la Constitucin-, lo hizo a medias y con grandes dficit. El dilogo con los movimientos sociales fue extremadamente intrincado. Si la Nueva Mayora tena destino era porque no solo tomaba las banderas del movimiento estudiantil, sino porque era capaz de generar otra relacin con los movimientos sociales. Pero no fue capaz.

DESAFIOS DE LAS IZQUIERDAS

Cul es su opinin sobre el Frente Amplio? Se transformar en una Concertacin 3.0?

Fue sorprendente su resultado, nadie esperaba un 20%. Ah hubo un aire fresco y una respuesta social interesante. Desde el punto de vista poltico-electoral fue capaz de recoger una visin y demanda de sectores sociales de clase media ilustrada, que vieron una posibilidad de expresin y representacin. Eso es un gran valor, y revela el papel que tienen en Chile las elecciones y que muchas veces la Izquierda ha desestimado, lo que no quiere decir que todas las reformas y cambios sean posibles por la va electoral.

El problema del FA es si ser capaz de ampliarse y sobre todo, ganar al mundo popular. El xito va a depender de su capacidad de encarnarse en la sociedad. Los movimientos sociales son profetas de su tiempo, de alguna manera le indican a la sociedad cules son los derroteros, las nuevas experiencias, los temas que requieren ser elaborados socialmente. La capacidad de la Concertacin-Nueva Mayora de procesar esa experiencia ha sido extremadamente limitada, porque al revs de escuchar y dialogar, de interactuar con los movimientos sociales, lo que pretendieron hacer fue el control, disciplinamiento, el lmite y no su valoracin, su expansin o apertura. Lo que podra suceder es que el FA se asimile a las formas tradicionales, que sea cooptado. De hecho ya hay voces de que la nica manera de enfrentar a la derecha es la unidad, pero sin decir unidad con qu propsito. A quienes lo proclaman, hay que preguntarle cules son los contenidos especficos.

Y la Izquierda revolucionaria?

Un problema de la Izquierda y de ciertos movimientos sociales es la dispersin. Hace mucho rato que somos un archipilago, no alcanzamos a generar lazos de comunicacin, intercambio, reflexin colectiva, sobre todo los grupos polticos. En los movimientos sociales hay ms apertura y dilogo. La Izquierda es hereditaria de tradiciones un poco iluministas, vanguardistas, se concibe con la capacidad de conocer e indicar el sentido de la historia. Eso est cuestionado hace mucho. La posibilidad de recreacin de una Izquierda poltica tiene que ver con abandonar esos roles y entender que su papel es de servicio a las clases populares en las iniciativas y prcticas que desarrollan.

Volviendo al marxismo, en el principio era la prctica y la accin, por lo tanto el papel es la comprensin de la experiencia prctica. Marx era ms radical porque deca que las sociedades no se proponen cambios que no puedan realizar. Eso es muy importante, reconocer qu ocurre, qu prcticas acontecen en la sociedad. No hay resultado emancipatorio si la historia no es colectiva. Como deca Allende: la historia la hacen los pueblos. En la prctica del pueblo es desde donde se puede refundar la Izquierda poltica

Publicado en Punto Final, edicin N 893, 26 de enero 2018.

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