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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-02-2018

Cmo podemos "salvar" la revolucin tunecina?

Grkem Duru
Rebelin


En Tnez, siete aos despus de la revolucin de 2011, comenz una nueva revuelta en enero de 2018. Las masas tunecinas, cuyas exigencias econmicas y sociales no han cambiado en modo alguno pero que sus condiciones de vida se han deteriorado cada vez ms desde la revolucin, han vuelto a las calles con el lema "trabajo, pan y una vida digna" contra los planes de austeridad que el Gobierno de Unidad Nacional est tratando de poner en marcha en el marco del acuerdo con el FMI sobre el pago de la deuda y el aumento de los precios y los impuestos.

El ao pasado, al firmar con el FMI un acuerdo por cuatro aos, el gobierno del da acept el programa de pago de la deuda y la limitacin del gasto pblico. Despus de la revolucin, la deuda aument un 56% en siete aos debido a que los gobiernos acordaron pagar la deuda de la derrocada dictadura de Ben Ali. En el pas donde el dficit comercial alcanz los 6.500 millones de dlares, el dinar tunecino perdi su valor debido a la elevada inflacin. Las cifras oficiales de desempleo han seguido aumentando. La tasa de desempleo ha aumentado al 16 %. La tasa de desempleo entre los jvenes titulados ha alcanzado el 30%. Los precios de los productos de consumo y la gasolina subieron un 9% el pasado mes de diciembre. As pues, se dieron las condiciones para una nueva revuelta espontnea de trabajadores tunecinos pobres.

Ms all de este marco, hay otros tres factores que han levantado la ira del pueblo tunecino. La primera es la ley adoptada el pasado mes de septiembre por iniciativa del gobierno para conceder la amnista a los funcionarios implicados en la corrupcin del rgimen de Ben Ali. Como resultado de esta legislacin, la mayora de estas personas corruptas regresaron a sus trabajos y algunos de ellos fueron asignados a empleos "tecncratas" en el gobierno. El segundo factor que provoc el descontento del pueblo tunecino fue el hecho de que todos los gobiernos que llegaron al poder despus de la revolucin utilizaron ampliamente uno de los instrumentos ms importantes de explotacin del antiguo rgimen, a saber, la corrupcin y el nepotismo. Recientemente, los comentarios del presidente Essebsi sobre que el poder ejecutivo del gobierno debera fortalecerse revisando la constitucin de la revolucin y restableciendo el sistema presidencial fueron un ataque fundamental a las libertades adquiridas de la revolucin de 2011.

Todos estos factores han impulsado la movilizacin espontnea de los trabajadores, mujeres y jvenes tunecinos. La muerte de una persona como resultado de una violenta intervencin policial y militar ha llevado a la propagacin de manifestaciones en ms de diez ciudades. Hasta la fecha, ms de 800 manifestantes han permanecido bajo custodia policial. Las dos organizaciones simblicas del movimiento obrero y la izquierda tunecina, la UGTT y el Frente Popular, han demostrado una vez ms su carcter reformista. La UGTT, recientemente galardonada con el Premio Nobel por su papel en la "transicin democrtica" post-revolucionaria, simplemente pidi al gobierno que tomara medidas econmicas contra la pobreza en lugar de movilizar su propia base durante las manifestaciones. El Frente Popular, que desde la revolucin se ha limitado a defender las libertades conquistadas, que ha aplazado la transformacin econmica y social, que sigue reivindicando an una revolucin por etapas, a pesar de haber llamado a las masas a salir a la calle con el lema "Tnez salva su revolucin", ha preferido, en lugar de proponer un programa de lucha para salir de la crisis econmica y conquistar el poder, intentar empujar al gobierno hacia atrs y hacer que retroceda.

El gobierno, para salvar la situacin, al declarar que iba a aumentar el presupuesto para las familias de bajos ingresos en $70 millones y proporcionar atencin mdica gratuita a los ciudadanos afectados por la crisis econmica, pretende calmar a las masas y reprimir las manifestaciones. Pero estas medidas distan mucho de ser suficientes para satisfacer las demandas de los trabajadores tunecinos que llevan siete aos luchando por "trabajo, pan y una vida digna".

Libertades democrticas sin pan, cmo hacerlo?

En primer lugar, cabe sealar que la insurreccin revolucionaria 2011 comenz con el mismo lema que ahora:"trabajo, pan y una vida digna". Tras la brutal intervencin de las fuerzas policiales del dictador, la insurgencia tom un carcter antigubernamental. Se intenta ahora detener la lucha en la etapa de conquistas democrticas, aunque desde el inicio siempre ha sido una lucha contra el capitalismo y la poltica neoliberal. La causa principal de esta situacin es el hecho de que la izquierda tunecina y las organizaciones sindicales no han propuesto un programa que vincule las reivindicaciones democrticas y sociales para salir del sistema.

En este contexto, los siete gobiernos que han estado en el poder desde la revolucin, mientras colaboraban con el imperialismo, han hecho hincapi en la "transicin democrtica" pero siguen gobernando para las multinacionales y los acuerdos con el FMI. Y siguen usando la represin contra el pueblo. Continan con las privatizaciones y otras formas de ataques sociales, prepararon la destruccin de las condiciones de vida. Y cuando pensaron que eran lo suficientemente poderosos, tambin intentan atacar las libertades democrticas. Es en este contexto donde deben abordarse la corrupcin, el retorno de los antiguos funcionarios del rgimen dictatorial y el debate sobre el sistema presidencial.

Pero las condiciones de vida del pueblo tunecino se han deteriorado tanto que la vida se han hecho insoportables. En un pas en el que la gente est completamente abrumada por el desempleo, la pobreza y el hambre,  la democracia no puede ser construida por los responsables del antiguo rgimen. Los que quieren "salvar" la revolucin tunecina deben enfrentarse a esta realidad. La revolucin tunecina solamente podr salvarse si se apoya en sus verdaderos protagonistas: los trabajadores, las mujeres y los jvenes. Los cambios de fondo vendrn con la instalacin de otro gobierno, un gobierno de los trabajadores, la juventud y los sectores populares que rompa con el FMI, con las multinacionales y las privatizaciones y gobierne para los de abajo. La tarea ms urgente es proponer un programa de lucha que vincule las reivindicaciones democrticas y sociales, que apunte a la construccin de una economa planificada al servicio del pueblo y que, para ello, proponga el establecimiento de comits locales coordinados para organizar la lucha en todo el pas. Por esto exigimos:

La cancelacin inmediata de todos los acuerdos con el FMI!

La suspensin urgente del pago de la deuda! Utilizar las fuentes de financiacin para crear empleos, mejorar la educacin y la salud!

La nacionalizacin sin compensacin de todos los establecimientos pblicos ya privatizados!

La explotacin de las tierras agrcolas no urbanizadas del estado por los trabajadores de la regin!

Volver a abrir bajo control obrero las fbricas e instalaciones de produccin cerradas!

El establecimiento de comits populares e independientes para luchar contra la corrupcin!

Llevar las personas involucradas en corrupcin ante los tribunales bajo la supervisin de estos comits!

Libertad para todos los presos polticos!

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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