Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-02-2018

Imperialismo estadounidense, manotazos de ahogado por el petrleo

Marcelo Colussi
Rebelin


As como los gobiernos de los Estados Unidos necesitan las empresas petroleras para garantizar el combustible necesario para su capacidad de guerra global, las compaas petroleras necesitan de sus gobier nos y su poder militar para asegurar el control de yacimientos de petrleo en todo el mundo y las rutas de transporte. James Paul, Informe del Global Policy Forum.

 

Para el capitalismo de Estados Unidos es imprescindible el petrleo. El oro negro es su savia vital. Todo su derrochador e insostenible american way of live se basa en el consumo inmisericorde de petrleo. Por lo pronto es el pas del mundo que ms hidrocarburos traga diariamente: 20 millones de barriles diarios. Quien le sigue, la Repblica Popular China, llega apenas a la mitad de esa cifra: unos 10 millones de barriles diarios. Entre su inconmensurable parque industrial, la monumental cantidad de vehculos particulares y medios masivos de transporte que movilizan a su poblacin y el gigantesco aparato militar de que dispone (ms su reserva estratgica, calculada en 700 millones de barriles), su sed de este elemento es insaciable.

El negocio del petrleo es, de hecho, uno de los ms grandes del orbe: el segundo tras la industria militar (35 mil dlares por segundo gastados en armas). Las compaas petroleras estadounidenses, todas privadas, estn entre las ms enormes del planeta: mega-monstruos de accin global como la Exxon-Mobil (cuarta compaa a nivel mundial), la Chevron-Texaco, la Conoco-Phillips, la Amoco, la Bush Energy, la Oxy, y otras algo menores (Koch Industries, Apache Corporation, PBF Energy, Alon USA), todas tienen facturaciones multimillonarias, y en buena medida son las que fijan la poltica exterior de Washington.

Podra decirse que la historia de Estados Unidos es la historia del petrleo, del que est en su subsuelo (60% de su consumo diario) y del que est en el subsuelo de otros pases, pero que la clase dirigente de esa nacin parece seguir considerando propio, con la pequea diferencia o detalle molesto que no cae dentro de sus fronteras. Por qu la geopoltica de la Casa Blanca pone tanto nfasis en Medio Oriente y el Golfo Prsico, o ms recientemente desde la Revolucin Bolivariana en adelante en Venezuela? Porque ah estn las reservas de oro negro ms grandes del mundo. Y porque, aunque no estn en su propio subsuelo, las considera propias.

Dos son las causas por las que la poltica imperial de Washington se construye con olor a petrleo (y a armas: su complejo militar-industrial es el primer negocio de su economa). Por un lado, porque necesita seguir manteniendo la provisin de oro negro como oxgeno indispensable para su sistema econmico capitalista (su parque industrial, todo el enorme campo de la petroqumica, el mundo del automotor, los transportes en general areos, terrestres, martimos, su aparato militar, la carrera espacial todo depende, directa o indirectamente, del petrleo). Asegurando el acceso a petrleo (40% de su consumo viene del exterior) mantiene su estndar de vida y, fundamentalmente, no permite que caigan las megaempresas petroleras que manejan ese fabuloso negocio.

Dato significativo: el actual Secretario de Estado, Rex Tillerson, fue anteriormente Director Ejecutivo de la mega-petrolera Exxon-Mobil, as como la ex Secretaria, Condoleezza Rice, fue antes una encumbrada directiva de la petrolera Chevron. Qu significa eso? Que la alta poltica de la Casa Blanca no distingue mayormente entre funcionario pblico tomador de decisiones y personal jerrquico de sus corporaciones globales; en realidad, son prcticamente lo mismo. Quin dirige a quin?

Pero por otro lado y esto hoy da es de capital importancia, el negocio del petrleo, al menos hasta la fecha, se ha manejado en dlares. Esa moneda, impuesta por el imperialismo estadounidense, es la que rige las petro-transacciones internacionales. Cuando algunos pases (Irn, Irak, Corea del Norte) manifestaron su alejamiento de la zona dlar para pasar a otras monedas (euro, rublo, yuan, yen, cesta combinada de divisas) en su comercio internacional, fueron declarados miembros del eje del mal, supuestamente por apoyar al siempre impreciso y nunca bien definido terrorismo. Est claro: Washington tiembla (y tiembla mucho!) cuando ve que su moneda puede perder valor. O, dicho en otros trminos, cuando ve que su reinado puede empezar a caer.

Para la geoestrategia de la Casa Blanca perder la hegemona del dlar para las transacciones petroleras marca el principio del fin de su supremaca. Es por eso que quiere asegurarse a toda costa las reservas petroleras mundiales (al menos la mayor cantidad) para no verse sujeta a un comercio donde no es Washington el que pone las condiciones.

Para qu sali el 1 de febrero el Secretario de Estado Rex Tillerson a una gira de una semana por pases amigos de la regin latinoamericana (Mxico, Argentina, Per, Colombia y Jamaica, todos con gobiernos de ultra derecha, neoliberales y completamente alineados con las polticas del amo del Norte)? Supuestamente para promover un hemisferio seguro, prspero, con seguridad energtica y democrtico. Qu significa eso?

Preparar las condiciones para garantizar su seguridad energtica, la de su pas, la del american way of life que debe seguir teniendo la poblacin estadounidense para no daar la economa de sus grandes corporaciones. Es decir: recuperar las enormes reservas petrolferas de Venezuela (las ms grandes del mundo) para tener asegurada una provisin de oro negro a largo plazo (ms de 200 aos), pudiendo as seguir fijando los precios en dlar.

De las cinco petroleras ms grandes del orbe actualmente (la estatal Saudi Aramco, de Arabia Saudita, la estatal National Iranian Oil Company NIOC, de Irn, la estatal China National Petroleum Corporation CNPC, de la Repblica Popular China, la privada Exxon-Mobil, de Estados Unidos, y la estatal Petrleos de Venezuela PDVSA, de Venezuela), ya son varias las que se estn escapando del primado del dlar: los iranes, los chinos y los venezolanos estn pasando a fijar sus transacciones en otras divisas. Obviamente, la clase dirigente estadounidense tiembla.

Por lo pronto China, segundo consumidor mundial de petrleo y gran potencia econmico-industrial-financiera, comenz a establecer los contratos a futuro de oro negro en petro-yuanes, debidamente respaldados en oro, y ya no en dlares. Eso se vincula con el lanzamiento que har Rusia el prximo 5 de marzo del cripto-rublo (constituyendo ese pas la mayor reserva petrolera fuera de la OPEP, tambin con ingentes reservas en oro), ms la entrada en vigencia el 20 de febrero de la cripto-moneda Petro, en Venezuela, desvinculndose todos de la zona-dlar, al igual que tambin lo hace Irn.

La seguridad energtica perseguida por Estados Unidos, machaconamente remarcada por el Secretario de Estado Rex Tillerson en su gira, no es otra cosa sino el intento (desesperado intento) de retomar las reservas energticas de Venezuela (petrleo y gas, y eventualmente otros minerales estratgicos, pero en lo fundamental: el petrleo), que desde la Revolucin Bolivariana han pasado a ser administradas por el propio Estado, con un proyecto nacional y popular con talante socialista.

De ese modo, ver perder PDVSA es inadmisible para la lgica imperial (que es la lgica de su clase dominante, y para el caso, de las grandes corporaciones petroleras). En otros trminos, la gira del Secretario Tillerson busca crear un grupo regional alineado absolutamente con Washington el Arcomepe: Argentina, Colombia, Mxico, Per con el que pedir (y llevar a cabo) la intervencin humanitaria en Venezuela. Todo lo cual hace ms que evidente que en Venezuela no hay narcodictadura asesina, como pretende el envenenado discurso dominante promovido desde la Casa Blanca y sus usinas mediticas: hay mucho petrleo! Hay una compaa petrolera estatal que ahora, desde la llegada de Chvez a la presidencia y la edificacin de la Revolucin Bolivariana, distribuye la renta que ese negocio da, de una manera ms equitativa, popular, beneficiando a los sectores histricamente marginados! PDVSA, con el actual proceso poltico en curso, dej de ser una filial estadounidense para pasar a ser una verdadera empresa venezolana con honda proyeccin social.

La idea del gobierno estadounidense es que el petro-secretario ministro de colonias, de gira por ese pueblito que est al sur del Ro Bravo llamado Latinoamrica, pueda crear las condiciones para poder hacer de la Exxon-Mobil, hoy da la cuarta compaa petrolera del globo, la primera, recuperando la venezolana PDVSA.

El continuo acecho que ha tenido la Revolucin Bolivariana durante toda su existencia se explica por eso: por tener las reservas de hidrocarburos ms grandes del mundo. El lanzamiento de estas cripto-monedas por parte de otras potencias mundiales como China y Rusia y su abandono del dlar, encendieron peligrosamente las alarmas en Estados Unidos. Lo que pueda venir ahora para Venezuela no es muy simptico precisamente: si todo lo que se intent hasta el momento para detener la Revolucin Bolivariana ayer con Hugo Chvez a la cabeza, hoy con Nicols Maduro no funcion, en el momento actual, con el golpe que pueden significar estas medidas anti-dlar, el peligro para la hegemona estadounidense se redobla. Y los animales heridos, lo sabemos, son los ms peligrosos, porque lanzan los manotazos ms letales, por una pura cuestin de sobrevivencia.

El imperio norteamericano no ha cado ni est pronto a agonizar, pero da muestras de honda preocupacin. Y en esas condiciones, puede hacer cualquier cosa para mantener su hegemona. La idea de una guerra nuclear limitada da vuelta por muchas cabezas de idelogos de Estados Unidos. Podr ser un absurdo disparate en trminos humanitarios, pero la desesperacin puede llevar a cualquier insensatez, a cualquier imprudencia. Lo que puedan pergear para la Repblica Bolivariana de Venezuela es incierto, aunque todo indica que, producto de la actual gira de Tillerson, es muy probable que se organicen pases que intervengan para rescatar a la poblacin de la crisis humanitaria.

Si habr luego acciones para salvar a la poblacin de la sanguinaria dictadura madurista no est claro an, pero todo indica que eso es posible (quiz intervencin de la OEA, o de la ONU, con fuerzas multilaterales lideradas por Estados Unidos). De ah que debe condenarse con la ms categrica energa todo intento injerencista. Venezuela es un pas independiente, libre y soberano, y su petrleo y recursos naturales son de los venezolanos, de nadie ms.


Blog del autor: https://mcolussi.blogspot.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter