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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-02-2018

Sanciones contra Rusia
Trump, un tiro en el pie

Eduardo Luque
TopoExpress


Ha sido una mezcla entre el listn telefnico de Mosc y los primeros 100 nombres de los mega-ricos rusos que figuran en las lista Forbes. La administracin Trump, acuciada como casi siempre por las urgencias tcticas (por la presin que recibe desde el bando demcrata e incluso desde las propias filas republicanas) ha dado el paso siguiente, uno ms, con el objetivo de promover el aislamiento internacional de Rusia. Pero esta vez se ha pegado un tiro en el pie.

Es sin duda un error ms de una administracin incapaz de perfilar una poltica racional y predecible. Trump ha proclamado que ms de un centenar de individuos y entidades rusas son candidatos para ser sancionados en un futuro.[1] La ignorancia de la administracin norteamericana es supina. Las sanciones ignoran quin es la oposicin real a Putin. No es la poblacin, la figura del presidente suma apoyos cercanos al 80%. Ni los medios de comunicacin, ni tampoco lo es la Duma (donde las crticas al propio Putin son muy matizadas por parte de la oposicin, incluida la comunista).

Trump, a partir de estas sanciones, separa a los rusos en dos bandos: los partidarios de Putin y aquellos que, como la candidata y presidencial Ksenia Sobchak, proponen la devolucin de Crimea y la sumisin a Occidente.

Mltiples analistas han sealado que la oposicin real a Putin provena de grandes sectores de la oligarqua. El expolio de bienes pblicos de la poca Yeltsin gener la aparicin de una oligarqua, preexistente sin duda, propensa a reforzar la integracin en el mercado mundial subordinndose a los deseos de Occidente. Sectores importantes de las finanzas rusas, algn ministro y directores de bancos importantes, incluso de la Administracin Presidencial (en especial el primer ministro Medvdev), buscaron la integracin en la globalizacin an a costa de los intereses nacionales.

Putin ha tenido que alcanzar un difcil equilibrio entre estos grupos con intereses contrapuestos. Ha sido capaz de mantener el apoyo de la oligarqua por un lado y ciertos beneficios sociales por otro que le han permitido ampliar su base social. La restauracin del orgullo nacional, en especial a travs de la mejora de las fuerzas armadas (hoy el incidente del sumergible Kursk posiblemente hundido por submarinos estadounidenses es impensable), la reconquista de la pennsula de Crimea y la victoria en la guerra siria han sido hitos que han demostrado a la poblacin rusa e internacional que Mosc vuelve a la escena de la poltica mundial. Hay pues un primer grupo de poder que teniendo en cuenta esos hechos est dispuesto a apoyar al presidente ruso. Por otra parte, ese grupo, compuesto de grandes financieros ligados a la energa, ven en la integracin en los nuevos mercados que se expanden y el incremento de las relaciones con China la necesaria proyeccin geoestratgica hacia el sur (Oriente Medio) y el este. Para este grupo el futuro de Rusia pasa por separarla de las instituciones financieras dominadas por los EEUU apoyndose en la recuperacin social de su soberana. Su objetivo es la multipolaridad, estrechando an ms la colaboracin con China y los BRICS.

La errtica poltica de los diferentes gobiernos norteamericanos va en paralelo a la prdida de hegemona internacional. Han acentuado el enfrentamiento con Rusia va sanciones econmicas. Han debilitado enormemente al grupo opositor a Putin. Hasta ahora, el nivel de sanciones se limitaba a las grandes corporaciones. Trump, con esta nueva lista, da un enorme salto. Putin se frota las manos. El presidente norteamericano le va a permitir controlar a ese sector de la oligarqua que se le resista y que ahora ve con enorme preocupacin cmo sus intereses financieros peligran. Los mega-ricos regresarn sumisos a la madre patria. Las sanciones no distinguen entre un grupo u otro (los que apoyan o no al presidente ruso). As, Mijail Friedman, director general de Alfa Bank, un banco con valor neto de 16,2 billones de dlares, se plante hace unos meses, segn Russia today, desinvertir en la industria de defensa rusa por temor a las sanciones. El nuevo movimiento de Trump ha invertido el proceso, Friedman est en la lista de los posibles sancionados. El paso siguiente, no puede ser de otro modo, es el retorno de esas enormes fortunas a Rusia.

En la actualidad, los oligarcas rusos, especialmente los que apuestan por la integracin asitica, e incluso los ms hipcritas, tienden a guardarse mucho de demostrar que tienen el dinero en Occidente. Dependen mucho de la opinin pblica para sus propios negocios. Los atlantistas, por el contrario, cuya influencia no depende de la opinin pblica, no dudan en tener activos financieros en el exterior.

La lista de posibles sancionados, elaborada por el Tesoro norteamericano pone una diana, no solo a las personas sealadas, sino a sus familias y entidades asociadas. La sancin es potencial, inespecfica y futura, aunque tendr un efecto a corto plazo, que ser el retorno de capitales.

La pregunta que se plantea es simple. A quin afectar ms? Al grupo de oligarcas cuyas finanzas provienen de los intercambios con Occidente o al grupo que apunta a una mayor integracin en la zona BRICS? Lo que es evidente es que las relaciones con la UE se vern duramente afectadas. Un desaire ms por parte del socio atlntico. EEUU presionar an ms para que no se hagan negocios con Rusia; en concreto, Trump pretende romper el vnculo energtico que une los yacimientos de gas rusos con Alemania y Occidente a cambio de comprarle a EEUU gas de esquisto, mucho ms caro.

En un giro copernicano de su propia doctrina, a pesar de las sanciones, EEUU ha comprado gas licuado a Rusia procedente del nuevo campo gasstico en el rtico (el campo denominado Yamal es el ms grande del mundo). Un ejemplo de la cooperacin sino-rusa (la inversin china ha superado los 20.000 millones de dlares). Espaa cubrir el 10% de su consumo con este gas. Repsol ha invertido importantes cantidades en la construccin de la planta gasstica, al igual que desarrolla acuerdos con las multinacionales rusas para explotar el petrleo del norte de Iraq en la zona dominada por los kurdos en este momento.

EEUU seguir ejerciendo mucha presin sobre las corporaciones de la UE para que no hagan negocios con los rusos y, por lo tanto, colocarn a la UE y EEUU en un rumbo de colisin. Las sanciones aplicadas a Rusia desde el 2014 han tenido un impacto significativo en la relacin importaciones/exportaciones. EEUU pretendi aislar a Rusia, es decir, separarla de los mercados de crdito occidentales, del comercio internacional y de las lites polticas (foros internacionales). Se pretenda que las sanciones doblegaran a Rusia, en gran parte por la dependencia de este pas del mercado europeo.

Putin predijo que tomara dos aos recuperarse de las sanciones y lo ha logrado; su apuesta fue proyectar su economa hacia Asia. Desarroll nuevos lazos comerciales. Comenz a invertir en su propio mercado interno. Hubo crditos, especialmente chinos, y a nivel internacional se demostr que el G8, ahora G7, no tena ningn valor. As el xito ruso se debe, en parte, a las sanciones norteamericanas. Todo esto empuja al gobierno Trump a mantenella y no enmendalla, a reforzar las sanciones, ahora directamente, al conjunto de esos oligarcas rusos.

Obviamente el sector econmico ms afectado por las nuevas sanciones es aquel que pretenda una mayor integracin en Occidente. Prcticamente hay unanimidad entre los analistas en considerar el nuevo paso de la Administracin y el Congreso norteamericano como una de las decisiones ms contraproducentes y ms estpidas (permtanme la expresin) que un gobierno puede adoptar. Los analistas no se ponen de acuerdo en las razones de este sinsentido poltico. Hay varias posturas: la primera visin es que forma parte de la poltica interna de los EEUU. El acoso que sufre Trump por el tema del Rusiagate (hemos vivido otro captulo de este serial con la desclasificacin de documentos secretos de la CIA) le impulsa a demostrar su desapego al gobierno Putin, sancionando a tontas y locas a sectores del establishment moscovita. En realidad, para algunos de estos analistas, y no les falta razn, las maniobras de Trump en el terreno prctico son ineficaces, pero pretenden contentar al partido demcrata.

La segunda corriente teoriza que Trump pretende provocar a Rusia al declarar poco menos que los grandes directores de las corporaciones son gnsters (dice el refrn popular que antes se ve la mota en ojo ajeno que la viga en el propio). Es un teorema que tiene consistencia, el registro de las sedes diplomticas en Washington, las provocaciones continuas en el campo militar en especial en Siria y Ucrania (se est gestando ya la prxima guerra en la zona), la prohibicin de participar en los juegos olmpicos bajo bandera rusa, el peligro de boicot al Mundial de futbol en Mosc dibujan un perfil de aumento continuo de la tensin con el fin de humillar al pas.

Lo que parece evidente es que las decisiones de Trump de hecho refuerzan la posicin de Putin. El presidente norteamericano est ayudando a Mosc. La oposicin a Putin se reduce. El inquilino del Kremlin aborda la nueva carrera electoral (hay elecciones presidenciales en 2018) con absoluta tranquilidad. Desde esta visin la lista de los futuribles sancionados es ms daina para los aliados de Occidente (Putin tendra la excusa para hacer limpieza una vez ganadas las elecciones) que para el propio presidente ruso.

Dentro del grupo oligrquico ruso otros exigen responder a las agresiones occidentales; piden acciones de represalia contundentes. Ese grupo, llevado por la incoherencia de la administracin Trump, plantea que estamos frente a un gobierno incapaz de adoptar propuestas polticas coherentes. Una administracin donde cada remero lo hace en una direccin opuesta, mientras el capitan Trump va arrojando subordinados por la borda. Es la balsa de los necios. Eso s, armados con las ms mortferas armas del arsenal mundial.

Observando la poltica de los EEUU y sus dirigentes es fcil advertir un modus operandi en la toma de decisiones, tanto las de orden estratgico como tctico. Las decisiones polticas, incluso las inmediatas, son el resultado de varias tendencias, de variadas formas de enfocar los temas, son una especie de suma de vectores diferentes. As lo ms fcil es que todas las explicaciones anteriores, todos los anlisis, son reales y todos suman. Putin parece haber llegado a la conclusin de que el Imperio est dirigido por ignorantes que viven en un mundo totalmente desligado de la realidad. El hecho de que la administracin Trump no haya cubierto ms de 60 embajadas es un sntoma claro de la bisoez de la diplomacia norteamericana.

Las reacciones del Kremlin son predecibles. Putin lament que su nombre no figurara en la lista. Pero no ir mucho ms all. Occidente est acostumbrado a las reacciones inmediatas. Putin, como ya ha demostrado en varias ocasiones, reacciona de forma mucho ms estratgica. Gran jugador de ajedrez, su juego preferido es el gambito de dama aceptado, capaz en la mayora de sus variantes de sacrificar piezas con tal de conseguir jugar a largo plazo y ganar. El embajador ruso en EEUU, Anatoly Antonov, declar que a pesar de que figura en la lista de los sancionados, el Director del Servicio de Inteligencia Extranjera ruso (SVR) Sergei Naryshkin (el mismo personaje que fue acusado por la prensa norteamericana de haber organizado el pirateo de elecciones de 2016) ha seguido reunindose en EEUU con personalidades estadounidenses de alto nivel, como por ejemplo Mike Pompeo, director de la CIA. La realidad es ms simple, mucho ms sencilla, EEUU y Rusia todava trabajan mucho juntos porque realmente no pueden permitirse no hacerlo. En Estados Unidos, los que autnticamente piensan entrevn que es el Imperio y no Rusia quin est paralizado y aislado. Por ejemplo, las declaraciones de los grandes funcionarios de la administracin Trump sobre Kurdistan decir una cosa y hacer otra; los planes A,B,C,D en relacin con Siria, solo son en la mayora de los casos humo, la falta de estrategia, de objetivo final, hace que las declaraciones a menudo histrinicas de los grandes funcionarios queden en nada.

Asistimos a la lucha de las lites en el interior del Imperio. Cuando la historia sonre al pas, los grupos oligrquicos nacionales son capaces de convivir con cierta armona, cuando se producen crisis econmicas, como la que vivimos, se abre la lucha por el control y la hegemona en el plano interno y el externo. Las lites nunca estn tan unidas como aparentan. En realidad los Imperios o cualquier pas grande estn dirigidos por coaliciones de grupos poderosos que interaccionan entre s. Mantienen una relacin inestable aunque unidos por un objetivo ms o menos comn, beneficiarse del orden establecido, pero compiten entre ellos. La crisis econmica an no resuelta hace que el sistema se enfrente entre s hasta que se derrumbe o surja una nueva regla u otro grupo principal que consigue el liderazgo. El Imperio norteamericano se halla en esta fase. Es una lucha sorda e interna que durar mucho tiempo, en este momento impredecible. Hasta que uno de los grupos se imponga o se establezca una nueva correlacin poltica.

Que la administracin norteamericana venda humo, no debera hacernos confundir la ineptitud con la capacidad de empeorarlo todo, precisamente porque en el momento de lucha de lites nadie controla realmente el botn de la guerra.

Nota:

[1] Es la resolucin H.R.3364 Countering Americas Adversaries Through Sanctions Act

Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/sanciones-contra-rusia-trump-un-tiro-en-el-pie/



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