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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-02-2018

La estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos aprobada en 2018

Alejandro Torres Rivera
Rebelin


El pasado 30 de enero el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, compareci ante el Congreso y Senado de Estados Unidos para presentar su Mensaje sobre el Estado de la Unin. Esta obligacin surge del mandato establecido en el Artculo II, Seccin 3 de la Constitucin de Estados Unidos. El mismo dispone que el presidente, de tiempo en tiempo dar al Congreso informacin sobre el estado de la Unin y recomendar para su consideracin medidas que juzgue necesarias y convenientes.

Como hemos sealado antes, esta tradicin de comparecer ante el Congreso la inicia el primer presidente estadounidense Jorge Washington en su mensaje efectuado en 1790. En el ao 1801 el presidente Thomas Jefferson alter la tradicin limitndose a enviar su mensaje por escrito, lo que continu ocurriendo hasta que llega a la presidencia Woodrow Wilson en 1913, el cual retoma la tradicin iniciada por el presidente Washington.

Quienes leyeron o escucharon al presidente Trump en su discurso, recordarn que en materia de seguridad nacional, coloc a la Federacin Rusa y a la Repblica Popular China como estados rivales de Estados Unidos. El tema del terrorismo, que durante los pasados presidentes haba sido el eje de la discusin en materia de seguridad, particularmente luego de los sucesos del 11 de septiembre de 2001, pas a un segundo plano. Especficamente, Trump se refiri a Rusia y China recabando del Congreso el apoyo a su propuesta de modernizar y reconstruir el arsenal nuclear del pas. A la misma vez ubic, por un lado, a pases como la Repblica Islmica de Irn, la Repblica Popular Democrtica de Corea como pases vinculados al terrorismo; y por otro lado, a la Repblica de Cuba y la Repblica Bolivariana de Venezuela como estados comunistas o socialistas sobre los cuales tambin Estados Unidos deberan presionar para modificar sus gobiernos. Fue en esencia un regreso al discurso, ya en parte trascendido, que caracteriz el mensaje de los presidentes estadounidenses durante el periodo de la guerra fra.

Estas declaraciones del presidente Trump no son el producto de un exabrupto. Tampoco son declaraciones impensadas, ni perifricas o accidentales dentro del marco de este tipo de mensaje. Tienen su asidero en el documento recientemente aprobado y dado a conocer por el gobierno de Estados Unidos titulado Summary of the 2018 National Defense Strategy of the United States of America: Sharpening the American Militarys Competitive Edge.

Este documento, hecho pblico apenas unos das antes del discurso, es la porcin desclasificada de un documento ms detallado y amplio en el cual Estados Unidos delinea su estrategia militar para los prximos cuatro aos.

El documento comienza sealando que al presente Estados Unidos se encuentra emergiendo de un perodo caracterizado por una atrofia estratgica donde las ventajas militares competitivas se han erosionado y el orden mundial establecido ha venido a menos. En su redaccin queda establecido como umbral, que a partir de la formulacin de esta nueva estrategia, ser la competencia entre Estados Unidos y sus rivales y no el terrorismo, donde radican los fundamentos del accionar futuro de dicho pas en materia de seguridad nacional.

La parte introductoria del documento seala que en la nueva estrategia, la Repblica Popular China se considera un competidor econmico que intimida a sus vecinos, mientras militariza el Mar del Sur de China. En torno a la Federacin Rusa, indica que sta ha violado las fronteras de naciones vecinas y utiliza su poder de veto sobre asuntos econmicos, diplomticos y decisiones relacionadas con la seguridad de sus vecinos. Respecto a la Repblica Popular Democrtica de Corea, seala que a pesar de las sanciones impuestas por las Naciones Unidas, el pas mantiene una retrica descuidada y fuera de la legalidad; mientras en el caso de la Republica Islmica de Irn, indica que su gobierno mantiene una actitud violenta, representando el mayor peligro y desafo para la estabilidad del Medio Oriente.

La propuesta de cambio que formula la nueva estrategia de defensa se centra en la importancia de aumentar la capacidad letal de Estados Unidos. Para ello propone mejorar una Fuerza Conjunta que tenga la capacidad de operar con sus aliados y que permita a su vez mantener la influencia y el balance de poderes necesario a los intereses de Estados Unidos en el orden internacional. No hacerlo, indica, degradara la influencia de Estados Unidos, terminara la cohesin existente hoy con sus socios y reducira el acceso del pas a los mercados, declinando as la prosperidad y los niveles de vida de los estadounidenses.

Para la prosperidad y seguridad de Estados Unidos, su principal desafo es lograr un renacer que a largo plazo le permita en trminos competitivos enfrentar lo que llama naciones revisionistas, ello en referencia a la Repblica Popular China y la Federacin Rusa, a los que acusa de sostener modelos de gobierno autoritarios. Como tal, plantea el peligro que Estados Unidos enfrenta si China, por ejemplo, logra posicionarse en la regin Indo-Pacfico estableciendo all un nuevo orden desplazando la hegemona que hoy mantiene Estados Unidos en esa zona del mundo. El documento propone colocar ambos pases en un sendero transparente y de no agresin.

En el caso de la Federacin Rusa, el documento alude a sus avances frente a los pases que hoy comprenden e integran la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte (OTAN). Al hacerlo denuncia el uso del poder de veto por parte de Rusia en asuntos gubernamentales, econmicos y decisiones diplomticas para alcanzar tales fines y volver en su favor cambios en las estructuras de pases europeos, y del Medio Oriente.

El documento acusa a la Repblica Popular China y a la Federacin Rusa de menoscabar el orden mundial existente, mientras denuncia a pases como la Repblica Popular Democrtica de Corea y la Repblica Islmica de Irn de desestabilizar sus respectivas regiones con el desarrollo de sus capacidades nucleares y su apoyo al terrorismo. Indica el documento que estos pases han aumentado sus esfuerzos para expandir conflictos armados estableciendo nuevos frentes, violentando principios de soberana, aprovechndose de la ambigedad de algunos pases.

En el caso del primero, denuncia su inters en incrementar el desarrollo de sus armas nucleares, biolgicas, qumicas, convencionales y no convencionales, al igual que el desarrollo de su capacidad para la produccin de misiles con el propsito de obtener influencia sobre Japn, Corea del Sur y el propio Estados Unidos. En el caso del segundo, indica que el propsito que persigue es el respaldo a acciones terroristas y el desarrollo de sus sistemas de misiles.

Tanto la Repblica Popular China como la Federacin Rusa y estos otros pases, indica el documento, compiten al presente por espacios de poder. Para ello han contribuido a incrementar esfuerzos en conflictos armados ampliando el uso de la coercin en diferentes frentes, violando los principios de soberana, aprovechndose de la ambigedad e interviniendo con la lnea que divide los asuntos civiles de los objetivos militares.

Uno de los aspectos que el documento destaca es la intencin de Estados Unidos en mantener su presencia y permanencia militar en pases como Iraq y Afganistn. Como podemos recordar, han sido varios los presidentes de Estados Unidos que han ofrecido al su pueblo concluir la intervencin militar en estos dos pases. En el caso de Afganistn, la intervencin militar de Estados Unidos se remonta a finales del ao 2001 como parte del ultimtum dado al gobierno del Talibn tras los ataques a la Torres Gemelas y al Pentgono el 11 de septiembre de 2001; y en el caso de Iraq, la determinacin del presidente George W, Bush de eliminar las supuestas armas de destruccin masivas que nunca fueron localizadas.

Que se indique en el documento que Estados Unidos pretende mantener su presencia en estos dos pases es indicativo de que la presencia estadounidense nunca logr realmente su llamada pacificacin y que dentro de los intereses de Estados Unidos en la lucha contra sus rivales en la regin de Asia Central, stos habrn de jugar un rol de importancia como parte de su estrategia de seguridad.

Dentro de las propuestas de desarrollo de nuevas capacidades defensivas y ofensivas para Estados Unidos, se incluyen nuevas tecnologas computadorizadas, el desarrollo de inteligencia artificial, una mayor autonoma operacional para las fuerzas armadas, el uso de robtica con fines militares, la biotecnologa y otros desarrollos anlogos en las ciencias, todos ellos puestos en funcin de las necesidades militares del pas. El documento toma nota tambin del desarrollo del terrorismo a escala transnacional y el desarrollo de organizaciones criminales, no slo capaces de penetrar los sistemas de informtica de Estados Unidos, sino tambin de producir daos a los sistemas de defensa y gobierno del pas.

Otro de los aspectos que destaca el documento es la importancia que reviste para la nueva estrategia de seguridad la integracin de los esfuerzos que al presente llevan a cabo distintos departamentos como son los de Estado, Tesoro, Justicia, Energa, Seguridad Interna, Comercio, USAID, as como otros componentes de la comunidad de inteligencia y polica de manera que se construyan alianzas operacionales entre estas instancias. No se trata sin embargo de una idea novel. De hecho, los cambios operados en Estados Unidos en materia de seguridad desde los ataques a las Torres Gemelas y el Pentgono, ya planteaban con carcter de urgencia atender este compartir de informacin entre los distintos componentes de seguridad en Estados Unidos. Esta propuesta comenz a estructurarse con las primeras Ordenes Ejecutivas promulgadas por el presidente George W. Bush tras los atentados, seguidas por la aprobacin de la Ley PATRIOT y otras leyes relacionadas con la seguridad nacional de Estados Unidos. Lo mismo ocurri a partir de esos sucesos, con el compartir de informacin entre los diferentes componentes de seguridad e inteligencia dentro de las fuerzas armadas en su relacin con otros pases, y el compartir de informacin crtica entre los organismos de seguridad civiles dentro de Estados Unidos y las jurisdicciones estatales y territoriales.

El documento identifica tres regiones a escala global en torno a las cuales la nueva estrategia de seguridad nacional habr de dedicar gran atencin: la regin Indo-Pacfico, Europa y el Medio Oriente. Como parte de la inversin de recursos, se menciona modernizar las fuerzas nucleares, incluyendo aspectos de comando, control, comunicaciones e infraestructura de apoyo; el desarrollo de la presencia y capacidad de combate de Estados Unidos en el Ciberespacio; el mejoramiento de las funciones de comando, comunicaciones, computadoras, inteligencia, vigilancia y reconocimiento; el mejoramiento de los sistemas de misiles; mejorar la capacidad de atacar diversos objetivos mediante redes de misiles; la presencia de fuerzas de tierra, aire, mar y del espacio con capacidades de desplazamiento, operacin, sobrevivencia, maniobras y regeneracin en cualquier escenario de ataque; el desarrollo de las capacidades autnomas por parte de tales fuerzas de combate utilizando medios de inteligencia y equipos que compitan con los del contrario; y el desarrollo de capacidades logsticas que incluyan municiones, activos mviles, almacenaje y relaciones de Estados Unidos con sus socios y aliados.

Se trata en primera y ltima instancia, sin embargo, de iguales mecanismos de defensa y seguridad a los que recurren pases a los cuales Estados Unidos demoniza en el documento, en la proteccin de su independencia y soberana, haciendo lo propio dentro de sus respectivas fronteras. As las cosas, lo que Estados Unidos reclama como permisible desde el punto de vista de seguridad para s mismo, aparentemente no es permisible para otros Estados.

La nueva estrategia de seguridad nacional propone tambin el mejoramiento en el reclutamiento de efectivos militares y civiles, as como trabajar con el mejoramiento de los socios y aliados de Estados Unidos; ampliar sus actuales alianzas en las regiones Indo-Pacfico, Europa a travs de la OTAN, las coaliciones existentes en el Medio Oriente y aquellas que existen a nivel del Hemisferio Occidental. Sobre estas ltimas, el documento hace un llamado al mantenimiento por parte de Estados Unidos de su liderato en ella. Finalmente llama la atencin el sealamiento en torno a atender las amenazas terroristas que hoy se desarrollan en frica.

Ciertamente el documento hecho pblico por el gobierno de Estados Unidos, a diferencia del contenido del discurso que el presidente Trump present el pasado 30 de enero ante el Congreso, omite toda referencia a pases como Cuba y la Repblica Bolivariana de Venezuela. Sin embargo, tal omisin no debe sealarse como una inconsistencia. Recordemos que el documento circulado es la parte que ha sido desclasificada por el propio gobierno; es decir, debemos presumir que hay otras partes importantes que no han sido dadas a conocer al pblico. El que Trump haya mencionado en su mensaje sobre el estado de la Unin a Cuba y Venezuela, sin embargo, debe sugerirnos que algo en torno a estos dos pases podra estar contemplado en el documento oficial no desclasificado.

Independientemente de la secretividad que sobre esa otra parte del documento se guarde, sabemos que tanto Cuba como la Repblica Bolivariana de Venezuela estn desde hace tiempo dentro de las coordenadas de intervencin de Estados Unidos con los pases de nuestra regin. Para ambos, hace ya aos Estados Unidos ha venido desarrollando importantes programas de desestabilizacin econmica, poltica, diplomtica y militar. Sern los pasos y las acciones que Estados Unidos vaya dando ms adelante las que nos darn la certeza de que en efecto, Cuba y Venezuela s estn presentes en tan importante documento sobre seguridad nacional de Estados Unidos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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