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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-02-2018

Sobre la tributacin del bitcoin

Miguel ngel Mayo
Mientras tanto


Si en el ao 2009, en plena crisis econmica y financiera mundial, nos hubieran dicho que la inversin de nuestra vida pasaba por comprar una moneda virtual creada por un joven japons annimo, derivada de un algoritmo informtico, sin respaldo de ningn banco central y visible slo en un monedero accesible mediante clave privada, hubiramos pensado que alguien estaba intentando timar nuestros exiguos ahorros y de una forma an ms descarada de cmo lo haban hecho la mayora de entidades bancarias hasta entonces.

Pero slo ocho aos despus, y con una revalorizacin en el ltimo ao superior al 1500%, el bitcin no slo se impone como medio de pago vlido, sino que es uno de los activos ms demandados y con mayor valor especulativo a corto plazo (s, a corto plazo, porque como todos los activos especulativos del tipo gallina de los huevos de oro, tarde o temprano ser vilmente sacrificado para disgusto de sus inversores, autodenominados actualmente minadores de bitcoines). Pero ello no deja de evitar que muchos de estos inversores, bien por puro azar, bien por una intrpida inversin, se hayan hecho con una suma ms que considerable de la noche a la maana. Y, cae por su propio peso, si hay ganancia, la Hacienda espaola tambin desea su parte del pastel.

Lo ms curioso hasta el momento es que, aunque el erario pblico tiene claro que este incremento de patrimonio debe tributar, todava no tenga tan claro cmo debe de hacerlo; una seal inequvoca de que desconoce totalmente su funcionamiento y de que, ante el temor de regularlo de forma errnea, prefiere mantener la duda recordando, eso s, la famosa frase no olvide repasar su borrador [de la renta] por si tiene alguna renta que no conste en el mismo (y la derivada de las monedas virtuales no va a aparecer en el borrador, porque nadie sabe ni donde est ni a quin pertenece) .

La fiscalidad del bitcin: el impuesto indirecto

Pese a la poca normativa disponible, una cosa est clara: el bitcin es un medio de pago aceptado por la Unin Europea; as lo establece su Tribunal de Justicia en Sentencia de 22 de octubre de 2015. Esto es muy importante, porque, como medio de pago aceptado, su compraventa no va a tributar por IVA, de igual manera que lo hara la compra de cualquier otro medio de pago (por ejemplo una divisa, como podra ser comprar dlares) o activo financiero (por ejemplo, cualquier tipo de acciones). Eso s, no hay que confundir la compra-venta de bitcoines con cualquier compraventa de bienes o servicios realizada mediante bitcoines, que s llevara IVA (como por ejemplo el alquiler de un hotel mediante bitcoines). Como vemos, el impuesto indirecto es fcil de entender, as que pasemos al impuesto directo, que es el verdadero quebradero de cabeza tributario en todo lo relacionado con esta criptomoneda.

La fiscalidad del Bbtcoin: el impuesto directo

En este caso, la normativa a aplicar sera el omnipresente art. 33 de la Ley del Impuesto de la Renta sobre Personas Fsicas (IRPF): Son ganancias y prdidas patrimoniales las variaciones en el valor del patrimonio del contribuyente que se pongan de manifiesto con ocasin de cualquier alteracin en la composicin de aqul, salvo que por esta Ley se califiquen como rendimientos. Lo que viene a decirnos este artculo es que si usted ve incrementada o alterada su riqueza, sta va a ser derivada de un rendimiento o bien de una ganancia patrimonial, as que −con toda seguridad y escasas excepciones− usted estar obligado, de una manera u otra, a declarar este incremento de riqueza en su renta.

El gran problema de los bitcoines es determinar si un monedero virtual, de una moneda no respaldada por ningn banco central y que nadie sabe que tienes, determina realmente ese incremento de riqueza; es decir, si verdaderamente hemos ganado algo o si bien determina que quizs en su da ganemos algo.

Si examinamos con detenimiento los bitcoines, vemos que estos no tienen valor real hasta que los conviertes a una divisa nacional, como seran los euros en el caso espaol. Con su valor en euros ya tendremos realmente una renta generada; renta que, por supuesto, habremos de declarar como diferencia entre el valor de compra de la inversin y su valor de conversin en el momento de hacerlo. Por poner un ejemplo fcil, pongamos que yo comprara hace un mes bitcoines por 1.000 y que ahora los vendo por 6.000: he ganado, pues, 5.000 , que adems tienen la consideracin de ganancia patrimonial (como hemos visto previamente). Y las ganancias patrimoniales actualmente tributan entre una escala que va del 19 al 23% del beneficio obtenido. A efectos prcticos, esto querra decir que, mientras mantenga mis bitcoines en mi monedero, no tendra que pagar impuestos.

Pero, aunque la mayora de poseedores de la moneda virtual la compra y la vende (utilizacin especulativa), la moneda se cre realmente para usarla como medio de pago, as que tambin deberamos determinar si tributa o no esta accin de compra mediante moneda virtual (en Espaa, el bitcin est aceptado como medio de pago desde el ao 2015).

La respuesta vuelve a apelar a la coherencia: si compras o adquieres un servicio en bitcin, ste tendr un valor monetario. Y ese valor monetario ser susceptible de cuantificacin. Y una vez cuantificado, podrs determinar la ganancia obtenida y tributar por su beneficio o prdida. Un ejemplo de lo que acabo de decir sera la adquisicin de bitcin por 1.000 y, con ellos, la compra posterior de un viaje soado cuyo valor es 6.000 . Hemos ganado, pues, 5.000 , que ser la ganancia patrimonial obtenida.

Pero tres son las maneras de obtener bitcoines: por compra directa (la ms utilizada), obtenindolos al vender o prestar un servicio en bitcoines (cada da ms establecimientos lo permiten), y por ltimo minndolos. El trmino minar bitcin puede resultar complejo, pero bsicamente indica que mediante una accin continuada en la red (existen muchos profesionales que se dedican a ello a tiempo total o parcial con el objetivo de ir obteniendo la moneda) obtienes bitcoines. Con lo cual es una actividad realizada por el minero con nimo de lucro y, en ese sentido, Hacienda establece −mediante consulta vinculante− que los mineros de criptomoneda debern darse de alta en el Impuesto de Actividades Econmicas (IAE) en el epgrafe 831.9 de la seccin 1. As, y de forma muy similar a la regulacin de los jugadores de pker, el minero deber determinar su rendimiento por diferencia entre sus ingresos (valor de los bitcoines obtenidos) y sus gastos (gastos necesarios para la obtencin del bitcin como podran ser los equipos informticos utilizados para ello).

Como hemos visto, Hacienda no se va a olvidar de las personas implicadas en estas tres modalidades de obtencin de bitcoines. Y les har pagar por sus operaciones con la criptomoneda.

La fiscalidad del bitcin: el impuesto a la propiedad

Adems, tener bitcoines representa tener una propiedad sobre un bien, y recordemos que el Impuesto sobre el Patrimonio grava esta propiedad. Actualmente, y con carcter general, el impuesto tendr que declararse cuando nuestro patrimonio total (excluida la vivienda habitual) supere los 700.000 , y en ese clculo no deber excluirse el valor de nuestro monedero virtual de bitcoines. La cifra de 700.000 puede parecer elevada para el comn de los mortales, pero debemos recordar que el inversor avispado que hubiera decidido comprar bitcoines por valor de 1.000 en 2010, ahora tendra unos fabulosos 35 millones de dlares, y estara obligado a declarar el Impuesto sobre Patrimonio incluso si no hubiera utilizado ni uno de los mismos.

Otro aspecto del bitcin sera la obligacin de declarar en el modelo 720 los activos financieros en el extranjero que superen los 50.000 . Lo que pasa es que los bitcoines estn en un plano virtual, no localizados en un ningn pas en concreto. As que har falta una regulacin normativa clara para incluir el espacio virtual dentro del concepto de el extranjero, e incluir los bitcoines y otra moneda virtual como activo obligado a declarar en el modelo 720; todo ello en el supuesto de que las Haciendas deseen realmente controlar estas monedas virtuales (tema, este ltimo, de vital importancia si queremos evitar muchos de los males que veremos ms adelante).

A la caza de la criptomoneda

En enero de 2018, y en el marco del Plan Anual de Control Tributario, Hacienda ha manifestado su deseo de controlar las operaciones realizadas en bitcin u otra criptomoneda. Y ello pese a las numerosas dudas que quedan en la interpretacin de algunas operaciones como la compra con bitcoines de otra criptomoneda. Parece claro que seguimos sin tener una moneda fsica, as que el sentido comn aconsejara no tributar hasta que no vendas o uses esta segunda criptomoneda y la conviertas en moneda real. Pero Hacienda parece tener igual de claro que existe una alteracin patrimonial, y que debera tributarse por diferencia entre el precio de compra del bitcin y el precio de mercado de la nueva moneda adquirida. Hagamos un ejemplo para entender mejor esta ltima idea: si alguien comprara bitcin por 1.000 , y los cambiara por otra criptomoneda cuyo valor de mercado es a su cambio de 6.000 , habra ganado y debera tributar por 5.000 . Y aqu surge un segundo problema, ya que estas criptomonedas no cotizan en un mercado nico, con lo cual deberemos estar atentos a las valoraciones existentes en algunos de los mercados ms utilizados para las transacciones de estas monedas virtuales.

Como vemos, sera conveniente que la Agencia Tributaria delineara y oficializara los criterios de interpretacin a seguir en esta nueva realidad antes de perseguir la tributacin derivada de las criptomonedas. De lo contrario, el afn recaudatorio estar por encima del espritu colaborativo para con el ciudadano. Esto se denomina indefensin ante Hacienda.

Hecha la ley, hecha la trampa

El anonimato que presenta el bitcin −no existe un registro de los poseedores de los mismos− puede otorgar una cierta sensacin de impunidad a estos nuevos especuladores que crean que pueden no declarar la renta obtenida gastndolo directamente en los centros o empresas que lo acepten como medio de pago, no dejando as rastro alguno. Pero esta accin, adems de representar una mala conducta, sera un craso error, porque estos establecimientos s estn obligados a llevar un registro de aquellos clientes que hayan utilizado este medio de pago.

El verdadero problema del bitcin no va a estar en su no declaracin a Hacienda, sino en su utilizacin en negocios ilegales y, por supuesto, en el blanqueo de capitales. El blanqueo de dinero mediante billetes de lotera quedar relegado a migajas por el potencial que para ello tienen las monedas virtuales, y entre ellas la ms utilizada, el bitcin. Que el valor de ste superara el de la onza de oro en noviembre de 2013, da una idea de su valor especulativo. Que empresas de bienes de lujo tipo coches de gama alta, viajes espaciales, hoteles de alto standing y joyeras especializadas lo acepten como medio de pago, nos indica el tipo de clientes que poseen esta moneda. Y que ya se estn realizando negocios inmobiliarios, como ventas de chalets de lujo, en bitcoines advierte del peligro inmediato de operaciones de blanqueo de capitales.

En suma, se nos va el opaco billete de 500 , pero llega con toda su fuerza esta moneda virtual que, para el fisco, es annima, invisible, imposible de rastrear, oculta, compleja, etc. Si tenemos un medio de pago paralelo al circuito normal financiero, y con una regulacin normativa que podramos definir en paales, las posibilidades de financiacin de actividades ilcitas y el blanqueo de capitales es asombrosa. Y ello tambin es debido a que en sus transacciones no existen intermediarios: el traspaso de moneda se realiza directamente entre las partes. Lo cual determinar que tampoco podremos establecer un origen y destino de saldo (slo los sabrn las partes), que no tendremos ninguna identificacin de quien interviene (anonimato total bajo una clave criptogrfica) y que habr una agilidad y sencillez mgicas para transferir fondos de una parte a otra del planeta (tan fcil como mandar un WhatsApp). Y si alguna vez se pueden emprender acciones legales, el valor monetario siempre lo tendremos codificado a travs de claves que nos har imposible retener o embargar la moneda.

No es de extraar, pues, que por primera vez el World Drug Report (Informe Mundial de Drogas) de las Naciones Unidas incluya expresamente un apartado en el que se afirma que las redes de trfico de drogas y otras organizaciones criminales estn recurriendo al bitcin y otras monedas virtuales para enmascarar su actividad. Si es cierto que la realidad de la economa va por delante de la regulacin jurdica, los mecanismos utilizados por los evasores van a la velocidad de la luz en comparacin con la velocidad aplicada para combatirlos.

Miguel ngel Mayo es colaborador de mientrastanto.e y responsable en Catalua del Sindicato de Tcnicos de Hacienda (GESTHA). Para la elaboracin de este artculo, el autor agradece a David Miln, joven minador profesional de moneda virtual, por haberle desvelado los secretos de la criptomoneda.

Fuente: http://www.mientrastanto.org/boletin-165/notas/sobre-la-tributacion-del-bitcoin



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