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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-02-2018

Un ao despus y el doble de indignadas

Nicole Colson
Socialist Worker / Sin Permiso


"El ao pasado pareca un funeral. Este ao parece una resistencia".

Esas palabras, de uno de los cientos de miles de manifestantes que salieron a las calles el 20 de enero para participar en las manifestaciones masivas de mujeres que conmemoran el vergonzoso aniversario del primer ao de Trump en el cargo, resuman el estado de nimo poltico.

En una palabra: indignadas.

El tamao de las manifestaciones -ms pequeo globalmente que el nmero del ao pasado de unos 3.5 millones, la mayor jornada de protesta de la historia de los Estados Unidos, pero no por mucho- sorprendi a los organizadores y activistas veteranos: hasta 300,000 en Chicago; 200,000 en la ciudad de Nueva York, segn el recuento oficial, pero posiblemente el doble; medio milln en Los Angeles; 65,000 en San Francisco y 50,000 en la Baha de Oakland.

Los pueblos y ciudades ms pequeos, incluso en estados republicanos seguros, lo hicieron a lo grande: unos 8,000 en Omaha, Nebraska, por ejemplo.

En la ciudad de Nueva York haba tanta gente que se tard horas para que la parte trasera de la marcha se pusiera en marcha: las calles laterales que desembocaban en la marcha estaban llenas de gente que esper horas para incorporarse a la arteria principal.

Al igual que el ao pasado, las manifestaciones estaban formadas principalmente por individuos, familias y amigos que se autoorganizaron para participar, a diferencia de los contingentes. Tambin como el ao pasado, las pancartas hechas en casa expresaban la multitud de mensajes que mujeres y hombres queran enviar despus de un ao de soportar a Trump.

Esto era algo que los principales organizadores de las Manifestaciones Femeninas a nivel nacional haban esperado contener.

Inicialmente, los eventos de 2018 hubieran debido centrarse en una conferencia en Las Vegas, con el tema "Poder a las urnas", reflejando un nfasis en promover votos para los candidatos demcratas en 2018. El sitio web seal que esto "aprovechara nuestra energa colectiva para abogar por polticos y candidatos que reflejan nuestros valores.

Pero la balanza se inclin hacia el otro lado a medida que creca la presin de la gente decidida a expresar su disgusto con Trump en sus propias ciudades. Al igual que el ao pasado, ante la falta de accin de las organizaciones liberales organizadas, nuevos activistas o no afiliados intervinieron para asegurar la celebracin de una Women's March 2018.

Por supuesto, el tema "Poder a las urnas" fue un mensaje importante dondequiera que se celebraran las manifestaciones; no poda ser de otra forma dada la amargura y el odio hacia Trump y la esperanza de una alternativa consistente de parte de los Demcratas, a pesar del largo rcord de traiciones del partido.

Pero por cada pancarta de "Atrpalo en las urnas", haba dos o tres o cinco o 10 veces ms sobre cuestiones polticas urgentes: los derechos de los inmigrantes y la defensa de los dreamers, la oposicin a la islamofobia, el desafo a la violencia sexual, el racismo y muchos ms, alrededor de los cuales podra formarse un tipo diferente de resistencia.

En algunas ciudades, parece que los organizadores de la manifestacin intentaron excluir algunas voces de las manifestaciones de este ao. En Los ngeles, un grupo palestino retir su apoyo a la manifestacin local en protesta por la participacin como oradora destacada de la actriz Scarlett Johansson, firme oponente de la campaa de boicot, desinversin y sanciones contra el apartheid israel.

En Filadelfia, los organizadores anunciaron la intensificacin de medidas de seguridad" negociadas con la polica, incluyendo el registro de bolsas y detectores de metales. Por el contrario, en otras ciudades los organizadores impugnaron explcitamente las medidas para limitar la participacin, especialmente de personas de color.

Pero estos debates, aunque importantes, contrastaron con el estado de nimo de las multitudes en una ciudad tras otra, segn todos los informes. Predomin el espritu de solidaridad, con multitud de personas cantando por turno contra Trump, por los derechos de los inmigrantes, contra la violencia racista y por la democracia y la libertad.

A pesar de los esfuerzos de los organizadores para restringir el mensaje a las elecciones de este prximo ao, la impresionante narracin de un popular medio informativo de Filadelfia refleja los sentimientos de las personas que participaron:

Un desconocido calific el sbado a Stacy Shilling como su "hroe". Otras muchas personas pidieron sacarle una foto. Esto es debido a que Shilling llevaba un sombrero de la "Women's March on Philadelphia" y llevaba una pancarta alrededor del cuello que deca: "Nadie pregunta qu llevaba puesto mi violador".

"He recuperado la voz", dijo [Shilling]. "Y tambin quiero ayudar a otras mujeres a encontrar su propia voz".

En Washington, D.C., la multitud era ms pequea que la masiva de 500,000 del ao pasado, pero mucho ms grande que la que sali a celebrar el estreno de Trump en 2017.

Pero por supuesto, eso no impidi que Trump se burlara de los manifestantes en Twitter diciendo que haca "un tiempo magnfico a lo largo de todo nuestro gran pas, un da perfecto para todas las mujeres que se manifestaban ... Salgan ahora para celebrar los hitos histricos y el xito econmico sin precedentes y la creacin de riqueza que ha tenido lugar en los ltimos 12 meses".

Si Trump no tiene que comerse esas palabras, debera hacerlo. "La gente estaba muy enojada el ao pasado, y est muy enojada este ao", declar a The Associated Press Tamika Mallory, copresidenta de la junta directiva de la Women's March.

En el centro de este enojo est la campaa #MeToo contra el acoso sexual y la violencia, que comenz hace varios meses. Las referencias estaban en todas partes en las manifestaciones. "#MeToo viene a por ti", adverta un cartel en la manifestacin de Nueva York.

En San Francisco, donde se manifestaron 65,000, la participante de 16 aos Joan explic con vehemencia por qu quera manifestarse: "Fui violada. Fui una vctima culpabilizada durante toda la escuela secundaria y esto me arruin la vida. Pero vamos a continuar empujando y luchando. Y estoy cansada de eso".

"Estuvimos aqu el ao pasado y estamos aqu de nuevo este ao y las cosas no han mejorado", dijo otra manifestante llamada Mara, que habl sobre la necesidad de una organizacin sostenida para crear un cambio duradero. " La clave est en que tenemos que mostrarnos todos los das. No se trata solo de ir a una o dos manifestaciones: tenemos que mostrarnos por nosotros mismos y por los dems, y continuar esta batalla donde sea que nos lleve".

Para otros, haba un sentimiento de alivio colectivo por el hecho de que las mujeres finalmente puedan comenzar a hablar sobre sus experiencias. Tal como resumi la manifestante de San Francisco, Luz Prez:

"Cuando #Metoo estall, tena miedo de que las mujeres no fueran tomadas en serio sobre este tema, y ​​tena miedo de la decepcin. Por eso es importante que sigamos trabajando duro y seguir hablando de ello con nuestros compaeros de trabajo, amigos, familiares, hombres, jvenes, mayores y decirles: "La vida es diferente a travs de los ojos de una mujer".

En Seattle, donde ms de 80,000 personas estaban en las calles, los miembros del grupo "Mujeres indgenas desaparecidas y asesinadas" encabezaron la manifestacin, y uno de los mayores contingentes fue el de Justicia Reproductiva, organizado por Seattle Clinic Defense, Legal Voice y Gender Justice League, entre otros.

Quizs la imagen ms conmovedora vino de una manifestacin en la ciudad canadiense de Whitehorse en el Yukn. Con un vestido rojo en alto para conmemorar a las mujeres de las Primeras Naciones que estn desaparecidas, asesinadas o atacadas sexualmente, un grupo march a travs de la nieve a temperaturas muy por debajo del punto de congelacin.

La ola #METOO que en los ltimos meses ha seguido siendo el altavoz de la profunda ira sobre la agresin sexual est abriendo un debate ms amplio sobre la necesidad del cambio social.

Ese sentido de injusticia colectiva va mucho ms all del tema del sexismo: la necesidad de defender los derechos reproductivos y luchar por la justicia laboral y la igualdad salarial; la defensa de los derechos de los inmigrantes; la lucha por los derechos LGBT; organizar la lucha antirracista y la lucha contra la brutalidad policial; en resumen, luchar solidariamente contra la opresin en todas sus formas.

Muchos manifestantes destacaban deliberadamente la necesidad de inculcar la idea de que una ofensa a uno es una ofensa para todos.

"Lucha contra la ignorancia, no contra los inmigrantes", deca un letrero de la activista trans Janet Mock en la manifestacin de Los ngeles. Otra foto de la misma manifestacin mostraba a mujeres jvenes llevando carteles que abogaban por el feminismo transversal y la solidaridad: "Nos manifestamos por TODAS las mujeres: negras, inmigrantes, musulmanas, discapacitadas, pobres, LGBT. El feminismo real es transversal".

En Nueva York, un contingente "Liberar a Ahed Tamimi" llamaba la atencin sobre el caso de la adolescente palestina encarcelada por defender a su familia contra la brutalidad del apartheid israel, y subrayaba que la lucha por los derechos de las mujeres debe extenderse a cada esquina del mundo.

Estos son ejemplos visibles de una conciencia poltica cada vez ms profunda en una capa de personas que se estn volviendo activas a travs de #MeToo y el sentimiento actual anti-Trump, y que se sienten impulsadas a movilizarse porque hay mucho en juego, no solo para las mujeres, sino para todos los marginados y explotados.

En Boston, donde 5,000 personas se reunieron en Cambridge Common, estudiantes de secundaria, familias y otros portaban pancartas que decan "Si no es transversal, no es feminismo", "Todos somos dreamers" y "Fin del encarcelamiento masivo y del homicidio autorizado de personas de color". "

Uno de los discursos ms electrizantes del da fue el de una mujer de la Campaa de los Pobres, que abog por la visin de Martin Luther King de conectar el racismo, el militarismo y el materialismo en la lucha por la liberacin sexual.

En algunos casos, los jvenes se erigieron en lderes, como en Montpelier, Vermont, donde 3.000 personas se manifestaron en la Manifestacin por nuestro futuro organizada por estudiantes de secundaria.

Otros manifestantes formaban parte de una generacin anterior que haban protestado en el pasado , pero se sentan compelidos a salir otra vez. Soy viejo dijo Debbie Droke, de 63 aos, a NPR en la manifestacin de Washington, D.C. Haca esto en los aos 70. Trabajaba con Gloria Steinem. Y nunca pens en un milln de aos que tendra que volver a hacer esto para llamar la atencin sobre los derechos de las mujeres.

En todas las manifestaciones, naturalmente, haba mensajes respecto a sacar del poder a Trump y a los Republicanos, lo que se reflejaba no solo en el tema de las manifestaciones Poder a las urnas y la conferencia posterior de Las Vegas, sino tambin en las pancartas que muchos llevaban.

Junto a todo esto haba un movimiento a favor del Partido Demcrata. En Chicago, el alcalde democrtico Rahm Emanuel que lider el ataque a las escuelas de Chicago, y el Sindicato de Profesores de Chicago dirigido por mujeres, y dirige una fuerza de polica que brutaliza rutinariamente a jvenes de color declar que estaba orgulloso de adherirse a la manifestacin.

Muchos participantes en la manifestacin estaban entusiasmados tanto por manifestarse en las calles como por votar - a pesar del record de promesas incumplidas y traiciones del Partido Demcrata.

Para los socialistas y otros radicales que participaron en las protestas, esto puede ser una discusin recurrente con colegas, amigos y familia. Tambin podran serlo las acciones de los organizadores en Los Angeles y Filadelfia, por ejemplo, que efectivamente excluyeron algunas voces del mensaje de los manifestantes. Cualquier cosa que limita nuestras luchas y crea obstculos a la solidaridad debe ser combatido.

Pero es importante que la izquierda se enfrente a preguntas y organice este tipo de acciones sobre el terreno. En algunos casos podemos marcar la diferencia ayudando a argumentar a favor de polticas contrarias a la divisin y al fanatismo.

Fue importante, por ejemplo, que la izquierda en Nueva York ayudara a liderar un contingente palestino en la Manifestacin de las Mujeres.

En Boston, la presencia de socialistas y activistas de izquierda fue crtica cuando 20 miembros del grupo de extrema derecha "Resistir al marxismo" intentaron marchar a travs de Cambridge Common con mensajes odiosos referidos a "salvar" a las mujeres de la "inmigracin ilegal" y la ley de la Sharia.

Al principio hubo confusin en la multitud respecto a si el grupo y su mensaje de odio deberan ser ignorados. Pero los activistas de izquierda reunieron a las personas en el mismo momento y, despus de una confrontacin intensa y vocal, los fanticos dieron media vuelta y se marcharon, demostrando la importancia de no ceder el espacio poltico a la derecha.

La izquierda no puede darse el lujo de renunciar a la responsabilidad de participar cuando la gente quiere actuar para oponerse a Trump y la horrible realidad del status quo en la poltica estadounidense. Empiezan a haber debates importantes sobre lo que se puede hacer ms all de los das de protesta, por masivos que sean, como el del sbado. Y el mensaje convencional que muchos organizadores intentaron imponer en las Manifestaciones de las Mujeres no es compartido por todos los que se movilizaron para participar.

Hace un ao, la autora de izquierdas Keeanga-Yamahtta Taylor desafi una reaccin de la izquierda a las manifestaciones masivas del ao pasado: Los liberales se vuelven radicales a travs de sus propias experiencias frustrantes con el sistema, pero tambin comprometindose con gente que se hizo radical antes que ellos. Por lo tanto cuando los radicales que han llegado ya a ciertas conclusiones importantes acerca de los fallos del sistema actual se burlan, ridiculizan o desprecian a quienes no han llegado al mismo nivel de concienciacin no estn ayudando a nadie.

Pensemos en lo que significara que solamente una fraccin del poder y la energa que se puso de manifiesto el sbado se dirigiera a luchar para impedir las deportaciones y las redadas cuando el ICE invade nuestras comunidades; a defender las clnicas para abortar cuando la derecha intenta cerrarlas; a construir una resistencia masiva cuando los Republicanos aprueban leyes como el regalo del recorte gigantesco de impuestos.

Despus de un ao de Trump, la oposicin al odio y la reaccin se estn haciendo fuertes, impulsados por el fenmeno #Me Too que est encontrando nuevas formas de expresin, incluyendo la toma de las calles por la gente.

Ahora debemos trabajar para establecer conexiones entre las muchas quejas y luchas representadas el sbado y organizar la resistencia en los prximos meses.

Nicole Colson es una colaboradora del Socialist Worker, publicacin de la International Socialist Organization (ISO) de Estados Unidos. Caty Caldwell, Nisha Cirino, Paul Fleckenstein, Kristen Martin, Natalia Tylim, Melanie West y Jenna Woloshyn contribuyeron a este artculo.

Fuente original: https://socialistworker.org/

Traduccin de Anna Maria Garriga Tarr Sin Permiso

http://www.sinpermiso.info/



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