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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-02-2018

Anlisis y crtica de la economa verde y los crditos ambientales

Amyra el Khalili
Opera mundi

Pos-Rio+20 Anlisis y crtica de la economa verde y de la naturaleza jurdica de los crditos ambientales


una cosa puede ser valor de uso, sin ser valor. Es ese el caso, cuando su utilidad para el hombre no es mediada por trabajo. As, el aire, el suelo virgen, los cspedes naturales, las forestas no cultivadas etc. Una cosa puede ser til y producto del trabajo humano, sin ser mercanca. Quien con su producto satisface su propia necesidad crea valor de uso, pero no mercanca. Para producir mercanca, l no necesita producir apenas valor de uso, sino valor de uso para otros, valor de uso social. (MARX. O capital, 1988. P.49)

Desde que ha sido instituido el MDL (Mecanismo de Desarrollo Limpio), por el Protocolo de Kioto (1997), manifestamos nuestras preocupaciones con la manera por lo que los negocios y los acuerdos eran conducidos. Lo que observamos es, infelizmente, que el mercado de carbono y sus derivados est repitiendo los modelos centralizadores, arriesgados, limitados y desgastados, bajo los cuales se establecieron los contratos en los grandes centros financieros.

Analistas internacionales estiman una quiebra de cerca de US$ 222 billones en los derivativos, equivalente a tres veces el PIB mundial. La crisis financiera internacional no ocurre en otro planeta para que la euforia en relacin con crditos ambientales sea exenta de crticas y rechazos, como ocurri durante la Rio+20 en el evento paralelo Cumbre de los Pueblos.

Es aqu mismo, en este mercado global desreglado que se estn negociando acuerdos entre gobiernos e instituciones financieras con el aval de algunas ONGs ambientalistas, contrariando la lgica matemtica ms racionalista y, tales crditos, siendo tratados como commodities, es decir, mercanca normalizada para la compra y venta. La contaminacin es una nueva modalidad de mercanca. As como ocurre con la mafia de la basura, de los aterros sanitarios, de la basura txica y de los residuos atmicos, hacen de lo que debera ser eliminado un activo ambiental.

Los argumentos que justifican el mercado de carbono son loables. El apelo para contener el calentamiento global es legtimo. Los cambios climticos ocasionados por la accin del ser humano estn ms que comprobados cientficamente, aunque algunos escpticos se empeen para derrumbar tesis y estudios consolidados. Pero el modus operandi con que se pretende alcanzar esos objetivos son cuestionables hasta para los ms monetaristas de los cientficos econmicos.

Los nmeros apuntados son discrepantes: se estima que US$ 142 mil millones han sido negociado en los derivativos de carbono, contra US$ 5 mil millones investidos directamente en proyectos de MDL. Lo que se verifica es que, de hecho, hay un mercado sin control, formando una pompa ambiental prestes a explotar, una vez que el sistema financiero mundial est totalmente enredado por las garantas que los bancos cambian entre los mismos bancos, los llamados trueque de plomo. Hay un movimiento internacional atento, monitoreando y denunciando fraudes y corrupciones en esos mecanismos como ya lo hemos informado en el artculo Economa Verde: el subprime ambiental.

En el sistema financiero no existe operacin sin una garanta real. No se puede formar un fondo climtico sin que se tenga garantas de liquidez. Utilizarn todos los papeles que encuentren para poner lastr a sus negocios de altsimo riesgo en el cortsimo plazo.

En ese contexto es que est el cerne de la polmica en relacin con la economa verde. Resumiendo, la crtica procede, pues se estructura en la creencia de que el mercado financiero es soberano y tiene capacidad para reglar y promover ajustes con las fuerzas del libre mercado, precificando (poniendo precio a) la naturaleza y, con eso, estableciendo plazos contractuales, al gusto de los clientes, sin metas y sin reglas, oponindose as a la poltica comando control de los Estados.

No fue por si acaso que el documento final de la Rio+20 desconsider a los principios acordados en la Rio-92: el principio del contaminador-pagador, el principio de la precaucin y el principio de las responsabilidades comunes, pero diferenciadas.

De esa forma, se promueve la va ms rpida para la financiarizacin de los bienes ambientales, como agua, biodiversidad, minerales y florestas (fauna, flora y patrimonio gentico), con la connivencia y aval de los gobiernos que transfieren sus responsabilidades como Estado para las corporaciones a travs del sistema financiero en los modelos neo liberales ms agresivos de los ltimos tiempos. Con todo, para que eso ocurra, es necesario destartalar leyes ambientales, aminorar la fiscalizacin, flexibilizar reglas y enyesar los movimientos sociales y ambientales.

Si un pas no tiene tierra ni agua para sembrar, compra (o roba) tierras en otro continente. Ese movimiento especulativo atrae todo tipo de negocios obscuros. Las tierras ms codiciadas son los territorios de los pueblos indgenas y de las poblaciones tradicionales. Los pequeos propietarios de tierras, con manantiales, aguas subterrneas, presas y ros en sus propiedades, tambin son blancos de los especuladores que prometen ventajas financieras actuando con cartas de cajn (side letters) de compra y venta de reas vinculantes a los crditos de carbono y de compensaciones, utilizando, por lo tanto, as reas como garantas reales para negociar los dichos ttulos.

Ese movimiento ya ocurre en la informalidad hace 20 aos a despecho de los rganos normalizadores y fiscalizadores, colocando en riesgo la soberana nacional por cuenta de conflictos por tierras y confrontaciones rurales, entre otros factores territoriales con la militarizacin.

El ms alarmante es el viejo canje de votos por agua. Es delicada y preocupante la fragilidad de las poblaciones que no tienen acceso al agua, en cantidad y calidad, y al saneamiento bsico. Estos son rehenes, hace siglos, del voto atado.

Ahora tenemos una novedad electoral sofisticada: el voto atado del REDD (Reduccin de Emisiones por Deforestacin y Degradacin), y sus variables creativas, con diversos gobernadores y alcaldes a correr para firmar acuerdos con empresas extranjera. Resta saber cuales son las bases jurdicas en las que estn fundamentados todos esos acuerdos para que instituciones financieras internacionales administren los bienes ambientales de esta nacin. Otro caso interesante involucra ONGs, haciendo marketing como si fuesen instituciones financieras con autorizacin para actuar por el Banco Central de Brasil. Las ONGs anuncian productos, sistemas de comercializacin, catastro de los clientes y negocios bajo la ley de las OSCs y OSCIPs. Puede?

Ser que el mercado de los activos ambientales, cuya naturaleza jurdica es incierta y extremadamente confusa cuando, camaleonicamente, los players los tratan como commodities cambiando al como les d en la gana, para valores mobiliarios (valores ambientales) o para activos ambientales y sbemelo que nombre van a dar a lo mismo. Estn exentos de reglas, normas, no se somete al Cdigo de Defensa del Consumidor, no ser procesado por prctica de propaganda engaosa, entre otras arbitrariedades, abusando de la falta de conocimiento tcnico la poblacin desavisada. Son esas preguntas que hicimos a los candidatos y a sus partidos en las elecciones de 2012. Mientras tanto, quien vivir el Pos=Rio+20 ver.

Nota: De acuerdo con el Proyecto de Fortalecimiento de las Instituciones e Infraestructura del Mercado de Carbono en Brasil, de autora de Leoni Siqueira Advogados y ASM Asset Management, como propuesta para la Reglamentacin de los Activos Ambientales en Brasil, los crditos de carbono o RCE (Reduccin Certificada de Emisin), constituye un activo financiero con naturaleza jurdica de ttulo nobiliario impropio de legitimacin.

Segn el parecer jurdico y tributario publicado en la Revista de la Receta Federal Estudios Tributarios y Aduaneros (2015), La naturaleza jurdica y la incidencia de tributos federales sobre los negocios jurdicos envolviendo las Reducciones Certificadas de Emisin (RCE) (Crditos de carbono), del auditor-fiscal y juez de la Sptima Turma de la Fiscala de la Receta Federal de Juzgado de So Paulo, Mauro Jos Silva concluy que es adecuado comprender a las RCEs como bien incorpreo, una vez que la commodity presupone la existencia material de un bien que se sujetar a la distribucin para consumo, y por lo tanto no admitiendo las RCEs como commodities. Y si no son Commodities como gnero, no hay espacio para que se las admitan en la especie de las commodities ambientales, en sentido jurdico.

Referencias:

EL KHALILI, Amyra. Palestra proferida en la 22 Bienal Internacional del Libro promovida por la Editora Frum en 13 ago. 2012 y en la 94 reunin del Frum Permanente de Derecho del Ambiente de la Escuela de Magistratura del Tribunal de Justicia del Estado de Rio de Janeiro (EMERJ), Educacin y Sustentabilidad pos RIO+20, 03. ago. 2012.

EL KHALILI, Amyra. Ps-Rio+20 Anlisis crtica de la economa verde y de la naturaleza jurdica de los crditos ambientales. Frum de Derecho Urbano e Ambiental FDUA, Belo Horizonte, ano 11, n. 65, p. 9-10, set/oct. 2012.

EL KHALILI, Amyra. Las commodities ambientales y la mtrica del carbono. Frum de Derecho Urbano e Ambiental FDUA, Belo Horizonte, ano 16, n. 93, p.26-31, mayo./jun. 2017.

Nota de la autora:

Ese es el debate que ocurri en el medio jurdico, Ministerio Pblico, Escuela de Magistratura, entre los operadores del derecho. Tuve que recurrir a Karl Marx para explicar que contaminacin no puede ser mercanca y que los servicios de la naturaleza no pueden ser medidos con la misma regla del capital natural (tesis de la precificacin de los bienes comunes, agua, energa, biodiversidad, etc.)

Dice la bruja feminista Brbara Walker que, segn las culturas de las matriarcas paganas, matemtica significa sabidura de la Madre. Ese cdigo recib de mi abuela beduina Ftima Sd El Din, muerta en la ocupacin israel en 1948, cuando las tierras de las que eran tutores mis abuelos, los Afks (tierras sagradas islmicas) del Shayk Mohamed El Khalili, han sido robadas por los ocupantes. Por eso llam a las Madres Ambientales de Matrices Ambientales (bienes comunes y/o procesos de la naturaleza que hoy ellos (los canallas) llaman de servicios ambientales.

Amyra el Khalili, colaboradora de Dilogos del Sur, profesora de economa socio ambiental y editora de las redes Movimiento Mujeres por la Paz y Alianza RECOs Redes de Cooperacin Comunitaria Sin Fronteras. Original de Ecodebate.

Fuente: http://operamundi.uol.com.br/dialogosdelsur/analisis-critica-a-la-economia-verde-y-los-creditos-ambientales/24072017/



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