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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-02-2018

La re-espiritualizacin de la poltica

Javier Caldern, Brbara Ester y Ava Gmez
CELAG


El 2018 presentar ms de una decena de citas electorales para Latinoamrica[1] y las iglesias neo-pentecostales (o evanglicas como se les conoce popularmente) tendrn una participacin relevante en la mayora de los pases de la regin, luego de algunas dcadas de instalacin como mediadores de la fe, de la mano de su centro espiritual situado en los Estados Unidos[2] . Aunque su accionar es relativamente nuevo, hablar de la participacin poltica de las religiones no es una novedad. Es extensa la historia de la iglesia catlica como agente cohesionador y reproductor de la cultura colonial sobre el sentido comn de la poblacin, de su influencia en los debates polticos de la formacin de los Estados-Nacin latinoamericanos[3] , y de su ascendencia sobre las lites dominantes de las instituciones gubernamentales.

El poder adquirido por estas iglesias neo-pentecostales y su creciente influencia en las elecciones, lleva a preguntarse por las razones de su relevancia poltica, y tambin por cmo han desafiado el poder simblico y poltico de la iglesia catlica; o cmo y por qu llegaron a participar de la poltica con candidaturas propias o aliadas de los partidos polticos. Interrogantes que se avivan ante las evidencias de la efectividad y visibilidad de su participacin electoral, apoyados por sus redes de feligreses, y con la creciente capacidad econmica, comunicacional y logstica que les permite una agenda electoral conservadora, funcional al neoliberalismo y contraria a derechos y libertades republicanas[4].

La primera pista para responder estos misterios surge de comprender el vaco dejado por los partidos polticos a partir de la crisis de representatividad vivida en los aos 90, luego de dcadas de frustraciones sociales por la mediocre gestin gubernamental, por la corrupcin, por la falta de voluntad organizativa y por los efectos negativos del neoliberalismo para amplios sectores poblacionales. Al desembarcar desde los Estados Unidos en los aos 80, los neo-pentecostales encontraron una masa de ciudadanos deslaboralizados, sin esperanzas y sin contencin poltica.

Han tenido mayor xito en esa relacin de fe y poltica en aquellos pases donde la crisis de los partidos devino en confusin, en empresas electorales y en severas debilidades institucionales, en especial en Centroamrica, Brasil, Colombia y Per, donde su poder fue in crescendo al punto de ser actores principales de las elecciones presidenciales y parlamentarias. Mientras que su performance electoral es baja en los pases que lograron transformaciones polticas con anclajes fuertes de cultura poltica militante, como en Venezuela, Argentina, Uruguay o Bolivia.

Partidos polticos dbiles, iglesias fuertes

La crisis de los partidos polticos en Amrica Latina desatada en los aos 90, tuvo rasgos organizativos y de representacin de intereses sociales, muchos de los cuales no se sobrepusieron y abandonaron la idea clsica de mediar las necesidades individuales y colectivas de grupos sociales (aunque slo fuera mera retrica), para convertirse en estructuras empresariales en las cuales los votos y las adhesiones no son polticas, sino transacciones de costo-beneficio es decir, mercantiles-, para las cuales se requieren inversiones millonarias y mediaciones comunicacionales ligadas a las estrategias de ventas, con menos anclaje en convicciones ideolgicas o filosficas. Una situacin que deja el terreno expedito para que las propuestas basadas en la fe neo-pentecostal intervengan para llenar de contenidos (religiosos) el espacio vaco que dej la poltica abandonada por los partidos en los aos de impulso neoliberal.

En ese escenario, las iglesias neo-pentecostales con su trabajo de convencimiento individual en bsqueda de feligreses, con respuestas sagradas a distintos problemas individuales/existenciales, se instalaron en territorios logrando cercana con la comunidad, cabalgando sobre el descredito de la iglesia catlica y generando nuevas expectativas de salvacin, lo cual se traslad al terreno electoral en forma de orientaciones del sentido comn religioso representndoles de forma directa en los parlamentos.

La fe en el momento oportuno

La ofensiva neoconservadora en Latinoamrica incluye, como parte de su doctrina, el sealamiento negativo a la restitucin de derechos y libertades civiles, ligndola al detrimento de la familia y las buenas costumbres. Un discurso efectivo por ser difcil de disputar, al estar basado en creencias bblicas, concebidas como estticas y ahistricas establecidas, de una vez y para siempre, por una deidad. Sus lderes o pastores, parlamentarios o candidatos presidenciales, utilizan en su discurso poltico pasajes bblicos para justificar sus posturas anti-progresistas, como qued en evidencia en el papel jugado por Eduardo Cunha en el golpe parlamentario contra Dilma Rousseff en Brasil[5] , o por las acciones de la senadora Viviane Morales y el pastor Miguel Arrzola en contra del Acuerdo de Paz en Colombia, o en las propuestas electorales de Fabricio Alvarado, candidato presidencial en Costa Rica[6] .

El mejor ejemplo del giro conservador del electorado qued evidenciado en los sondeos de cara a las presidenciales costarricenses, los cuales ubicaron al candidato del Partido Restauracin Nacional, representante de la iglesia neo-pentecostal, primero en intencin de voto. Su salto cualitativo de los ltimos lugares en las encuestas a candidato favorito se debi a su frrea oposicin al matrimonio entre personas del mismo sexo, en el contexto del fallo de la CIDH a favor del mismo. Alvarado se ha destacado en su labor parlamentaria por sostener posturas conservadoras, pronuncindose en contra del aborto, el matrimonio igualitario, la fertilizacin in vitro, entre otras[7].

En Brasil, la mayora de los candidatos presidenciales buscan estrategias para congraciarse con el electorado evanglico. Los grupos adherentes a la fe pentecostal representan a casi un tercio de la poblacin, de acuerdo a la medicin de Datafolha[8], lo que resulta decisivo a la hora de definir la eleccin. A su vez, analistas como Antonio Lavareda[9] destacan que el voto evanglico adquirir un mayor peso en las elecciones de 2018 debido al fin de la financiacin privada de campaas. Mientras tanto, se hizo evidente el aumento exponencial de pentecostales tanto en el Congreso como en el nmero de representantes electos en las elecciones Municipales de 2016, especialmente en la periferia de las regiones metropolitanas. Es por ello que recientemente, muchos aspirantes presidenciales como el gobernador de So Paulo, Geraldo Alckmin (PSDB) y el ministro de Finanzas, Henrique Meirelles, han buscado acercarse a las iglesias pentecostales.

Robson Rodovalho, fundador y presidente del Ministerio Sara Nossa Terra explicita su posicin: Lo que nosotros entendemos que la sociedad anhela hoy es un candidato que est comprometido con la cuestin del liberalismo de mercado () y al mismo tiempo que sea conservador en los valores, la familia natural, el hombre y la mujer, en la vida, en contra de la cuestin del aborto[10]. El diputado Jair Bolsonaro (PSC-RJ) quien se encuentra segundo en las encuestas de intencin de voto, tambin ha despertado la simpata de creyentes gracias a bautizarse en el ro Jordn (Israel) por las manos del pastor Everaldo Pereira.

Una fe parlamentaria

En Per, la influencia en el Parlamento de los grupos pentecostales tambin es notoria, especialmente representada por el fujimorismo. El sector evanglico ha demostrado una gran capacidad de actuacin conjunta para cumplir sus objetivos. Su primera votacin en bloque fue en diciembre de 2016, a favor de la censura[11] al entonces ministro de Educacin, Jaime Saavedra, por lo que ellos consideran ideologa de gnero. Posteriormente, el autodenominado pastor evanglico , Jos Linares, declar que el Congreso se haba comprometido a censurar y remover del cargo a la entonces ministra de Educacin, Maril Martens, sucesora de Saavedra. Finalmente, su deseo se concretara el 17 de septiembre del pasado ao[12]. Los cinco legisladores que conforman el bloque evanglico participan y tienen una postura a favor de la campaa con mis hijos no te metas[13] -movimiento ciudadano de origen limeo que surge a fines de 2016 como respuesta a las polticas pblicas del Gobierno en lo concerniente a la implementacin del enfoque de gnero-.

El argumento de la ideologa de gnero tambin los llev a votar en contra de retirar los beneficios penitenciarios para los condenados por violacin. Si bien estuvieron a favor en la votacin inicial de marzo, en junio se opusieron al sealar que el ttulo del proyecto haca referencia a la violencia de gnero. Junto a ellos, otros dieciocho legisladores acompaaron su voto. La participacin neopentecostal en el Congreso ha variado, sin embargo el mayor nmero de legisladores evanglicos se registr en los 90, cuando Alberto Fujimori coloc catorce diputados y cuatro senadores feligreses.

Cuando la Paz y la fe entran en controversia

El caso colombiano ejemplifica el modo en que las iglesias evanglicas ganaron terreno real y simblico en la regin. Mientras la iglesia catlica se convirti en un actor institucional con arraigo de las lites econmicas y las clases medias-altas, las iglesias neo-pentecostales llevaron a cabo un trabajo ms vinculado a comunidades alejadas y pobres, por su labor misionera, apoyada e impulsada desde EE.UU., como forma de contencin social. Esto traera aparejado un cambio estratgico de los partidos de la derecha poltica que histricamente gravitaban en la iglesia catlica[14].

La crisis de institucionalidad partidaria de finales de la dcada del 90 evidenci la necesidad de un acercamiento entre los partidos de la derecha poltica (en especial de la conservadora) y las iglesias neopentecostales que movilizaban, ya para entonces, amplios sectores despolitizados y socialmente marginados. Esta alianza logr imponer un sentido comn en las clases populares de la defensa a ultranza de la familia, creando constructos y marcos como la ya mencionada ideologa de gnero y campaas como con mis hijos no te metas . De esta forma, la derecha en su disputa logr culpabilizar a la izquierda o a perspectivas progresistas de todo aquello que pudiera daar al ncleo central de la sociedad.

El creciente poder de las iglesias neopentecostales en Colombia ha resultado definitorio en procesos polticos claves para el pas a lo largo de la ltima dcada -sus resultados ms recientes se hicieron evidentes en el plebiscito por la Paz del 2 de octubre de 2016-. El eje articulador del progresismo colombiano para disputar el sentido a la derecha fue la Paz. No obstante, en diferentes momentos la derecha eclesial encontr la forma de torpedear todo intento de posicionar este eje discursivo, potencializando el discurso de la familia como forma de desvirtuar los Acuerdos de Paz. Con noticias falsas e interpretaciones errneas, el Acuerdo de Paz fue satanizado como la puerta de entrada de males como la restitucin de derechos a las mujeres vctimas del conflicto.

Consideraciones finales

En Latinoamrica, la agenda neopentecostal es contraria a los derechos de las mujeres, a la diversidad sexual, a la educacin sexual y a la educacin reproductiva, siendo efectiva para lograr apoyo en sectores sociales empobrecidos. La conexin de la pobreza con las iglesias y una agenda anti-derechos basada en preceptos morales ahistricos encajan a la perfeccin en la ofensiva conservadora. Es por ello que el escenario de crecimiento de la accin poltica de las iglesias neopentecostales es notorio, al tiempo que la iglesia catlica se esfuerza por recuperar la influencia y la adhesin mayoritaria, con un Papa sudamericano y ligado a la opcin por los pobres.

Y de aquellos polvos, estos lodos. Las iglesias neopentecostales ya no son actores polticos circunstanciales para la derecha, nuclean buena parte del electorado, en un modo ahorro de las campaas clientelares la fe es gratuita, los mercados no y sobre todo en la nueva fuerza poltica que se disputan los diferentes partidos de la derecha para posicionarse firme y seguramente en la liza electoral. Latinoamrica se convirti en un terreno de disputa poltica con un prominente ingrediente religioso.

Notas:

[1] http://www.celag.org/calendario-electoral-2018-2019/

[2] http://www.celag.org/iglesias-evangelicas-poder-conservador-latinoamerica/

[3] http://www.scielo.br/pdf/alm/n6/2236-4633-alm-06-00005.pdf

[4] http://www.celag.org/iglesias-evangelicas-poder-conservador-latinoamerica/

[5] http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/08/150811_brasil_eduardo_cunha_enemigo_dilma_rousseff_gl

[6] https://www.nacion.com/el-pais/politica/fabricio-alvarado-la-fe-de-la-mano-de-la-politica/GZDFOXAARNFWHAWLWFOVS4GIL4/story/

[7] http://www.celag.org/informe-pre-electoral-costa-rica/

[8] http://www1.folha.uol.com.br/poder/2017/10/1929311-evangelicos-impulsionam-bolsonaro-e-marina-e-derrubam-lula-diz-datafolha.shtml

[9] http://www.huffpostbrasil.com/2018/01/12/voto-dos-evangelicos-tera-peso-inedito-nas-eleicoes-de-2018_a_23332289/

[10] bid anterior.

[11] http://www.celag.org/peru-la-crisis-anunciada-ppk-vs-congreso/

[12] http://larepublica.pe/politica/1099822-sector-evangelista-se-jacta-de-tener-mayoria-en-el-congreso

[13] https://elcomercio.pe/politica/influencia-evangelica-congreso-noticia-473036

[14] https://revistas.unal.edu.co/index.php/achsc/article/view/18377/39639  

Javier Caldern, Brbara Ester y Ava Gmez (@javiercc21 @barbaraestereo @Ava_GD) son investigadores del Centro Estratgico Latinoamericano de Geopoltica (CELAG)

Fuente: http://www.celag.org/la-re-espiritualizacion-la-politica/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de las autoras mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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