Portada :: Mundo :: Afganistn
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-02-2018

Presentacin de Afganistn. Pasado y perspectivas de futuro

Juan Ignacio Castien Maestro y Luis Herruzo Madrid
TopoExpress


El final de la misin militar internacional para Afganistn, ISAF, en 2014 tuvo lugar en un ambiente agridulce para los gobiernos y los ejrcitos que haban participado en ella. El alivio por la conclusin de una misin que haba supuesto un elevado coste en vidas humanas y en recursos econmicos se vea contrarrestado por la sensacin de que los objetivos perseguidos haban sido alcanzados solamente en una medida bastante limitada. Poda aducirse el logro de mejoras sustanciales en el mbito del desarrollo, as como el haber sentado las bases de un Estado Afgano moderno y viable, con su organizacin central y local, su burocracia, sus fuerzas militares y policiales y sus mecanismos de funcionamiento democrtico. Sin embargo, todos estos logros se haban demostrado frgiles y sobre todo reversibles, ms an teniendo en cuenta el auge en los ltimos aos de la insurgencia talibn. El futuro se hallaba y se sigue hallando plagado de incertidumbres. No est claro que el nuevo Estado Afgano sea capaz de hacer frente a los rebeldes y que stos no puedan hacerse, al menos, con el control de una parte substancial del pas. Lo est todava menos que Afganistn pueda convertirse en un pas mnimamente prspero y estable, con un rgimen razonablemente democrtico. El riesgo de que, por el contrario, se vea atrapado en una situacin crnica de pobreza y de desorden, en donde adems, tras una fachada ms o menos democrtica, impere el dominio de camarillas vinculadas a la industria internacional del crimen, es ms que real.

Un escenario semejante se presta a reacciones muy diversas. Desde luego puede tomarse como una presunta confirmacin para las tesis ms fatalistas y esencialistas acerca de Afganistn, de acuerdo con las cuales sera ste un pas condenado a la barbarie, a causa sobre todo de su naturaleza tribal y belicosa. Dando un paso ms, puede servir tambin como un cmodo argumento en contra de las polticas de nation-building, alegando que stas no resultan efectivas en ciertos lugares y que, por tanto, a lo ms que se puede aspirar es a una poltica de contencin, encaminada a impedir que los males de estas regiones se propaguen en derredor suyo. Si bien esta actitud puede resultar hasta saludable, en contraposicin a la anterior obsesin de los neo-con por remodelar pases sobre la base de un puado de esquemas simplistas, no deja, por otra parte, de entraar un profundo pesimismo y una palpable indiferencia hacia la suerte de millones de seres humanos. Pero no hay por qu dejarse atrapar entre los cuernos de ningn dilema de este gnero. Resulta perfectamente factible, por el contrario, eludir estas posturas extremas y abogar por un enfoque que parta de la conveniencia de apoyar la modernizacin de otras sociedades, pero hacindolo siempre sobre la base de un reconocimiento de la magnitud de los problemas con los que hay que enfrentarse.

Se hace preciso entonces esforzarse por profundizar en el conocimiento de estas sociedades, no solamente haciendo acopio de la necesaria informacin, sino, sobre todo, elaborando unos marcos tericos que nos permitan hacer justicia a la complejidad que nos presenta esta informacin, sin encajarla a la fuerza dentro de unos esquemas prefijados. Pero se hace preciso igualmente reflexionar en mucha mayor medida sobre las acciones de intervencin prctica ya realizadas o an por realizar y cotejar esta reflexin con el conocimiento que se haya ido adquiriendo acerca de aquellas realidades sobre las que se desea incidir. Naturalmente, todo este tipo de actividades vienen llevndose a cabo desde hace tiempo. En el caso concreto de Afganistn, lo ocurrido en los ltimos quince aos, con todos sus claroscuros, se ha convertido en una rica fuente de experiencias cuyo debido aprovechamiento requerir muchos aos de esfuerzo. En lo que concierne a Espaa en concreto, el procesamiento de toda esta experiencia ha dado ya lugar a distintos proyectos, congresos y publicaciones2, auspiciados en gran medida por el propio Ejrcito Espaol, en colaboracin con distintas instituciones acadmicas.

El presente volumen pretende dar continuidad a estas iniciativas, intentando investir de una mayor hondura y complejidad a las reflexiones habidas hasta el momento. Nuestro trabajo se ha desarrollado en el marco de la Asociacin para el Estudio y la Cooperacin con Afganistn (AECAF), fundada en 2014 por los autores de esta Introduccin, junto con una serie de personas tambin comprometidas con la realidad afgana. Se trata de personas de nacionalidad espaola, afgana e italiana, pertenecientes a mbitos muy distintos como el acadmico, el militar y el de la cooperacin internacional. Nuestro objetivo es agrupar esfuerzos tanto en el plano prctico como en el intelectual, trabajando tanto en el campo del conocimiento como en el de la intervencin social. Asimismo, nuestra asociacin trabaja en estrecha colaboracin con la Comisin de Expertos y Acadmicos de Afganistn (Assembly of Scientists and Experts of Afghanistan) (ASEA). Esta Comisin rene a una serie de personalidades independientes afganas, tanto dentro del propio pas como de la dispora, que buscan formular propuestas factibles para el desarrollo de su pas y muy especialmente para su pacificacin y su democratizacin.

Guiados por nuestro propsito de ahondar en el conocimiento de la realidad afgana ms reciente, en noviembre de 2014 celebramos en la Facultad de Ciencias Polticas y Sociologa de la Comunidad de Madrid unas Jornadas tituladas Afganistn ante el repliegue de la Comunidad Internacional. Jornadas de reflexin y anlisis. El resultado nos pareci muy satisfactorio y decidimos plasmarlo en un libro. Como suele ocurrir en estos casos, el proceso de recogida de los originales discurri ms despacio de lo previsto y finalmente no todos los participantes en las Jornadas enviaron sus textos, mientras que entretanto fuimos recabando otras colaboraciones que nos parecieron tambin merecedoras de ser publicadas El resultado ha sido el volumen que el lector tiene ahora entre sus manos. Hemos intentado ofrecer en l una visin equilibrada y diversa sobre la realidad afgana, atendiendo a sus distintas facetas. De la misma forma, hemos procurado tambin hallar un equilibrio entre nuestras preocupaciones ms directamente aplicadas y las de ndole ms intelectual. Por ltimo, hemos buscado asimismo combinar el anlisis del pasado histrico con el de las cuestiones de ms candente actualidad. Por supuesto, la composicin de una obra de estas caractersticas resulta siempre un proceso bastante lento, incapaz de reflejar los ltimos acontecimientos de una realidad tan cambiante como la afgana. Un cierto retraso con respecto a la misma resulta, por ello, inevitable.

Sobre la base de estos objetivos, hemos estructurado este volumen en varias secciones. Lo iniciamos con un estudio bastante extenso sobre el desarrollo histrico del Afganistn moderno y contemporneo, a cargo de Juan Ignacio Castien. Consideramos necesario empezar de este modo, a fin de poder entender mejor lo ocurrido en el pas en tiempos ms recientes, as como para desmontar los tpicos ms habituales al respecto. Se trata tambin de proponer, aunque sea todava de un modo un poco tentativo, una serie de hiptesis explicativas, que evidentemente requerirn de futuras contrastaciones ms rigurosas.

A continuacin, pasamos a ocuparnos de las relaciones entre Afganistn y sus vecinos. De este modo, nos desplazamos desde el mbito de la sociologa histrica al de la geopoltica y la diplomacia. El trabajo de Federico Aznar aborda el papel clave que est desempeando Irn en toda la cuestin afgana. Este anlisis le conduce de forma lgica a adentrarse en el estudio de la compleja situacin actual de este pas y en su problemtica insercin dentro de la comunidad internacional.

El artculo firmado por Emilio Snchez de Rojas realiza la misma tarea con relacin a Pakistn, examinando con especial atencin las ambiguas relaciones entre este pas y el movimiento talibn. Esta segunda parte del libro cuenta tambin con dos contribuciones de autores afganos. As, Abdul Naim Asas se ocupa de las relaciones entre Afganistn y la Organizacin de Cooperacin de Shanghai, un organismo que, desde su fundacin hace ya ms de veinte aos viene adquiriendo una importancia creciente en el Asia Central. Abdullah Amirian introduce, por su parte, una mayor profundidad temporal. En un texto no exento de pasin, nos muestra hasta qu punto el drama afgano es fruto de las intromisiones extranjeras. Asimismo, Emilio Asti profundiza en la difcil vecindad entre Afganistn y Pakistn. Son dos pases que, a pesar de todos sus contenciosos, se necesitan mutuamente, lo que quiz con el tiempo facilite una mejora substancial de sus relaciones.

La tercera parte del libro se halla consagrada al anlisis del actual conflicto armado en Afganistn. Alejandro Apellaniz nos ofrece a este respecto un documentado estudio sobre la insurgencia afgana, poniendo de manifiesto su carcter multifactico, lo cual, por supuesto, hace muy difcil enfrentarse con ella. El siguiente texto, firmado por Jos Luis Antoln Garca, nos presenta la otra cara de la moneda. Constituye una exposicin clara y sucinta acerca de la naturaleza de la ISAF y de las actividades realizadas por esta organizacin. La lectura comparada de ambos textos puede ayudarnos a entender mejor la compleja dinmica de enfrentamiento entre los distintos actores del conflicto afgano.

La cuarta seccin de nuestro estudio est consagrada al proceso de reconstruccin de Afganistn. David Gervilla analiza el papel desempeado al respecto por la cooperacin espaola, en un texto muy rico en informacin y dotado de un notable talante para la crtica constructiva. Mohammad Humayun Mokamel aborda, por su parte, el trabajo efectuado en este mbito por las autoridades afganas. Se centra en particular en el complicado proceso de construccin de un Estado de tipo moderno y en las dificultades con las que ha ido tropezando esta construccin. Finalmente, Luis Herruzo nos ofrece una perspectiva ms de conjunto, en donde se toman en consideracin las actividades realizadas por la ISAF, las ONGs y las autoridades afganas. El balance que realiza acerca de todas estas actividades pretende ser equilibrado, tomando en cuenta los logros alcanzados, pero tambin los errores cometidos.

El libro concluye con una quinta seccin que rene las aportaciones de varios autores afganos acerca de los distintos desafos a los que se enfrenta su pas. Aliye Yilmaz analiza la difcil situacin de la mujer afgana y las medidas tomadas por las autoridades del pas para mejorarla. Pero ms all de todo ello, su aportacin tiene el valor de contener tambin un esbozo de programa de actuacin al respecto. Mohammad Shah Farkhoed estudia la historia del sistema de partidos afganos desde comienzos del siglo XX. Nos muestra cmo hasta el momento actual Afganistn ha carecido de grandes partidos reformadores de masas, en lo cual podemos encontrar quiz una de las razones de sus bloqueos actuales. Por ltimo, Azizurrahman Hahami reflexiona sobre la necesidad de fortalecer la sociedad civil afgana y sobre los poderosos obstculos con las que tropieza esta empresa. En el marco de esta reflexin general, nos presenta brevemente su experiencia al frente de la ya citada Comisin de Expertos y Acadmicos de Afganistn.

En definitiva, este volumen presenta un carcter un tanto polifnico. Por parte afgana, recoge las aportaciones de distintos activistas en el mbito de la sociedad civil, pero tambin de un responsable poltico. Por parte extranjera, hace lo propio con las contribuciones de acadmicos, cooperantes y militares. La aportacin de este ltimo colectivo ha resultado de especial relevancia, dada su implicacin en el proceso de pacificacin y reconstruccin de Afganistn y dado tambin el elevado grado de compromiso y de cualificacin del que han hecho gala muchos de sus integrantes a lo largo de los ltimos aos. Por lo dems, los distintos autores de este libro poseen bagajes profesionales muy variopintos y escriben desde posiciones ideolgicas no siempre coincidentes. La polifona as alcanzada nos ayuda a observar la realidad afgana desde distintos ngulos, rindiendo con ello una cierta justicia a su complejidad. La insistencia en la naturaleza polifactica del tema que nos ocupa, tanto en razn de sus mltiples caras como de las distintas perspectivas desde las que estas caras pueden ser contempladas, constituye adems un til antdoto contra cualquier tentacin reduccionista.

No obstante, al mismo tiempo que hemos tratado de atender a esta diversidad, hemos procurado igualmente rehuir una excesiva dispersin. Polifona no debe confundirse con eclecticismo. Existe una uniformidad de fondo entre las distintas contribuciones incluidas en este volumen. Cada una de ellas parte de una clara conciencia de la magnitud de los desafos planteados y de la necesidad de afrontarlos con humildad, sabiendo que solamente puede aspirarse en estos momentos a una comprensin todava muy esquemtica acerca de los mismos. Tambin coinciden todas estas aportaciones en el hecho de hallarse movidas por un claro compromiso con la mejora de la situacin actual del pueblo afgano. Pero ser al lector a quien corresponda calibrar hasta qu punto los resultados de tal compromiso suponen un avance genuino en nuestros conocimientos.

Introduccin al libro Afganistn. Pasado y perspectivas de futuro

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter