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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-02-2018

Contradicciones en Davos

Juan Francisco Martn Seco
Repblica de las ideas


A Davos se le ha tenido siempre por la catedral de la globalizacin. No en vano fue en ese foro donde hace 20 aos el neoliberalismo econmico se quito la mscara y proclam con todo el descaro por boca de Tietmeyer, entonces presidente del Bundesbank: "Los mercados sern los gendarmes de los poderes polticos", con lo que se quebraba la soberana popular.

No obstante este ao, desde distintos ngulos se ha mostrado la preocupacin, cosa inslita en este foro, por los perjudicados por la globalizacin. En realidad lo que les inquieta son los movimientos, asociaciones y partidos de todo tipo que estn surgiendo en todos los pases contra el sistema y que se supone que tienen como pretexto los incrementos en la desigualdad que la misma globalizacin genera. Segn la crisis va quedando atrs se comprueba que la mejora econmica no repercute sobre toda la poblacin. Hay muchos hogares cuyos ingresos continan estancados o disminuyen, y la pobreza permanece instalada en amplias capas de poblacin.

Los principales lderes polticos, desde los primeros ministros de India y Canad hasta Macron, pasando por Paolo Gentiloni o Merkel, todos han defendido la multilateralidad y han formado un frente comn contra el proteccionismo que parece defender Trump. Macron ha sealado que fuera de la globalizacin no hay progreso posible. Angela Merkel ha manifestado tajantemente que el proteccionismo no es la solucin "Me pregunto: hemos aprendido realmente las lecciones de la historia, de las catstrofes provocadas por el hombre en el siglo XX? Realmente, creo que no". Y el primer ministro italiano Gentiloni ha declarado que "nuestra historia y nuestras races no son sinnimo de proteccionismo".

Pero tambin todos ellos se han hecho eco de los problemas que la globalizacin presenta en los momentos actuales, originados por la desigualdad. "La desigualdad est alcanzando niveles intolerables, incluso ahora que ha vuelto el crecimiento. No podemos acabar en un mundo con una lite cosmopolita y un ejrcito de trabajadores insatisfechos", alert Paolo Gentiloni. Emmanuel Macron ha sostenido que el crecimiento econmico por s solo no basta para lograr el "bien comn", porque ha dejado fuera del progreso a muchas personas. "Si no le puedes asegurar a la gente, afirm, que la globalizacin es buena para ellos, habr nacionalistas y extremistas que quieran deshacerse del sistema. Y ganarn. Y no pasar solo en Francia, pasar en todos los pases".

Hoy el incremento de la desigualdad es tan evidente que hasta en Davos se ha aceptado como un hecho incontestable. El informe Premiar el trabajo, no la riqueza, de Oxfam, pone de manifiesto que el 82% del crecimiento fue a parar al 1% ms privilegiado del mundo. Los desequilibrios obedecen no solo a que la parte de la renta que se destina a la retribucin de los trabajadores se haya reducido de forma sustancial con respecto al excedente empresarial, sino porque aun dentro del sector de asalariados, el abanico retributivo es cada vez ms amplio. Segn este informe, en Estados Unidos, por ejemplo, "con poco ms de un da de trabajo, un director general gana lo mismo que un trabajador en todo un ao". Y esta misma realidad la han querido poner de manifiesto los sindicatos europeos con una imagen muy significativa, los altos ejecutivos que han participado estos cuatro das en el Foro de Davos, han cobrado ms en ese corto periodo de tiempo, que la mayora de los ciudadanos en un ao y medio o dos de trabajo. Concretamente Espaa se sita con un ao y siete meses, entre Reino Unido (dos aos) y Alemania (dieciocho meses).

Estos ltimos datos tendran que forzarnos a considerar que las polticas redistributivas hay que disearlas no solo entre rentas de capital y trabajo, sino tambin dentro de las propias rentas de trabajo y constatar la enorme injusticia que se comete al reducir los tipos marginales del IRPF en los tramos altos de renta. Los sindicatos en el Foro de Davos han propuesto limitar los sueldos de los altos directivos, dado que en algunos niveles son casi obscenos. No parece que la propuesta vaya a tener mucho xito. Sin embargo, todo est ya inventado. El mismo efecto se lograra imponiendo a esos tramos altos de renta, tipos marginales muy elevados en el impuesto sobre la renta personal, de manera que los nuevos incrementos de ingresos pasen casi en su totalidad al fisco.

Ya en las sesiones del pasado ao se plantearon inquietudes similares sin que se adaptase ninguna medida para corregir los desequilibrios, ni sin que estos hayan disminuidos, todo lo contrario. El resultado este ao ha sido el mismo. Nada que vaya ms all de las palabras. La nica novedad ha consistido en proponer un ndice que denomina de crecimiento inclusivo. Sin duda poca cosa si todo queda en elaborar un nuevo indicador para medir el desarrollo, superando el contenido ms bien estrecho de la evolucin del PIB. Lo cierto es que ya existen muchos y no se precisa uno nuevo sino la voluntad de emplearlos y de sacar de ellos las consecuencias adecuadas. Por lo que parece los gobiernos no han mostrado tampoco ningn entusiasmo en la aplicacin de este. Adems la ordenacin de los pases por el nuevo indicador no difiere sustancialmente de la que resulta al utilizar la renta per cpita. Las variaciones ms importantes de una a otra lista, salindose de la generalidad, se producen en pases no pertenecientes a la Unin Europea, como EEUU, Japn, Israel etc, tal vez por poseer sus regmenes polticos un carcter ms liberal, o algunos pases del este europeo Eslovenia, Eslovaquia y Estonia, quizs por su herencia socialista.

No tiene nada de extrao que los ltimos puestos entre los desarrollados lo ocupen los pases del Sur de Europa: Grecia, Portugal, Italia, Espaa, que han sufrido ms duramente la crisis y las polticas de austeridad aplicadas por Frankfurt y Bruselas. Choca sin embargo que Italia se situ en un lugar peor que Espaa. La explicacin tal vez hay que buscarla en el mayor grado de endeudamiento pblico, aunque no se tenga quizs en cuenta que esta deuda est en su mayora en manos italianas.

El problema de los mandatarios internacionales que en Davos se dan golpes de pecho, es que pretenden cuadrar el crculo. Por una parte glorifican a la globalizacin y afirman que sin ella no hay futuro econmico ni poltico, pero por otra son conscientes de que el incremento de la desigualdad la pone en peligro. No se dan cuenta, o no quieren drsela, de que lo uno va unido indefectiblemente a la otra. La globalizacin significa, tal como Tietmeyer anuncio en ese mismo foro hace ya veintids aos, la entrega del poder a los mercados. Los gobiernos en buena medida han perdido su capacidad de actuar y de controlar al poder econmico, que impone sus condiciones. La liberalizacin de todos los mercados conduce de forma automtica y por su propia inercia a incrementar la desigualdad y los desniveles sociales.

Globalizacin y proteccionismo no son sin ms conceptos antagnicos. Todos los estados tienden a ser proteccionistas. Es lgico que intenten defender sus economas. La globalizacin solo cercena aquellas medidas proteccionistas, que restringen los movimientos de capitales y que implican regulacin e intervencin de los mercados. Cuando se impone la globalizacin, el proteccionismo no desaparece solo que el estado cuenta con muchas menos armas, se apoya exclusivamente en la manipulacin del tipo de cambio y en el dumping laboral y fiscal. Incluso en el caso de los pases de la Eurozona tampoco pueden contar con la devaluacin de la moneda; luego, para proteger la competitividad, se ven obligados a utilizar como nicas medidas la reduccin de los costes sociales y fiscales. No es por casualidad que los pases que se sitan en la cola del nuevo ndice que antes se ha citado, sean los pases del sur de Europa cuya enorme prdida de competitividad durante los primero aos del Euro, les ha arrastrado a deflaciones competitivas de crecidas dimensiones.

Macron en Davos ha advertido "contra la evasin fiscal" y se ha pronunciado a favor de establecer "una estrategia global" a la hora de fijar impuestos a las empresas. As mismo ha exhortado a Estados Unidos y a China a que se coordinen con Europa. La peticin no se sabe si la motiva la inocencia o la hipocresa. Cmo es posible pedir a otros pases que armonicen su legislacin fiscal con Europa cuando est despus de 50 aos contina permitiendo la mayor disparidad entre los sistemas fiscales de sus miembros y cuando estados como Irlanda, Luxemburgo o Austria mantienen regmenes de claro dumping fiscal, reduciendo a mnimos la tributacin de las empresas? En realidad en esta materia Trump no se separa demasiado del resto de mandatarios internacionales. Justifica su reforma fiscal en la competitividad y en la necesidad de repatriar los capitales americanos que se mantienen en otros pases como Irlanda por gozar de mejores condiciones fiscales.

Merkel en su intervencin se preguntaba si habamos aprendido realmente las lecciones de la historia, de las catstrofes provocadas por el hombre en el siglo XX? Y se contestaba que no. Tena razn, porque la causa ltima de esas catstrofes hay que buscarlas en el rabioso liberalismo econmico que se impuso a finales del XIX, principio del XX. Sistema muy parecido al actual. Tras la segunda guerra mundial pareca que se haba asimilado la enseanza, establecindose en todos los pases mecanismos para controlar a los mercados y al capital. A partir de los aos ochenta, sin embargo, se ha vuelto a las andadas.

Globalizacin es ante todo libre circulacin de capitales y mientras esta subsista los sistemas fiscales se irn haciendo cada vez ms regresivos, y mientras las deslocalizacin sea una amenaza, los salarios permanecern estancados o perdiendo incluso poder adquisitivo. Estos das hemos tenido un buen ejemplo con la factora de Opel en Zaragoza Cmo no van a incrementarse las desigualdades y las divergencias sociales? Los mandatarios internacionales a menudo parecen zombis, muertos vivientes. Aun no se han dado cuenta que con la globalizacin, con su renuncia, el poder no se encuentra ya en ellos, sino como hace veintids aos les dijo Tietmeyer, en los mercados.

Fuente: https://www.republica.com/contrapunto/2018/02/01/contradicciones-en-davos/



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