Portada :: Brasil
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-02-2018

Crticas al programa del Frente Pueblo Sin Miedo
Hacia dnde vamos?

Plinio Arruda Sampaio Jr.
Correio da Cidadania


Despus de innumerables debates presenciales y millares de interacciones virtuales, la Plataforma Vamos, organizada por el Frente Pueblo Sin Miedo [1], somete a la crtica los resultados preliminares de su propuesta para la construccin de un programa de izquierda para enfrentar la crisis nacional. Es una iniciativa auspiciosa. En el ambiente claustrofbico en que estamos viviendo, toda contribucin al debate pblico es bienvenida.

Para los militantes del PSOL (Partido Socialismo y Libertad) el conocimiento de las propuestas de la Vamos y de sus consecuencias prcticas es particularmente importante, una vez que las decisiones aprobadas por el IV Congreso Nacional, como base del programa del partido en las elecciones presidenciales de 2018, fueron a las oscuras, sin ninguna discusin con la militancia,

En su presentacin, la Vamos anuncia la intencin de no esperar ninguna solucin cada del cielo y hacer la historia con sus propias manos, una idea que convoca a todos al ejercicio cvico de la poltica. Sin ninguna preocupacin en presentar una contextualizacin del momento histrico, el documento presenta los seis ejes que componen sus propuestas para resolver los problemas del pueblo brasilero: Economa, Poder, Comunicaciones y Cultura, Territorios y Medio Ambiente, Salud y Educacin y, finalmente, Negro, Feminista y LGBT.

Las medidas encimadas las unas a las otras. No hay cuidado de definir la relacin de causa y efecto entre diagnstico y recetario, especificar los sujetos colectivos de las acciones, calificar los vnculos entre intenciones, acciones y mediaciones y establecer los nexos entre las partes y el todo. La Vamos simplemente dice lo que tiene que ser hecho y no pierde el tiempo con lo que considera pequeeces.

Negacin de la historia

El principal problema de las directrices de la Vamos es ignorar la clebre advertencia de Marx en la introduccin de El 18 Brumario, segn la cual los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen como quieren, arbitrariamente, sino en condiciones que son histricamente determinadas. Sin la definicin de las bases objetivas y subjetivas que determinan la lucha de clases, el campo de oportunidad vislumbrado por el pensamiento y alcanzable por lo accin se torna indeterminado. Si el sentido del movimiento histrico es ignorado y las tendencias efectivas de la lucha permanecen indefinidas, entonces, bien a la moda pos-moderna, todo es posible y todo es imposible.

En la concepcin abstracta y aleatoria de temporalidad contenida en el programa Vamos, la humanidad marcha como cabra ciega. No hay contradicciones que condiciones las necesidades histricas y que delimiten las posibilidades de su solucin. La nica referencia histrica concreta mencionada en el programa Vamos y la discontinuidad econmica y poltica provocada por el ascenso del gobierno golpista de Michel Temer, un verdadero divisor de aguas entre un perodo de desarrollismo, combate a las desigualdades sociales y democracia y otro de crisis econmica, aumento de las desigualdades sociales y regresin poltica. La utopa del proyecto Vamos es reconstruir el pasado, destituido de sus insuficiencias, a partir de la sumatoria de la voluntad de individuos decididos a enfrentar la crisis a partir de consensos pactados.

La ausencia de una perspectiva de clase impide la caracterizacin del padrn de lucha de clases como una guerra sin tregua entre el capital y el trabajo.

El desconocimiento de la especificidad histrica del Brasil, una formacin histrica presa en las telas del capitalismo dependiente, bloquea la posibilidad de definir las estructuras responsables por las miserias del pueblo.

La falta de una interpretacin sobre la naturaleza del capitalismo contemporneo y sus impactos sobre las regiones perifricas inviabiliza la percepcin del sentido de las transformaciones histricas que condicionan la lucha de clases en el Brasil, una formacin social en irreversible proceso de reversin neocolonial que combina de manera inusitada riqueza y pobreza, negocio y barbarie, desarrollo de las fuerzas productivas y depredacin del medio ambiente.

La inexistencia de cualquier consideracin sobre la crisis mundial -el alimento determinante de la coyuntura- implica abstraccin de la extrema violencia de la destruccin creadora que caracteriza las transformaciones provocadas por la crisis capitalista. La carencia de una interpretacin de las nuevas tendencias de la divisin internacional del trabajo y sus efectos devastadores sobre la economa brasilera omite cualquier posibilidad de comprender las fuerzas tectnicas que condicionan el proceso de reversin neocolonial que rebaja progresivamente el nivel mnimo de civilidad alcanzado a duras penas por la sociedad brasilera. En ausencia de una visin sobre los determinantes estructurales de crisis terminal de la industrializacin, las dificultades que generan la mayor crisis de desempleo en la historia brasilera quedan reducidas a problemas coyunturales provocados por la adopcin de una poltica econmica ortodoxa.

Abordada muy lateralmente, la crisis poltica es reducida a un problema de carcter institucional, provocado por la presencia de un gobierno. No hay una palabra sobre los motivos que llevaron a la juventud a tomar las calles en las Jornadas de Junio de 2013. No hay una seal en relacin al desastroso pasaje de Lula y Dilma por el gobierno federal, cuya principal evidencia es su calamitosa herencia: una crisis econmica y poltica sin precedentes y el ascenso de la Repblica de los Delincuentes. No hay un posicionamiento sobre las condicionantes sistmicas del mar de barro de la poltica nacional. La crisis terminal de la Nueva Repblica y sus consecuencias no son objetos de reflexin de la Vamos.

La inexistencia de una evaluacin de las profundas contradicciones que determinan la lucha de clases impide el reconocimiento de que la agudizacin de las contradicciones entre el capital y el trabajo lleva a la burguesa a organizar su dominacin como una contrarrevolucin permanente. En el Brasil, una sociedad escindida entre ricos y pobres, la ofensiva reaccionaria asume la forma de una verdadera guerra civil contra los trabajadores, cuya manifestacin ms brutal es la sistemtica criminalizacin de la lucha poltica, el cerco militar que coloca a las periferias bajo verdadero toque de queda y, su consecuencia inevitable, el genocidio indiscriminado de la juventud pobre.

Negacin de la crtica

Aunque la Plataforma Vamos reivindique un programa de izquierda, no en ella ninguna remisin a las tradiciones del materialismo histrico ni a la rica tradicin del pensamiento crtico latinoamericano. Explotacin, lucha de clases, proletariado, burguesa, aparatos ideolgicos de Estado, dominacin, colonialismo, imperialismo, subdesarrollo, dependencia, segregacin social, Estado de Excepcin, Estado penal; reforma y revolucin son conceptos ajenos a los documentos de la Vamos. No es que ellos no sean mencionados tal cuales, lo que podra ser una estrategia retrica. El problema es que tales nociones hacen parte de la filosofa que organiza las propuestas presentadas. Marx, Engels, Lenin, Trotsky, Rosa Luxemburgo, Gramsci, Jos Mart, Maritegui, Caio Prado Jr., Florestan Fernandes y tantos otros no fueron convocados para componer el arsenal terico e ideolgico de la Vamos.

Dime con quin andas y te dir quin eres. El mtodo y el discurso de la Vamos tiene otras inspiraciones. Las propuestas econmicas se alinean claramente con las ilusiones neo-keynesianas de un capitalismo domesticado y la conviccin neo-schumpeteriana de la competencia inter-capitalista como dnamo del desarrollo capitalista. Las polticas sociales combinan programas asistencialistas idealizados por el Banco Mundial con propuestas de economa solidaria inspiradas en el socialismo utpico.

Las directrices que dicen respecto a las pautas de opresiones, cuestiones institucionales y medio ambiente, siguen los principios de un pos-modernismo atemperado por el rescate de frmulas de los programas compensatorios de los gobiernos de Lula y Dilma. Modelo de desarrollo, innovacin, regulacin de los mercados, sustentabilidad, gobernabilidad, elites, diversidad, presupuesto participativo, economa solidaria, bolsa familia, mi casa mi vida, son nociones que alienan las propuestas de Vamos. Qu se gana cundo negamos orgenes e incorporamos en nuestros discursos el lenguaje de nuestros enemigos de clase?

La negacin de la transformacin social

La ausencia de una perspectiva crtica no permite ninguna propuesta que vaya ms all del sentido comn. La incapacidad de concebir cambios cualitativos inscritos en el movimiento histrico limita los cambios propuestos a los parmetros del status quo. Sin la pretensin de cambiar el Estado, lo nuevo vendra a travs de un lento proceso de evolucin institucional. La poltica queda, as, condenada al horizonte del cretinismo parlamentario.

La preocupacin en presentar medidas tangibles, que sean palpables dentro de la correlacin de fuerzas, implica necesariamente encontrar salidas por dentro del sistema. La posibilidad de que el sistema no tenga solucin para los problemas del pueblo -como de hecho no tiene- no es ni remotamente considerada.

Sin colocar en el horizonte la necesidad y la posibilidad de transformaciones de gran envergadura, no hay porque hacer alianza con los partidos polticos contrarios al sistema. No sorprende, entonces, que el llamado a la unidad de la izquierda no incorpore las acumulaciones programticas realizadas por sectores del PSOL e ignore olmpicamente las importantes contribuciones del PCB (Partido Comunista Brasilero) y del PSTU (Partido Socialista de los Trabajadores Unificado). La unidad propuesta es la unidad de las fuerzas que se ubican a la izquierda en el sistema. Vamos mira en direccin del Partido de los Trabajadores.

El programa presentado por el Frente Pueblo Sin Miedo est a leguas de un plan de lucha que oriente la praxis de los trabajadores en busca de una salida civilizada para el impasse civilizatorio en que se encuentra la sociedad brasilera. Circunscrita a la miseria de los posible, pasa de largo de los problemas reales de los trabajadores brasileros: el avance de la barbarie en todas las dimensiones de la vida. Las cuestiones que provocan una reaccin ms virulenta del status quo permanecen en la penumbra.

Cmo conquistar la autonoma nacional sin romper con el imperialismo? Cmo mejorar el nivel tradicional de vida de los trabajadores sin dar empleos bien remunerados a la gran masa de la fuerza de trabajo que permanece en el subempleo? Cmo superar la pobreza sin eliminar la riqueza? Cmo combatir la desigualdad social sin cuestionar el padrn de acumulacin basado en la copia de los estilos de vida y padrones de las economas centrales? Cmo interrumpir las catstrofe ambiental sin cuestionar el automvil, la minera, el agronegocio? Cmo modificar la orientacin de la poltica econmica sin cuestionar el papel estratgico de la Deuda Pblica como centro neurlgico de la poltica econmica? La lista de las omisiones sera interminable. La vamos queda en la superficie de la realidad. Al ocultar las determinantes estructurales de la miseria brasilera, la Vamos se atiene a administrar la barbarie.

El resultado prctico de las directrices presentadas es desastroso. El deseo de resolver los sufrimientos del pueblo sin enfrentar las causas es cuadratura del crculo. Al negar las contradicciones como mvil de las lucha de clases y la crtica como base para la constitucin de la clase trabajadora como sujeto poltico, la Vamos renuncia a cualquier posibilidad de transformacin del orden econmico y social. Los problemas que tornan infernal la vida de los trabajadores son atribuidos a factores ajenos a las estructuras de la sociedad que podran ser corregidos con cambios institucionales y polticas econmicas y sociales.

Las propuestas

a) No se toca la Economa, las medidas propuestas para recuperar el crecimiento y volver la economa hacia el mercado interno son insuficientes para romper el bloqueo institucional que somete la poltica econmica a la lgica del gran capital, internacional y nacional. La intencin de formular un proyecto econmico compatible con el combate a las desigualdades patina ante la falta de cualquier medida para combatir las causas del subdesarrollo y de la dependencia: la segregacin social, el control del capital internacional sobre la economa brasilera, la modernizacin basada en la copia de los estilos de vida de las economas centrales.

b) En relacin a las cuestiones agrupadas en Poder, la Vamos ignora la cuestin central: la crisis terminal de la Nueva Repblica y la necesidad de organizar la respuesta de los trabajadores a la ofensiva contrarrevolucionaria burguesa.

c) En Comunicaciones y Cultura, las propuestas no cuestionan el colonialismo cultural y los mecanismos perversos de control de la opinin pblica por las grandes corporaciones que controlan los medios de comunicacin y la industria cultural.

d) En el tpico sobre Territorios y Medio Ambiente, el nuevo modelo de desarrollo no pasa de un recetario de viejas novedades, pues a falta de poltica para combatir el agronegocio, la especulacin inmobiliaria y la catstrofe ambiental bloquea cualquier posibilidad de una efectiva reforma agraria y urbana, bien como la interrupcin de la catstrofe ambiental.

e) Las medidas propuestas en Educacin y Salud pecan por la inexistencia de cualquier crtica a la crnica penuria de recursos para las polticas sociales: la segregacin social, el colonialismo cultural, la industria de la educacin y el gran negocio en que se transform la salud en el Brasil.

f) Las propuestas que defienden la diversidad cultural contenidas en Negros, Feministas y LGBT se destacan por el absoluto desconocimiento de la relacin umbilical entre opresiones y explotacin.
A lo largo de las prximas semanas tendremos la oportunidad de fundamentar ms detalladamente cada una de las crticas aqu esbozadas.

En una coyuntura histrica en que no existe la menor posibilidad de mejorar las condiciones de vida de los trabajadores sin transformaciones de gran grande envergadura que apunten hacia el socialismo, la ilusin de soluciones dentro del sistema slo alimenta la frustracin con la democracia y el desaliento de los trabajadores con la poltica.

Con pnico de despertar la furia de la contrarrevolucin (que ya est en las calles), se acaba en la ms completa y desmoralizante capitulacin ideolgica y poltica. Ante la avasalladora ofensiva del capital contra el trabajo, la Vamos responde con una versin recauchutada del mejorismo lulista. Lo que ayer result una tragedia, hoy comienza como farsa. De ese modo, vamos de mal en peor. Es preciso mirar el futuro y organizar la esperanza de una sociedad basada en la igualdad sustantiva.

Plinio Arruda Sampaio Jr. es militante del PSOL, economista, profesor de la Unicamp (Universidad Estatal de Campinas) y autor del libro Crnica de uma crise anunciada: crtica economa poltica de Lula e Dilma. So Paulo: SG Amarante, 2017.

Traduccin: Ernesto Herrera, para Correspondencia de Prensa.

Nota de Correspondencia de Prensa
[1] Sobre la iniciativa Plataforma Vamos del Frente Pueblo Sin Miedo, ver entrevista a Guilherme Boulos.

Fuente (de la traduccin): https://correspondenciadeprensa.wordpress.com/2018/02/03/brasil-debates-hacia-donde-vamos-criticas-al-programa-del-frente-pueblo-sin-miedo/
Fuente (del original): http://www.correiocidadania.com.br/2-uncategorised/13084-para-onde-vamos


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter