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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-02-2018

Ecuador y el fortalecimiento de la democracia: una consulta para la ciudadana

Mara Fernanda Espinosa
Nodal


Contexto NODAL: Este domingo se realizar la consulta popular impulsada por el presidente Lenin Moreno. Entre las siete preguntas figuran temas como la Ley de Plusvala, qu hacer con los polticos condenados por corrupcin, delitos sexuales y la eliminacin de la reeleccin indefinida. Esta ltima afecta directamente al expresidente Rafael Correa, quien no podra volver a presentarse. Correa encabeza la campaa por el NO, adems abandon Alianza PAIS y fund un nuevo partido que an no fue aceptado por el ente electoral.

Desde el 24 de mayo de 2017, cuando Lenn Moreno asumi la Presidencia de la Repblica, adopt el compromiso de construir un gobierno democrtico y plural, basado en la participacin ciudadana. Con gran decisin democrtica impuls un amplio proceso de Dilogo Nacional en el que todos los sectores de la sociedad participaron en cientos de mesas, encuentros y talleres, realizados en todo el pas y tambin en el exterior con nuestras comunidades migrantes.

La participacin activa de la ciudadana y sus aportes en base al plan de gobierno de Alianza PAIS, fue fundamental ya que no slo contribuy a restar legitimidad a las argumentaciones del candidato de la banca derrotado en las elecciones, sino que tambin le permiti al Gobierno sostener una lucha frontal contra la corrupcin y avanzar en una serie de reformas en el mbito institucional con el propsito de fortalecer nuestro sistema democrtico y las instancias de participacin ciudadana, de fiscalizacin y de control.

Como uno de los resultados del dilogo nacional, el Gobierno convoc a una Consulta Popular, como la mejor herramienta para que la ciudadana se pronuncie directamente sobre temas de inters nacional. Las siete preguntas de la Consulta abarcan desde el fortalecimiento de la democracia y de la institucionalidad pblica, a reformas penales, de proteccin a la infancia y de conservacin de la naturaleza. La eleccin de las siete preguntas se produjo luego de varios dilogos y de contribuciones directas de ms de dos mil setecientas preguntas enviadas por la ciudadana al Presidente.

Reconocemos los avances de los ltimos aos, sobre todo, en la superacin del modelo neoliberal y el mejoramiento de la calidad de vida de la gente, especialmente, de los ms pobres. El gobierno de Lenin Moreno, sostenido por nuestro Movimiento Alianza Pas, contina y profundiza la lnea progresista y democrtica en base a polticas pblicas y una accin de gobierno por la garanta de derechos, la inclusin y el combate frontal a la pobreza y la desigualdad.

Es evidente que el presidente Lenn Moreno comenz a recuperar, desde el inicio de su gestin, el espritu, el legado y los valores ticos que amparan la Constitucin de Montecristi, la que en este ao cumple su primera dcada de vida.

La profundizacin de la democracia, el dilogo permanente con la ciudadana, la recuperacin institucional de nuestro pas, la lucha contra la corrupcin en todos los niveles y la permanente participacin poltica y social de los distintos sectores, grupos y colectivos que componen a nuestro Ecuador diverso, intercultural y plurinacional, fueron los principios que en 2008 dieron vida a una de las constituciones ms progresistas de la regin. Y son estos mismos mandatos los que hoy guan la marcha del gobierno del Ecuador.

Sin embargo, varios de los que participaron en la elaboracin de la Constitucin de Montecristi hoy cuestionan al Presidente Lenn Moreno y a su gobierno por su espritu de dilogo y por su inters en escuchar a los diversos sectores del pas. Lo atacan por dialogar con la oposicin, con la vieja poltica y la partidocracia. Dialogar con los contrarios es indispensable en cualquier democracia para construir acuerdos mnimos de gobernabilidad en funcin de los intereses nacionales. Pero nada se dice sobre el acercamiento y la atencin a las organizaciones de indgenas, afroecuatorianos, montubios, obreros, campesinos, mujeres, grupos LGBT, ecologistas, pequeos empresarios, actores de la economa popular y solidaria, acadmicos, militantes de partidos de izquierda, etc., muchos de los cuales se alejaron de nuestro proyecto poltico precisamente por decisiones que contradecan sus propios principios revolucionarios como, por ejemplo, una poltica regresiva en los derechos de las mujeres, decisiones que afectaban los derechos de la naturaleza y la sustentabilidad ambiental, el desmantelamiento de la educacin intercultural, y la eliminacin del derecho a la sindicalizacin pblica, entre otros temas.

Con relacin al proceso de dilogo, cabe preguntar si la participacin de empresarios puede hacer pensar a algunos que el gobierno se ha derechizado. Ahora bien, acaso un gobierno progresista y de izquierda no puede tener dilogo con empresarios, sobre todo, si busca reactivar la economa? As, acusan al gobierno de ser dialoguista, como si fuera ste un pecado o una traicin, y en cambio, no mencionan la confrontacin permanente que dividi y polariz profundamente a nuestra sociedad, con heridas que todava hoy no han cicatrizado. El dilogo debe ser entendido como herramienta para gobernar: no puede ser una conversacin entre los que piensan igual sino, fundamentalmente, un espacio para procesar los disensos y llegar a acuerdos mnimos en funcin de las necesidades del pas y de las mayoras.

Por otra parte, y a diferencia de los pases en donde existen gobiernos neoliberales, en Ecuador se desarrolla el Plan Toda una Vida, con programas completos de atencin educativa, de salud, de vivienda, etc. En sntesis, un programa que garantiza derechos a los ms pobres y vulnerables durante todo su ciclo de vida. A esto se suma una clara poltica de accin afirmativa por los derechos de las mujeres, la restitucin del sistema de educacin intercultural bilinge, la decisin de pagar una deuda con el campo a travs de la gran Minga Agropecuaria, y una poltica exterior soberana, slo por citar algunos ejemplos.

Ms all de estas acusaciones generales, los ataques contra el Presidente Moreno y el gobierno del Ecuador van tambin contra la Consulta Popular.

En primer lugar, algunos han cuestionado la legalidad del proceso. Sin embargo, la convocatoria a la Consulta Popular cumpli con todos los procedimientos y requisitos establecidos en el N 14 del artculo 147 de la Constitucin de la Repblica, y con el 195 de la Ley Orgnica Electoral y de Organizaciones Polticas, as como tambin con el proceso de control previo constitucional previsto en la Ley Orgnica de Garantas Jurisdiccionales y Control Constitucional. Por lo tanto, los argumentos de una supuesta inconstitucionalidad no tienen ningn sustento.

En segundo lugar, se plante el carcter persecutorio de la Consulta por la pregunta N 2, que plantea si Para garantizar el principio de la alternabilidad, est usted de acuerdo con enmendar la Constitucin de la Repblica del Ecuador para que todas las autoridades de eleccin popular puedan ser reelectas una sola vez, recuperando el mandato de la Constitucin de Montecristi, y dejando sin efecto la reeleccin indefinida aprobada mediante enmienda por la Asamblea Nacional el 3 de diciembre del 2015 ()?.

De ninguna manera aceptamos la tesis de la exclusin de candidatos por esta va: de hecho, apelamos a una Consulta Popular, que es uno de los instrumentos ms poderosos de democracia directa, para conocer la opinin ciudadana en torno a la alternabilidad en el gobierno y la recuperacin de lo que aprobamos en la Constitucin de Montecristi. En este sentido, es importante reafirmar que una gran cantidad de legislaciones en el contexto internacional plantea una limitacin a la releccin indefinida como una forma de consolidar el sistema poltico e impedir, de ese modo, la dependencia de una sola persona.

Un tema tan trascendental como la calidad y la forma de una democracia que requiere adems un cambio constitucional, no puede decidirse en una asamblea legislativa, como se hizo en el ao 2015. El debate y la decisin sobre la reeleccin indefinida debe ser un tema de debate nacional, ciudadano, y debe requerir del pronunciamiento del soberano, del mandante, del pueblo. En otros pases de nuestra regin se ha consultado al pueblo sobre este mismo tema y no hubo ningn cuestionamiento. Algunos sectores de la izquierda internacional -porque todos los partidos de izquierda en el Ecuador apoyan la consulta popular- esgrimen que se trata de una decisin para afectar al ex-presidente Rafael Correa y con dedicatoria. Precisamente eso es que lo que se quiere evitar: que se personalice una decisin fundamental para el rumbo de nuestra democracia y que el pueblo ecuatoriano pueda decidir libremente. La democracia, la participacin directa, el poder de decidir de un pueblo, no pueden estar supeditados a una persona, a un nombre y apellido.

Por lo mismo, resulta cuestionable la afirmacin de que en Ecuador la poltica est judicializada y que se utiliza nuestro sistema legal para perseguir a los lderes y a los dirigentes polticos. A travs del pronunciamiento de la ciudadana en elecciones libres y directas se busca conocer la opinin en torno a la alternabilidad en el gobierno y a la limitacin al nmero de perodos presidenciales, situacin claramente distinta a lo que actualmente ocurre en otros pases de la regin, donde se utiliza deliberadamente el aparato de justicia para perseguir y dificultar (o directamente imposibilitar) la actuacin de diversas figuras polticas o de ex gobernantes.

En tercer lugar, las crticas de la oposicin se han dirigido hacia el tratamiento del Consejo de Participacin Ciudadana y Control Social (CPCCS), una de las principales innovaciones de la Constitucin de Montecristi de 2008. Se trata de un rgano dedicado a la fiscalizacin del poder y de la institucionalidad poltica, y que incentiva la participacin ciudadana a la vez que promueve la lucha contra la corrupcin. Sin embargo, los casos de corrupcin y las investigaciones en curso han cuestionado severamente la actuacin del CPCSS, la eficiencia de su funcionamiento y su poder de fiscalizacin.

Especficamente, la pregunta de la Consulta es Est usted de acuerdo con enmendar la Constitucin de la Repblica del Ecuador para reestructurar el Consejo de Participacin Ciudadana y Control Social, as como dar por terminado el periodo constitucional de sus actuales miembros y que el Consejo que asuma transitoriamente sus funciones tenga la potestad de evaluar el desempeo de las autoridades cuya designacin le corresponde, pudiendo, de ser el caso, anticipar la terminacin de sus periodos ()?.

Como resulta evidente, de ninguna manera la pregunta plantea la eliminacin del CPCCS, sino reestructurarlo y proceder a un cambio en su composicin interna a partir de una eleccin popular universal. Eso resuelve los cuestionamientos de que los concursos para nombrar a los miembros del Consejo pueden ser hechos a la carta y sin transparencia. En sntesis, se trata de fortalecer y democratizar el Poder de participacin y control social.

En cuarto lugar, y ms all de los cuestionamientos hacia estas preguntas, la campaa negativa por el siete veces no genera sorpresa y hasta indignacin. No resulta claro cmo y por qu la oposicin rechaza iniciativas tan importantes y, en algunos casos, tan deseadas por la sociedad, como las planteadas en la pregunta 1, dirigida a sancionar a toda persona condenada por actos de corrupcin con su inhabilitacin para participar en la vida poltica del pas y con la prdida de sus bienes, y ms an, en la pregunta 4: Est usted de acuerdo con enmendar la Constitucin de la Repblica del Ecuador, para que nunca prescriban los delitos sexuales en contra de nios, nias y adolescentes.

De igual modo, bajo la lgica de la confrontacin, se rechazan preguntas de mxima importancia para la conservacin ambiental del Ecuador y de la regin. En este sentido, las preguntas 5 y 7 de la Consulta proponen la prohibicin de la minera metlica, en todas sus etapas, en reas protegidas, zonas intangibles y centros urbanos; e incrementar la zona intangible del parque Yasun, en al menos 50.000 hectreas, y reducir en consecuencia el rea de explotacin petrolera autorizada. As, por medio de estas iniciativas se pretende colocar un freno a las actividades extractivas en una de las reas ms importantes del pas.

Por ltimo, el rechazo de la oposicin tambin apunta a la sexta pregunta, en la que se consulta a la ciudadana sobre la conveniencia de derogar la Ley de Plusvala, que ms all de las expectativas originales de penalizar la especulacin, gener una enorme confrontacin social y, en trminos econmicos, una cada severa del 8% en la construccin, lo que a su vez motiv una creciente prdida de empleos en este sector.

Lo que sorprende es que ciertos intelectuales de izquierda utilicen frases hechas, lugares comunes que no corresponden a la complejidad y contradicciones propias de un proyecto progresista en construccin. Sorprende tambin que cierta izquierda no pueda hacer una lectura menos personalista, menos cargada de sentencias morales y con mayores contenidos analticos y de fondo. Las palabras que se repiten en varios de estos discursos son traicin, persecucin, derechizacin, etc. Estas sentencias, por supuesto, no tienen sustento y aparecen como simples juicios de valor. De hecho, esa misma izquierda debi en su momento alertarnos sobre los traspis, los errores y las carencias de nuestra Revolucin Ciudadana durante la dcada anterior, en lugar de hacer silencio o de aplaudir sin sentido autocrtico.

Una vez ms, dnde est la traicin cuando se consulta a la ciudadana en temas tan relevantes como stos? Debemos comprender a la Consulta Popular no a partir de una lgica de la imposicin, sino como una herramienta clara de expresin de la ciudadana. Se trata de una eleccin abierta, sin condicionamientos de ningn tipo, y con todas las garantas expresas sobre el efectivo cumplimiento de sus resultados.

En definitiva, debemos ver a la Consulta Popular no como un medio para excluir y limitar, sino como un instrumento para sumar y fortalecer. Por eso, el 4 de febrero no votaremos por un candidato, votaremos por el fortalecimiento de la democracia, por el mejoramiento de la institucionalidad del Estado, por la lucha contra la corrupcin, por el combate al abuso sexual contra los menores, por la reactivacin econmica y por la defensa de los derechos de la naturaleza.

Mara Fernanda Espinosa: Vicepresidenta (e) de Alianza PAIS y canciller de la Repblica del Ecuador.

Los conceptos vertidos en esta seccin no reflejan necesariamente la lnea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visin integral de la regin.

Fuente: http://www.nodal.am/2018/02/ecuador-fortalecimiento-la-democracia-una-consulta-la-ciudadania-maria-fernanda-espinosa-especial-nodal/



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