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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-02-2018

Una investigacin recab al respecto en una muestra de 232 mujeres, 200 hombres y tres personas trans
Cules prejuicios de gnero sobreviven en jvenes de Cuba?

IPS


Una investigacin social analiz cmo sobreviven el paso del tiempo los viejos estereotipos y mitos de gnero en el imaginario de muchachas y muchachos de entre 15 y 25 aos en Cuba y otros seis pases latinoamericanos.

El estudio realizado en Colombina, El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Honduras, Repblica Dominicana y Cuba, con el apoyo de la organizacin no gubernamental Oxfam, se propuso indagar en los imaginarios sociales aspectos relacionados con la naturalizacin de la violencia hacia las mujeres.

Segn la investigadora cubana Idania Rego, del Grupo de Estudios de Juventud, del estatal Centro de Investigaciones Psicolgicas y Sociolgicas (CIPS), este estudio profundiz tambin en ejes como el control del cuerpo de las mujeres, la impunidad y las relaciones de poder que se ponen en juego.

El captulo cubano del estudio regional en curso arroja que sobreviven creencias sobre los hombres como: son ms fuertes, por ello tienen un rol protector y de proveedor; deben ser respetados y saber exigir y controlar a la mujer; tienen mayor deseo sexual, lo que justifica las infidelidades; y seran censurados si llegaran a perdonar la infidelidad femenina.

Los resultados preliminares arrojados por la investigacin en Cuba, que involucr a 435 personas, entre jvenes y especialistas, de espacios urbanos y rurales, indican que esas visiones tuvieron cierta uniformidad aunque los ms jvenes y algunos hombres de La Habana no concordaron con todas ellas.

Mujeres en desventaja

Segn la presentacin de Rego titulada Imaginarios juveniles y violencias hacia las mujeres, las opiniones sobre ellas resultaron menos homogneas y se identificaron tres arquetipos fundamentales, que las definen muchas veces peyorativamente y les otorgan roles y tareas que las discriminan, estigmatizan y sobrecargan.

El primero, compartido por hombres y la mayora de las encuestadas, considera que las mujeres requieren proteccin por ser ms delicadas y dbiles; tienen predeterminada la condicin de ser madres y cuidar del hogar y la familia aunque tengan desempeos laborales y sociales, y estn menos interesadas en la sexualidad que el hombre.

De acuerdo con la investigadora, una visin fundamentalmente masculina y focalizada en las provincias orientales, aunque compartida por algunas mujeres, entiende que ellas deben ser controladas por su propensin a comportamientos inadecuados como malgastar el dinero y vestirse de manera provocativa.

Tambin considera que la funcin femenina es atender a la familia y al hombre y debe perdonar las infidelidades y los actos de violencia, que significan que l la quiere.

Este segundo arquetipo, adems de designarla responsable del cuidado de la descendencia, familia y las tareas domsticas, defiende que la pareja no tiene que apoyarla porque su rol es en el mbito pblico mientras la principal funcin de ella es ser madre, atender al hombre y a la familia, explic Rego.

La tercera visin, que pertenece mayoritariamente a mujeres, concibe que ellas tienen similares capacidades que los hombres y deben gozar de los mismos derechos y de relaciones de igualdad en el empleo, la vida poltica, la familia y la sexualidad.

Y ve la maternidad como algo opcional, la subestimacin como algo discriminatorio y que cualquier tipo de control es un acto violento e inaceptable.

Pensbamos que mientras ms avanzara la sociedad, menos seran los estereotipos y prejuicios de gnero, pero los avances en el tema son lentos, opin Beatriz Oliva, una comunicadora social y madre de una adolescente.

A su juicio, ni el sistema de educacin ni la propia familia logra desprenderse de buena parte de los prejuicios, que de tan naturalizados pasan de generacin en generacin y ponen en situacin de subordinacin a las mujeres y otros grupos vulnerables como las personas no blancas y gays.

Uno se asombra que los muchachos de la casa no quieren hacer ninguna labor domstica y manden a sus novias, pero parte importante recae sobre la familia que no los ense porque quera protegerlos, opin Marta Soto.

Y ahora, ya grandes, cuando pueden pensar con cabeza propia, les es ms conveniente seguir ese patrn y la mayora no quiere dar un paso para las cosas de forma diferente, se quej esta madre de un joven de 22 aos y otro de 18 aos.

Fuente: http://www.ipscuba.net/sociedad/cuales-prejuicios-de-genero-sobreviven-en-jovenes-de-cuba/



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