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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-01-2018

Henry Giroux: El neoliberalismo y el asedio a la educacin superior

Marlon Javier Lpez
Rebelin


Desde hace varias dcadas Henry Giroux viene denunciando el auge y despliegue de lo que hoy podemos denominar el autoritarismo del siglo XXI. La consumacin de un proceso originado a partir de la reestructuracin total del poder por parte de las lites norteamericanas, cuyo eje central y estratgico es el ataque directo sobre las instituciones fundamentales para la democracia y el control pleno sobre ellas.

En parte, este proyecto surge como respuesta a la ola democratizadora que afect significativamente a mediados del siglo pasado los Estados Unidos. La amenaza que supuso esta fuerza democratizadora al poder y privilegios de los grupos hegemnicos empresariales, les hizo tomas consciencia de la urgente necesidad de transformar la poltica en una cuestin privada, que deba tener lugar al margen de los ciudadanos. Este es uno de los principales rasgos del nuevo autoritarismo; la conformacin de un tipo de estado fundido y dominado completamente por el minoritario grupo empresarial dominante que concibe a sus propios ciudadanos como enemigos y ve con urgencia la necesidad de despolitizarlos, convirtindolos en meros consumidores, mediante la imposicin de una propaganda que hace concentrar la atencin sobre las cosas ms superficiales. Lo que Chomsky ha llamado una filosofa de la futilidad (Chomsky, 2004, p.203).

En buena medida uno de los principales blancos de ataques han sido las universidades, las cuales tienen una enorme importancia, en tanto dispositivos culturales, en la configuracin de los deseos, las identidades, el accionar de los sujetos y la creacin de imaginarios. Henry Giroux, uno de los ms destacados crticos culturales y representante de la pedagoga radical norteamericana, pone el acento a lo largo de su vasta obra, sobre el peligro que acecha a las universidades, y a la educacin pblica en general. El curso de los acontecimientos no ha hecho hasta ahora ms que confirmar sus predicciones.

La actual etapa de capitalismo neoliberal se caracteriza por un constante ataque hacia la democracia, y consecuentemente hacia sus instituciones fundamentales (Giroux, 2015a, p. 16). Las races de este ataque tienen que ver con el peligro que la democracia le representa al poder. Hay que hacer notar que en una democracia verdadera la opinin pblica tiene peso e incide directamente sobre las decisiones del gobierno. Por esta razn a los poderosos nunca les ha gustado la democracia pues implica restarles poder y ponerlo en manos de la poblacin mayoritaria.

Hoy en da el poder de las corporaciones alcanza niveles apenas imaginables hace algunas dcadas. Esto no es ms que la culminacin de un proceso que inici aproximadamente en la dcada de los 60 la cual estuvo marcada por un enorme activismo social y expansin democrtica. Ello movi a las lites estadounidenses a poner en marcha un ambicioso plan para contener lo que llamaron un exceso de democracia (Giroux, 2006, p. 18). Ante la ausencia de propuestas alternativas definitorias de los conceptos bsicos constitutivos de un discurso progresista, fue tomando fuerza creciente un discurso pblico cuyo pilar era la ausencia de ciudadana crtica y un patriotismo despojado de las notas emancipatorias propias de la democracia. En la prctica, este discurso ha derivado en una serie de agresiones militares externas y en la militarizacin interna de la sociedad norteamericana (Giroux, 2006, p. 15). Mediante la amnesia total respecto del importante papel que histricamente ha jugado la lucha popular en la historia de la democracia, ha tenido lugar una deconstruccin de la nocin de ciudadana y, con ello, la subordinacin de las libertades individuales a la seguridad nacional y el orden interno. Bajo este esquema las universidades, la prensa independiente y los movimientos sociales se conciben como un peligroso desafo a la autoridad gubernamental (Giroux, 2006, p. 18). Es fcil entender la necesidad imperiosa sentida por los dueos de la sociedad estadounidense para lanzar la ofensiva en contra de las instituciones fundamentales encargadas de limitar el sufrimiento de los ms dbiles. La crisis que vive actualmente la educacin superior debe verse enmarcada en esta crisis mayor de la democracia (Giroux, 2015a, p. 16).

Edgardo Lander ha sealado que el neoliberalismo es ms que un modelo econmico. Constituye un extracto purificado de tendencias con una larga historia en el pensamiento occidental. Esto vuelve relativamente fcil la imposicin y conversin en sentido comn de sus presupuestos (Lander, 2000, p. 12). En tanto ltimo estadio de capitalismo depredador, el neoliberalismo forma parte de un proyecto ms amplio de restitucin del poder de clase y consolidacin de la veloz concentracin del capital (Giroux, 2016, p. 16). Ideolgicamente el neoliberalismo concibe al lucro como la esencia de la democracia y al consumo como la nica expresin de ciudadana, mientras postula al mercado como la nica va de solucin a todos los problemas. Como modo de gobierno promueve identidades y sujetos libres de cualquier tipo de regulacin gubernamental bajo el axioma que identifica la libertad con el individualismo. Su tica es la de la supervivencia del ms apto. Su proyecto poltico conlleva, entre otras medidas, la privatizacin de los servicios pblicos, la venta de las funciones del Estado, la desregulacin del trabajo y las finanzas, la eliminacin del Estado benefactor y los sindicatos para finalmente convertir la sociedad en un enorme mercado. La consecuencia de esto es la imposicin de una cultura de feroz competencia y la guerra abierta en contra de los valores pblicos as como de las esferas que desafan las reglas y la ideologa del capital, debilitando en la misma proporcin las bases democrticas de la solidaridad, lo que termina por degradar y desgarrar cualquier colaboracin o formas de obligacin social (Giroux, 2016, pp. 16-17). Como una guerra librada por las lites polticas y financieras contra los pobres, las minoras de color, los migrantes, etc., califica Giroux, esta inhumana forma de vida que reproduce el neoliberalismo, en la cual los individuos son culpados exclusivamente por los problemas que sufren mientras viven en una situacin de indefensin frente a las grandes estructuras de opresin (Giroux, 2015a, pp. 17-19).

Evidentemente todo esto desemboca en una crisis social que afecta la totalidad de la existencia humana. En este gris escenario de guerra total declarada por las corporaciones multinacionales en contra de los ms dbiles, considerados desechables por el sistema, las universidades sufren una ofensiva general de gran calado, y una serie de reformas que buscan transformarlas de defensoras de lo pblico y la democracia, en instrumentos de adiestramiento y produccin ideolgica al servicio de los neoliberales.

A medida que el Estado benefactor es destruido, la lgica de la privatizacin se impone infectando los ms diversos aspectos de la sociedad. El espacio pblico es privatizado y comercializado, socavando la idea de ciudadana y destruyendo todas las reas que hacen de ella una fuerza con posibilidades de moldear una genuina democracia. Uno de los golpes ms significativos, es el empecinado esfuerzo por destruir la educacin crtica, anulando sus posibilidades para ejercer un rol en la construccin de ciudadana comprometida y una democracia vigorosa.

El ataque a la educacin superior se lleva a cabo en distintos niveles. Es palpable en los intentos por instaurar un modelo de educacin corporativa, estandarizar la currcula ponindola a tono con las necesidades empresariales, imponiendo una jerga de conceptos provenientes del lenguaje de los negocios como modelo de gobernanza y en los esfuerzos para debilitar a los acadmicos, ponindolos en una situacin de inseguridad que limite sus posibilidades. Ante la ausencia de perspectivas democrticas y la desfinanciacin, las universidades son obligadas a abrir sus puertas a intereses privados cuya presin las obliga a imitar modelos corporativos en todas sus estructuras, reemplazando las expectativas de los estudiantes por esperanzas destruidas y deudas onerosas. De este modo las universidades son transformadas en lo que Henry Giroux llama mquinas de desimaginar (Giroux, 2016, p. 18).

Con la transformacin del Estado social en un estado controlador, billones de dlares son reorientados en la construccin de crceles y complejos militares, reduciendo el apoyo financiero a las universidades. Es la prueba de que cada vez ms la sociedad ve como enemigos a perseguir a los jvenes, sobre todo a los ms pobres. No es casual que las crceles estn con creciente frecuencia ms llenas como tampoco lo es que gran parte del acoso policial por parte de una sociedad cada da ms militarizada recaiga en las minoras y otros grupos poblacionales considerados como desechables. Las escuelas no escapan a esta militarizacin de la vida, que no es otra cosa sino una parte del correlato material del nuevo autoritarismo. Modeladas emulando a las prisiones, las escuelas cumplen ahora nada ms la tarea de disciplinar en lugar de formar ciudadanos crticos comprometidos con la democracia. Esto es visible especialmente en las escuelas pblicas donde es comn que los jvenes sean arrestados por cosas como violar un cdigo de vestimenta o escribir en los pupitres (Giroux, 2015b, p. 104). Un aspecto de lo que Henry Giroux llama Biopoltica de la militarizacin, cuya influencia permea y corrompe los diversos aspectos de la vida universitaria (Giroux, 2008, p. 48). En los Estados Unidos es ya normal que el personal acadmico coordine con el Departamento de Defensa y otros organismos de inteligencia, para tratar diversos asuntos de tipo militar y econmicos. La concepcin del mundo jingosta, gobernante en la poltica norteamericana, al dotar de recursos casi ilimitados al Departamento de Seguridad Nacional y desfinanciar sistemticamente a las universidades, acaba por subordinar estas ltimas al aparato de defensa militar norteamericano. As por ejemplo, cuando no se dispone de suficiente dinero para la investigacin, el pentgono llena el vaco con billones de dlares en subvenciones, becas, etc. (Giroux, 2008, p. 45).

La sociedad en su totalidad se ve amenazada ante este escenario, en el que la gran mayora pierde pero en el que tambin hay una minora que triunfa, ve incrementadas sus ganancias y con ello su poder poltico La concentracin de la riqueza se traduce en concentracin del poder. Especialmente debido al elevado coste de las elecciones, lo cual mete a los partidos polticos en los bolsillos de las grandes corporaciones. La lite que tira los hilos que mueven la sociedad, acta con inescrupulosidad infinita, poniendo en marcha un modelo basado en el movimiento especulativo de colosales sumas de dinero cuyo nico valor es cada vez ms la creacin de valores y que Henry Giroux denomina capitalismo de casino (Giroux, 2016, p. 22). El gran problema son los peligros que encierra para la gran mayora de la poblacin castigada por las recurrentes crisis que resultan de estas prcticas. Al mismo tiempo la lite se blinda con la seguridad de poder echar mano de los rescates que el estado controlado por ellos realiza, situndolos en una suerte de palacios de cristal. Es la lgica natural del carcter dual que dirige el funcionamiento de la economa neoliberal. Mientras se incrementan los impuestos a la poblacin en general, se libera de ellos a las grandes fortunas, permitindoseles desarrollar esta poltica econmica irresponsable con la seguridad de ser rescatados por el Estado en los momentos en que sus polticas los conduzcan a la crisis. Por tanto al mismo tiempo que se priva a los pobres de toda seguridad se blindan los intereses de las grandes corporaciones. Al mismo tiempo que se libera de toda responsabilidad social a las corporaciones, se obliga a los contribuyentes, es decir la poblacin empobrecida, a cargar con los costes de las crisis y el desastre econmico al que conduce el libertinaje de la economa.

Para el caso de la educacin superior, la inequidad se hace evidente en el aumento de cuotas, como tambin en la transformacin del personal acadmico en un ejrcito de fuerza de trabajo explotado y desamparado, bajo el modelo de lo que se podra llamar la wallmarterizacin del trabajo predominante a medida que avanza el neoliberalismo sobre el mbito laboral en su conjunto (Giroux, 2016, p. 22). Por otro lado, los estudiantes son infantilizados en la lgica de la universidad corporativa que aborda la educacin como una simple transaccin comercial, imitando la cultura del negocio en la que ellos se vuelven meros consumidores o mercancas para ser engullidos y luego escupidos como potenciales buscadores de empleo por parte de aquellos para quienes la educacin se ha transformado en una mera forma de entrenamiento. En este panorama, a los estudiantes se les ensea a ignorar el sufrimiento humano. Concentrados en su propio bienestar son educados en un vaco moral y poltico. El neoliberalismo convierte la educacin en una forma de despolitizacin radical que aniquila la imaginacin radical y la esperanza de construir un mundo mejor. La cultura de la atomizacin tiene el propsito de producir lo que se puede llamar zombis polticos (Giroux, 2015b, p. 105). La educacin superior est bajo asedio, como lo estn los docentes, estudiantes y sindicatos; ello significa que la propia democracia pende de un hilo (Giroux, 2016, p. 21).

Trabajos citados

Chomsky, N. (2004). Hegemona o supervivencia. La estrategia imperialista de Estados Unidos . Barcelona: Ediciones B.S.A.

Giroux, H. (2006). La escuela y la lucha por la ciudadana. Pedagoga critica de la poca moderna. Mxico: Siglo XXI editores.

Giroux, H. (2008). La Universidad secuestrada. El reto de confrontar a la Alianza Militar-Industrial-Acadmica. Caracas: Ministerio para la Educacin superior.

Giroux, H. (2015a). Democracia, educacin superior y el espectro del autoritarismo. Revista Entramados-Educacin y Sociedad, ao 2 , 15-27.

Giroux, H.A. (2016). La educacin superior y las polticas de ruptura. Revista Entramados- Educacin y Sociedad, Ao 3, No. 3, Febrero 2016 Pp. 15 - 26.

Giroux, H.A. (2013). Una pedagoga de la resistencia en la edad del capitalismo de casino. Con-Ciencia Social, n 17, pp. 55-71.

Giroux, H.A. (2015b) Cambiando el guion: repensando la resistencia de la clase obrera. Revista internacional de Educacin para la Justicia Social (RIEJ), 2015, n 4(2), pp 100-107.

Lander, E. (2000). Ciencias sociales: saberes coloniales y eurocntricos. En E. Lander (Coomp.), La colonialidad del saber. Eurocentrismo y ciencias sociales (pgs. 11-40). Buenos Aires: CLACSO.

Marlon Javier Lpez es profesor de filosofa en la Universidad de El Salvador (UES)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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