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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-02-2018

Ecuador: fbulas, traiciones e ilusiones

Atilio A. Boron
Rebelin


He ledo con atencin la respuesta que en nombre de una arrogada representacin de la izquierda ecuatoriana realiza el Presidente del Partido Socialista Ecuatoriano, Patricio Zambrano Restrepo, a mi artculo sobre la coyuntura poltica en Ecuador. Ciertamente no podra decirse que se trata de un debate amigable porque mi crtico parece estar sumamente enojado y recurre a una serie de descalificaciones personales que para nada ayudan a la comprensin de la deplorable situacin del Ecuador actual. Juzga mis (supuestas) intenciones en lugar de examinar mis argumentos; apela a caracterizaciones descalificatorias de mi persona (estalinista); me acusa de usar y abusar de un izquierdmetro; de convertir la ideologa en religin; de ignorar los fundamentos de la poltica comparada y, entre otros desatinos, de utilizar categoras morales para explicar una situacin poltica. Obviamente que mi crtico debe sentir alergia por ese tipo de categoras porque, me parece, su insercin en la poltica se basa en un absoluto pragmatismo y por lo tanto cualquier consideracin de tipo tica o moral no tiene lugar en su escala de valores ni en sus capacidades analticas. Su discurso refleja el decadente saber convencional de la ciencia poltica norteamericana en donde la poltica se concibe como un saber y una actividad meramente tcnicas y las categoras morales del bien y del mal, de la honestidad y de la traicin, no ocupan lugar alguno. Pero las grandes cabezas de la ciencia poltica jams incurriran en semejante barbarie. Y como lo aseguran los grandes estudiosos del pensamiento de Nicols Maquiavelo, mal aludido por mi crtico, ste jams dijo que lo malo era bueno y lo bueno malo. Quienes as piensan son tributarios de la codificacin conservadora, en clave tecnocrtica, del pensador florentino. Creo que mi crtico se mueve en ese cenagoso pantano, de ah el tono y el confuso contenido de su respuesta.

Yendo al fondo de la cuestin quiero decir, en relacin a las tres tesis centrales de mi artculo que, en primer lugar, la preocupante situacin del Ecuador actual (avasallamiento del Estado de Derecho, incumplimiento del debido proceso apelando, como en la Argentina de Macri, a la prisin preventiva sin existencia de condena, exclusin de toda opinin divergente de los medios de comunicacin pblicos tanto como de los privados, agresin consentida por parte de las autoridades al ex presidente Correa a la salida de una radio provincial, sospechoso atentado contra un puesto policial, fundadas conjeturas acerca de una firma de un TLC con Estados Unidos, cesin a la banca privada del control de la moneda virtual y muchos etcteras) no puede ser slo explicada por la traicin de Lenn Moreno. Afirmar tal cosa no slo es un insulto a mi mdica inteligencia sino tambin a la de los lectores.

Pero el hecho que la traicin no explique todo no significa que aquella no se haya consumado o, como dice en su artculo, sea un delirio que ha enturbiado mis sentidos y me hace ver lo que no existe. Ecuador marchaba por un rumbo y ahora claramente se encamina en direccin contraria, si bien esto por ahora- no se ha manifestado en plenitud. Pero las seales son claras: el acercamiento con Washington se hace evidente en la invitacin al FBI a colaborar en la investigacin sobre el atentado en San Lorenzo, en las declaraciones del Ministro Campana sobre la bsqueda de un TLC con Estados Unidos, en la presencia del Embajador de ese pas en los medios pblicos y en la retirada del Ecuador del espacio progresista latinoamericano.

La agenda de la derecha ha sido, paulatinamente, asumida por el gobierno de Moreno. Sus medios no dejan de apoyarlo, al revs de lo que hacan con su predecesor, y la complacencia de la Casa Blanca con el nuevo gobernante es ostensible. En poco tiempo ms este cambio de rumbo que hoy se insina con claridad se ver rotundamente confirmado por los hechos. La capitulacin es indiscutible. Que era indispensable una autocrtica? Seguro, ningn gobierno es perfecto y todos deberan cultivar el arte de la autocrtica. Pero eso es una cosa y otra muy distinta desatar una persecucin despiadada a todo lo que huela a corresmo. Una cosa es que al ex presidente no se lo entreviste ni se le permita escribir en El Telgrafo, el peridico oficial del gobierno ecuatoriano, y otra que quin s lo haga sea el ultracorrupto usurpador de la presidencia del Brasil, Michel Temer. Adems, basta seguir los discursos de Moreno para ver que palabras como imperialismo, dependencia, emancipacin, autodeterminacin, Patria Grande, Nuestra Amrica y socialismo ni por asomo afloran en sus labios. Ergo, estamos en presencia de otro discurso, otra poltica y otra direccin histrica. Y todo esto es traicin, est claro seor Ministro?

En su nota fustiga lo que sera una segunda tesis de mi artculo: que el Presidente Moreno ha venido adoptando la agenda de la restauracin conservadora. Mi benvolo crtico dice que esta tesis est llena de imprecisiones y algunas falsedades. Es una pena que no se hubiera esforzado ms para aclarar unas y otras, o que no se hubiera puesto a pensar que lo que califica como mis especulaciones son datos duros que lo condenan tener que recurrir a descalificaciones personales. Lo nico que dice es que la derecha ha sido espectadora ms que protagonista. Y muy probablemente tenga razn porque cuando el gobierno le entrega el control del sistema bancario, la totalidad de los medios de comunicacin, encarcela a uno de los abanderados del gobierno anterior, ordena al Fiscal que cite a declaracin indagatoria sobre el caso Petrochina a Rafael Correa para el da lunes 5 de febrero, despus de la eleccin, a las 9:30 de la maana, lo cual puede terminar en otra prisin preventiva (y podramos seguir con ejemplos similares) es indudable que la derecha es ya, si bien tras bambalinas, una protagonista principal en el ejercicio del gobierno. Si algo caracteriza a la derecha en Amrica Latina es no ser idiota, y si un gobierno hace todo lo que ella considera fundamental en este momento qu sentido tiene aspirar a un protagonismo que pudiera suscitarle el temido odium plebis. Mejor que quien se incinere polticamente sea el gobierno de Alianza Pas y ya vendrn luego ellos a culminar la tarea iniciada por el desleal sucesor de Correa.

La tercera tesis, rechazada por mi contendor, es la que sostiene la ilegalidad e inconstitucionalidad del referendo y la consulta. Ha sido tan abrumador y coincidente el diagnstico de los expertos en la materia que no creo necesario perder tiempo en ratificar lo evidente. Una consulta maosa, que junta temas dispersos y sin mayor conexin entre s, con preguntas que insultan a la ciudadana ecuatoriana al solicitarle que se expida si hay que proteger a la niez o castigar a los corruptos con la inhabilitacin para desempearse en la vida poltica del pas; preguntas, en suma, tendenciosamente orientadas a que la gente diga que s y que en el frrago no discrimine ni acte a conciencia en las preguntas cruciales del referendo, sobre todo la que tiene por objetivo sentenciar a Correa al ostracismo. Pero adems, por qu no se sigui el precepto constitucional y se esper a que la Corte Constitucional aprobara el referendo y sus contenidos? Eso se llama decisionismo exacerbado o, en lenguaje ms llano, despotismo presidencial, otra mancha ms en la averiada calidad institucional del nuevo gobierno.

Zambrano Restrepo termina su feble apologa del gobierno de Moreno exaltando las virtudes de la unidad. Suena increble que a estas alturas de la historia un poltico que es nada menos que presidente de un Partido Socialista crea en esas fbulas. Unidad entre los banqueros que saquearon al pas y lo dejaron sin moneda propia y quienes pugnan por una repblica democrtica, justa y soberana? Unidad con los medios de comunicacin que durante diez aos no dejaron de mentir, difamar, agredir al gobierno de Correa y a las fuerzas populares y que ahora muestran su complacencia con el de Lenn Moreno? Unidad con el imperialismo que ha sido mentor y baluarte del accionar de la derecha ecuatoriana y sus planes destituyentes y desestabilizadores?

Jams haba yo pensado que un dirigente de un partido socialista podra haberse olvidado de cosas tan elementales como stas: que la lucha de clases existe, que el imperialismo es un protagonista de primer orden en toda Nuestra Amrica y que el Ecuador no es una excepcin, que no existe democracia posible cuando los medios de comunicacin estn controlados por un oligopolio sin fisuras en donde es imposible filtrar una voz disidente y que si Rafael Correa fue combatido sin piedad por la derecha verncula y el imperialismo fue porque algo serio estaba haciendo para poner fin a una larga historia de injusticia, despotismo y exclusin social en el Ecuador. Y que si desde Washington ahora llegan sonrisas y palmaditas en la espalda esto es seal inequvoca de que se ha extraviado el camino y que se est poniendo en marcha una dolorosa contrarreforma que el pueblo ecuatoriano sufrir en carne propia. Como le ocurri en el pasado, en los infaustos noventas.

Enlace al artculo de Patricio Zambrano: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=237438

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




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