Portada :: Ecuador
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-02-2018

La revolucin perdida

Rodolfo Bueno
Rebelin


A finales de la dcada de los cincuenta, los jvenes ecuatorianos con inclinaciones comunistas admirbamos la cultura europea, Wilde, Camus, Sartre, Truffaut, Clouzot, Fellini... eran nuestro faro. Venerbamos a Rusia sovitica: preferamos Chaikovski a todo compositor, Dostoyevski a cualquier escritor; tambin estbamos persuadidos de que nicamente las teoras de Michurin eran correctas y la Gentica de Mendel era una pseudociencia reaccionaria; de que el cosmos sera conquistado gracias a las frmulas y experimentos de Tsiolkovski y que Von Braun no era ms que un farsante. Creamos que los pueblos de la URSS haban sido escogidos por la historia para construir el mundo del maana, el comunismo

La revolucin en Ecuador era vista como una utopa, la ausencia de un proletariado moderno y la traicin al levantamiento popular del 28 de mayo de 1945, hecha por el ex presidente Jos Mara Velasco Ibarra, eran prueba de ello. El triunfo de Fidel Castro nos oblig a cambiar de opinin. Las condiciones polticas del pas no eran como para un movimiento armado, en cambio, el panorama electoral era de envidia.

El sector consciente del Ecuador candidatiz el binomio de Antonio Parra Velasco, ex Canciller y rector de la Universidad de Guayaquil, y Benjamn Carrin, intelectual y fundador de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. El pueblo coreaba con entusiasmo: Parra-Carrin, revolucin! La victoria, aparentemente, era ineludible, pues estos candidatos contaba con un fuerte respaldo nacional. Hbilmente, esta fuerza fue la que us Velasco Ibarra para derrotar a su favor a su ex Canciller. A donde iba, reconoca en sus discursos que el mejor candidato era Parra Velasco, que estaban fuera de toda duda su vala, probidad e inteligencia; en cambio, que Galo Plaza representaba a las empresas de EEUU y por eso era una porquera; que Cordero Crespo era conservador y, por lo tanto, hablaba a nombre de los gamonales de la Sierra. Velasco Ibarra ense al mundo que se puede vencer a un contrincante hablando a su favor.

Pero algo de malo debera tener el Dr. Velasco, pues apenas se sentaba en el solio presidencial, y el pueblo que lo eligi se aburra de lo que llamaba sus locuras. En esta ocasin olvid de que EEUU es el nico pas que puede imprimir dinero sin respaldo y emiti demasiada moneda; el Sucre se devalu y hubo una fuerte inflacin nunca vista antes.

En consecuencia, se generaliz el descontento popular. Los estudiantes se lanzaron a las calles de Guayaquil para exigir la renuncia del que era el principal sostn del gobierno, el Alcalde de la ciudad, don Pedro Menndez, al que llamaban Burro por su enorme estatura y las cualidades intelectuales, de las que haca gala. Menndez era resguardado por la pandilla, una banda de matones organizada para asustar al ms bizarro luchador. Imitando a las camisas negras de Mussolini, la pandilla tir al blanco contra los estudiantes y asesin a cinco de ellos. Los sobrevivientes se refugiaron en la Casona, cede de la Universidad de Guayaquil; all se velaron a las vctimas. Unos treinta mil guayaquileos asistieron al funeral y el entierro se fij para el da siguiente.

En la medida en que la noche avanzaba, la multitud abandonaba la Casona, que qued rodeada de tropas militares. Cerca de la media noche, slo una docena de estudiantes custodiaba a los difuntos; a buena hora, eso no lo saba el gobierno. Cerca de las tres de la madrugada se hizo patente que la orden de desalojo se iba a cumplir. Los estudiantes, precavidamente, se refugiaron en la buhardilla de la Casona; no tenan ms armas que su coraje. A la cabeza de ellos estaba Eduardo Flores, miembro del Movimiento Socialista Revolucionario. Era el mayor de todos, frisaba los cuarenta aos y haba luchado en la Gloriosa Revolucin de Mayo de 1945. Mientras animaba a los muchachos a resistir sin temor, surgi, espontneamente: Yo quiero que a m me entierren, como a revolucionario, envuelto en bandera roja y con el fusil cargado, imitacin de Vasija de Barro, cancin de la serrana ecuatoriana que los estudiantes llamaron Vasija Revolucionaria.

En el exterior, las tropas se formaban, preparaban sus armas y se aprestaban a asaltar lo desconocido. Slo esperaban la orden, que nunca se cumpli, lleg, pero el comandante no la acat porque al frente de la Casona se hallaba un hospital infantil, que deba ser trasladado previamente para evitar muertes intiles, pero no haba cmo hacerlo sin provocar el maltrato de los nios. En la medida en que en el horizonte se levantaban los rayos del Sol, la multitud se congregaba cerca de la Casona. A eso de las nueve de la maana se volvi tan gigantesca que la tropa no la pudo contener. Por la tarde, el entierro fue tan multitudinario que daba la impresin de que Guayaquil entero acompa a los cinco mrtires a su ltima posada. En la Zona, donde se encuentra el mando militar de Guayaquil, se haba refugiado el alcalde Menndez con su pandilla. Desde all, no se sabe hasta ahora por orden de quin, parti un disparo que se introdujo entre las cejas de Eduardo Flores, que falleci instantneamente en los brazos de uno de sus camaradas. Gloria eterna a este valiente luchador.

Su muerte conmovi al pas. En Quito, el gobierno haba apresado a Carlos Julio Arosemena, Vicepresidente del Ecuador y Presidente del Congreso Nacional; entonces, una multitud se dirigi al Panptico, donde se encontraba preso, y lo liber. La Fuerza Area y la Marina Nacional, previamente se haban pronunciado en el sentido de que respaldaban la indignacin popular y que jams iban a reprimir al pueblo ecuatoriano. El gobierno rode de tanques al Congreso Nacional. La aviacin revolote sobre ellos, dispar misiles al aire, los asust, y la soldadesca se retir a sus cuarteles.

Al da siguiente se enterr a Eduardo Flores, lo despidi un pueblo conmovido, lo homenaje un escuadrn de Fuerza Area y los delegados de las Fuerzas Armadas. Arosemena fue nombrado presidente el 7 de noviembre de 1961. Eso fue todo. Falt la organizacin de los sectores populares que viabilizaran conquistas ms profundas, para liberar al pas de las lacras que en ese entonces, y hasta ahora, existen.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter