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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-02-2018

El TLCAN, Trump y el dilema salarial

Eduardo Nava Hernndez
Cambio de Michoacn


A medida que se han desarrollado las negociaciones entre los Estados Unidos, Canad y Mxico para renovar el Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte, ms parece que nuestro pas va perdiendo terreno en las ventajas comerciales que durante ms de dos dcadas ha venido aprovechando para ampliar sus exportaciones hacia los vecinos del norte. Mucho de lo negociado por los gobiernos de las tres naciones no est claro o no se ha concretado en las seis rondas efectuadas hasta ahora; menos perceptibles an son las consecuencias de largo plazo que los hasta ahora socios comerciales tendran al signarse un tratado reformado que podra modificar en muchos aspectos al de 1993.

Pero los signos ms recientes ya hablan de que no es Mxico y quiz tampoco Canad el pas que va obteniendo las ventajas inmediatas o de corto plazo despus de seis mesas de discusin del acuerdo. Tras la ms reciente ronda de renegociacin, realizada en Montreal, Canad a fines de enero, la ministra de Relaciones Exteriores de ese pas, Chrystia Freeland, seal que algunas de las condiciones que los Estados Unidos quieren imponer, como la expiracin automtica del acuerdo a los cinco aos o el incrementar de 62 a 85 por ciento los componentes estadounidenses en los automviles exportados a ese pas, no tienen precedentes.

Ms preocupante resulta que el presidente Donald Trump insista en vincular el tratado tripartito con la construccin del muro antiinmigrantes en su frontera sur y con el pago del mismo por nuestro pas. Y por aadidura la inclusin ya acordada de un nuevo captulo anticorrupcin, que tiene dedicatoria especial para Mxico, podr exponer a empresas y al gobierno mexicanos a constantes sanciones por sus socios del norte. Desde luego que este nuevo apartado, celebrado por incluso las organizaciones empresariales mexicanas que ven ya la corrupcin como un costo social y econmico intolerable, llevara a mejorar en el mediano y largo plazo la competitividad del pas y sus exportaciones, pero en lo inmediato podra ms bien cerrarles las puertas en los grandes mercados del norte.

En realidad, el TLCAN y el tema migratorio estn siendo usados como instrumentos de Trump en temas que le pueden dar, segn sus clculos, rentabilidad poltica: la migracin mexicana y el ingreso de mercancas sin aranceles como explicaciones a la obsolescencia de una parte de su planta productiva y del desempleo estructural de su economa.

Pero en las negociaciones, es el gobierno canadiense, apoyado por sus sindicatos, el que ha planteado de manera ms congruente una salida. El primer ministro Trudeau, de gira actualmente en los Estados Unidos especialmente visitando centros acadmicos, ms que al gobierno de Trump aboga por la elevacin de los salarios de los trabajadores como la mejor alternativa para una buena negociacin. Aunque Trudeau lo expresa de manera genrica, su alegato tiene, claramente, dedicatoria para Mxico, uno de los pases del mundo con salarios ms bajos. Es la posicin que anteriormente la Unifor, el sindicato ms grande ubicado en el sector privado canadiense, ya haba planteado en las negociaciones frente a Mxico (El Financiero, 1 de sept. 2017, http://www.elfinanciero.com.mx/economia/sindicato-canadiense-se-lanza-contra-mexico-por-no-subir-salarios.html). "No compro el argumento que los negociadores mexicanos estn presentando, que de alguna manera tienen que mantener a sus ciudadanos viviendo en la pobreza para que generen empleos, es un argumento sin sentido e indignante", dijo Jerry Dias, el dirigente de esa agrupacin.

Y es que el primer ministro y el lder laboral canadienses tienen razn. Los empresarios y los gobiernos mexicanos han mantenido deprimidos los salarios, hasta llevarlos a niveles inconstitucionales y de infrasubsistencia, desde que el gobierno de Jos Lpez Portillo ide los topes salariales como principal mecanismo para contener, segn l, la inflacin, acorde con el pensamiento de los monetaristas friedmanianos de Chicago. Desde entonces, y sobre todo cuando, ya bajo la conduccin de Miguel de la Madrid, se decidi optar por un crecimiento basado en las manufacturas y ya no en los productos primarios ni el petrleo, la contencin salarial se hizo ms radical como un factor de competencia en el mercado externo. Vino la era de la apertura econmica y la desproteccin de la planta productiva nacional, desde el ingreso de Mxico al GATT (Acuerdo General de Aranceles y Comercio, por sus siglas en ingls), el antecedente de la hoy Organizacin Mundial de Comercio, hasta la firma del TLCAN bajo el gobierno de Salinas de Gortari.

La contencin salarial favorece fundamentalmente a dos subsectores de la economa mexicana: por una parte, a los exportadores, que hacen de ella un mecanismo de reduccin de costos para competir en los mercados internacionales, a la manera de un dumping (subsidio a las mercancas de exportacin); es una forma de competencia desleal para penetrar mercados que tienen, al menos en el factor trabajo, costos ms altos de produccin; por otro lado, es una ventaja, incluso en el mercado interno, para los productores, agrcolas, mineros, industriales, etc., menos productivos y que dependen ms de la mano de obra que de la tecnologa. Son las empresas ms atrasadas de la economa mexicana, que no podran subsistir en el mercado si se les incrementan los costos salariales.

Y es que las diferencias entre los salarios de Mxico y los de sus socios del norte son abismales. En Canad, el salario mnimo es de 10.75 dlares canadienses por hora, que equivalen a 160 pesos mexicanos, aunque pueden llegar, segn la regin a 15 dlares la hora. El trabajador menos retribuido en Canad gana, entonces, unos 38 mil 400 pesos mexicanos al mes. En los Estados Unidos el salario mnimo, hoy esttico, es de en promedio 7.25 dlares por hora, 137 pesos mexicanos. De manera que un trabajador sin formacin acadmica obtiene por lo menos 32 mil 880 pesos al mes, lo cual es muy superior a lo obtenido en Mxico por empleados con licenciatura. En Mxico, como se sabe, el salario mnimo es de 88.36 pesos por jornada de ocho horas, que hacen 2 mil 650 pesos al mes, apenas poco ms del 8 por ciento que las retribuciones en los Estados Unidos y el 6.9 por ciento que en Canad.

A Donald Trump le preocupan, en la relacin con Mxico, los temas de la migracin y el narcotrfico. La paradoja es que, si fuera inteligente, apoyara las posiciones de los canadienses en favor de mayores salarios en Mxico que, junto con el crecimiento del empleo, son los nicos factores que pueden frenar tanto los flujos laborales hacia su pas como el reclutamiento de jvenes por los crteles de las drogas. El muro fronterizo difcilmente impedir esos flujos mientras subsistan tales diferencias en la retribucin salarial de ambos pases. El trasiego de narcticos, como una rama organizada del capital transnacional y del sistema financiero, y la salida de fuerza de trabajo que la economa nacional no puede retener, son subproductos caractersticos de la actual fase ultraliberal del capitalismo.

Pero hay otra paradoja. Los capitalistas y el gobierno mexicanos deberan estar ya construyendo escenarios para el caso de que la negociacin del TLCAN fracase o sea muy desfavorable para Mxico, particularmente por la agresiva poltica de Donald Trump contra nuestro pas. Las exportaciones mexicanas al mercado ms grande del mundo podran reducirse sustancialmente o pagar aranceles que les hagan perder competitividad. Frente a ello, la alternativa para los productores nacionales y empresas extranjeras asentadas en Mxico sera el mercado interno, al que han liquidado o condenado al estancamiento los gobiernos, desde De la Madrid en adelante, que optaron por insertarse en el marco de la globalizacin. Pero ese mercado interior no puede crecer mientras los salarios conserven su nivel actual, el subsector dominante en la poblacin trabajadora sea el informal y no haya estmulos suficientes para los productores locales que atienden las necesidades de la demanda interna. Tampoco otros tratados internacionales tendrn la posibilidad de cubrir la demanda exterior que hoy representa para la economa mexicana el mercado estadounidense. Los salarios son, nuevamente, junto con polticas crediticias que no slo atiendan la capitalizacin del sector financiero sino la del sector productivo, la clave para mantener a flote la economa mexicana. Pero eso, con la mentalidad neoliberal de quienes disean hoy la poltica en nuestro pas, parece estar muy distante de la realidad.

Eduardo Nava Hernndez. Politlogo UMSNH

Fuente: http://www.cambiodemichoacan.com.mx/columna.php?tipo=nc&id=37427

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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