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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-02-2018

Favorecer la ganancia y afectar los salarios en el eje de la poltica econmica del gobierno Macri

Julio C. Gambina
Rebelin


El gobierno tom deuda pblica esta semana, ofreciendo bonos a un ao con un rendimiento del 22,5%, o la inflacin ms el 3,75%, lo que sea mejor para el inversor. Son los inversores los privilegiados.

Al mismo tiempo aspira a colocar un tope del 15% a las negociaciones salariales y cuando mucho, habilitar una futura negociacin consensuada por patrones y sindicatos si la inflacin resultara mayor. No hay intencin de ajuste automtico al alza, sino que otorgara la posibilidad de una nueva negociacin. Todo dicho en potencial.

Queda claro que existen dos varas muy diferentes para considerar los ingresos de la poblacin. Una generosa para satisfacer al inversor capitalista, otra restrictiva para atender las demandas de actualizacin salarial de los trabajadores. En la regresiva distribucin de ingreso est el destino econmico en la Argentina.

Es un tema preocupante, cuando todo indica que el alza de los precios para este ao se proyecta de manera similar a la del 2017, y sabemos que la inflacin es un mecanismo regresivo de distribucin del ingreso.

Se consolida as la vara diferenciada utilizada en la distribucin del ingreso para afirmar polos pequeos de riqueza y abundancia de pobreza.

Un horizonte de conflictos y represin

Aparece claramente un horizonte de conflictividad creciente, verificado en el paro bancario en la previa del feriado por carnaval y las movilizaciones del 15F y del 21F promovidas en unidad por movimientos sociales y centrales sindicales, como parte de un plan de accin que puede derivar en la convocatoria a un paro nacional a corto plazo.

En torno al conflicto se juega la disputa del sentido comn en la sociedad, ya que no solo interviene la lgica econmica, de bolsillo, en el humor poltico de la sociedad.

Por eso, en el discurso oficial se insiste con una lgica argumental contra el sindicalismo, englobando a todas las organizaciones sindicales en el fenmeno de la corrupcin y las prcticas clientelares, tanto como denigrando el trabajo social y poltico entre los ms empobrecidos.

Resulta ms una crtica a los pobres que una sostenida poltica contra la pobreza, exacerbada con la intencionalidad mayoritaria favorable al gobierno en los medios masivos de comunicacin. En ese plano se inscribe la nueva poltica de combate del delito abonando un clima social cultural por la represin.

Insisto en el discurso oficial porque hace al consenso social en disputa, aun cuando las condiciones de vida sean cada vez ms desfavorables para la mayora de la poblacin de menores ingresos.

Tambin desafa la cuestin a quienes bregan por un nuevo modelo de organizacin sindical y social, para reorientar prcticas y propuestas desde una radicalizacin democrtica y construir nuevas subjetividades que interpelen a la sociedad para un nuevo rumbo de la economa y la poltica, que abandone la subordinacin del funcionamiento de la economa con base en mayor endeudamiento pblico.

Crece la deuda pblica y subsiste la especulacin

Los bonos colocados por el Ministerio de Finanzas fueron en pesos y por el equivalente de 3.500 millones de dlares, ms una renovacin de Letras del Tesoro por 1.000 millones de dlares.

En total suman 4.500 millones de dlares que se adicionan a los 9,000 millones de dlares emitidos en enero pasado, Son nuevos 13.500 millones de dlares en los dos primeros meses del ao.

La previsin para todo el 2018 alcanza a los 30.000 millones de dlares. Una verdadera hipoteca sobre el conjunto de la sociedad, mxime cuando la expectativa es de crecimiento de las tasas internacionales de inters.

Ese previsible aumento de las tasas internacionales empujado por EEUU es lo que explica en estos das el derrumbe de las bolsas en el mundo, con epicentro en Nueva York, lo que acarrea consecuencias sobre todos los pases, obviamente tambin sobre la economa argentina y regional.

Las consecuencias se perciben en la suba de la divisa, ya en torno de los 20 pesos por dlar, lo que supone una devaluacin que afecta la capacidad de compra de los sectores mayoritarios del pas, los que menos ingresos perciben.

Entre los especuladores se resuelve la incgnita cambiando acciones por dlares u otras monedas; vendiendo Letras del Banco Central y comprando bonos del tesoro; pero el problema es para la mayora de la sociedad, la que vive de la venta de su fuerza de trabajo o aquellos que producen o comercian con los que perciben ingresos fijos.

Canalizar la protesta

Los trabajadores o trabajadoras se aferran a sus puestos de trabajo ante el temor del despido, presionando a una lgica defensiva que facilita la irregularidad en el empleo.

Es un fenmeno con consecuencias directas sobre productores y empresarios pequeos y medianos que orientan la produccin o el comercio en este sector de bajos ingresos.

Ambos sectores se empobrecen y necesitan canalizar su descontento, lo que exige atractivas iniciativas de organizacin y de unidad en confrontacin de la poltica hegemnica, algo que puede percibirse en la articulacin detrs del 15F y del 21F.

Queda clara la iniciativa poltica del gobierno y las clases dominantes, que solo puede contrarrestarse con otras iniciativas en sentido inverso.

La incgnita es que iniciativa se impone, la del poder econmico y poltico en aumentos de precios (entre ellos el dlar), tarifas y deuda pblica, o la protesta social organizada hacia otro rumbo econmico para favorecer necesidades sociales.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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