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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-01-2018

Memoria y espritu de la honradez intelectual militante

Agustn Ortega Cabrera
Rebelin


Mucho se ha hablado y escrito sobre la misin de los intelectuales en la sociedad. Por ejemplo, sobre el compromiso de los intelectuales con tal ideologa u otra, con este partido poltico o aquel. El camino de las ideologas o partidismos, creemos, no es la forma ms valiosa y profunda de abordar la cuestin. Por supuesto, todo ser humano tiene la libertad y el derecho a tener una ideologa determinada, un conjunto de ideas y nociones sobre la organizacin poltica. Ms las ideologas y partidismos, que suelen cristalizar en una especie de muro opaco y cerrado de ideas que se hacen unilaterales o sesgadas, no pueden ser un absoluto. Si es que no se quiere caer en fanatismos y sectarismos, que tanto aqueja al mundo poltico e intelectual.

La ciencia social, con autores como Weber o Sombart, hablaban de lo trascendente del espritu que acompaa al compromiso y militancia: ese conjunto de creencias, sentimientos, sentidos y motivaciones que animan la responsabilidad social y poltica. Ms all de toda ideologa y partidismo, la tarea intelectual debe cultivar este espritu de valores e ideales morales, ticos y sociales que busquen la verdad, la honradez y el bien ms universal en la realidad. Y que se confronten con toda dominacin, opresin e injusticia, venga de donde venga, sea quien sea el que la haga, por encima de toda ideologizacin e integrismo de lo real.

Lo esencial es la honradez vital, moral e intelectual con un compromiso tico y social por la promocin de la vida, dignidad y derechos-deberes de la persona. Promoviendo la libertad y la justicia, la participacin (co-gestin) democrtica, la igualdad y la fraternidad. Frente a los dolos de la riqueza-ser rico y del poder, las idolatras del capital y del estado, los falsos dioses del mercado, del partido y la violencia. Nada ni nadie puede justificar que se viole la sagrada e inviolable vida y dignidad del ser humano, los derechos humamos, la libertad y la justicia.

As lo han hecho intelectuales honrados de la talla moral y militante de Julin Besteiro, Eugenio Merino, Guillermo Rovirosa, Toms Malagn, Simone Weil, Enmanuel Mounier, Lorenzo Milani y Dorothy Day. En Amrica Latina, Paulo Freire, Oscar Romero, Lenidas Proao, Ignacio Ellacura, Ignacio Martin-Baro con sus compaeros jesuitas mrtires de la UCA; o Manuel Sacristn, Francisco Fernndez Buey y un largo etctera. Por encima de todo partidismo sectario, ideologa cerrada e injusticia, ellos nos comunicaron un pensamiento social y tica en la militancia por la justicia con las vctimas, los oprimidos y los pobres de la tierra.

Hicieron crtica y autocrtica de todo aquello que no defendiera al ser humano con su vida digna, justicia y derechos. Denunciaron y lucharon contra los sistemas e ideologas que fueran en contra de la solidaridad y dignidad de la persona. En oposicin al liberalismo econmico y al capitalismo alentaron la cultura solidaria, la justicia e igualdad. El bien comn y los derechos socio-econmicos por encima de la propiedad privada, el trabajo digno, con un salario justo, que est antes que el capital. Frente al comunismo colectivista o colectivismo (tipo leninista-stalinista), impulsaron la libertad personal, autogestionaria, democrtica, tica y espiritual por encima del estado, partido o nacin.

Creyeron en el protagonismo de las personas, los pueblos y los pobres (empobrecidos, oprimidos y excluidos) como sujetos de su promocin y liberacin integral. En oposicin a estos materialismos economicistas-mercantilistas (burgueses) del capitalismo y colectivismo que, con su elitismo burgus y paternalista de vanguardia o selectos, quiere dirigir y dominar al otro. Vivieron una vida honrada, sobria y austera en la pobreza solidaria con la comunin de vida, de bienes y luchas por la justicia con los pobres de la tierra. Frente a la buena vida burguesa de la riqueza-ser rico, del lujo y poder, de las elites econmicas y polticas.

Esta vida de militancia pobre en solidaridad con los pobres les hizo libres, con una existencia desinstalada e itinerante en la difusin de la cultura solidaria y liberadora con publicaciones e iniciativas culturales de todo tipo. Y a travs medios pobres y solidarios. Lejos de los boatos, pompas y narcisismos de los centros de poder, de los canales oficialistas y academicista, a los que renunciaron. Ya que no cultivan esta cultura militante y pobreza solidaria en la promocin de la justicia liberadora con los pobres. Ese dinamismo y tensin militante que, con la cultura solidara e internacionalistas, encarnaba el grito: asociacin o muerte; parias (pobres) y obreros de la tierra unos. Por encima de toda frontera y barrera, en contra de corporativismos y nacionalismos burgueses e insolidarios.

Desarrollaron todo este asociacionismo cultural e intelectual con dichas publicaciones, instituciones e iniciativas culturales que, protagonizadas por los mismos obreros u oprimidos y pobres, llevaran a promover la militancia pobre, obrera y social. En el compromiso por la justicia y liberacin integral con los pobres de la tierra. Rechazaron la cultura y estrategia de la violencia, del pistolerismo o de las armas y de la guerra, protegiendo la vida y dignidad del otro, del pobre e inocente o frgil (dbil). Incluida la de aquel que poda considerarse rival (enemigo) poltico e ideolgico, por encima de la lacra revanchista y violenta. La militancia pobre, en solidaridad y lucha por la justicia con los pobres, sabe que el mtodo de la violencia, de las armas y las guerras ensucia el alma y las mejores causas e ideales; causa ms violencia y muerte en la que siempre sufren los pobres, inocentes y vulnerables.

Terminamos como, ya hace ya tantos aos, afirmaba un pensador brasileo: si la cultura y pensamiento no tiene puesto el foco en los millones de seres humanos que se mueren de hambres, en los oprimidos y pobres de la tierra, entonces no pasa de ser un cinismo e hipocresa intelectual. En estos tiempos de capitalismo global, con la creciente desigualdad e injusticia social-global del hambre y la pobreza, de destruccin ecolgica y de guerras, ahora ms que nunca es necesario e imprescindible toda esta honradez intelectual y militante. En la que todas las capacidades, cultura e inteligencia se pongan al servicio de la solidaridad y justicia con los pobres de la tierra para su protagonismo en la liberacin integral.

Ph. D. Agustn Ortega (Espaa) es Trabajador Social y Doctor en Ciencias Sociales (Dpto. de Psicologa y Sociologa). Asimismo ha realizado los Estudios de Filosofa y Teologa, Doctor en Humanidades y Teologa. Profesor e investigador de la Pontificia Universidad Catlica del Ecuador y, actualmente, de la UNAE (Universidad Nacional de Educacin) as como invitado en diversas universidades latinoamericanas. Autor de diversas publicaciones, libros y artculos.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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