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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-02-2018

Dogmas muertos: el olor a sangre

Leandro Andrini
Rebelin


En el artculo Al margen de la ley Sergio Bufano ensaya una tica en la que ancla a partisanos en la gloria de un proyecto revolucionario derrotado. Habilita el tema parteaguas de la Argentina pos-sarmientista: civilizacin/barbarie, situado en los mrgenes que el paso del tiempo le ha otorgado como clarividencia, del deber ser y el deber-inculcar, y anoticia que los objetivos de justicia social deben seguir intactos, reivindicndose para s la herramienta: democracia, por cuanto devenido demcrata, no queda otra opcin que su oponente: tirnico.

Y cuando sostiene ratifico lo afirmado en Clarn: los miembros del RAM abandonaron a su suerte a Maldonado, nos enva a otra literatura: tema del traidor y del hroe, de cuya moralidad no se puede extraer otro fundamento que lo taimado (el indio traidor, de Echeverra para ac, abundante en nuestra literatura cuya ficcin impuso una realidad educativa).

La cientificidad invocada, en ejercicio de exculpar(se), dispensa el justificativo del lugar y momento, y que quien escribe como Sergio Bufano (o su sombra distrada en su demcrata devenir) deja intacto el accionar de quienes piensa? que tienen intactos los objetivos de la justicia social. As, prefiere el dilogo con la conversa montonera Patricia Bullrich (a quien antes que los dogmas se le mueren los seres humanos que en su accionar poltico la rodean) que con Ignacio Vlez Carreras.

Bullrich es quien mejor expresa el olor a sangre, toda su vida poltica est codeada con la muerte: con el olor a sangre, de Montoneros, pasando por Nisman, y llegando a Chocobar. Esta semana, fundament el estado de excepcin, a la vez que Bufano exculpa(ba) a la Gendarmera por la muerte de Santiago Maldonado, por ello su error de clculo en tiempo y lugar, y ese error de clculo har que no pueda despegarse sino jams, fcilmente, a lo ms rancio y mortuorio de este presente.

El juez que haga lo que quiera, nosotros vamos a llevar adelante la defensa de la accin, sentenci la ex-Montonera, a la que se le mueren los dogmas, los principios y todo lo que la rodea, porque no huele ms que a sangre. Ese vamos a llevar adelante la defensa de la accin: es autorizamos a las fuerzas de seguridad a matar por la espalda, porque s, y punto. Un al margen de la ley sensiblemente ms preocupante que la la leyenda del inasible RAM traficada por el devenido demcrata patobullrichesco. El juez que haga lo que quiera. Increble. El juez no hace lo que quiere. Hace lo que la ley (de)manda. El juez, a imagen y semejanza de Patricia Bullrich Luro Puyrredn.

En Violencias de Estado la intelectual Pilar Calveiro (ex-detenida desaparecida argentina) sostiene y demuestra que la llamada guerra antiterrorista no pretende eliminar al terrorismo, por el contrario, alimentarlo como fenmeno marginal que es, para proveer un enemigo y un escenario de guerra hipotticos, que justifiquen cualquier intervencin militar. Y Bufano con el tarro del alpiste para poner en el comedero del pajarito de la RAM. Esos que, segn la vicepresidenta en la cspide de la estupidez argumental, tenan flechas.

Calveiro, en el 2012, en la obra citada, publica sobre la operacin de construccin acerca de los grupos mapuches como terroristas, dentro del amplio abanico de terrorismo y sobre la flexibilizacin del estado de derecho en la construccin de una red represiva global. No puede pasarse por alto, que cada una de las acciones/afirmaciones de Bullrich calzan en el despliegue terico de Calveiro, cuya realizacin es a priori de las acciones/afirmaciones de esta ministra (o sea, una nueva versin de los administradores de la vida y la muerte que podemos localizar en otra obra de Pilar Claveiro).

Si Bufano pretende eliminar todo contexto, estamos en un grave problema de democracia sitiada, o, dicho de otra manera: si para sostener la democracia se hilvanan puntualidades inconexas, a Bufano se le muri el concepto. Quiz, para precavernos del activismo setentoso (Bullrich, Bufano, Vlez Carreras, Gonzlez, Calveiro) que tanto inoportuna a Bufano, convendra remitirnos a alguien insospechado de integrar una organizacin militante militarizada, y retomar la lectura de esas pginas denominadas Odio a la Democracia   (primera versin en espaol, 2012 de la versin original del ao 2000-) de Jacques Rancire. Para este pensador francs, la palabra democracia [es] un operador ideolgico que despolitiza las cuestiones de la vida pblica para tornarlos fenmenos sociales, al mismo tiempo que niega las formas de dominacin que estructuran la sociedad. Y procede al ocultamiento del dominio de las oligarquas estatales, identificando la democracia a una forma de sociedad, y el de las oligarquas econmicas asimilando su imperio apenas a los apetitos de los individuos democrticos. En el lmite, afirma que si las palabras sirven para enredar las cosas, es porque la batalla sobre ellas es indisociable de la batalla sobre las cosas. Quiz tambin Rancire tenga el dogma muerto, pero no tiene olor a sangre

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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