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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-02-2018

Encubriendo un genocidio en Myanmar

Ramzy Baroud
Politics for the People

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Aunque el genocidio de la minora rohingy en Myammar ha conseguido atraer en gran medida la atencin de los medios en los ltimos meses, no hay indicios de que la comunidad internacional est preparada para actuar de manera significativa, por lo que cientos de miles de refugiados rohingy quedarn abandonados en los campamentos fronterizos levantados entre Myanmar y Bangladesh.

Si bien los altos funcionarios de las Naciones Unidas estn utilizando ya el trmino genocidio para describir los abusos masivos sufridos por la minora rohiny a manos del ejrcito de Myanmar, las fuerzas de seguridad y las milicias budistas, no se ha puesto marcha plan de actuacin alguno para frenar tal genocidio.

En menos de seis meses, a partir de agosto de 2017, alrededor de 655.000 refugiados rohingy huyeron o fueron expulsados a travs de la frontera entre Myanmar y Bangladesh. La mayor parte de las operaciones de limpieza un trmino utilizado por el ejrcito de Myanmar para describir la limpieza tnica de los rohingy- tuvieron lugar en el estado de Rakhine.

En un informe reciente, Mdicos Sin Fronteras (MSF) informaba de la escalofriante cifra de muertos entre los rohingy durante el primer mes de campaa genocida. Segn MSF, al menos 9.000 rohingy murieron asesinados entre el 25 de agosto y el 24 de septiembre. En esta cifra se incluyen 730 nios menores de cinco aos.

Eric Schwartz, de Refugee International, describa estos sucesos en una entrevista en la American National Public Radio (NPR) como uno de los crmenes ms graves de la historia reciente: abusos masivos y traslados forzosos de cientos de miles de personas en cuestin de semanas.

Adems de numerosos informes sobre violaciones colectivas, ejecuciones sumarias y quema masiva de pueblos, los rohingy se han quedado indefensos frente a atrocidades indescriptibles. Y an hay ms, entre Myanmar y Bangladesh se ha alcanzado recientemente un acuerdo para repatriar a muchos de esos refugiados que no garantiza en modo alguno su seguridad.

Sin garantas y habiendo sido despojados de su estatus legal como ciudadanos o extranjeros legales en Myanmar, regresar supone un esfuerzo tan plagado de riesgos como la huida.

El plan para repatriar a los refugiados rohingy sin ninguna proteccin, y sin garantizarles sus derechos bsicos, forma parte de una campaa ms amplia para encubrir los crmenes del gobierno de Myanmar y as, una vez ms, aplazar la prolongada crisis.

Aunque la crueldad experimentada por los rohingy dura ya dcadas, en 2012 se inici una nueva campaa de limpieza tnica cuando 100.000 rohingy se vieron obligados a abandonar sus pueblos y ciudades para tener que vivir como prisioneros en campamentos improvisados de refugiados.

En 2013, ms de 140.000 tuvieron asimismo que convertirse en desplazados, una tendencia que prosigui hasta el pasado mes de agosto, cuando los episodios de limpieza tnica culminaron en un genocidio total en el que estuvieron involucradas todas las ramas de seguridad del gobierno y que defendieron sus autoridades, incluida Aung San Suu Kyi, reconocida durante dcadas por los medios y gobiernos occidentales como un icono de la democracia y una herona de los derechos humanos.

Sin embargo, tan pronto como Suu Kyi fue liberada de su arresto domiciliario, convirtindose en 2015 en consejera de Estado del pas, actu como apologista de sus antiguos enemigos militares. No slo se neg a condenar la violencia contra los rohingy, incluso evit utilizar el trmino rohingy para referirse a la minora histricamente perseguida.

El apoyo de Suu Kyi a la implacable violencia de los militares le ha hecho ganar muchos desprecios y crticas, y con razn. Pero tan slo se ha puesto mucho nfasis en apelar a su sentido moral de la justicia, hasta el punto de que ni por parte de los dirigentes asiticos ni por parte de la comunidad internacional se ha preparado estrategia alguna para enfrentar los crmenes del ejrcito y gobierno de Myanmar.

En cambio, s se ha establecido una irrelevante junta asesora internacional para que lleve a cabo las recomendaciones de otro consejo asesor dirigido por Kofi Annan, el ex secretario general de la ONU.

Es de esperar que la junta asesora no sea ms que un instrumento utilizado por el gobierno de Myanmar para blanquear los crmenes de su ejrcito. De hecho, esta es la misma valoracin que Bill Richardson, antiguo miembro de gabinete y relevante diplomtico estadounidense, ofreci al dimitir recientemente de la junta.

La principal razn de que est dimitiendo es porque la junta asesora es slo una tapadera, declar a Reuters , afirmando que no quera formar parte de un escuadrn de animadoras del gobierno. Tambin acus a Suu Kyi de carecer de liderazgo moral.

Pero esa definicin ya no basta. A Suu Kyi debera hacrsela responsable de algo ms que de sus fallos morales, y si tenemos en cuenta su posicin de liderazgo, debera considerrsela directamente responsable de crmenes de lesa humanidad, junto con sus altos mandos en la seguridad y el ejrcito.

Phil Robertson, de Human Rights Watch, es una de las voces destacadas entre los grupos de derechos humanos que estn exigiendo al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que lleve a Myanmar ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya. Aunque Myanmar no sea signataria del Tratado de Roma, esa derivacin es la nica va para llevar a un Estado no signatario ante la CIJ.

Este paso es al mismo tiempo defendible y urgente, porque el gobierno de Myanmar no ha mostrado remordimiento alguno ante la horrible violencia que ha infligido a los rohingy. Robertson pidi tambin que se impusieran sanciones selectivas que afecten a las lites ricas y poderosas que controlan el ejrcito y el gobierno.

En los ltimos aos, Myanmar, con ayuda de EE. UU. y otras potencias occidentales, ha abierto su economa a los inversores extranjeros. Miles de millones de dlares USA en inversiones directas se han canalizado ya hacia ese pas, y en 2018 se espera que entren tambin alrededor de 6.000 millones ms.

Eso constituye tambin un gran acto de moral fallida por parte de muchos de los pases de Asia, Occidente y el resto del mundo. No debera recompensarse a Myanmar con una cantidad enorme de inversiones extranjeras, mientras sus autoridades asesinan, mutilan o convierten en refugiados a comunidades enteras.

Sin sanciones que afecten al gobierno y al ejrcito no al pueblo-, y sin actuaciones legales para procesar a los dirigentes de Myanmar ante la CIJ, incluida Suu Kyi, el genocidio de los rohingy proseguir sin pausa.

El Dr. Ramzy Baroud lleva ms de veinte aos escribiendo sobre Oriente Medio. Es columnista internacional, consultor de medios, escritor y fundador de PalestineChronicle.com. Su ltimo libro es The Last Earth: A Palestinian Story (Pluto Press, London). Su pgina web es: www.ramzybaroud.net

Fuente: http://www.ramzybaroud.net/whitewashing-genocide-in-myanmar/

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



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