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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-02-2018

Absurdos en un pas a la deriva

Eric Nepomuceno
Pgina 12


Dos das despus de que un tro de magistrados de segunda instancia no solo confirmase la condena recibida por Lula da Silva en la primera y ms: aumentando su sentencia de nueve aos y medio para doce aos y un mes, el instituto DataFolha, vinculado al diario Folha de Sao Paulo, que puede ser acusado de todo, excepto de ser simptico con el ex presidente, realiz una encuesta electoral.

El resultado confirm lo previsto: Lula no solo preserv su favoritismo absoluto, sino que aument su ventaja, acorde a la simulacin de enfrentamiento con tal y cual adversario. Y ms: en caso de que efectivamente sea inhabilitado para disputar las elecciones de octubre, 27% de los entrevistados admiten que casi seguramente votaran por una candidatura respaldada por l, mientras que otros 22% dicen que muy probablemente.

Lula oscila, segn la simulacin de adversarios, entre el 34% y el 37%. Su ms directo competidor, el ultraderechista Jair Bolsonaro, un militar retirado que defiende a la ltima dictadura (1964-1985) y la tortura, oscila entre 16% y 17%. En cualquier simulacin de segunda vuelta, Lula arrasa.

Hay ms: en caso de que Lula no pueda presentarse, un total de 36% del electorado consideran adoptar tres posiciones: votar en blanco, anular el voto o simplemente abstenerse. La diferencia entre ese grupo y el total de entrevistados que s, optaran por algn otro nombre, es muy pequea: 39%, o sea, una distancia que se sita dentro del llamado margen de error, que es precisamente de 3%.

Sin Lula, y contrariando las previsiones ms alarmistas, Bolsonaro no crece tanto: a lo sumo, dos puntos.

Quien s lo hace son un candidato de izquierda, Ciro Gomes, y la evanglica ambientalista Marina Silva. l conquista cinco puntos. Ella, cuatro. Se acercan a Bolsonaro, pero todava a significativa distancia.

De los nombres presentados en las diversas versiones de la encuesta, aquellos vinculados al actual gobierno, como el presidente de la Cmara de Diputados, Rodrigo Maia, del derechista DEM (por Demcratas, vaya incongruencia!) o el actual ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, alcanzan solamente el uno por ciento de declaracin de voto. Y el nombre ungido por el PSDB del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, el actual gobernador de San Pablo, Geraldo Alckmin, roza los 8%.

Dos puntos se confirman. El primero: los golpistas que derrumbaron por una farsa en el Congreso a la presidenta Dilma Rousseff y entronizaron a Michel Temer y su pandilla de corruptos no tienen un nombre viable, en trminos electorales, para ofrecer al distinto pblico. Tienen fuerza suficiente para retroceder dcadas de conquistas sociales. Pero no para elegir a alguien de confianza para preservar la destruccin.

Segundo: por ms que de aqu a octubre se desgaste la influencia de Lula, y por ms frgil, en trminos electorales, que sea el nombre apoyado por l y por el PT, el expresidente tendr fuerte influencia.

Si se considera que Lula da Silva padeci y padece los efectos de la ms implacable e incesante campaa de todos los grandes medios de comunicacin brasileos, con nfasis en la televisin, y al mismo tiempo es blanco de una campaa muy claramente orquestada por los tribunales, observar cmo l preserva le amplia preferencia del electorado es asombroso. Esa circunstancia justifica los temores de que no solo lo lleven a la crcel, como que la misma eleccin est en riesgo.

Sera la culminacin de una formidable secuencia de absurdos que configuran la farsa poltico-meditica-judicial que se desarrolla frente a la omisin clarsima de los mecanismos constitucionales supuestamente instalados para impedir abusos y arbitrariedades.

Un dato al margen: pese al rigurossimo bloqueo de los medios hegemnicos de comunicacin, la opinin pblica empieza a darse cuenta de que algo raro le pasa a los tribunales cuando tratan al expresidente. El juez de primera instancia Sergio Moro, por ejemplo, incensado y loado da s y el otro tambin por la prensa, vio aumentar su reprobacin en sondeos y encuestas de opinin pblica. Si hace un ao el casi 70% de los entrevistados lo apoyaban, ahora el ndice baj a 53%.

Una iniciativa de Moro puso en claro la fragilidad de su criterio de equilibrio y justicia, y hasta qu punto llega su saa persecutoria.

Como se recordar, Lula da Silva fue condenado en primera y segunda instancia por haber recibido como coima un departamento en un balneario un tanto cursi de la constructora OAS.

La nica prueba nica fue la palabra del ejecutivo de la constructora. Ningn papel, documento, nada de nada.

Hace dos das, el nclito juez Moro determin que el inmueble en cuestin sea llevado a subasta pblica. Y que el monto que se obtenga con la venta sea destinado, en caso de que se compruebe el negociado, a indemnizar a la supuesta vctima, la estatal Petrobras. En caso de que no se compruebe, el dinero deber ser destinado a la constructora OAS o atencin: o a Lula da Silva. Ese o expone el absurdo de la farsa.

Al fin y al cabo, si el mismo juez no sabe a quin destinar lo que se obtenga en la subasta, cmo conden al ex presidente, quien a propsito siempre rechaz ser propietario del piso, que sigue registrado como de la constructora?

El pas de los absurdos sigue a la deriva, rumbo al naufragio.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/92863-absurdos-en-un-pais-a-la-deriva


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