Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-02-2018

Desafos globales
Menos desigualdades y ms democracia

Lina Glvez
El diario

La ciencia y la tecnologa tienen que democratizarse para que sus beneficios no se concentren en pocas manos.


Los desafos a los que nos enfrentamos como sociedad van mucho ms all de nuestras fronteras, pero el cmo consigamos prepararnos para combatirlos y hacerles frente, depender tambin de cmo consigamos participar en cada uno de los distintos niveles que nos gobiernan, por tanto, de la calidad de nuestra democracia.

La mayor parte de los informes que tratan de sealar cules son los principales desafos coinciden en que uno de los de mayor calado y trascendencia es el cambio climtico y los diversos y nocivos efectos que lo acompaan. Aunque tambin apuntan a otros como las guerras, los desplazamientos masivos de poblacin, la extensin de pandemias en un mundo altamente globalizado, los desequilibrios demogrficos, los inciertos efectos del cambio tecnolgico, especialmente el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), o el incremento de las desigualdades en el mundo y los problemas de orden econmico, social y poltico que le vienen asociados.

Algunos de esos riesgos globales llaman a nuestras puertas, y otros, ya han comenzado a colarse en nuestras casas. Personas especializadas en el seguimiento de las nuevas tecnologas nos informan de que la ciencia est en condiciones de dar respuesta a muchos de esos desafos, o al menos, de comenzar a corregir algunos desequilibrios. Pero el desarrollo cientfico necesita de una apuesta poltica decidida y cualquier tecnologa no es ni buena ni mala, sino que tendr efectos virtuosos o destructivos segn el uso que le demos. En cualquier caso, la variable poltica es clave.

De hecho, el reto real est en cmo vamos a gestionar esos riesgos a nivel global pero tambin en cada espacio poltico. Por ejemplo, cmo gestionaremos los masivos movimientos de poblacin derivados del cambio climtico con territorios costeros muy poblados que quedarn bajo el agua, sin capacidad de ser sustento de vida o sin agua potable? Lo haremos cerrando fronteras y construyendo muros? Invirtiendo en nueva tecnologa que contribuya a frenar o limitar los efectos devastadores de ese cambio climtico? Una tecnologa que los frene para la mayora, o como hemos visto en algunas pelculas de ciencia ficcin, solamente para unos pocos? Cmo gestionaremos ese miedo: con ms democracia o con el desarrollo de regmenes autoritarios que nos vendan la salvacin de nuestra comunidad a cambio de nuestra libertad?

En este sentido, cabe preguntarse qu est ocurriendo en Espaa.

La poltica medioambiental espaola sigue apoyando actividades altamente contaminantes y limitando el desarrollo de las energas sostenibles. Adems, los ingresos derivados de los impuestos destinados a proteger el medioambiente siguen cayendo en Espaa a pesar de las reprimendas de la UE.

Las fronteras ya est prcticamente cerradas. El Mediterrneo es nuestro muro natural con una de las partes ms pobres del planeta. Y casi cada da nos enteramos que una nueva patera se ha hundido y nuevas vidas se han perdido.

La inversin en ciencia y tecnologa cada vez ocupa un menor porcentaje del PIB espaol. A pesar de que la economa espaola creci en 2016 un 3,3%, el gasto en I+D solo lo hizo en un 0,7%, lo que explica que Espaa no pare de perder puestos en el conjunto de Europa. Mientras que la variacin del gasto pblico en I+D entre 2009 y 2016 aument un 35,7% en Alemania, o un 17,5% de media de la UE-28, en Espaa, retrocedi un 12,6%.

Espaa es el tercer pas ms desigual de la UE tras Rumana y Bulgara, y en el que ms ha aumentado la desigualdad desde 2007. Mientras el 10% más pobre ha visto disminuir un 17% su participación en la renta nacional durante la década de la Gran Recesión (años 2007 a 2016), el 10% ms rico la ha visto incrementarse en un 5%, siendo el aumento de un 9% en el 1% ms rico.

Adems, y en consecuencia, Espaa est entre los pases que menos redistribuye la renta a travs de su fiscalidad. Tal y como aparece en un reciente informe de Oxfam-Intermon, " el sistema fiscal español es uno de los que menos capacidad redistributiva tiene de toda Europa. Los asalariados son los que fundamentalmente sostienen las arcas públicas frente a empresas y grandes fortunas. A esto hay que añadir que los impuestos inciden de forma desproporcionada en las rentas bajas y que, por si fuera poco, cómo se gasta el dinero recaudado también es inequitativo: 2 de cada 10 euros de transferencias pblicas se dirigen al 10% ms rico de la poblacin.

A esto habra que sumarle que tampoco a travs del gasto pblico y el diseo de nuestros servicios pblicos estamos consiguiendo garantizar la igualdad de oportunidades de nuestra poblacin. As, algunos estudios locales de Madrid o Barcelona nos hablan de diferencias en la esperanza de vida de entre 7 y 11 aos respectivamente entre los barrios ricos y pobres de una misma ciudad.

Igualmente, Espaa es uno de los pases que ms segrega en educacin por nivel socioeconmico. Segn un reciente estudio de Javier Murillo y Cynthia Martnez-Garrido utilizando los datos del PISA, Espaa es el sexto pas de la UE que ms concentra a sus estudiantes en escuelas para ricos y escuelas para pobres, aunque hay muchas diferencias entre comunidades, siendo Madrid la segunda regin europea con mayor segregacin.

Y encima la desigualdad se culmina con la insercin en el mercado de trabajo que se realiza cada vez ms a travs de prcticas no remuneradas o insuficientemente remuneradas para garantizar la autonoma financiera. Por lo que slo las hijas e hijos de familias con recursos pueden permitirse ese aprendizaje profesional que luego les permitir colocarse bien en el mercado laboral. El resto est condenado a la precariedad.

Adems, seguimos teniendo un pas muy desigual desde el punto de vista de gnero. Las mujeres somos prcticamente el 60% de las personas que egresan en la universidad y adems lo hacemos de media con mejores notas. Y en cambio, seguimos a la cola en todos los indicadores laborales. Que nuestros salarios sean ms bajos que los de nuestros colegas varones tiene importantes consecuencias en nuestras elecciones profesionales y vitales, y tambin en nuestra capacidad de negociar tiempos y trabajos en la familia, ayudando a perpetrar la divisin sexual del trabajo que nos especializa en el trabajo domstico y de cuidados no remunerado.

De esa manera, nuestra sociedad sigue perdiendo gran parte del talento que forma o impidiendo que las nias a travs de una educacin y socializacin sexuada se formen o elijan formarse en ciencia y tecnologa.

Hoy 11 de febrero, da de la mujer y la nia en la ciencia, nos volveremos a acordar de este problema. Pero maana dejar de ser una prioridad, a pesar de que no podemos permitirnos desperdiciar el talento de muchas mujeres que podran estar desarrollando innovaciones que nos ayudasen a pertrecharnos mejor para los desafos que nos acechan, y a exigir que esos avances se aplicasen para mejorar nuestro bienestar y en beneficio de la mayora.

Pero me temo que para ello necesitamos avanzar en igualdad y democracia. Y en cambio, parece ser que la creciente desigualdad nos est acercando a modelos polticos autoritarios en vez de a democracias de mejor calidad. La ciencia y la tecnologa tienen que democratizarse para que sus beneficios no se concentren en pocas manos, alimentando la creciente desigualdad que nos corroe y sobre la que he compartido algunos datos en este artculo.

@linagalvezmunoz


Fuente: http://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/Desafios-globales-desigualdades-democracia_6_739186085.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter