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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-02-2018

Puigdemont o Puigdemont?

Jess Gellida
Rebelin


El pasado 30 de enero Roger Torrent, presidente del Parlament , sorprendi a todo el mundo excepto a ERC aplazando el pleno de investidura del candidato, Carles Puigdemont, hasta que este se pueda celebrar con todas las garantas y de manera efectiva. Los reproches y acusaciones mutuas dentro del bloque independentista no se hicieron esperar, el Estado y el bloque monrquico se frotaban las manos sobre todo con la filtracin de los mensajes privados entre Puigdemont y Comn y, el sobiranismo se movilizaba en la calle harto de las dilaciones del Procs .

Pugna independentista

La unidad del independentismo se tambaleaba y la posibilidad de un acuerdo para la investidura se rompa. En estos das se constat que la pugna con el Estado espaol no es la nica, sino que existe una batalla soterrada entre las fuerzas independentistas, sobre todo, entre JxCAT y ERC. Por un lado, Esquerra no esperaba que JxCAT le hiciera el sorpasso y, a pesar de obtener los mejores resultados de su historia, se han encontrado con el paso cambiado desde la campaa electoral. No obstante, los republicanos no estn dispuestos a asumir ms riesgos por una investidura simblica de Puigdemont que, automticamente, quedara suspendida por los tribunales y no favorecera ni la situacin de los presos, ni la retirada del 155, ni posibilitara la confeccin de un nuevo Gobierno. ERC reclama concrecin a JxCAT para conocer cul es el plan para investir Puigdemont, as mismo, lo condiciona y, sobre todo, exige saber la hoja de ruta posterior. Por otro lado, nada indica tampoco que otra presidencia y un nuevo gobierno sin miembros en el exilio ni en la prisin, sirva para parar la suspensin del autogobierno, recuperar las instituciones y avanzar hacia la autodeterminacin en la construccin de la Repblica. Mientras tanto, JxCAT amenaza con Puigdemont o elecciones. En este sentido, la situacin es compleja y la sombra de la tutela del Estado alargada. A nadie se le escapa que la intervencin financiera de la Generalitat y la presin judicial continuarn. Una profundizacin de la judicializacin del Procs, que abre una deriva peligrosa para los fundamentos democrticos y las libertades en el Estado espaol, en lo que muchos sealan como una persecucin alarmante de ideas polticas.

Rehacer puentes

Despus de la tormenta por el choque inicial, ha llegado cierta calma con la reanudacin de las negociaciones entre las fuerzas independentistas para negociar una frmula de investidura que no tenga implicaciones legales para la Mesa, ni para los diputados en libertad provisional y que, a la vez, sea efectiva. En este sentido, ERC avalara la propuesta de combinar un gobierno legtimo en el exilio elegido por la asamblea de electos y uno de ejecutivo en Catalua votado por el Parlament . Al respecto, a JxCAT aseguran que las negociaciones van por el buen camino pero avisan que de presidencia y de investidura hay una, y ser la del presidente Puigdemont". Y, mientras tanto, la CUP advierte que "no participaremos de un pleno hecho a medida por el Tribunal Constitucional y que hay que continuar por la va desobediente, profundizando en el embate democrtico real con el Estado, para hacer efectiva la investidura del candidato independentista ms votado el 21-D. A estas alturas una investidura simblica parece descartada, y surgen contradicciones entre porque enfrentarse actualmente con el Estado y no haberlo hecho en Octubre, cuando la gente estaba en la calle dispuesta a defender la implementacin de los resultados del referndum del 1-O. Sea como fuere, el bloque independentista no se puede permitir dilapidar la mayora parlamentaria revalidada el 21-D y tiene que conservar, como un tesoro, la unidad en la diversidad y la no violencia, para continuar avanzando. Un avance que explora, en las negociaciones actuales, continuar por caminos no transitados hasta ahora, donde la articulacin de un nuevo marco poltico ms all de la autonoma podra dar una salida al laberinto cataln y superar la telaraa del Estado. No obstante, el gobierno de Rajoy ya ha avisado que coartar cualquier intento por el cual el Parlament escoja a Puigdemont. En este sentido, el veto preventivo del Tribunal Constitucional orquestado por la Moncloa, es un ejemplo fragante de la involucin democrtica del Estado, en un claro ataque a lo que vot una mayora el 21-D.

Restituir Puigdemont, formar Gobierno y acabar con el 155, esta es la hoja de ruta independentista a muy corto plazo, pero si se consigue, cul es el proyecto poltico para dar respuesta a las necesidades del pas, tanto en clave nacional como social? Cuestin que hay que resolver lo ms pronto posible para avanzar de forma efectiva hacia la Repblica Catalana.

Jess Gellida es analista poltico

@jesusgellida

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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