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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-02-2018

La contaminacin acorta su viaje

scar Martn
EFE

En un mundo globalizado, las transacciones de bienes, productos y servicios difuminan las fronteras y acortan el planeta.


Sin embargo, resulta lgico aspirar a que cada regin, sobre todo aquellas consideradas desarrolladas, haga frente a la gestin sostenible de sus recursos (consumo y produccin responsable), as como de sus propios efectos contaminantes, consecuencia, precisamente, de su actividad de produccin y consumo.

Que una porcin considerable de los residuos generados en los pases desarrollados, sin ningn tipo de tratamiento, acabe en estados como China, obedece todava a unas lgicas de mercado que en absoluto estn acordes con los desafos ambientales del siglo XXI.

En 2016, segn el Consejo Mundial del Reciclaje, llegaron a China ms de un milln de toneladas de residuos espaoles, de las que un 13 % eran residuos plsticos de todo tipo. Esta situacin, que se vena produciendo desde hace tiempo, ha sido cortada de raz al anunciar el gobierno chino la prohibicin de importar una serie de tipos de residuos sin previo tratamiento y que, hasta hoy, encontraban el final de su viaje en el pas asitico.

A partir de ahora, muchos de estos materiales tendrn que someterse a procesos de tratamiento previo adicionales, tales como clasificacin y limpieza, hasta alcanzar los estndares exigidos.

El camino para tomar la medida el pasado 1 de enero (entrar en vigor el 1 de marzo) ha sido sencillo: limitar, en ciertos casos, hasta el 0,3 % el nivel mximo permitido de productos no reciclables en los residuos que llegan a China. A todos los efectos, esta medida imposibilita la exportacin (el lmite actual est en el 1,5 %) al pas asitico de muchos materiales reciclables sin tratar, como textiles, papel, cartn, plstico o metales frricos.

La contaminacin del medio natural, y muy especialmente del aire, de las aguas y del suelo, de una industria del reciclado sin las garantas necesarias para la proteccin ambiental, han forzado esta decisin de China, donde tambin se cerrarn las empresas de reciclado ms contaminantes.

A estas instalaciones estaban llegando el 55 % de los desechos plsticos sin tratar de todo el mundo, (especialmente de las actividades industriales y comerciales), lo que nos da una magnitud del problema ambiental y de contaminacin que se estaba generando: reas semiurbanas e industriales sin control de ningn tipo, emisiones contaminantes en el aire, el suelo y los ros, altas tasas de mortalidad?

Esta es una buena noticia, primero para China, pero tambin para los pases que hasta ahora exportaban parte de sus residuos a Asia, como por ejemplo los de la Unin Europea. Era, digmoslo abiertamente, una forma que muchos pases tenan de exportar su contaminacin al otro pico del mundo. Dicen que lo que no se ve, ni se comprende ni se empatiza.

Esta decisin del Gobierno chino, que ha sorprendido sin ser por ello menos esperada, ha sonrojado a un sistema de comercio internacional de residuos sin previo tratamiento que ahora se muestra como inviable y ms propio del siglo XX, por no decir del XIX.

Pero, precisamente, como dice el refrn chino en las crisis estn las oportunidades, los pases que hasta hoy hacan desaparecer su contaminacin como por arte de magia, ms bien un mal juego de trileros, tienen ahora una excelente oportunidad de afrontar la transicin econmica hacia el nuevo paradigma de la sostenibilidad global, con procesos ms innovadores, menos contaminantes y generando empleos en la llamada economa verde.

Es el momento de actualizar, reforzar e impulsar polticas en materia de residuos que, entre otros aspectos, obliguen con firmeza a separar los residuos en origen para mejorar el reciclaje de todos los tipos de materiales.

Dicen los expertos que desarrollan el concepto de urban mining que en un futuro no muy lejano muchas materias primas (especialmente materiales) saldrn ms de la gestin de los residuos de las ciudades que de las propias minas. No es, entonces, un contrasentido vender en el mercado internacional lo que algunos todava llaman simplemente residuos cuando en realidad lo que se est haciendo es perder el valor que tienen y sus futuras utilizaciones?

Una economa no acabar siendo plenamente circular hasta que no aprenda a reintroducir el 100 % de sus residuos en su ciclo productivo, analizando su huella ambiental y las externalidades provocadas por la contaminacin. El futuro pasa por el consumo y la produccin sostenible, dejando a un lado la llamada economa cowboy, trmino acuado ya en los 70 por el economista Kenneth E. Boulding para definir un modelo lineal e industrial basado en producir, consumir y tirar.

En lo que atae a los envases que los ciudadanos depositamos en el contenedor amarillo, es necesario sealar, antes de nada y por una necesidad de dimensionar, que en Europa suponen solamente un tercio del total de residuos plsticos que se generan (los industriales y comerciales completan las dos partes restantes).

Si nos centramos en nuestro pas, estos residuos sin tratar, de cuya gestin se responsabiliza Ecoembes, nunca se han enviado al mercado chino, y esto es algo que no va a cambiar. Son tratados por recicladores sometidos a estrictos procesos de autorizacin ambiental por las autoridades administrativas y de homologacin con criterios ambientales, de calidad, laborales, etc., que garantizan el correcto tratamiento de los mismos por parte de Ecoembes.

Con total transparencia (los datos se pueden consultar en www.ecoembes.com) publicamos las empresas donde se reciclan los envases domsticos de plstico recogidos a travs de la red de contenedores amarillos. Las empresas acceden a esta actividad a travs de un concurso de adjudicacin que convoca Ecoembes y, para poder seguir desempendola, estn sometidas a auditoras y controles, as como a la obligacin de mantener homologadas sus instalaciones.

Todo ello, sin menoscabo del proceso de inspeccin y sancin con que las administraciones cuentan sobre todos los gestores de residuos autorizados. Adems, disponemos de canales pblicos de denuncia (dentro de una poltica de buen gobierno) donde la mala praxis, de ser detectada, puede ser denunciada para iniciar, as, el correspondiente expediente, algo que, hasta el momento, no se ha producido. Solo con sistemas fiables, eficientes y exigentes como este podremos dar respuesta al desafo que supone asumir la contaminacin que nosotros mismos generamos.

Volviendo a la problemtica que nos ocupa, todo apunta a que los riesgos ms importantes a los que nos enfrentamos en este arranque de siglo tienen relacin con el medio ambiente, tal y como se indica en el ltimo Global Risks Report 2018 del Foro Econmico Mundial.

De hecho los episodios extremos del clima, los desastres naturales y los causados por el hombre, la prdida de biodiversidad y los previsibles fracasos por mitigar y adaptarse al cambio climtico son riesgos clasificados con un alto ndice de probabilidad y un nivel elevado de impacto. Estos son datos (y advertencias) ms que suficientes para empezar a entender el futuro de otra forma comenzando, por qu no, con una revisin a fondo de cmo, cundo y dnde gestionamos nuestros residuos.

Fuente: http://www.efedocanalisis.com/noticia/la-contaminacion-acorta-viaje/



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