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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-02-2018

Alemania
Groko o No Groko?

Victor Grossman
Counterpunch/Sin permiso


Sucedi en Bonn el pasado domingo, 21 de enero. Haba cerca de 650 delegados, la galera en el centro de congresos tambin estaba llena de observadores. El suspense era casi visible, tambin entre los que se manifestaban enfrente. Millones de personas en toda Alemania estaban observando atentamente si la trayectoria futura del Partido Social Demcrata (SPD), el partido poltico ms antiguo de Alemania, tomaba una nueva ruta. Los representantes del partido de los diecisis estados tenan que votar, a favor o en contra, de la renovacin de la Gran Coalicin (en alemn Grosse Koalition, GROKO) con sus adversarios tradicionales, al mismo tiempo que socios mayoritarios los ltimos cuatro aos, la Unin -la Unin Demcrata cristiana (CDU) de Angela Merkel y su rama bvara, la Unin Social cristiana (CSU), de centro-derecha.

Los discursos haban durado todo el da. El dirigente del SPD, Martin Schulz, llam a votar S; a formar una nueva coalicin. Despus de cuatro meses desde las elecciones de septiembre sin nuevo gobierno ni gabinete, con el anterior en funciones, Alemania deba ser salvada de la desintegracin poltica. Slo haba dos alternativas: un gobierno en minora, sin precedentes, de la Unin de Merkel (que ya haba rechazado por raqutico) o nuevas elecciones. Pero la extrema derecha, los lobos, fascistas de la Alternativa para Alemania (AFD), que ya allan en el Bundestag con 94 escaos, podran muy posiblemente ganar an ms. Su referencia a ellos fue el nico momento de su intervencin que obtuvo algo ms que un tibio aplauso, que fue todo lo que consigui al final, una fuerte seal de la debilitada posicin del hombre que, hace un ao, fue acogido de manera tan calurosa - muy brevemente - como nuevo salvador del partido, el dirigente que audazmente se haba comprometido despus de las elecciones a que el SPD abandonara la coalicin y se convertira en un partido de oposicin activa a Merkel & Co. y as recuperara su fuerza de antao. Desde entonces se ha tenido que tragar sus orgullosas palabras.

El SPD ciertamente necesita recuperar su fuerza! Cuatro aos de compromisos bajo la presin de Merkel, que tan poco han logrado para la gente trabajadora que tradicionalmente apoyaban al SPD. Al final, los socialdemcratas fueron castigados con un msero 20,5% de los votos, una prdida del 5% en cuatro aos. La CDU y la CSU perdieron an ms, obteniendo sus peores resultados desde 1949, pero an son el partido ms votado de los siete que concurrieron, con un 34%, mientras que el SPD est al borde de perder su posicin como el principal partido de la oposicin.

Esto explica por qu ha podido crecer rpidamente una sorprendente resistencia de izquierdas en el SPD en solo una semana, desde que los negociadores de los tres partidos de la coalicin anunciaron su compromiso de acuerdo. El propuesto gobierno para cuatro aos, se argument, con la Unin siempre en la posicin mayoritaria, hara perder al SPD an ms votantes, lo que podra marginarlo del centro del terreno poltico para siempre. Un suicidio! La izquierda del SPD quiere quedarse fuera, defender los viejos principios, recuperar el apoyo perdido, como el propio Schulz haba exigido tras las elecciones.

Un par de delegaciones de los estados ms pequeos corrieron el riesgo de oponerse. Pero quienes fueron casi unnimes a la hora de condenar cualquier intento de sumarse a un nuevo gobierno y disfrutar de los cmodos sillones ministeriales fueron los jvenes miembros del partido, los Jung Sozialisten - llamada Jusos - una estructura independiente y tradicionalmente ms militante y a la izquierda que el resto de las organizaciones del SPD. Han sido sus carteles los que haban predominado durante toda la semana - y ahora fuera de la sala de congresos: GROKO NO! Y dentro de la sala sus discursos eclipsaron las palabras fuertes, pero menos convincentes, de Martin Schulz. Era una divisin que se pareca en algo a los enfrentamientos entre corriente dentro del Partido Demcrata en EEUU.

La ltima en tomar la palabra antes de la votacin fue Andrea Nahles, presidenta del grupo parlamentario del SPD en el Bundestag. En su momento fue dirigente del ala izquierda del partido, de hecho, fue presidenta de los Jusos entre 1995-1999. Tambin ha sido Ministra de Trabajo en los gobiernos de coalicin bastantes aos, lo que ha suavizado considerablemente sus puntos de vista. Pero no han agotado su habilidad oratoria. Nahles critic al actual dirigente de los Jusos y exigi el voto favorable a una coalicin. Elogi las escasas contrapartidas obtenidas durante las negociaciones y se comprometi a intentar conseguir algunas ms en las negociaciones directas para la coalicin que deben tener lugar: una buena atencin mdica tanto para los pacientes con seguros privados apoyados por el gobierno como para los que disfrutan de un seguro privado; proteccin contra los despidos incontrolados de las empresas; ayuda a las familias de refugiados divididas. Pero admiti que las nuevas contrapartidas seran, en todo caso, frgiles; las dos partes de la Unin, enfrentadas a fuertes ataques de fuerzas ms a la derecha dentro y fuera de sus propios partidos, rechazan nuevos compromisos. Sin embargo, advirti, no haba otra alternativa que un S a GroKo!

Los dirigentes de los principales sindicatos presentes, con sus estrechos vnculos con los dirigentes del SPD, asintieron con la cabeza, como de costumbre, prefiriendo el mal menor. Mas de cincuenta miembros del aparato del partido, como si fueran superdelegados del Partido Demcrata de Estados Unidos, han estado predicando a favor de la coalicin por todo el pas hasta quedarse roncos. A ellos se han opuesto como mximo unos 90 delegados Jusos. El resultado pareca predecible, aunque el suspense de lo que se votara era casi intolerable.

El resultado de la votacin a mano alzada no fue claro y fue necesario realizar un conteo detallado. Para gran alivio de algunos, y gran decepcin de los dems, el resultado fue: SI - 362, No - 279. Un delegado se abstuvo.

Con este apoyo, las negociaciones tripartitas han comenzado para formar un nuevo gobierno, acordar el programa y decidir el reparto de carteras en el Gabinete. (Algunos se preguntan si Schulz, por un mnimo de decencia despus de sus orgullosas aunque olvidadas palabras, se abstendr de participar en el Gabinete). Todo esto llevar tiempo; se espera que el acuerdo pueda ser firmado antes de los das alegres del Karneval, a mediados de febrero, que una antigua tradicin establece sea el gobierno de los locos. Locos o no, por Pascua habr un nuevo gobierno, despus de seis meses de negociaciones.

Pero, entre los desfiles de los locos y el conejo de Pascua est la Cuaresma, un tiempo de arrepentimiento y, incluso para los laicos dirigentes del SPD, quizs de abstinencia no deseada. De acuerdo con sus estatutos, primero tiene que haber un referndum; Los 430.000 miembros del SPD deben votar su aprobacin o rechazo. As que se abre otro tenso perodo de exhortacin y recriminaciones.

Las fuerzas de GROKO NO son en su mayora jvenes alentados por el xito de Jeremy Corbyn frente a las retrgradas y/o corruptas fuerzas de Blair en el Partido Laborista britnico; sus partidarios reclutaron a miles de nuevos miembros que votaron por Jeremy y han animado en gran medida desde entonces la vida interna del Partido Laborista. En Alemania, un anuncio de los Jusos en Google para afiliarse al SPD (con una cuota de diez euros los dos primeros meses) ha conseguido 1.700 nuevos miembros en un da. Los lderes del partido estn preocupados: son autnticos socialdemcratas - son como nosotros? Pueden ser capaces de fijar una fecha lmite para el cierre del censo, de manera que los novatos no puedan participar en el referndum interno.

Tan slo una semana antes de la reunin del SPD en Bonn miles de personas se congregaron en el este de Berln, como todos los aos, para desfilar en honor de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht ante el atractivo memorial erigido en su honor y de muchos otros que lucharon, y a veces murieron, por un mundo justo - ms precisamente, un mundo socialista. Muchos de los que dejaron un solo clavel rojo a los pies del memorial eran los viejos fieles de los tiempos de la RDA, de edad avanzada, que cada vez son menos, pero tambin haba jvenes de todos los pases vecinos, alemanes y de muchas otras nacionalidades. Pocos eran del SPD; los miles que haban venido apoyan a Die Linke [La Izquierda] o a una panoplia de grupos y grupsculos ms a la izquierda.

Son personas escpticas en relacin al conflicto actual del SPD. Recordaron cmo Karl Liebknecht tuvo que desafiar la presin del grupo parlamentario del SPD y -casi solo- voto en contra de los crditos de guerra del Kaiser al comienzo de la Primera Guerra Mundial; cmo Rosa y Karl fueron a la crcel por oponerse a la guerra, mientras los socialdemcratas se unieron a un gobierno que apoyaron hasta su sangriento final. Y cmo sus esperanzas de una nueva Alemania socialista despus de la guerra fueron frustradas por el Partido Socialdemcrata, que, al menos de forma pasiva, fue cmplice en su asesinato brutal en enero de 1919, una fecha que sigue siendo conmemorada por aquellos que todava los admiran. Aunque divididos por desacuerdos polticos, tanto dentro como fuera de Die Linke, todos los participantes saben que los partidos de la GROKO concuerdan en mantener a las tropas alemanas en Afganistn, Mali y Estonia (y quin sabe dnde ms?), adems de apoyar una nueva fuerza militar europea, poderosa y rpida, liderada por Alemania. Y saben que el mayor logro del SPD en los ltimos cuatro aos ha sido un nuevo salario mnimo en una supuestamente prspera Alemania de 8,84 euros la hora (unos $ 11), una legislacin llena de lagunas, mientras se congelan los impuestos para los ms ricos! Y temen el creciente peligro de unos fascistas envalentonados que pregonan el odio a los extranjeros, especialmente a los musulmanes, especialmente dirigido a los trabajadores. Algunos lderes de la CDU-CSU se mueven en la misma direccin. Podran los Jusos con su GROKO NO -y podra Die Linke, con todos los otros antifascistas- detener este giro a la derecha? 2018 tambin puede tener muchos das de suspense.

 

Victor Grossman es un escritor y publicista germano-norteamericano residente en Berln desde 1952, cuando desert del ejrcito norteamericano de ocupacin en Viena y se exil a la Repblica Democrtica Alemana. Su autobiografa est considerada como uno de los grandes testimonios polticos de la segunda mitad del siglo XX: Crossing the River. University of Massachusetts Press, Amherst, Boston, 2003. En 2006 public un importante libro sobre la Guerra Civil espaola: Madrid, du Wunderbare. Ein Amerikaner blttert in der Geschichte des Spanienkrieges . GNN-Verlag, Schkeuditz, 2006.

Fuente: http://www.counterpunch.org/2018/01/30/groko-or-no-groko/ Traduccin: Enrique Garca

Nuestra fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/alemania-groko-o-no-groko




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