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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-02-2018

No eran hroes, pero lo parecen

Vanesa Jimnez
CTXT (Contexto y Accin)

Con The Post, el peso de la involucin te cae encima de golpe. Hoy no parece posible la suma necesaria de tantos actores para defender el derecho a la informacin frente al poder.


Portada del Washington Post del 1 de julio de 1971.

Hay ocasiones, quiz demasiadas, en las que revisar la Historia conduce directamente a la zozobra y la melancola. Momentos en los que asumes que algunos tiempos pasados estuvieron mejor y que lo que hoy parece una hazaa solo fue una suma de compromisos cvicos. Con The Post Los archivos del Pentgono ocurre eso. El peso de la involucin te cae encima de golpe y la comparacin con el presente no se aguanta. La pelcula, sublime, es el retrato del director Steven Spielberg de aquel junio de 1971, cuando el New York Times, el Washington Post y hasta 18 diarios ms se enfrentaron al presidente Nixon y ganaron. Hizo falta que una fuente, decenas de periodistas, directores de peridicos, sus dueos y seis jueces del Supremo coincidieran en que el derecho a la informacin estaba por encima del poder. Hoy, en Espaa, no parece posible la suma necesaria de tantos actores. Pero tampoco en Estados Unidos, ni siquiera con Trump. Jeff Bezos no es Katherine Graham. Y Silicon Valley, con su dominio absoluto de internet, tampoco ayuda a la independencia de los medios.

El relato es conocido: un analista filtra a la prensa siete mil pginas de un archivo secreto del departamento de Defensa encargado por su secretario, Robert McNamara que contiene las mentiras de todos los Gobiernos de Estados Unidos sobre Vietnam, una guerra que prolong a sabiendas de que estaba perdida. Varios diarios publican parte de este material, el gabinete Nixon intenta pararlo, y el Supremo da la razn a los peridicos: La prensa est al servicio de los gobernados, no de los gobernantes.

Todo empieza cuando Daniel Ellsberg, el investigador de la Rand Corporation un think tank de Defensa, difunde los documentos confidenciales. Desde que copi aquellos miles de papeles hasta que el Times los public por primera vez pasaron 22 meses. Casi dos aos en los que intent que vieran la luz, primero a travs de senadores antibelicistas, y despus en la prensa. Ellsberg, que permaneci dos aos en Vietnam como analista del Gobierno y an sigue vivo, hablaba as en 2007:

Haba 7.000 pginas de documentos ultrasecretos que demostraban un comportamiento inconstitucional por parte de una sucesin de presidentes, la violacin de su juramento y la violacin del juramento de cada uno de sus subordinados yo, por ejemplo que haban participado en ese terrible, indecente fraude, que se prolong durante aos en Vietnam, sumindonos en una guerra sin esperanza una guerra injusta, que, por supuesto, se ha reproducido y se est reproduciendo.

Spielberg ha explicado en varias entrevistas que ley el guin hace apenas un ao un presidente republicano en guerra con la prensa y que decidi hacer la pelcula inmediatamente. Trump tuvo la culpa. La historia poda haberse contado con el New York Times como protagonista la exclusiva fue de ellos pero entonces no estaran Katharine Graham [Meryl Streep], periodista y duea del grupo editor del Post, ni Benjamin (Ben) Bradlee [Tom Hanks], su director.

Graham y Bradlee representan en The Post la pica del periodismo. Conforman el equipo que desde una posicin inferior su diario, ahora el tercero en importancia en Estados Unidos, era entonces una publicacin local, circunscrita a Washington pelea por sacar adelante el peridico. Con dos visiones distintas, la empresa y el oficio; con una idea comn: para eso hay que tener buenos periodistas y dar noticias.

Ella es una mujer en un mundo de hombres. A pesar de ser la heredera natural de la compaa, su padre, un banquero que haba comprado el peridico en quiebra en una subasta, decidi dejarlo en manos de su yerno, un hombre enfermo que termin suicidndose joven. Con 45 aos y viuda, Katharine Graham se convirti en la duea de una empresa de medios, sin apenas experiencia y obligada a tomar decisiones importantes. Una de ellas fue colocar a Bradlee como director del peridico. Otra, fundamental, fue publicar los papeles del Pentgono. Lo hizo durante su fiesta de cumpleaos, con McNamara, ntimo amigo, entre los invitados. Y dos das antes de que el grupo saliera a Bolsa, en una operacin que los bancos supeditaron a que no se produjera ningn escndalo.

The Post tambin es una pelcula feminista, que expone el machismo en los detalles. La soledad de Graham/Streep, sus inseguridades, sus balbuceosy su empoderamiento final. Siempre entre hombres, frente a su condescendencia. Entre las pocas mujeres de esta crnica est la esposa de Bradlee, que solo ejerce de eso, hasta que en el momento clave le explica a su marido la trascendencia de la decisin que tiene que tomar su jefa, enfrentada a sus amigos, incomprendida por su consejo de administracin, y expuesta a la amenaza de perderlo todo.

Ben Bradlee fue un director periodista. No hay tantos. Su trabajo era contar noticias. Empez como repartidor de diarios, pas por el frente del Pacfico durante la Segunda Guerra Mundial, fue corresponsal de la revista Newsweek en Europa y termin como director del Post. En sus memorias, dedica cuatro veces ms espacio a los papeles del Pentgono que al Watergate, a pesar de que el segundo escndalo fue primicia de su peridico. Cuenta la pelcula y confirman fuentes del Washington Post que los archivos llegaron directamente a casa de Bradlee, que fue all donde los periodistas, en apenas horas, cribaron y escribieron las primeras noticias. Y que mientras eso pasaba la hija del director les venda vasos de limonada. Bradlee siempre lo tuvo claro: La nica forma de proteger tu derecho a publicar es publicar.

El 30 de junio de 1971, la editora y el director esperaban en la redaccin del peridico el dictamen de la Corte Suprema. Finalmente, seis de los nueve jueces avalaron la publicacin de los documentos secretos en lo que se consider una de las grandes victorias de la Primera Enmienda libertad de expresin, libertad de prensa. El magistrado Hugo Black declar tras el fallo del Tribunal: El poder del Gobierno para censurar a la prensa se aboli para que la prensa se mantuviera siempre libre para censurar al Gobierno. Se protegi a la prensa para que pudiera destapar los secretos del gobierno e informar al pueblo. Solo una prensa libre y sin restricciones puede sacar a la luz de manera eficaz los engaos del gobierno.

Los 116 minutos que dura la cinta son un ejercicio de maestra, belleza y talento, tambin de amor al periodismo y a lo que significa. El milagro de componer un peridico cada noche con tipos mviles, titular a titular, frase a frase, pgina a pgina... La imponente rotativa elevndose hasta el techo de una nave interminable. Los smbolos de un oficio tan importante a veces como insignificante otras.

Sin empeo, sin libertad, sin valenta, no queda nada. Bueno, s. Queda el USofA Today, el diario que lee Hommer Simpson: Hey, this is the only paper that's willing to tell the truth: that everything is just fine. [Oye, este es el nico peridico que est dispuesto a decir la verdad: que todo va bien].



* No todos los peridicos tienen la rotativa en sus instalaciones. El Pas la tuvo, hasta hace poco ms de un mes. Era un sitio mgico al que bamos a esperar el diario los das importantes. Ese lugar ya no est. Ni sus trabajadores tampoco.

Fuente: http://ctxt.es/es/20180131/Politica/17500/the-post-archivos-pentagono-Katherine-Graham-Ben-Bradlee.htm



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