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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-12-2005

Bush planeaba bombardear la estacin de TV rabe Al Jazeera
No maten al mensajero

Emilio Paz
Progreso Semanal


Qu gran irona. George W. Bush, que no tiene escrpulos en transmitir propaganda sediciosa a Cuba, por radio y televisin (y que espera hacer lo mismo con Venezuela), se opone a los programas transmitidos por la renombrada agencia noticiosa rabe Al Jazeera. De hecho, se opone tanto que el ao pasado estaba listo a bombardearla.

La noticia de la vehemencia de Bush apareci el 22 de noviembre en el diario londinense The Daily Mirror, bajo el titular "Memo Demuestra la Locura de la Guerra". Segn dijo el diario, la transcripcin de una conversacin entre Bush y el primer ministro britnico Tony Blair el 16 de abril del 2004 revel que "Bush planeaba bombardear la estacin de TV rabe Al Jazeera [...] pero fue disuadido de hacerlo por Tony Blair, durante una cumbre en la Casa Blanca, porque provocara un repudio mundial". Al Jazeera tiene su sede en Doh, la capital de Qatar.

El memorando, que estaba estampado "Ultrasecreto", fue entregado subrepticiamente el mes siguiente a Leo O'Connor, un asistente a Tony Clarke, quien entonces era un miembro laborista del Parlamento, por un asistente al Gabinete llamado David Keogh.

"El ataque hubiera llevado a una masacre de inocentes en el territorio de un aliado importante, hubiera enfurecido al Oriente Medio y casi por seguro hubiera desencadenado una sangrienta represalia", coment The Mirror. Una fuente que aparentemente ley la transcripcin de cinco pginas le dijo al Mirror que Bush "dej en claro que quera bombardear a Al Jazeera en Qatar y en otros lugares. Blair replic que eso causara un gran problema. No cabe duda de que Bush quera hacerlo --y no cabe duda de que Blair no quera que [Bush] lo hiciera".

Otra fuente confiable le dijo al Mirror que "Bush habl muy en serio, y Blair tambin. Eso se desprende con absoluta claridad del lenguaje que usaron ambos hombres".

Un precedente de 'ataques deliberados'

El diario apunt que el conjunto de edificios de Al Jazeera, todos de un piso, "hubiera sido un blanco fcil para los aviones bombarderos. Ya que est situado lejos de reas residenciales y a ms de 10 millas de la base militar estadounidense en Qatar, no habra peligro de 'daos colaterales'". The Mirror aadi que los muchos empleados de Al Jazeera "no son fanticos islmicos, como muchos piensan. Por lo contrario, en su mayora son tcnicos y periodistas respetados y bien entrenados".

Al Jazeera, una red noticiosa civil no gubernamental, tiene una enorme audiencia en el mundo rabe: 50 millones, segn encuestas recientes. The Mirror dijo que Bush estaba enfurecido por la cobertura que la red le dio al asalto de tropas estadounidenses a la ciudad oriental iraq de Fallujah, donde cientos de civiles murieron.

La presunta amenaza de Bush no puede ser desechada fcilmente, porque los estudios de Al Jazeera en otros lugares han sido bombardeados por aviones estadounidenses. En el ao 2001, las oficinas de Al Jazeera en Kabul, Afganistn, fueron arrasadas por dos "bombas inteligentes"; la oficina fue bombardeada otra vez a fines de ese ao. En abril del 2003, misiles estadounidenses destrozaron las oficinas de la red en Bagdad, matando a un periodista y dejando heridos a otros tres.

La semana pasada, Al Jazeera emiti una declaracin diciendo que el memorando de Downing Street crea "serias dudas en cuanto a la versin de la administracin norteamericana sobre incidentes previos que afectaron a periodistas y oficinas de Al Jazeera". Si es cierta, la revelacin "sera estremecedora y preocupante no slo para Al Jazeera sino tambin para las otras organizaciones mediticas en todo el mundo", expres la declaracin, que pidi a Washington y a Londres "que expliquen sus posiciones en cuanto a las declaraciones sobre ataques deliberados contra periodistas y organizaciones noticiosas".

'Una propuesta espantosa'

Desde Doh la semana pasada, el jefe de noticias de Al Jazeera, Ahmed al-Sheikh, pidi un fin a lo que l describi como una "campaa contra Al Jazeera".

"Si esta presunta acusacin resulta ser verdica, entonces esto es espantoso", al-Sheikh le dijo a la red de televisin CNN el 24 de noviembre. "Es hora de que ellos [la administracin Bush] recapaciten su actitud hacia nosotros y estamos listos a cooperar con ellos. Esta actitud negativa hacia nosotros tiene que terminar. ... Si en realidad Bush planeaba bombardear a Al Jazeera, sa es un propuesta espantosa".

Wadah Khanfar, director ejecutivo de Al Jazeera, entreg una carta a las oficinas de Blair el sbado 26 en la que peda una explicacin por parte del gobierno britnico.

"Bombardear nuestra central hubiera causado un dao inconmensurable a las relaciones entre el Occidente y el mundo rabe. Si el Occidente quiere alentar la propagacin de la democracia, lo primero que debera hacer es apoyar a los medios libres", Khanfar le dijo al diario The Telegraph en Londres.

Otros editores rabes estuvieron de acuerdo. Abd al-Bari Atwan, director principal del diario Al-Quds al-Arabi, con sede en Londres, dijo: "Creo que pensar en usar la fuerza contra una estacin noticiosa es el peor uso de terrorismo meditico practicado por un pas que se las da de lder del mundo libre, y [defensor] de los valores democrticos y la libertad de los medios".

Amordazando a la prensa

La Casa Blanca y la oficina de Blair en 10 Downing Street reaccionaron de manera peculiar. "No nos interesa darle categora a algo tan descabellado e inconcebible con una respuesta", dijo el portavoz de Bush, Scott McClellan, a la Associated Press. McClellan cuidadosamente evit decir que el memorando era falso.

Un portavoz de Blair dijo: "No tenemos nada que decir sobre esta historia. No comentamos sobre documentos filtrados".

Sin embargo, el memorando puede ser cierto, al menos en parte, porque el gobierno britnico advirti que tomara medidas en contra de cualquier medio periodstico que publicara siquiera fragmentos del documento filtrado. Adems orden a Keogh y O'Connor presentarse ante el Tribunal de Magistrados de Londres este martes 29 para asistir a una audiencia a puertas cerradas.

Segn anunci el Servicio Real de Fiscala, Keogh fue acusado de violar la Seccin 3 de la Ley de Secretos Oficiales, que prohibe la "divulgacin daina" por parte de un funcionario britnico de informacin relacionada a lazos internacionales o de informacin obtenida de manos de un gobierno extranjero. O'Connor fue acusado de violar la Seccin 5, que prohibe recibir y divulgar informacin obtenida de manera ilegal.

El 'sopln' fue un oficial de inteligencia

Para remate, el diario londinense The Daily Mail revel el domingo 27 que Keogh no es un funcionario civil cualquiera sino que "un alto oficial de inteligencia que rindi servicios en Islamabad [Pakistn], Ankara [Turqua], Abu Dhabi [Emiratos rabes Unidos] y Jartm [Sudn]" y que previamente trabaj en el Departamento de Seguridad Tcnica del Servicio de Seguridad MI6, cerca de Londres". El DST se encarga de romper cdigos y analizar inteligencia.

"Puesto que los oficiales de inteligencia generalmente son los ltimos en romper filas con las polticas del gobierno, la decisin de Keogh de filtrar el memorando es un indicio del desasosiego que existe entre los funcionarios civiles en relacin con el papel que juega Gran Bretaa en la controvertida guerra de Irak", coment The Mail.

Poltica de dos caras

Y ah estn las cosas. Un lgubre ejemplo de que si las noticias son malas, hay que matar al mensajero. Mientras tanto, la administracin de Bush sigue subvencionando a organizaciones e individuos que tratan de desestabilizar los gobiernos en La Habana y en Caracas y sigue manipulando la poltica domstica de otros pases latinoamericanos, principalmente en el Caribe.

Los impuestos pagados por contribuyentes norteamericanos son vertidos en medios e instituciones cuya sola tarea es crear intranquilidad en los pases que Washington considera antitticos o apuntalar los gobiernos que Bush considera amigos.

Lo sorprendente es que la revelacin del memo de Downing Street atrajo muy poca reaccin (por no decir ninguna) de parte de los medios en Estados Unidos u otros pases que de dientes afuera defienden la libertad de informacin. Hubiera sido reconfortante, por ejemplo, si El Nuevo Herald, ese defensor incondicional de periodistas extrajeros, hubiese comentado sobre el tema.

Lo nico que hizo Al Jazeera fue reportar desde una ciudad iraqu bajo asedio, ejerciendo su propia libertad de expresin. Son las bombas la respuesta?

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Emilio Paz es un escritor miamense.




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