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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-02-2018

Feminismos & Movilizacin
A un ao de la Women's March

Carol Arcos
Rebelin

Aniversario de las marchas feministas que se llevaron a cabo en Enero del 2017 tras el nombramiento de Trump como presidente de EEUU.


Hace cuatro meses que vivo en Estados Unidos, despus de haberlo hecho toda mi vida en Chile, especficamente en la empalmerada ciudad de San Diego. Inmunizada frontera con Tijuana, en donde se levantan los ocho muros prototipos de la administracin de Trump. Violenta hibrys [1] de la supremaca blanca, es esta la que sirve para sustentar el discurso que hizo presidenciable la misoginia y el racismo blanco, capitalista e imperialista, recrudecido y legitimado en el plpito estatal (cundo no ha sido as!).

Por supuesto que la historia de Estados Unidos, su propia constitucin como Estado, ha demostrado en mltiples ocasiones la fuerza que esa hibrys posee para perpetuar la voluntad de poder entendida como dominacin (cundo no ha sido as!, again). Sin embargo, la embestida trumpista ha puesto en juego nuevamente las reaccciones ms mortuorias del pasado, pero ahora engolosinadas frente y en contra de la crtica pblica de medios masivos ante soportes del poder o de las afirmaciones de incapacidad mental del presidente por parte de agrupaciones psiquitricas, como tambin entre otras, pero principalmente, de la reactivacin de la calle.



Hoy marchamos en San Diego como lo hacen tambin casi la totalidad de las ciudades del pas para celebrar el primer aniversario de la Women's March, convocada en Washington contra el nombramiento de Donald Trump en enero de 2017. Aquella marcha que se replic por todo el pas y su significacin actual, presentifica la memoria feminista de Estados Unidos, sobre todo pienso en su formacin interseccional. El feminismo negro de los setenta nos leg esa importante nocin surgida desde el activismo [2], a veces olvidada su genealoga se vuelve tan vaca en los circuitos acadmicos del norte y el sur (arena para otro debate!), y que me parece sumamente relevante para comprender el triunfo de la supremaca blanca y la violencia misgina y clasista que la cruza.

La calle se viste de rosa y prpura, bello gesto del Pink Powers [3], no solo en rechazo a Trump todo lleno de pussy hats como signo de revuelta en su contra, sino para volver a reivindicar demandas histricas para las mujeres, la disidencia LGTBI, derechos civiles y educativos, polticas ecologistas y antirracistas. Un llamado con unidad feminista a la accin y en un clima general de demanda contra el patriarcado en todas sus formas. Pensemos que este es un ao en que han cobrado fuerza movimientos como el #MeToo, iniciado tambin desde el territorio del feminismo afroamericano a travs de la figura de Tarana Burke, que simblicamente se expande a partir de los casos de abuso sexual en Hollywood.

Siempre en una escena tambaleante est Trump con todas las acusaciones que pesan sobre l, recordemos que la palabra pussy hace referencia a los audios de 2005 que se filtraron en la prensa mientras era candidato y en donde sealaba que la fama le permita hacer lo que quera con las mujeres, incluso agarrarlas by the pussy . Toda la marcha llena de pussy hats con orejas de gato (aunque la cosa se est volviendo un poco comercial, tan propio de este pas), mueca brava en el juego de palabras gatito/vagina.

Este aniversario me hace pensar en la importante reactivacin de los feminismos a un lado y al otro del Ro Bravo, sabernos ms feministas que nunca en los ltimos aos es un logro que debemos conmemorar.

Marcho con toda esta gente en una ciudad sin anclaje familiar an para m, y la analoga me asalta como el modo ms silvestre de aprehender lo ajeno. Recuerdo la celebracin del 8 de marzo de 2004 en Santiago de Chile. Hoy por hoy las marchas en Chile son multitudinarias, pero a comienzos de los 2000 cuando el feminismo se haba replegado a la universidad y las ONG ―aunque desapareciendo estas an reunan a las mujeres feministas de la resistencia a la Dictadura―, las marchas del Da Internacional de la Mujer eran pequeas en Santiago y su recorrido solo iba por el Paseo Ahumada hasta la Catedral, a diferencia de la ocupacin que hoy hacemos de la Alameda. Las marchas son fundamentales para la composicin de lugar feminista, nos ayudan a discernir de modo ostensible la expresin del deseo feminista. La simblica que las viste anuda los debates histricos y actuales.

Las marchas, podramos decir recordando a la feminista chilena Julieta Kirkwood, son nudos para los feminismos. Al reconocer una rearticulacin mundial del feminismo, pienso tambin en sus tensiones, reacciones, discusiones: son marchas feministas o marchas de mujeres? Kirkwood en los ochenta propona la distincin entre feministas y polticas para pensar en el nudo de los lugares comunes entre mujeres provenientes de la poltica ms tradicional de izquierda y las mujeres feministas en Amrica Latina. Operatoria analgica que utilizo para leer ahora esta Marcha de la Mujeres en Estados Unidos.

El feminismo es el significante que agrupa mayoritariamente a todas las subjetividades devenidas en diversidad y disidencia para no seguir pensando solo en una nocin heteronormativa y muchas veces racista de mujer. Ampara una nueva fase, este movimiento que orbita su novedad en la apertura crtica frente al fascismo histrico de un Estado y del patriarcado colonialista capitalista que necesita nuevos ciclos de quema de brujas, como dira quizs Silvia Federici. Esta marcha convoca multitudes y multiplicidad de miradas, corporalidades, ideologas, pero es la gritera feminista la que se escucha ms potente, la que se lee en los carteles, la hoja de ruta de esta jornada.

Notas:

[1] Recurro al uso que alguna vez ha hecho Santiago Castro-Gmez de este concepto griego.

[2] Histricamente es posible atribuir al colectivo feminista negro Combahee River Collective y su manifiesto de 1977 la conceptualizacin de una simultaneidad entre las opresiones de clase, raza, gnero y sexualidad, como tambin las estrategias de resistencia feminista. Ms tarde, a fines de la dcada de 1980, desde el campo del derecho, Kimberl Williams Crenshaw populariz el trmino intersectionality.

[3] El color rosa ha sido emblema de las marchas en contra el cncer de mamas histricamente, sin embargo, ahora se reviste de un nuevo sentido de la mano del activismo feminista.

Fuente original: http://razacomica.cl/sitio/2018/01/25/a-un-ano-de-la-womens-march/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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