Portada :: Feminismos :: Teoras y Prcticas Feministas
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-02-2018

Feminismo & Lucha social
El feminismo es el sujeto poltico ms potente": mujeres que ganan luchas

Sara Montero
www.cuartopoder.es

* Desde las Kellys hasta las espartanas de Coca-Cola en lucha, pasando por las trabajadoras de las residencias de Bizkaia. Ellas lideran las batallas laborales.
* En los ltimos aos, el feminismo espaol goza de buena salud y se muestra fuerte despus de aos de trabajo de las asociaciones para cambiar la mentalidad.
* El prximo 8 de marzo se prepara una huelga general de mujeres. Se pedirn paros en el trabajo, los cuidados y el consumo para reivindicar la igualdad desde todos los flancos


Las Kellys, las dependientas de Bershka, las trabajadoras de las residencias de Bizkaia Todas son mujeres que dieron un paso al frente para defender sus puestos de trabajo y la dignidad del resto de sus homlogos. Ellas han liderado muchos movimientos sociales y laborales de los ltimos aos. Esas trabajadoras, compaeras y madres han salido de la retaguardia para capitanear la pulsin de cambio. Y no piden paso. Como colofn a estos meses de reivindicaciones y de msculo feminista, el prximo 8 de marzo se prepara una huelga que paralice el mundo en el Da Internacional de la Mujer.

El diccionario estadounidense Merriam-Webster ya ha elegido cul ser la palabra del ao: feminismo, un trmino que tambin resuena en nuestro pas. Las espaolas salieron de manera masiva el pasado 8 de marzo para pedir que cesen las desigualdades y la violencia de gnero, la expresin ms cruenta del machismo. El juicio de La Manada o el 25 de noviembre, Da Internacional de la Eliminacin de la Violencia contra la Mujer, volvieron a llenar las calles de reivindicaciones. El pasado sbado, un grupo de feministas protagonizaron una manifestacin antimilitarista en Bilbao. Los ejemplos son muchos y variados. El feminismo es el sujeto poltico ms potente que existe en la escena poltico-social, recuerda Justa Montero, de Comisin 8 de Marzo.

En el 15M o en movimientos como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), las activistas tuvieron un papel muy importante, al igual que en las mareas blancas o las verdes. Las organizaciones feministas han tenido una notable capacidad de influencia en las decisiones polticas de los ltimos aos. Por ejemplo, pueden apuntarse el tanto de no haber permitido el retroceso de la ley del aborto en 2014 que pretenda el ministro Alberto Ruiz-Gallardn, que acab dimitiendo. Los aos de trabajo intenso producen cambios lentos, pero firmes, lo que desemboca en un sentimiento de lucha y sororidad en todos los campos. Una de las primeras consecuencias es la revalorizacin de las profesiones asociadas tradicionalmente a las mujeres, como la limpieza o los cuidados. Son sectores que han decidido visibilizar sus problemas y reivindicarse.

Las trabajadoras de las residencia: la revalorizacin de los cuidados Una de las ltimas victorias laborales ha sido la de las trabajadoras de las residencias de Bizkaia que, tras ms de un ao de movilizaciones, han conseguido subidas salariales, una reduccin de jornada y algunos das de descanso. Yolanda Montero, gerocultora y delegada del sindicato ELA, da por ganada la batalla pero no la guerra: An nos queda mejorar el tema de los ratios. La sociedad vive en un permanente oxmoron en el que se ven atrapadas estas trabajadoras. Por un lado, les confa lo ms valioso de una sociedad, a sus abuelos o padres, por otro, las somete a saturacin y jornadas difciles donde la atencin personalizada y completa se convierte en una quimera.

La persistencia de estas profesionales hizo que finalmente vencieran, pero Montero cree que s influy el hecho de ser mujeres en que el conflicto se alargara tanto. Se convirti en un pulso: Pensaban que nos cansaramos y que no aguantaramos mucho tiempo. La gerocultora se queja de que, a pesar de tener una funcin fundamental en el bienestar de abuelos y seres queridos, a veces las tratan como si su sueldo fuera el complemento del de tu pareja en casa o como marionetas en manos de los sindicatos. Es decir, como si carecieran de un pensamiento y accin propias. Estaban equivocados.

Las limpiadoras de edificios

Los catlogos de juguetes plagados de nias con fregonas y planchas y nios con coches y taladros se replican despus en la vida de los adultos. Al menos, eso es lo que cuenta Raquel Hijosa, del comit de empresa de Ferroser y representante de CCOO, que trabaja limpiando en un gran hospital madrileo. Su sector es uno de los ms feminizados. Los hombres se encargan de tareas como el abrillantado, sacar la basura o limpiar cristales, mientras nosotras limpiamos las habitaciones. Ahora algunos empiezan a entrar a limpiar tambin, explica sobre cmo se reparten las tareas, una divisin que estas mujeres ya no pueden aceptar ms. Entre estos dos trabajos no solo hay un reparto clsico e ilgico de las funciones. Segn cuenta esta trabajadora, tambin se pagan pluses en algunas funciones, que siempre repercuten en ellos. El resultado es que se agranda la brecha salarial entre personas de la misma empresa y el mismo nivel.

Las Kellys

Las trabajadoras llevan aos construyendo puentes frente al vendaval de la crisis y la precariedad. Unas de las primeras en organizarse como colectivo fueron las Kellys, las camareras de hoteles que se vieron obligadas a reclamar sus machacados derechos. Su esfuerzo destap una realidad precaria: cobran menos de dos euros por habitacin, hacen jornadas interminables y estn expuestas a una permanente vulnerabilidad laboral. El primer contacto lo tuvieron por redes sociales y no fue hasta 2016 cuando presentaron su asociacin. Hoy tienen una red territorial, han llevado su reivindicacin hasta el Parlamento Europeo y han convertido el color verde lima en smbolo inequvoco de combate.

Las trabajadoras de Inditex

Las mujeres protagonizan las luchas y tambin algunas victorias, incluso cuando se enfrentan al hombre ms rico de Espaa. El pasado noviembre, las trabajadoras de Inditex en Pontevedra desconvocaron una huelga despus de que la empresa accediera a mejoras salariales y laborales.

Las madres interinas de Madrid

Un xito mucho ms modesto consigui un pequeo conjunto de profesoras interinas en Madrid. Se organizaron mediante un grupo de Facebook porque a sus compaeros s les pagaban el verano y a ellas se lo negaron. Aunque deba ser un motivo de alegra, ser madres se convirti en un problema laboral. No llegaban a los 9 meses trabajados que requiere la Comunidad de Madrid para pagar los meses estivales a los funcionarios, despus de cogerse los cuatro meses de baja correspondientes. Tenan que elegir entre sus bebs o sus derechos: Esta diferencia con nuestros compaeros fue una consecuencia directa de la maternidad. Hasta enero de 2017, la paternidad eran de 15 das y ellos s cumplan con los requisitos para cobrarlo. Al no tener plaza fija, las interinas se encuentran en mayor situacin de vulnerabilidad que los funcionarios. Por ello, cada dcima es vital. An estamos peleando para que se nos reconozcan estos cuatro meses como tiempo de servicio y que no nos perjudique en la nota de las futuras oposiciones, explica una integrante de este colectivo, cuya reivindicacin afectaba a 30 o 50 profesoras madrileas. A nadie se le escapa que en muchas ocasiones ser mujer perjudica. Tienen un doble peso sobre su espalda: ser trabajadora y madre.

Las espartanas de Coca-Cola en lucha

Ellas no solo son trabajadoras, tambin son madres, esposas y amigas de aquellos que despiden o rebajan los sueldos. Fue el caso de las espartanas de Coca-Cola en lucha, que rompieron el muro que separa el hogar del trabajo cuando los empleados de la fbrica de Fuenlabrada fueron despedidos y readmitidos tras un largo litigio que an no consideran resuelto. Cuando una mujer da un paso hacia delante, un hombre no lo da hacia atrs, explica Gema sobre la importancia de la colectividad en los conflictos. Ellas han dado visibilidad a lo que hay detrs de cada despido: una familia entera. Sus protestas, entrevistas e, incluso, villancicos navideos hacen que la batalla no se olvide.

Hacia una huelga general el prximo 8 de marzo

Cada mes, un grupo de feministas se rene para disear la convocatoria del prximo 8 de marzo. El objetivo ser visibilizar qu ocurre cuando las mujeres deciden parar en sus trabajos, universidades o tareas del hogar. No queramos plantear nicamente una huelga tradicional, reducida a la laboral. Queremos tambin parar los cuidados y el consumo, explica Sara Naila Navacerrada, miembro de la Comisin 8 de marzo de Madrid. La idea es que se detengan mujeres en todas las situaciones, desde las estudiantes hasta las asalariadas, pasando por las amas de casa. El efecto es que se comprenda de una vez qu ocurrira cuando esa compaera que trabaja ms, cobra menos y no concilia decide levantarse de su silla y marcharse. Despus del xito de las ltimas convocatorias, que desbordan las calles de Madrid y de otras ciudades espaolas, las organizadoras se muestran esperanzadas. La comisin es un grupo inclusivo, intergeneracional y plural de mujeres generando ideas para visibilizar la necesidad de igualdad: El movimiento est ms fuerte. Consigue mantenerse de forma regular porque todo lo que nos atraviesa est en lo cotidiano. La violencia la recibimos da a da. Seguimos luchando. Vemos que al final nos estn matando, despidiendo o insultando por la calle, zanja Navacerrada.



Las trabajadoras de las residencias de Bizkaia celebrando la vistoria sindical. / ELA (web)



Fuente:https://www.cuartopoder.es/sociedad/mujer/2017/12/29/feminismo-luchas-mujeres-kellys-espartanas-cuidadoras/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter