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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-02-2018

La caza es incompatible con la biodiversidad

Theo Oberhuber
Ecologistas en accin

La caza es una actividad con graves impactos sobre la biodiversidad y los ecosistemas. La presin que se est ejerciendo sobre las especies es insostenible y est llevando al lmite el equilibrio natural mientras los lobbies cinegticos cuentan con la complicidad del Gobierno.


La caza es incompatible con la biodiversidad. Esto es algo que denunciamos hace ya casi 30 aos pero es preocupante ver que la situacin no ha mejorado, los daos de esta actividad sobre la naturaleza incluso han empeorado.

El 6 y 7 de octubre de 1990, la Coordinadora de Organizaciones de Defensa Ambiental (CODA), preocupada por el impacto de la actividad cinegtica en la biodiversidad, organiz una jornada titulada La caza y las asociaciones de Defensa de la Naturaleza, que se celebr en Madrid con la participacin de unos 70 representantes de organizaciones ecologistas de diferentes territorios. Aquellas primeras jornadas culminaron con un documento de conclusiones de 29 puntos en los que se analizaban las modalidades y periodos de caza ms dainos.

Cazadores durante una jornada de caza. Foto Ecologistas en Accin de Toledo.

La primera de las conclusiones no poda ser ms clara: Consideramos que la caza tal y como se desarrolla actualmente en nuestro pas es una actividad inaceptable, debido al grave deterioro ambiental que genera, y en ningn caso puede ser considerada como una actividad deportiva. En las 28 conclusiones restantes se denunciaban los incumplimientos de la normativa, la ausencia de exmenes del cazador, el mal funcionamiento de los Consejos de Caza y las presiones del lobby cinegtico. Pero tambin las nefastas repoblaciones cinegticas, los peligrosos vallados, los incumplidos y poco transparentes planes cinegticos, los derechos de los no cazadores, la necesidad de incrementar el nmero de agentes forestales, la preocupante situacin de la trtola, y otras especies, as como la necesaria prohibicin de la media veda, el control de predadores y otras modalidades de caza insostenibles.

Aquellas conclusiones detalladas y contundentes causaron una importante reaccin de los colectivos cinegticos. Ejemplo de ello fue la portada que nos dedic la revista cinegtica Federcaza y su titular: Los ecologistas desentierran el hacha de guerra. En sus pginas interiores la Federacin Espaola de Caza contestaba a nuestros argumentos en un amplio artculo en el que intercalaba diversas descalificaciones.

Quizs, el prrafo ms llamativo y descabellado fue este: Plantear sus opiniones con tanta ligereza hace entrever que detrs de dichos grupos hay siempre un oportunismo poltico y que en la mayora de los casos se intenta desviar la opinin pblica a temas sensibleros, para que se oculten verdaderas situaciones de atentados ecolgicos, ya que grandes intereses empresariales estn detrs, siendo estos los que sufragan los presupuestos de dichas sociedades seudoecologistas.